Noche de Brujas 31 de octubre del 2018, Buenos Aires, Argentina.
Una amiga mía llamada Aldana y yo decidimos hacer espiritismo por primera vez, ya que nunca antes nos habíamos atrevido a hacerlo. Planeamos hacerlo en casa de Aldana, porque su habitación era mucho más grande que la mía, a su vez decidimos invitar a otras dos amigas, Estefanía y Paula, para que nos acompañaran, porque a mí me habían dicho que probablemente con solo dos personas sería más difícil que pasara algo. Nos costó trabajo convencerlas, pero al final cedieron. Lo preparamos todo y, un poco asustadas, comenzamos a jugar la ouija.
Al principio no ocurrió nada, pero con el pasar del tiempo, comenzamos a sentir voces y ruidos de objetos moviéndose. Estefanía fue la primera en asustarse y por eso dijo
“Yo me voy de aquí, jugar a la ouija, es una estupidez”.
Nosotras también estábamos asustadas, así que decidimos dejarlo para otro momento
Al cabo de unos días, cuando estábamos disfrutando el receso de 15 minutos en la escuela, Estefanía se acercó a mi aterrorizada, diciéndome que, anoche, de camino a su casa después de salir de la casa de Aldana, al pasar por delante de una casa en ruinas que estaba cerca de su hogar, una niña vestida de blanco le había pedido que jugara con ella. Estefanía por supuesto me dijo que se negó a jugar con la niña, ya que tenía prisa por llegar a su casa, y acto seguido, la niña comenzó a llorar con lágrimas de sangre. Estefanía también mencionó que a pesar de que lloraba, la pequeña también se reía. Según ella, no pudo dormir en toda la noche, porque escuchaba risas y voces de gente. Estefanía terminó su relato y en un principio me lo tomé a broma, pero algo me hacía pensar que mi amiga hablaba muy en serio. Después de escucharla durante todo el receso, logre tranquilizarla, diciéndole que todo era producto de su imaginación, que todo iba a estar bien y bla, bla, siendo sincera, Estefanía solía ser muy exagerada, además que a pesar de tener 16 años todavía seguía orinándose en la cama.
Terminaron las clases del día, y sin mencionar al resto de las chicas lo que Estefanía me había dicho, me despedí de ellas a la salida de la escuela, para ir directo a mi casa, en mi habitación comencé a darle vueltas al asunto y me acordé del día en que habíamos hecho espiritismo y de las malas maneras con las que Estefanía se había retirado. Al día siguiente esa misma amiga me llamó porque iba a quedarse sola en casa estudiando y tenía miedo, así que decidí acompañarla, ya que yo tenía también que estudiar para el examen del día siguiente. No tenía ganas de ir caminando, así que fui a la parada y tome un autobús. Estando en su casa, nos pusimos a estudiar. De repente, oímos a nuestra espalda un ruido como de arañazos. Las dos miramos y comprobamos horrorizadas que la niña que ella me había descrito el día anterior, estaba sentada sobre la cama de mi amiga, arañando la pared. Salimos corriendo de la habitación y al llegar a la puerta, la cerré. Respire agitada y cuando mire hacia mi izquierda observé que, Estefanía, no estaba, intente abrir la puerta, pero los gritos de dolor, mezclados con el llanto de la niña, me dejaron paralizada al menos unos 5 minutos. Después un silencio se instaló en toda la casa y, baje en cuanto mis piernas me lo permitieron, salí al exterior y pedí que alguien llamara a la policía
Un rato después, mis padres vinieron por mí y trataron de contenerme mientras que nos dirigíamos a la estación de policía, para esclarecer mi situación. La policía nos informó que Estefanía había muerto de un ataque de asma. La habían encontrado debajo de su cama, con una expresión de terror en su cara. Nunca pude olvidarme de ese día y debido a que estuve en tratamiento psiquiátrico unos años, jamás pude volver a ver a Aldana y a Paula. No sé que habrá sido de sus vidas, pero me concentre en mejorar, y cuando el médico me autorizó a volver por unos días a la casa de mis padres, me sentí muy feliz. Ese día el cartero de aspecto extraño llego muy temprano en la mañana y dejo la correspondencia en el buzón, mi madre me pidió que la fuera a buscar. Entre tantas boletas por falta de pago, apareció una nota escrita con la letra que parecía ser la de un niño de 5 años, cuando termine de leerla, todos los papeles se me cayeron al suelo.
"Bianca, esta noche deberás jugar conmigo, como antes lo hacíamos, tus amigas son unas cobardes"
Sonreí, me acordé que hoy era 31 de octubre, pero del año 2022,por fin, volvería a jugar con mi niña, que tanto extrañe.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 53 Episodes
Comments
Elizabeth Yepez
muy buena y aterradora gracias autora por actualizar
2022-11-03
1