Deilyne había planeado no tan solo salir de compras ese día, era una oportunidad para reconocer los negocios de su familia y ver el funcionamiento sin que supieran quién era ella, esto era más secundario, pero la situación vivida con la encargada de la tienda de ropa le hizo ver cuál era la realidad, y que posiblemente todos los comercios actuarán de la misma forma.
Debía tomar medidas en estos asuntos pronto, por el incumplimiento de los contratos, y además según la perspectiva de Deilyne esto generaba pérdidas para sus negocios. Una vez en la oficina de la tienda Deilyne hablo con la encargada.
- Deilyne:Tú nombre, todavía no te has presentado adecuadamente.
- Miriam: Discúlpeme, discúlpeme Marquesa mi nombre es Míriam.
- Deilyne:[ No menciono su apellido,si no tiene apellido significa que es una plebeya]. Bien Míriam, viendo que usted es una plebeya interpreto que llego hasta aquí debido a su talento?
- Miriam :Ah si supongo que sí.
- Deilyne :Usted, es quién diseña las prendas?
- Miriam: así es marquesa yo los diseño y dirijo el taller de confección.
- Deilyne:es interesante, veo que hay mucho talento, por algo mi padre los contrato. Sabe, quiero tomar lo que ha sucedido hoy conmigo cómo un hecho aislado.
- Miriam: Claro, claro... Marquesa es... esta es la primera vez que comentemos un desliz.
- Deilyne:Pero no puedo, no puedo pensar que esto sea así.
- Miriam: no Marquesa le aseguro que es la primera vez.
- Deilyne: Y crees que siendo tan estúpida cómo para creerte es que manejo todos los asuntos del Marquesado? Los negocios de la capital han estado un tanto descuidados pero esto ya no será así.
La encargada se encontraba inmóvil, una gota de sudor corrió por su frente, en ese momento pensaba que sería despedida y castigada.
- Deilyne: sabe cuales son los castigos aplicables a los plebeyos que insultan a los nobles?
- Miriam: Si sí Marquesa...
- Deilyne: Segura? Dependiendo cuan ofendido se haya sentido el noble, puede ser desde cortar una mano, su lengua, o hasta tomar su vida.
Miria se arrodilló pidiendo clemencia pensando en disminuir el castigo que Deilyne le aplicaría.
- Miriam: Por favor Marquesa se lo suplico, por favor perdone mi error!
- Deilyne:Shhh haga silencio y escuché, usted fué quién me otorgo el derecho de castigarla debido a sus actos cometidos contra mí. Podría hacerlo, pero prefiero aprovechar su talento. Señora Míriam de ahora en adelante a cada cliente que entre a esta tienda usted lo tratara cómo al noble de más alto rango que se pueda imaginar. No necesito explicarle más, entiende?
- Miriam: Sí, Marquesa la entiendo perfectamente.
Miriam no lo podía creer, estaba siendo perdonada, pero con una advertencia, cualquier otro noble en el lugar de la Marquesa la habría castigado horriblemente, pero ella además de su perdón le permitiría seguir trabajando ahí. Sin duda que la Marquesa era alguien de buen corazón, Míriam se sintió agradecida sinceramente y lo expreso.
- Miriam: Gracias, mil gracias Marquesa, usted es un ángel, le aseguro que de ahora en adelante no la defraudaré.
Deilyne no contesto nada sobre eso, pero ella vino aquí para obtener vestidos y no se iría sin obtenerlos.
- Deilyne: Bien volvamos al punto inicial del porqué vine hoy.
Miriam se sintió aún más incómoda ya que le recordaba su horrible actuación de hace un momento con la mismísima dueña del lugar.
- Miriam : A su servicio Marquesa.
