《El amor es un juego en el que ambos jugadores pueden ganar...》
(***)
(Actualidad)
Katia,
-BIP BIP BIP...-Me levanté exaltada al escuchar el ruido del despertador, extendí mi mano para poder tomarlo entre mis manos con los ojos cerrados, cuando lo tuve en mi mano lo tiré contra algo- Qué ve tu a saber que fue- , suspire con cansancio y me senté en mi cama mientras trataba de actualizar mi base de datos y reiniciar mi software...ósea estaba tratando de despertarme en otras palabras.
¡Maldito el que inventó la universidad!.
Tranquila Katia, tu futuro lo vale.
Mis ojos se estaban cerrando de a poco-, Otra vez-, sin poder evitarlo caí de nuevo en mi cama con la única intención de volver a dormir, no quería ir a la universidad, Porqué hoy tenía que dar deportes, y no tenía muchas ganas de dar esa materia.
En el colegio no daba esa materia porque mis padres me pidieron que no hiciera nada que pudiera afectarme pues decían que sufría de asma desde pequeña pero me sentía muy bien y ahora que estoy en la universidad si quiero dar la materia, no quería permanecer sentada en la gradas y ver a los demás jugar... No señor ya no más. Mis padres al principio se mostraron serios y preocupados cuando les dije que iba a dar esa materia y solo lo aceptaron cuando les dije que iba a tratar de no esforzarme mucho.
Escuche la voz de mi hermano detrás de la puerta.
Quise gritar con molestia por no poder seguir durmiendo como quisiera.
- Katia, mueve ese trasero que tienes o lo que sea que tengas ahí y te alistas rápido que vas a llegar tarde -Escuche que me dijo mientras tocaba la puerta de manera ruidosa y repetitiva.
-¡Deja de tocar la maldita puerta que ya te escuché!- Grité soltando un grito lleno de frustración y me levanté para ir a abrirla, seguramente tenía una cara de zombie en estos momentos- ¿Acaso quieres tirar la puerta?- Le Pregunté cuando estuve frente a él.
Marcus me inspeccionó e hizo una mueca de asco.
Puse mis ojos en blanco. Que amor el de mi hermano.
-¿Acaso crees que duermo maquillada y peinada?, la mayoría de las chicas se despiertan así...- Señale mi cara de zombie y mi cabello que seguramente estaba todo enredado.
-Solo apurate por Dios- Me respondió y luego se fue hacia su habitación.
Bufe y cerré la puerta con algo de frustración.
Me metí al baño e hice mis necesidades básicas, después me lavé las manos, y me tire agua fría en la cara para poder despertarme por completo, quería quitar la cara de zombie que tenia, Luego me metí a la ducha para tomar un baño rápido, obviamente coloqué el agua caliente.
Sentía como el agua caliente relajaba mi cuerpo, y era un momento de paz para mi, tomé mi envase de shampoo con olor a frutas y aplique un poco de éste sobre mi mano y luego cerré el envase y lo puse de vuelta en la repisa, luego lleve el contenido del shampoo sobre mi cabello y comencé a masajear mi cabello llenándolo de espuma.
El baño era el momento del día donde podía pensar y relajarme sintiéndome muy bien.
Luego tome el jabón con olor a vainilla y me puse por todo el cuerpo.
Sonreí sintiendo el olor de la vainilla por todo mi cuerpo.
(***)
Después de mi hermoso baño matutino, salí envuelta en una toalla para dirigirme a mi armario para comenzar a buscar mi ropa.
Me puse mi ropa interior y luego me vestí con un hermoso vestido de flores que me llegaba un poco arriba de las rodillas, junto con una pequeña correa de color chocolate alrededor de la cintura, me puse unos botines de color marrón y mi cabello todavía estaba mojado, por lo qué, usé la secadora para poder peinarmelo. Luego de poder hacer todo ese proceso deje mi cabello suelto y cayendo por mis hombros como cascada, tome una pequeña liga y la coloqué como pulsera en mi muñeca, luego la iba a necesitar para sostener mi cabello para que no me molestara a la hora de hacer el deporte de hoy.
Luego entre al baño nuevamente para cepillarme los dientes.
(***)
Estando lista agarre mi bolso y como siempre coloqué dentro de éste; un par de libretas, unos bolígrafos y lápices, mis audífonos y mi celular- Que no podía faltar-. Salí de mi habitación para ir rumbo a las escaleras, baje éstas de dos en dos para luego ir hacía el comedor.
Entré y me recibieron con un "Buenos días" a lo cuál yo respondí lo mismo de vuelta.
Mi madre pidió que me sirvieran mi desayuno, y en menos de lo que canta un gallo ya estaba devorandolo.
Tenía mucha hambre.
- Respira aunque sea hermanita- Me dijo mi hermano riendo, yo le brinde mi peor mirada y él dejó de reírse mientras volvía su mirada a su desayuno -, Vale mejor me callo-
- Veo que no debo de preguntar si te gusto tu desayuno, hija- Me dijo mi madre y yo solo le dedique una sonrisa sin mostrar los dientes. Terminé de desayunar luego de un par de minutos , y pedí permiso para retirarme- Aunque no espere respuesta-, solo me levanté y corrí hacia las escaleras porque tenía que volver a lavar mis dientes.
(***)
Al ver que estaba lista, salí de habitación para bajar como loca las escaleras.
En fin me despedí de todos.
- Recuerda que tienes que tratar de no esforzarte mucho en el deporte que darás hoy, tienes que estar tranquila, podrías tener un ataque de asma- Mi padre estaba con el rostro serio al decir eso.
Asentí.
- Vas a ver que todo saldrá bien, me he sentido muy bien últimamente- Les dije sincera.
- De todos modos hay que estar precavidos- Mi madre me extendió mi inhalador y yo con una mueca lo guardé en mi bolso.
- