《Los malos capítulos son imprescindibles para una buena historia...》
(***)
Sábado 03:10 p.m
Katia;
Después de unos días tan largos por fin el sábado o mejor dicho el fin de semana había llegado.
¡Genial!.
En la noche era la dichosa cena y todos los miembros de la familia de mi padre -ósea nosotros-, tenemos que asistir a esa cena, yo no quería ir pero al ser miembro de la familia tenía que ir, ya que, es una "cena familiar", y siendo sincera no quiero ir. Siempre las cenas me daban mucha pereza y flojera, entiendo que en esas cenas hablen de negocios o cosas muy importantes pero !Por Dios!, me estoy cansando de eso siempre es lo mismo a cada cena que voy con mis padres trato de convencer a mi padre de no ir con la excusa de que me sintió mal del estómago pero nada de lo que yo diga funciona, y eso es odiosos.
Mis padres siempre sabían cuando mentía y me decían que de todos modos tenía que ir, literalmente mis padres me estaban obligando a ir si o si a la cena.
Me sentía cansada, toda esta semana había sido algo rara y frustrante para mi.
Un breve resumen de mi semana puede ser asi; conocí a una chica increíble que ahora es mi nueva amiga, conocí a un chico que ya es mi otro nuevo amigo, tengo una enemiga a muerte,- Literalmente-, algunas personas hablaban cosas sobre mi que ni al caso, tuve a un chico popular detrás de mi para que fuera su amiga y al final acepte, además de las tareas y exposiciones.
Fue algo difícil esta primera semana en la universidad.
Baje al primer piso para ir hacía la cocina para buscar algo de comer porque mi estómago me pedía que lo alimentará y yo solo sigo órdenes, me acerqué a una pequeña cesta que estaba sobre el comedor y tomé una manzana verde la llevé a mi boca para darle un pequeño mordisco, sonreí al sentir un dulce sabor sobre mi paladar. Luego pude subir nuevamente a mi habitación y me tire sobre mi cama como una papaya para luego acostarme mientras comia mi manzana.
Miraba hacia el techo mientras daba los mordiscos a mi manzana.
Estaba bien relaja y tranquila revisando mis redes sociales que no me fije en la hora que era, y en verdad no sabia cuanto tiempo había estado metida en eso, el tiempo se me había pasado volando.
Rayos.
Me fije en la hora en mi teléfono y observé que eran las cuatro y media de la tarde y la cena era a las siete de la noche, así que me levanté de mi cama para luego acomodarla, ya que, estaba toda desordenada, tome mi teléfono y lo puse a cargar para que la batería estuviera al cien.
Baje a la cocina encontrándome con la señora que aveces me preparaba mi comida y que a la vez es mi mejor compañía cuando estoy sola, era como mi nana.
Me senté en una silla del comedor y tomé un par de uvas que estaban en el comedor.
Lleve una a mi boca disfrutando de su dulce sabor. Amaba las uvas.
Me encantaba el dulce sabor que tenían.
-¿Como estas?-Me preguntó mientras me observaba relajada.
-Estoy que me caigo al piso, tengo mucha pereza, !por Dios! es sábado quiero salir con mis amigos pero ¿sabes algo?...-Mi nana alzó una ceja-, Mis padres quieren que vaya a una estupida cena a la que no voy hacer nada interesante y solo debo de quedarme como una estatua y escuchar lo que dicen los demás...-Solte un bufido, ella soltó una risita, y yo la miré incrédula.
-Entiendo...-Me dijo a lo cuál alcé una ceja observandola-, Nunca te gustaron esas cenas, ¿verdad?- Me preguntó a lo que yo asentí- ¿Entonces para que quieres dirigir las empresas de tú padre?-Me pregunto, suspiré y me comí otra uva-, Cuando estés al mando tendrás que asistir no solo a una, si no, a varias cenas importantes y con fotógrafos rodeandote a cada rato- Punto para mi Nana.
