Él Duke Fontine, había hecho una ardua tarea de investigación buscando los lugares donde posiblemente pudiera encontrar a algun niño que pudiera adoptar para ser él heredero del Ducado Fontine.
Ya habían pasado tres meses desde la última vez que vio a su nieta y no quería regresar sin antes obtener al menos una de las cosas que debía hacer, por eso mismo él Dueke Fontine emprendió su viaje hacía la zona este de su territorio, dónde había una mayor concentración de población y tal vez ahí tendría más oportunidades de conseguir el resultado que buscaba.
El territorio perteneciente al Ducado Fontine era basto, dos días de viaje le tomo al Duke llegar desde la mansión del Ducado al pueblo de Saint Felicia, que fué el lugar escogido para comenzar su búsqueda.
El lugar donde se alojaría era una posada común sin nada de lujos, la intención de él Duke era no llamar para nada la atención, y evidentemente nadie más que él sabía el propósito de aquel viaje.
Un día después de su llegada, él Duke decidió salir a caminar por el pueblo, parecía que él estába haciendo bien su trabajo ya que el pueblo se veía próspero, un mercado bien abastecido estaba siendo concurrido por muchas personas, en una calle más elegante varias tiendas que a simple vista parecían ser costosas prosperaban, el pueblo era demasiado ideal pensó él Duke.
En su paseo él Duke Fontine vió algo que no encajaba para nada con lo que había visto hasta ahora, algo fuera de lugar.
Un niño de un inusual cabello color plata muy parecido al suyo y además con ojos azules como los suyos, vestido con unas arapientas ropas ofrecía su servicio lustrador de zapatos.
- Vaya esto si que no me lo esperaba.
Él Duke dijo esto observando desde lejos al niño decidió acercarse y hablarle.
Él Duke se acercó tranquilamente hasta donde trabajo él pequeño y coloco su pie sobre el taburete que tenía el niño.
- oh bien venido señor ya comenzaré el trabajo.
- No eres muy pequeño para estar trabajando en la calle?
- Tengo doce señor no soy un pequeño.
- Doce sigue siendo muy pequeño, y tus padres son quienes te envían a trabajar o hay algún otro motivo.?
- Soy huérfano y solo conocí a mí madre.
- Entonces pequeño por que no vas a un horfanato ahí tendrás comida y un techo seguros.
- Si voy a un horfanato no podré trabajar y si no trabajo y gano dinero no podre saldar la deuda. Listo señor he acabado con los dos.
- Cuánto es pequeño.
- Son dos monedas de bronce.
- Toma.
Él niño quedo boquiabierto cuando vió lo que él extraño hombre le dió.
- Lo siento señor pero no tengo cambio para una moneda de oro.
- No necesitas darme el cambio el resto es tú propina.
- Pero esto es demasiado señor... yo no puedo
- Está bien niño es mí voluntad el dártela a cambio podrías decirme algo.
- si lo se seguro le respondere con honestidad.
- solo quiero saber si estás aquí todos los días.
- Claro que si señor volverá para que lustre sus zapatos nuevamente?
- lo haré has hecho un buen trabajo.
- Gracias señor!
Él Duke volteó y volvió a su posada, los planes de visitar los horfanatos se habían cancelado en su lugar dió una orden que debía ser cumplida de inmediato.
- Escucha quiero que investigues todo sobre ese niño, tú lo viste al igual que yo, ese niño tiene algo que ver con mí familia, de algo estoy seguro es que al menos mi hijo no es, pero no puedo estar seguro si alguno de esos apostadores no habrá engañado a su mujer.
Él asistente de él Duke se retiró rápidamente para cumplir con la orden, mientras que él Duke se encerró en la habitación de e la posada planteando diferentes posibilidades sobre aquel niño.
Al siguiente día él Dueke volvió a dónde estaba trabajando él niño, mientras este lustraba sus zapatos volvieron a tener una conversación y otra vez él Duke le pago con una moneda de oro y él niño volvió a preguntar si regresaría a lo que él Dueke respondió de manera positiva.
Dos días después de haber pedido él informe sobre él niño él Duke lo recibió.
- Ciertamente no estaba equivocado esté niño tiene sangre Fontine, una pena el desgraciado que le toco como padre bueno él nisiquiera lo conoce y parece ser lo mejor. Ah a esto es a lo que se refiere cuando habla de deuda... bueno tengo una idea además prometí que iría mañana nuevamente.
Al siguiente día en él mismo horario él Duke se dirigió hasta el lugar donde trabajaba él niño.
