El Duque Fontine no aceptaría el desplazamiento de su nieta hacía aquel palacio así que después de presentar y dejar a María con Galia, él se dirigió hacia el palacio del Rey, por encima de sus expectativas lo recibió.
El Duque saludó con el típico saludo que se le daba al rey pero su tono de voz era claramente diferente a la habitual.
- Marco: Duque que es lo que desea.
- Duque Fontine: Majestad en primer lugar he venido a informarle que la señora Maria Braun, ya ha ingresado al palacio, en segundo lugar quiero hacerle llegar mi disgusto y solicitarle que la princesa Galia sea trasladada a un palacio con mejores condiciones que en el que se encuentra ahora.
El rey tan solo escuchó, pero daría una respuesta que causaría más disgusto.
- Marco: Duque estoy en medio de una guerra esos asuntos son irrelevantes en este momento, además Lady Lilia está a cargo de esos asuntos.
El Duque no insistió, no porque los argumentos del Rey le parecieran válidos, sino porque se dio cuenta de que en estos momentos cualquier cosa que dijera o acción podría empeorar la situación de su nieta, ya que el Rey la estaba dejando a merced de esa mujer, Lilia.
El Duque saludó al Rey y se retiró pero no espero ver aquel panorama cuando se retiraba del lugar.
Por el pasillo del palacio se encontró a Lady Lilia, pero no venía sola, por detrás de la falda de su vestido una cabellera rubia brillante se asomaba, y los ojos dorados se abrieron mucho cuándo lo miraron, se trataba del príncipe Aarón.
El Duque miró hacia abajo encontrándose con la mirada del niño, él niño pareció asustarse y se ocultó por completo detrás de la falda de su madre.
No era esa la intención del Duque, pero la mirada sería y fría característica de él tal vez era demasiado para un niño mimado o cualquier otro niño.
La astuta Lilia y su lengua no podían dejar pasar la oportunidad.
- Lilia : Oh Duque me alegra verlo, ¿ha podido ver a su nieta?
- Duque Fontine: Así es Lady...
- Lilia: Me alegro entonces. Va de camino a casa ahora, ha visto a su majestad, yo pensé en que tal vez su majestad se encuentra muy cansado y estresado por eso le llevo al Principe Aarón para que lo vea, dicen que no hay mejor medicina que el amor de un hijo.
- Duque Fontine: Tiene usted toda la razón Lady, bueno si me disculpa ya he robado mucho tiempo de medicina de su majestad, hasta luego.
Las palabras del Duque obviamente eran una ironía, no necesitaba ser un experto cómo para saber que Lilia estaba inventando una buena relación entre el niño y el Rey.
A él Duque a quien menos le importaba era ese niño, Lilia se tuvo que tragar las gotas de veneno que había arrojado sobre el Duque hace un momento, al Duque no pareció importarle o molestarle nada de lo que le dijo, además de hacerle saber que sabía que ella estaba mintiendo.
Y era cierto Lilia inventaba que existía una buena relación entre el Rey Marco y el príncipe Aarón, cómo lo que estaba pasando en ese momento, Lilia se tragaba su rabia al ver cómo su hijo era totalmente ignorado por su padre él Rey, eso fue así desde el nacimiento del príncipe Aarón, superficialmente y a los cuatro vientos el Rey hizo saber que su hijo varón había nacido, pero la realidad es que las veces que lo volteo a ver fue porque alguien más lo observaba, él nunca mostró interés o por su hijo.
Dentro de la oficina del Rey no duraron ni diez minutos y él les pidió que se retiraran porque no podía concentrarse en su trabajo.
Con esta acción Lilia, confirmo que la situación con el Rey no había avanzado nada.
A diferencia de Galia, el príncipe Aarón crecía siendo el centro de atención, para él, todo giraba a su alrededor porque así lo hacían ver las personas que lo rodeaban.
El príncipe Aarón tenía lo que quería, comía lo que quería, hacía lo que quería, pero siempre obedecía a su madre, ese día Aarón desafío las órdenes de su madre, escabulléndose entre los guardias llegó hasta una parte muy alejada del palacio, en ese lugar había un viejo castillo, parecía abandonado, el príncipe pensó que sería genial entrara explorar, pero en el camino hacia este se encontró con una mujer en que parecía ser una mucama y está le servía té a una niña más o menos de su edad, pero está niña tenía cabello negro y tenía ojos dorados, Aarón ya sabía que significaban los ojos dorados, pero no sabía de alguien aparte de su padre y el que los tuvieran. No se atrevió a avanzar más porque vio al aterrador Duque que hacía unos días había visto.
Aarón volvió emocionado de su paseo, fue directo hacia su madre quien estaba en la sala de su gran palacio, la niñera de Aarón suspiro al ver que él venía por el pasillo.
Ella fue su encuentro lo tomo de la mano y le pregunto dónde había estado todo ese tiempo.
- Príncipe dónde ha estado, casi muero de preocupación buscándolo.
Aarón tan solo sonrió y dijo.
- Aarón: Quiero ir con mi madre.
La niñera no podía cuestionar al pequeño príncipe hasta que él dijera donde había estado, así que nada más lo llevo dónde estaba su madre.
Aarón corrió hacía Lilia y comenzó a juguetear en su regazo, quería saciar su curiosidad así que inocentemente le preguntó.
- Aarón: ¡madre, madre!
- Lilia: ¿Si, que quieres Aarón?
- Aarón: ¡la vi, la vi a esa niña que tiene ojos dorados como yo y cabello negro, quien es madre?!
Lilia que bebía su té, se estuvo bruscamente, ella nunca le había hablado sobre que él tenía una hermana mayor, ella le hizo creer que él era él único hijo y, por lo tanto, heredero de la corona. Aarón seguía insistiendo
- Aarón: ¿Madre madre, quien es, puedo jugar con ella?
Al escuchar esto Lilia se alteró, tomo de manera brusca a Aarón por su brazo lo puso frente a ella y le dijo.
- Lilia: ¡No, nunca pienses en siquiera acercarte a ella, esa niña es tú enemigo, ella quiere todo lo que es tuyo no puedes quererla! ¡Entiende pequeño príncipe!
Aarón estaba tan sorprendido por la reacción de su madre que de su boca solo salió un si entrecortado.
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Updated 113 Episodes
Comments
Eleonor Baker
acercarte
2023-10-21
0
Eleonor Baker
asustarse*
2023-10-21
0