Hoy,30 de octubre del 2022,mi peso registrado es de 54 kilos, y estoy a punto de llegar a mi meta de la semana
Escribió en su diario la joven Dennis de 22 años. Cuando terminó de hacerlo, se sintió más feliz. Se vistió con un largo poleron y un jeans holgado y salió de su pequeño departamento colgando su pequeña mochila en uno de sus hombros. Hoy debía asistir a su trabajo una vez más. La joven además de estudiar licenciatura en ciencias biológicas, trabajaba de mesera en un local de comida rápida, para pagar su carrera.
-Hola Dennis, ¿Te sientes bien? Pregunto Amalia, su compañera de trabajo.
-Hola, si ¿Por qué?
-Este... Por qué hace demasiado calor para andar con esas pintas, confesó Amalia.
-Ahh es que tengo un poquito de frío ja, ja, ja. Iré a ponerme el uniforme, después hablamos.
Amalia se quedó viendo la figura de su compañera, noto a Dennis un poco más delgada de la última vez, pero quizás era su imaginación o por qué ella se había tomado unos días de vacaciones y no había visto a Dennis en ese tiempo. Sacudió su cabeza y comenzó a trabajar.
Dennis fue a su taquilla y sacó su uniforme para ponérselo en el baño de empleados. Comprobó que no había ninguna de sus compañeras chismoseando por esos lados y puso el seguro para no ser interrumpida. Desnudó su cuerpo y lo contemplo atentamente. Sonrió al ver como sus huesos de su clavícula y costillas se notaban mucho más que la última vez, colocó su uniforme después de unos minutos y tomó su ropa para guardarla en su taquilla. Su horario de trabajo era flexible debido a que estudiaba, por lo tanto, hoy saldría a las 4 de la tarde, porque a las 5.00 PM la joven pudiera estar en sus clases.
Su turno transcurrió normal, tuvo que limpiar los pisos, mesas, e incluso sacar la basura que se había acumulado. Debido al intenso calor, Dennis tuvo que hacer varias pausas, y Amalia la tuvo que ayudar muchas veces.
-¿Dennis, estás segura de que te sientes bien? Volvió a preguntar ella insistentemente antes de que termine su horario laboral.
-Si Ami, estoy bien. Tranquila, no te preocupes. Es puro estrés de la uni y trabajo.
-Pero estás demasiado delgada Dennis, ¿Segura que estás bien? ¿Te estás alimentando correctamente?
-Sí, es que estoy haciendo dieta y mucho ejercicio, es solo eso.
Dennis miro su reloj y vio que ya eran las 4 PM, se despidió de su compañera, y fue directo al baño repitiendo el mismo ritual de todos los días. La joven se cambió y fue corriendo hasta la parada del bus. En el camino a la universidad, Dennis se sentía cansada, y su vista se tornó nublosa, sacudió su cabeza y volvió en sí. Llego unos minutos antes de que empezara la clase y se sentó en el mismo lugar de siempre.
A las 9.00 PM, Dennis salió de la universidad y tomó al instante el transporte que la dejaría a una cuadra de su departamento, se sintió más cansada de lo habitual y decidió acostarse sin cenar. Dennis nunca se enteró que esa noche sería la última vez que vería la oscuridad de la majestuosa noche que se presentaba en la ciudad.
Amalia después de hablar con Dennis ese día, le mando un mensaje para saber como estaba, pero ella nunca le contestó y para colmo ese día no se había presentado a trabajar que era raro en ella porque siempre es una chica muy puntual. Amalia terminó su turno y por mera curiosidad dirigió al departamento de su compañera, toco varias veces la puerta pero nadie atendió. Un olor nauseabundo comenzó a salir del departamento de Dennis y Amalia pidió al conserje del edificio a que abriera la puerta explicándole la situación porque Dennis no se había presentado a trabajar y el hombre le dijo que no había visto salir a la joven del edificio, cosa que alerto mucho más a Amalia. El hombre colocó la llave y abrió la puerta, y del departamento el olor intenso les provocó arcadas y muchas moscas comenzaron a salir de allí.
-Creo que debo llamar a la policía, dijo el hombre y sin dar más explicaciones salió del departamento dejando a Amalia más confundida.
-¿Dennis? ¿Denis, estás aquí?
Al no haber respuestas, Amalia supuso que no había nadie en el departamento e igualmente caminar por el departamento no si antes taparse la nariz por el olor.
-¡Ya viene la policía! Grito el conserje mientras entraba al departamento tapando su nariz.
La chica y el hombre revisaron si había algún rastro de algo podrido en el refrigerador, pero nada, entonces Amalia decidió buscar en la habitación algo que pueda oler mal y cuando abrió la puerta, miles de moscas la invadieron haciéndola gritar, alertando al hombre que se aproximó a ella.
-¡Niña! ¡No mires hacia allí! Grito él
Amalia hizo caso omiso y la escena que encontró fue escalofriante.
-¡Dennis! Grito la chica antes de desmayarse.
