Emma Brandt. ♣︎
Conejo y Búho fueron en los asientos del conductor y copiloto, mientras Hann y yo permanecimos en la parte de atrás donde se encontraban Diana, Adrien y Henry en completo silencio para no provocar a sus secuestradores.
Las miradas suplicantes de mi amiga y novio no pudieron captar mi atención porque esta estaba pendiente en hacerle las preguntas a Hann que siempre deseé escuchar.
—¿Qué es el vínculo?.—Decidí preguntar.—Cuando estuve lejos de él, sentí que me habían quitado algo importante, entre en una terrible depresión y solo hace unos meses termine de asistir a las terapias.
—Bueno, no fuiste la única que pasó por un mal momento.—Habló Hann.—Cety estaba de un humor horrible durante ese tiempo y Dios, sin William estoy seguro de que hubiera venido a buscarte antes de lo prometido.—Hizo una mueca de agotamiento ante el recuerdo.—El vínculo es algo así como un candado entre las almas y los corazones, no te permite ser del todo feliz sin tu otra mitad y terminas adoptando las costumbres del otro. Como si fuera una hermosa maldición, es la salvación de un hombre lobo y la perdición de un sacrificio, nosotros estamos aquí para ellos, afortunadamente los sentimientos que son creados en el primer ritual nos hace tener un fuerte deseo de proteger y obedecer a nuestra pareja, así que al final del día no es tan horrible para nosotros.—Explicó.
—¿Dijiste hombres lobos?.—Mencioné.
—¿Ni siquiera sabes eso?.—Preguntó él y yo negué con la cabeza en forma de respuesta.—William y Cety pertenecen a un pequeño grupo de personas que bajo la luz de la Luna llena adoptan una forma bestial, como en los cuentos de los hombres lobo, no hay mucha información de sobre ellos, pero se sabe que mediante un sacrificio puedes controlar tus insultos hacia otra personas.—Frunció su ceño.—Pueden controlarse porque está el sacrificio que debe resistir sus impulsos, no es una tarea fácil cuando tu pareja vinculada tiene ámbitos extraños.
—Creo que entiendo un poco.
Hace 10 años Conejo también explicó un poco en que consistía el vínculo entre ellos y un sacrificio, aunque en ese tiempo todavía era demasiado joven para comprender sus palabras.
—Aunque lo entiendas o no, simplemente debes dejarte guiar por tus sentimientos o tu estado emocional caerá por los suelos.—Recomendó.—Hace unos años me separé de William por tres simples días y el dolor de no tener a mi lado era agonizante, es increíble si lo comparo con los 10 años de ustedes.
—Tú y Búho.—Quise saber.—¿Cómo es su relación?
Hann se encogió de hombros y dio un breve vistazo a mis amigos para confirmar que todo seguía en orden, luego nuevamente sus ojos marrones se cruzaron con los míos.
—William tiene el ámbito se comer carne humana y luego de hacer el vínculo conmigo, ese deseo cayó sobre mí, aunque me niego a darle de comer mi propia carne, así que a cada cierto tiempo permito que beba algo de mi sangre.—Explicó él.—Al principio estaba horrorizado con la idea, pero combinado con un buen sexo nada suena lo suficientemente mal.
No pude evitar sonrojarme al pensar en dos hombres haciendo ese acto carnal mientras Búho disfruta de la sangre de su sacrificio.
—Entonces Conejo y yo..
—No Emma.—Me interrumpió.—Cety se inclina más por matar y ver el sufrimiento ajeno, come carne humana por simple compromiso porque es él quien los mata.—Explicó sin rodeos.—Aunque no creo que su estimulante sea matarte, hacerle daño a los sacrificios es casi tan doloroso para los hombres lobo como lo es para nosotros el estar alejados de ellos.
...Eso explica el porqué estuve durante años en depresión....
—¿Entonces cuál es nuestro estimulante?.—Pregunté.
—Tendrás que averiguarlo con él.—Dijo sin más.
El viaje en la furgoneta terminó con nosotros detenidos enfrente de una enorme casa de los años 1920, según Hann. Mis respuestas fueron respondidas con demasiada sinceridad y sin ocultar el verdadero lado de este nuevo mundo que estoy empezando a descubrir.
—¿Tus dudas fueron resueltas?.—Preguntó Conejo cuando abrió la puerta trasera de la furgoneta, dándome la oportunidad de bajar del automóvil.
—Sé lo necesario, pero todavía no sé nada de tí.—Señalé.—Espero tener la oportunidad de conocerte más allá de la unión del vínculo.
—Responderé a tus preguntas cuando lo desees.—Afirmó él mientras tendía su mano hacia mi para ayudarme a bajar de la furgoneta.
—Gracias.—Dije cuando salí de esta y mantuve mi mano aferrada a la de él.—Me llamo Emma Brandt y tengo 18 años.—Decidí presentarme.—Soy estudiante de arte, aunque mis pinturas provocan cierto desagrado por lo grotescas que son.
Conejo llevo mi mano hacia sus labios y dejo un suave beso en ella, provocando más de un sentimiento de euforia en mí.
—Me llamo Cesc Albrecht, tengo 26 años y trabajo en un Centro de Salud Mental en Camelot como psiquiatra.—Respondió Conejo.—Es interesante evaluar a unos pacientes que posiblemente están más cuerdos que yo.
...Sonreí cuando él sonrío....
Finalmente sé algo de su vida, tarde 10 años para descubrirlo, pero ahora el tiempo pasado no es importante, lo verdaderamente importante es lo que tengo enfrente de mis ojos.
—Ayúdame a bajarlos.—Pidió Búho a Conejo mientras señalaba a mis amigos aún en la furgoneta.
Conejo, Búho y Hann no tuvieron grandes complicaciones para cargar con sus cuerpos y dejarlos dentro de la enorme casa.
Por fuera era hermosamente terrorífica, digna para una película de terror, pero por dentro era todo lo contrario.
Sus muebles antiguos y relojes en sus muros me hicieron recordar aquella noche cuando entré por primera vez a la casa de Búho. Luego giré mi cuerpo hacia la enorme mesa hermosamente decorada y todo mi mundo cayó al suelo cuando vi sus sillas con mi padre y madre en ellas al los extremos de la mesa, ambos atados y con sus bocas selladas con cinta adhesiva.
—¿Premio o castigo?.—Escuché murmurar a Conejo.—Me preguntó que elegirás esta vez.
^^^💔^^^
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 22 Episodes
Comments