-Esa empresa lo es todo para mis padres, y siendo yo la mayor de sus hijos, voy a ser la que quedé al mando, ellos quieren que yo dirija las empresas y yo no tengo ningún problema es más me agrada la idea pero algunas veces como que no quiero hacerlo, mis padres confían en mi para eso y yo no quiero desfraudrarlos, yo quiero seguir al mando de nuestras empresas aunque no me agrade en algunas ocaciones...-Le dije y ella asintió dándome a entender que ella me comprendía -, Porque sé que Marcus no va a poder con ese trabajo, tiene 16 años y todavía le falta aprender mucho además es joven y quiero que disfrute de eso -le dije a ella -, Y creo que soportar ir a esas cenas cuando este al mando pero por ahora solo quiero alejarme de esas cosas -Me encogí de hombros.
-¿Quieres que tus padres estén orgullosos de ti?-Me pregunto en voz baja de un momento a otro el hambre se me quito.
Y eso no sucede a menudo.
-Por supuesto...quiero que estén felices - Asegure con voz firme-, Estos dos últimos años fueron muy dificiles para mí y para mi familia y lo sabes perfectamente, Nana -Le dije bajando un poco la voz -, Marta mis padres casi se divorcian, cada uno hacia sus cosas, y me dejaban a un lado, ellos cambiaron y sé que ya estoy grande y tengo la edad suficiente para cuidarme sola pero.. ¿sabes?, siempre un hijo quiere que sus padres estén ahí para él. Qué les digan que todo estará bien, pero mis padres solo me dejaban a un lado junto con Marcus, y tú lo sabes perfectamente, además también está lo que paso con...bueno ya sabes-le dije sintiendo una presión en mi pecho.
Ella bajó la mirada.
Mi nana llegó a mi vida tres meses después de la muerte de Dave, mis padres la contrataron para que me cuidara, ya que, a ellos no les gustaba que estuviera sola porque según ellos no estaba bien y que no sabía bien lo que hacía y tenían miedo de que cometiera una locura.
Pero les agradezco a mis padres de que la hayan contratado porque ella es como mi psicóloga, me sabe escuchar y me comprende perfectamente y eso me alegra, me alegra saber que ella esta ahí para mi siempre, al principio no la quería pero luego ella se fue ganando mi corazón y se convirtió en alguien importante para mi.
-Lo sé- Me afirmó-, Pero tú sabes que tus padres siempre han estado muy orgullosos de ti y de tu hermano, tus padres son una bonita pareja y siempre hay problemas en las relaciones pero tus padres pudieron dejar atrás sus conflictos y pudieron estar juntos...-Me dijo con voz segura, la miré con atención- Tú y Marcus siempre serán lo primero para ellos, aunque tú no lo veas de esa manera, para los padres los hijos son su prioridad, además con lo que pasó con Dave a todos les afecto pero pudiste seguir adelante con tú vida y lo estás haciendo muy bien, eres joven y muy linda, no siempre será dolor lo que sentirás, Cariño...-Me dijo con su voz suave, eso basto para que me pusiera de pie y la abrazara con fuerza-¿Sabes que te quiero?-Me preguntó en mi oído.
-Si lo sé Nana, yo también te quiero Mucho -le dije separandome de sus brazos-, gracias por estar conmigo durante estos dos años, sin ti no sé que hubiera pasado conmigo- Ella tomó mis manos.
-Conmigo o sin mi, tú ibas a poder seguir adelante, tú fuiste quien superó todo, tú afrontaste todo y ahora estás bien y tranquila, ya no lloras y ahora si comes...más de la cuenta diría yo- Rei ante sus palabras-, hasta sonries y Ríes y eso antes no lo hacías, es un gran avance que hayas podido dejar de tener aquellas pesadillas e alucinaciones, y mejor aún que no estas tomando tus medicamentos...estas retomando tú vida otra vez- Sonreí.
-Al principio me costó mucho pero pude lograrlo, pude lograr recuperar mi vida y tratar de superar el dolor - Ella me sonrió de una manera que solo ella sabía hacerlo.
Así paso el tiempo, Marta me preparó un té de manzanilla para acompañar nuestra conversación, hablar con ella siempre me sacaba una sonrisa, ella tan solo contaba con sesenta y ocho años de edad, llegó a mi casa cuando estaba pasando por todos esos momentos amargos y desde entonces se convirtió en mi nana y en otra figura materna.
