El tiempo que Deilyne había solicitado al Emperador fue bastante extenso, dos años habían pasado desde su pedido, y ya eran tres años en los que Deilyne se había convertido en Marquesa.
La jovencita que regreso a su hogar con diecinueve años ya había cumplido los vestidos, los rasgos que en esa época todavía la hacían ver como una joven en desarrollo, no se veían por ninguna parte, Deilyne sin duda ya era toda una mujer.
Deilyne llamo a Rosa y le pidió que le acercará papel y tinta, era momento de cumplir con lo que prometió.
Escribió una carta al Emperador, avisando que para esa temporada se presentará ante él. Además de esto Deilyne tenía otros propósitos en la capital, la mayoría de sus negocios comerciales se encontraban ahí, los cuales eran supervisados a distancia por ella, pero Deilyne creía que debía corroborar con sus propios ojos como se desarrollaban estos.
Pero había algo en lo cual estaban más interesada, ya que esté sería un negocio planeando y abierto exclusivamente por ella, hablamos de la mina de oro blanco, los trabajos estaban muy avanzados en cuanto a la mina, pero aún no se había encontrado el mineral, de todas formas Deilyne confiaba en su investigación, porque la excavación de la mina no había llegado a los metros donde se encontró oro blanco en minas extranjeras.
Las cartas tardaban en promedio un mes en llegar hasta la lejana capital, el territorio Marshall se encontraba en la zona este del imperio, el Imperio Constantine era vasto, por eso las distancias entre pueblos también lo eran.
Deilyne mando llamar a Rosa, Benjamín, Nicolás y Robert, para comunicarle que dentro de un mes exactamente partían hacia la capital, a cargo de la mansión Marshall se quedarían Robert y Rosa que eran los más experimentados y con ella irían Benjamín, Nicolás, algunos escoltas seleccionados por Benjamín y dos empleadas seleccionadas por Rosa. Deilyne no necesitaba llevar consigo tanto personal, ya que en la capital, en su mansión allí ya contaba con un gran número de estos.
Todos se limitaron a cumplir lo ordenado por su Señorita, pero los rostros de Rosa y Benjamín no parecían muy emocionados por la noticia. Podían imaginar las situaciones que Deilyne viviría ahí, entré estás el ver al Duke Gabriel, también temían por cómo Deilyne sería recibida en ese lugar, por más que ella decidiera hacer unas pocas apariciones en la alta sociedad no sabían cómo sería, los nobles suelen ser despiadados y aprovechan cualquier situación desventajosa de otros para humillar los y sentirse superiores.
¿Qué haría Deilyne en un lugar así? Una persona con una filosofía totalmente opuesta. No estaban seguros, por eso temían. Era muy pronto para sacar conclusiones porque Deilyne ya no era una jovencita, podría no tener experiencia en la sociedad, pero eso no significaba que dejaría que cualquiera siquiera intentará pisotear el apellido de su familia.
El Emperador que había recibido la carta de Deilyne se alegró.
- Emperador: Al fin veremos a la misteriosa dama... Arturo deberías acercarte a ella apenas llegue.
El Emperador hablaba a su hijo mayor el príncipe heredero Arturo Constantine. Arturo tan solo asintió a las palabras de su padre.
La intención del Emperador era traer de su lado a Deilyne, para afianzar la posición de su hijo, pero habrán muchas trabas en ese camino.
Arzan no había podido conseguir averiguar quién compro las tierras que él quería, pero sabía sobre qué en el lugar habían comenzado a excavar una mina.
- Arzan : Que ridículo el nuevo dueño a de ser algún adinerado muy estúpido, en ese lugar cómo podría haber una mina.
- Gabriel: podría ser una oportunidad para nosotros, cuando su proyecto fracase intentará vender rápidamente las tierras y podríamos conseguirlo a un menor costo que el precio original.
- Arzan :tienes razón pero gracias a eso aún no hemos podido desarrollar completamente nuestro cultivo
- Gabriel : de igual forma la calidad de la producción de está cosecha es suficiente cómo para satisfacer el excéntrico gusto de los nobles de Zilbahan y Elysium, podemos vender a un alto costo la producción y sin duda ellos no dejarían de pagar por ello.
- Arzan: tienes razón pero eso no quita que debamos aumentar la producción.
- Gabriel:ten paciencia lo solucionaremos.
Esto le dijo Gabriel a Arzan, hablaban del negocio que habían comenzado juntos, era un viñedo y sus productos eran exportados a Zilbahan y Elysium que eran países vecinos donde gustaban mucho de los vinos hechos en Constantine.
Deilyne tenía algo en mente y en la capital esperaba poder encontrar la solución para lo que quería hacer, los negocios de la familia Marshall eran todos en Constaine es decir cualquier producto que producieran no era exportado solo tenían consumo local, Deilyne quería cambiar esto y llevar a tener un mayor alcance en los mercados exteriores. En primer lugar debía solicitar el debido permiso al Emperador y después buscar a alguien que la contacté con interesados exteriores en los productos que producía la casa Marshall. Esto segundo no sería algo tan fácil, ya que al ser alguien nuevo que intentaba entrar a un mercado exigente como lo eran los de los compradores exteriores tendría sus dificultades, para empezar Deilyne debía decidir que productos quería exportar, para esto investigó cuáles eran las preferencias de las personas de los reinos vecinos, a Deilyne no sé le escaparía ningún detalle.
También pensó en algo que los actuales exportadores de Constantine no hacían, ellos exportaban productos exclusivamente para la nobleza, con precios bastante altos, Deilyne quería no solo llegar a los nobles, sino también alcanzar a los plebeyos de esos países, cómo lo hacía en Contantine así también tendría un mercado aún más amplio.
Deilyne había planeado hacer todas estas cosas, tenía mucho por hacer, así que no sabía exactamente cuánto tiempo estaría en la capital y no regresaría hasta lograr sus propósitos, por esto mismo es que decidió dejar a Rosa en el Marquesado, ya que ella era alguien muy experimentada que podría manejar los asuntos de la casa mientras ella no esté. Y decidió que Nicolás era necesario, ya que tendría mucho papelerío y datos por recabar en la capital.
El tiempo paso rápidamente y al fin llegó el día de la partida de Deilyne hacía la capital, tardaría un mes en llegar, durante ese tiempo Deilyne disfrutó de la tranquilidad, debía ser así porque seguramente en la capital sería otra la situación.
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Updated 81 Episodes
Comments
Irene Nievecita
Me gustaría que se quede con Benjamin, por ningún motivo que vuelva con Gabriel y menos con el príncipe, que ella siga siendo neutral y siga siendo la más poderosa economicamente.
2024-10-12
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Narber Millala
me gustaría que ella encontrará a alguien de su altura en todos los sentidos,y que la ame y la haga muy feliz
2025-01-18
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Sandra Lopez
yo tampoco quiero que se quede con el ex,quiero para ella un hombre que la ame y valore
2024-09-27
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