Horas después se hizo presente la policía científica en el lugar. Revisaron la habitación buscando algunas pistas, pero no encontraron nada. En la gran cama de dos plazas, yacía sin vida la Dennis Porter, y aunque su cuerpo no presentaba lesiones que pudieran al girarla un gran agujero se había formado en su nuca
-¿Qué es eso? Pregunto Carlos, uno de los forenses.
- Es una herida reciente, mira ¿No lo ves? Contesto Daniel
-¿Crees que alguien pudo herirla desde atrás y después acostarla en su cama nuevamente?
-Mm no lo creo... ¿Quién fue la última persona que la vio con vida?
-Una compañera de trabajo, la señorita Amalia Harrison, casualmente se encuentra Thomas haciéndole un par de preguntas en la habitación de al lado
-Quédate aquí ya regreso. Si encuentras algo dime, soltó Carlos.
El teniente Carlos abandonó la habitación donde estaba el cadáver y escucho los gritos de la joven Amalia, y como esta decía.
-¡Ya le dije que no sé más nada señor oficial!
-¿Qué es lo que está pasando aquí, Thomas? Pregunto Carlos con el ceño fruncido.
-Sé... Señor teniente, es que ella no es muy convincente con sus declaraciones.
-¡Usted oficial es, un mentiroso! ¡Un tarado y un imbécil! ¿Eso suena convincente para usted, Teniente?
Carlos intentó no reírse y se sentó en uno de las sillas.
-Señorita Harrison, disculpe a mi subordinado, él solo está haciendo su trabajo. ¿Quiere saber lo que paso con Dennis?
-Por supuesto que si señor... contestó ella
-Nosotros también y por eso estamos aquí. Asi que ¿hay algo que nos quiera decir con respecto a Dennis? ¿Noto algo raro en su comportamiento? ¿Algo inusual?
Amalia se quedó pensativa unos minutos mientras los forenses observaban los gestos de la mujer. De pronto Amalia recordó un súbdito de detalle.
-Como ya le conté a su compañero, estuve un tiempo sin trabajar porque estaba de vacaciones y cuando volví la noté más delgada que la última vez y sus ojeras delataban su cansancio. Ayer le costó mucho mantener el ritmo en el trabajo, y nuevamente le pregunté si estaba bien, y contestó que si, pero el estrés entre trabajar y estudiar en la universidad le estaba afectando a su salud.
Mientras Amalia hablaba, Carlos le dijo a Thomas que tomara apuntes. Ella siguió diciendo
-Antes de irse del trabajo le pregunté si se estaba alimentando bien a lo que ella me comento que si y que ademas estaba haciendo ejercicios combinándolo con una dieta,ella no era una persona con sobrepeso,sin embargo no se porque comenzo a hacer la dieta..
-¡Teniente Carlos! ¡Teniente Carlos! ¡Venga por favor! ¡Tiene que verlo con sus propios ojos!
Carlos se levantó de la silla, seguido por Thomas y aunque este último, le dejó en claro a Amalia que se quedara allí, la joven los siguió.
-¿Qué mierda es eso? Pregunto Carlos
-Ten... Teniente... esta cosa salió de la almohada por si sola,donde Dennis Porter tenía su cabeza apoyada allí.
Todos los presentes se acercaron hasta la cama, y aunque esa cosa daba miedo, Carlos la toco y esta extendió su alargada boca buscando que succionar. Thomas sacó su arma y le disparó a esa cosa, matándola en el acto.
-¿¡Que era esa cosa!? Grito Amalia asustada
-¡Saquen a esta mujer de la habitación! Grito Carlos.
Thomas obedeció y sacó a Amalia, a rastras de la habitación.
-¿Teniente? ¿Qué carajo era esa cosa?
Carlos no respondió y se fijó en la almohada donde todavía reposaba una parte de la cabeza de la fallecida.
La sacudió un poco y de esta salieron pequeños huevecillos y algún que otra mosca.
-¿Jefe? ¿Qué es todo esto? Volvió a preguntar un Atónito Daniel.
-Sencillo Daniel, esto es un almohadón de plumas.
-¿Y eso que tiene que ver, jefe?
-¿Recuerdas que la víctima tiene una herida detrás de su cabeza?
-Si pero teniente ¿Qué...
-La víctima se vio debilitada debido a que este parásito con su trompa, se alimentó de su huésped cada noche. Debió succionarle la sangre durante varios días para que ella termine así y que este alcanzara el tamaño descomunal. Como verás Thomas esto que ves aquí, son los huevecillos que el parásito fue dejando dentro de la almohada, son diminutos en su mayoría, pero si consiguen sangre humana, se vuelven mucho más hambrientos al punto de querer meterse dentro del cuerpo. Y por eso no es raro hallarlos en los almohadones de plumas.
Queridos lectores, esta historia está inspirada en "el Almohadón de Plumas", escrito por el cuentista, dramaturgo y poeta Uruguayo, Horario Quiroga.
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Updated 53 Episodes
Comments
Violeta Vergara
excelente si lo leí y de verdad es muy buena lectura éxito
2023-05-19
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Elizabeth Yepez
me encantó, gracias autora
2022-11-11
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