Marta era muy alegre y también muy divertidad, y en ciertas ocasiones tambien llegaba a ser un poco pícara pero creo que ella simplemente es una de las mejores personas que conozco y la quiero mucho.
Durante el tiempo que pasó hablábamos de varios temas triviales, con ella hasta cuando estuvieras triste siempre te sacaba una risa.
Miré el reloj de la pared y casi me caigo de la silla.
Ya eran las cinco y quince, y tenia que alistarme.
Me miré y estaba hecha un asco, tenía puesto una camisa extra grande que ya contaba con varias manchitas de suciedad y no sabía como habían llegado hasta ahí, también vestía unos shorts cortos, y seguramente mi cabello parecía nido de pájaro.
La belleza natural es única....decían.
-Se me va hacer tarde Nana y mis padres nos demoran en llegar-le dije levantándome de la silla y colocando la taza de té en el fregadero, me acerqué a Marta le iba a preguntar que era lo que me podría poner para la cena pero antes de hablar ella me interrumpió.
-Usa vestido te lucen muy bien y te hace dotar tus atributos-Me guiño un ojo, abrí los mios en par.
-¿Cómo....?-Estaba un poco confusa.
-Te conozco...¡duh!-Me dijo Marta haciendo un movimiento con sus manos, reí para luego darle un beso el mejilla-, tú hermano seguramente ya se esta alistando así que apresurate-
-Esta bien ya que lo dijiste pues vestido será lo que me pondré para la cena -le dije, y ella asintió emocionada, salí de la cocina como alma que lleva el diablo para ir a mi habitación, casi me caigo en el último escalón, algo típico en mi.
Llegué a mi habitación y me senté sobre mi cama, encendí mi celular, solté un bufido al ver que no tenía ninguna notificación, puse nuevamente mi celular en su lugar, así que con mucha pereza me tuve que levantar de mi hermosa y cómoda cama, ¿No hayan que aveces cuando mas rápido se tienen que levantar, más cómoda está la cama?, por que yo siempre lo noto así.
Camine hacia mi closet para buscar algo "decente y formal", como me dijo mi padre para ir a la cena ayer en la noche.
Buscaba y buscaba entre mis vestidos y la verdad es que ningún vestido me llamaba la atención, solte un suspiro y busqué nuevamente.
No podía encontrar un vestido que me hiciera sentir satisfecha, pasaron alrededor de unos cinco minutos, y yo no encontraba nada de nada. Hasta que en mi mente apareció un pequeño recuerdo. Yo había ya comprado un vestido para alguna ocación en especial o evento y creo que este es el momento de usarlo.
Me fui hasta la parte baja de la cómoda -donde guardaba mi ropa-, Para ser exactos en el ultimo cajon, comencé a buscar la bolsa donde venia el vestido, abrí el cajón y como lo recordaba estaba el dichoso vestido dentro de la bolsa, tome rápidamente la bolsa y saqué el vestido, lo coloque sobre mi cama y luego busqué los tacones que me pondría y luego los accesorios que me iba a poner.
Todo lo acomode sobre la cama para que estuviera arreglado y listo para ponermelo, tome una toalla y luego entre al baño.
(***)
Luego de una larga ducha salí con la toalla alrededor de mi cuerpo, me coloqué al frente del espejo y comencé a buscar mi secadora para luego pasarlo por mi cabello luego de haberla conectado.
Luego de terminar aquello tomé mi cepillo de dientes y la pasta y me cepille mis pequeños dientes, luego me maquille de una manera sencilla no quería algo extravagante, por que tampoco quería lucir como exagerada, tomé mi ropa interior y me la puse, luego salí del baño y comencé a colocarme el vestido.
Lindo y sencillo.
El vestido era de un color blanco, me llegaba un poco arriba de las rodillas y se ajustaba a la cintura perfectamente, además tenía un cuello "v".
El vestido tenía unos diseños de flores muy bonitos.
Me lo termine de colocar y quedé satisfecha al ver el reflejo de mi en el espejo, me puse los tacones que eran de un color plateado estos no eran tan altos solo tenían un pequeño tacón y los accesorios solo eran un collar con un pequeño dije con forma de corazón era de plata y una pulsera que venía junto con el collar, luego acomode mi bolso con lo esencial, ya saben; Mi billetera, el celular-Que nunca debe faltar-, audífonos, lápiz labial, ahora si estaba mi bolso listo, solo me faltaba el peinado y el gran dilema era ¿Suelto o amarrado?.
