Después de largas horas y lo mucho que he llorado, hundida en una incertidumbre sin fin.
No podía seguir deprimida tenía que salir de este encierro que solo empeora mi debilidad emocional, tenía que luchar contra todo este conflicto interno y estando sola me ahogo; sabia que muy dentro de mi debía conseguir la fortaleza que necesitaba.
Tengo que salir para conocer esta isla y supongo que continuar el propósito por el cual viaje asta aquí, talvez deba comenzar conociendo personas quizás así conseguiría el ancla que necesito para al menos tener un motivo de felicidad.
Lo único en lo que estoy segura es que no debo continuar deprimida y en completa soledad.
Ya son tres días de encierro, me doy un largo baño en la tina y tome una ropa cómoda, pantalón largos de mezclilla, una camisa de manga larga color rojo y una chaqueta de cuero que a simple vista me gustó mucho, busque los zapatos que más pudieron combinar pero siempre prefiriendo la comodidad.
Quizás no estaba vestida apropiadamente por estar en una isla la chaqueta estaba de más, quizás si hacía calor afuera pero me sentí cómoda y por ahora sentirme así, es el único alivio que tengo, además el color rojo de mi camisa resaltaba en mi pálida piel.
Por otra parte, no pude hacer mucho por mi rostro, no recuerdo siquiera cómo maquillarme así que solo me coloque algo de polvo para cubrir mis ojeras, también un poco de labial rosa pálido, ya que era suficiente color con la camisa roja.
Tome suficiente efectivo, mi identificación y una tarjeta de crédito, las guarde en mi chaqueta de cuero no quería llevar cartera de solo pensarlo me dio mala sensación por ese incidente que hace unos días tuve y no logro recordar, con solo pensarlo de nuevo empecé a tener miedo por lo que me senté al borde de la cama dudando y preguntándome si estaba lista.
Luego de unos minutos tome valor y me dispuse a salir de pronto sentí sonar el teléfono de la habitación y conteste.
- Señorita Miller, dos personas preguntan por usted en la resección, dicen llamarse Clara Wilson y Rodrigo Wilson, ¿que les digo?.
Termino de hablar la otra voz esperando mi respuesta.
Me quedé sorprendida al tratarse de ellos pero rápido recordé que la doctora me dijo que pronto nos veríamos.
- Gracias por avisarme, justo ahora estoy bajando a la resección, por favor que me esperen en él restauran, gracias.
Colgué respire profundo y salí sin darle tiempo a mis miedos; miedo a lo desconocido.
Iba de camino recordando la extraña actitud del hijo de la doctora Clara, un joven grosero, malhumorado y muy raro pero aún más extraño es que ambos me visiten ¿que razón tendrían para hacerlo?, reflexionar confunde mi mente y en mi corazón se agudiza la sensación de que ellos ocultaban algo; mientras bajaba en el ascensor mi curiosidad crecía.
Comienzo a jugar con mis manos y dedos a causa de los nervios.
Al llegar al restaurante ellos estaban sentados en una mesa cerca de la entrada así los visualicé fácilmente.
El joven Rodrigo tenía una mirada profunda pero serena totalmente diferente a la primera vez que lo vi, al parecer hoy estaba de mejor humor, le doy una mirada rápida pero precisa notando lo bien vestido que estaba.
Desde lejos sentí un aroma muy agradable pero no se trataba de perfume simplemente, extraño pero agradable aroma no comprendía de donde venía y menos el porqué se impregna de esa manera en mis fosas nasales, solo supuse que provenía del restaurar aunque no se trataba de unos alimentos o comidas pero darle importancia algo tan insignificante me parece absurdo.
La amable doctora Clara tenía una gran sonrisa llevaba un vestido unicolor con un fresco y elegante camisón, ella tiene una elegancia natural y hermosa como su belleza pero su perfume si olía delicioso, flores silvestres y naranja o eso percibe mi inapropiado olfato.
- ¿cariño, cómo estás?- pregunta la doctora clara levantándose y abrazándome fuerte como si de verdad me hubiese extrañado.
Su hijo Rodrigo solo me miro con expresión sería- hola jade - dice Rodrigo
- Hola, gracias por venir me han tomado por sorpresa, no pensé verlos pronto - Comentó en general ignorando la pregunta de la doctora.
En cuanto tomo asiento llega el mesero, ordene un té de frutas y ellos café, con algo de vergüenza me atreví a pedir unos deliciosos dulces que hace dos días había probado, como ellos no ordenaron nada aparte del café yo me atreví a ordenar lo suficiente para todos, en medio de mi encierro me había convertido en una completa adicta a esos dulces.
Rodrigo en tan solo pocos minutos de vernos, me miraba de una manera extraña quizás solo se trataba de curiosidad, pero me observa como si deseara notar cada detalle de mi, su intenso mirar me resulta completamente incómodo e inapropiado.
Cuando se marcha el mesonero Rodrigo no espero más viéndose algo impaciente por pronunciar palabra.
- Jade ¿Cómo estás? - Su voz era tranquila, me sorprende su amabilidad, pero su expresión seguía siendo extraña, me quedo en silencio por un segundo.
- Cariño puedes decirnos lo que sientes con toda confianza, ¿puedes confiar en nosotros?- Dice la doctora tomando mi mano, no entiendo por qué ella se preocupaba tanto y de alguna manera su amabilidad me inspira confianza pero hay algo que no termina de decirme siento que algo me oculta.
- Estoy muy bien gracias por preocuparse, me gustaría saber ¿Qué necesitan hablar?- respondo con una sonrisa pero mi tono es serio, si deseo ser amable pero esa sensación de que ellos no terminan de decir el motivo de su visita se profundiza.
- ¿Has recordado algo?- Pregunto Rodrigo esta vez más serio, nuestras miradas se cruzan.
- Aún no pero si tienes algo que decirme puedes comenzar- Respondí en mal tono, comenzando a molestarme su cambio de humor, tras mis palabras su mirada se vuelve desafiante.
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Updated 122 Episodes
Comments
Marylu Garza
Su pareja destinada?
2023-08-13
0
Eugenia Venegas Oyarzo
si no entiendo en este capítulo, 📝😤 dejaré de leer..
2022-06-15
2