- Deilyne: [No, no me gusta esto, la bolubilidad de su actitud, pero debo pensar en el bienestar del negocio y no creo encontrar a alguien tan talentosa cómo ella para este rubro, espero que la advertencia que le dí sirva]. Bien, el tiempo que me hiciste perder y el de está reunión me ha tomado casi todo el día, necesito volver pronto así que no podré probarme los vestidos, lo que haré es seleccionar algunos y tú los llevarás a mi residencia en dónde los ajustaras a mí talla y también haremos algunas modificaciones en los diseños.
- Miriam: Cómo usted diga Marquesa, pero cuándo debo ir y cuál es la dirección de su residencia?
- Deilyne: No sé preocupe por eso yo enviaré una carta con anticipación y un carruaje el día acordado.
- Miriam: cómo usted diga.
Deilyne salió de la oficina y fue a elegir los vestidos, en la puerta de esta se encontraba Benjamín y dentro de la misma tienda algunos otros guardias distribuidos.
Deilyne miro un poco confusa el rostro de Benjamín, parecía molesto, pero no había motivos para estarlo, ya que el no vio todo lo que había ocurrido. No pronunció una palabra a Deilyne y espero dentro mientras ella elegía su ropa.
Deilyne vio un vestido rojo con bordados en hilo dorado, uno celeste un poco claro con detalles de pequeñas esmeraldas, uno blanco, uno azul.
En fin a Deilyne le gustaron muchos vestidos, era la primera vez que salía de compras, ya que siempre sus prendas fueron hechas en su casa o en el Ducado Laportt cuando vivía ahí.
-Benjamín: [parece entretenida, es bueno pensando lo que tuvo que vivir hoy]
Benjamín que la observaba esbozo una pequeña sonrisa que nadie pudo captar al pensar esto.
De regreso a su residencia Deilyne pensó en muchas cosas.
- Deilyne: [han sido tres días los que he estado en esta ciudad y apenas la primera vez que salgo, con esto puedo notar la crueldad de la sociedad de la nobleza. Me pregunto que significa nobleza para ellos cuando comenten tales actos que serán de todo menos nobles. Me alegra poder haber solucionado el problema con la encargada es necesaria para mi negocio]
Días después Míriam fue a la residencia de Deilyne para cumplir con el trabajo pactado, pero algo había sucedido antes en la tienda de lo cual Miriam dudaba en sí contarle a Deilyne o no.
Apenas dos días después el Duque Valente volvió a la tienda, esta vez acompañado de una Señorita diferente, no era extraño, ya que él siempre hacía lo mismo, pero nunca regresaba tan pronto.
Fue atendido por la encargada en esta ocasión, el Duque se sorprendió pensando en que según lo que vio la última vez que estuvo ahí esa empleada no estaría.
Curioso por esta situación, mientras la Señorita a la cual estaba acompañado se probaba los vestidos, él preguntó a la encargada.
- Arzan : Lo del otro día con la señorita,fue una farsa? pensé que vería a una nueva encargada aquí?
- Miriam: ha ! disculpé Duque por esa situación que tuvo que presenciar, es muy vergonzoso hablar de eso, pero no es como usted piensa, la Marquesa es alguien de muy buen corazón y perdono mi atrevimiento.
- Arzan: Es así? Ya veo..[ buena? pienso que es estúpido]
- Miriam: también elogió mi talento y dijo que me siga esforzando.
- Arzan: [ ja yá veo, la Señorita no es nada estúpida, al fin y al cabo es todo por negocios]
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Comments
Nikol Sepulveda
y eso fue todo, apenas un ligero reto y nada más? hasta mi mamá me retaba más feo que eso... tal como ella dijo, cómo va a administrar bien y hacer crecer sus negocios si perdona con un reto tan superficial a sus empleados? ya me imagino que así mismo a la primera va a perdonar al cucarachon
2025-01-15
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Mercedes Medina
fea forma de pensar de algunos como.el.duque amigo.del.ex de la protagonists
2024-10-06
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María Cristina Herrera
Es entretenida, con un buen estilo y acorde a la época en que se desarrolla. Éxitos 🙌 autor/a
2024-06-19
2