Al final opté por dejármelo suelto y cayendo sobre mis hombros de manera ondulado, mi cabello era de un color castaño claro y brillante-, en algunas ocaciones-, cuando estaba bajo alguna luz fuerte mi cabello se veía algo claro como un color miel, además tuve la suerte de tenerlo ondulado de manera natural.
Me miré al espejo y estaba satisfecha con el resultado, me fije en la hora y eran las seis cuarenta y cinco.
Tome un poco de maquillaje para no ir al natural.
Luego me puse perfume sobre cada lado de mi cuello.
Deje todo en orden y luego tomé mi bolso para salir de mi habitación, baje lentamente las escaleras e iba contando cada escalón en mi mente hasta que un grito me sobresaltó.
-Katia, ¿Cuando rayos vas a bajar?, a pura la causa..-Mi padre estaba de espaldas y me había gritado, rodé los ojos, y comencé a bajar las escaleras corriendo-, Pero tampoco te mates- Me dijo mi señor padre, ahogue un grito se frustración y estando al frente de él miré a mi familia, mi madre se veía hermosa, un vestido largo de color rojo con una apertura en la parte de atrás de la espalda junto con una correa de color plateado que hacía relucir su cintura y sus atributos, mi madre era hermosa, mi hermano Marcus, aunque quisiera decir que se veía horrible era todo lo contrario pues seria mentira, ya que, en realidad se veía muy guapo luciendo un traje de color negro con una camisa blanca y una corbata azul, unos pantalones negros y unos zapatos de igual color, su cabello lo tenía hacia un lado dándole un toque atractivo, mi padre estaba muy guapo con su traje de color azul junto con una camisa blanca y una corbata azul, los pantalones de igual manera los tenía de color negro, y sus zapatos eran negros también.
-Te ves hermosa hija- Me halago mi madre, sonreí sin mostrar los dientes.
- Tú igual mamá- le dije sincera, con ese peinado suelto y ese vestido se veía impresionante.
-Ya basta de cumplidos y mejor vámonos que se nos hace tarde - Nos dijo mi padre tomando un abrigo que estaba en el sofá, la verdad no sé para que quería usar un abrigo si hacía más calor que el infierno.
-Si papá tú también estás muy guapo - dije con obvio sarcasmo, mi papá río y salió de la casa junto con mi madre, comencé a caminar detrás de ellos pero Marcus me tomó del brazo haciendo que me detuviera, lo miré atentamente con una ceja levantada.
- Aunque odio admitir esto tengo que decirtelo...-Lo mire esperando a que continuará hablando- Estas muy guapa hermanita- me dijo y yo solté una carcajada.
- Diría lo mismo hermanito pero estaría diciendo mentiras- dije sonriendo, Marcus me fulminó con la mirada y yo le saque la lengua, me acerqué a su oído -Y decir mentiras es muy malo-le dije mientras me cruzaba de brazos.
-Aceptalo lo bello lo sacaste de mi- me dijo orgulloso de si mismo mientras daba una vuelta sobre su eje y se señalaba, me mordi el labio inferior para no soltar una tremenda carcajada.
- Lo que digas, Morgan- Le dije y salí de la casa, caminé de manera rápida hasta el auto, sin esperar a mi hermano me subí a la camioneta. Luego de unos segundos Marcus subió también, mi padre encendió el auto hoy él iba a manejar, ya que, no íbamos a un evento importante y nuestro chófer había obtenido su noche libre
No sabia nada pero tenia la sensación de que está noche y en esa dichosa cena, me iba a llevar una sorpresa.
Solo esperaba que está noche se pasará rápido, quería regresar a mi casa y dormir.
(***)
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Updated 28 Episodes
Comments
❊Andy Munf
¿No les pasa que entre más cosas tienes en el closet, menos sabes qué ponerte?
2022-05-15
41
Stark junior
soyy
2022-04-27
0
Stark junior
confirmo
2022-04-27
1