- hola señor a regresado, vamos ponga su pie en el taburete comenzaré con mi labor!
- Hoy no estoy aquí para eso pequeño.
- Entonces señor ? puedo ayudarlo en otra cosa?
- De hecho sí que te parece venir a comer algo con migo, apuesto a que no has comido nada en todo él día.
- Yo? alguien tan humilde cómo yo no podría estar al lado de alguien cómo usted.
- Yo no pregunté eso, yo te hice una invitación independientemente de como te vea, ahora está en ti aceptar o no.
Él niño en verdad no había comido nada en todo él día y tal era su hambre que sentía que su estómago le dolía.
- Está bien y gracias señor.
- bien pequeño ven conmigo.
Él Duke guío al niño hasta la misma posada donde se estaba quedando, ahí también servían comida en cualquier horario además de que era muy rica.
Cuando la mesera les dijo los tipos de platos que servían ese día, él niño no sabía no que pedir ya que muchas de esa comidas nunca las había probando ni siquiera sabía si era comida o no.
Él Dueke que noto lo que ocurría con él niño ordenó la mesera
- Trae uno de cada palto del día y a mi un té de hierbas frescas.
Después de traerle todo lo que pidió él Dueke la mesa estuvo recoleta, él niño se sorprendido tanto nunca había visto una cantidad así de comida, ¿se comería todo eso aquel hombre? pensó intrigado.
- que haces esto lo pedí para tí adelante come todo lo que quieras.
- para mí?
- Si para ti fuí yo quien te invito a comer algo no es así.
- Está bien gracias señor.
Después que él niño comiera hasta estar satisfecho y él Duke terminara su té ambos se retiraron.
Había una gran plaza con una fuente en medio él Duke y él niño caminaron a la par el uno del oro, entonces él Dueke se dió cuenta de que era momento de hablar.
- Por qué no has preguntado mi nombre?
- Si el señor quisiece decírmelo me lo diría no es verdad?
- Pequeño eres muy inteligente por eso supongo que no te será tan difícil entender lo que tengo para decir.
Él Duke se detuvo y miro al niño.
- me precento soy el Duke Louis Fontine.
- he Dueke? ustedes un Dueke?.por favor disculpe mi atrevimiento.
- Tranquilo pequeño no te dije quien soy con la intención de que te arrodillarse de esa forma.
-lo siento señor Duke.
- está bien pequeño, sabes hay algo muy importante que he descubierto hace poco y eso te involucra.
- si señor?
- el cabello plateado no es nada común y es extraño cundo este está junto a ojos azules solo hay una familia que tiene éstos dos rasgos, y esa es mí familia con sangre Fontine en sus venas, así es cómo me dí cuenta que tú pequeño eres alguien con sangre Fontine.
Él niño casi que no podía creer lo que estaba escuchando.
- Usted me está diciendo la verdad?
- por qué mentiría, ahora hay algo más, tú mencionaste algo sobre una deuda que debas pagar, te refieres a la deuda que dejó tú madre tras su muerte.
- Así es como sabe usted eso.
- Ya lo olvidaste niño que soy un Dueke, más que eso hay algo que quiero proponerte.
- Conviertete en mi hijo adoptivo y yo a cambio pagaré todas tus deudas, te daré la mejor educación y lo mejor de todo. Que dices.
- Su.. su hijo...
- Así es que dices?
Él niño veía todo muy sospechoso todo eso que estaba escuchando era una completa locura hacia apenas tres día que conocía a ese hombre que ahora decía querer adoptarlo y no era nada más y nada menos que un Duke. Su oferta era demasiado tentadora pero de igual forma él niño dudaba.
Él Duke que lo noto le dijo.
- Tranquilo no te sientas presionado es sólo tu descicion el aceptar o no, yo aceptaré cualquiera sea tu respuesta.
Él niño pensó otra vez que no tenia nada que perder cualquier cosa sería mejor que la vida en la calle que había estado llevando por los últimos dos años.
- Bien señor Dueke acepto.
Él Dueke sonrió ampliamente había encontrado al adecuado.
- Me alegra que esa sea tú respuesta, entonces ahora ya no hay nada por hacer aquí vámonos hay muchas cosas por hacer para que seas oficialmente mi hijo.
De esa forma él niño dejo atrás el cepillo y el taburete que habían sido su herramientas de trabajo el último tiempo.
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Updated 113 Episodes
Comments
Eleonor Baker
Orfanato*
2023-10-21
0
Karen Dayana
es duque no dueke
2023-09-11
3
Gallardo Adriel
oh me gusta mucho
2023-03-06
3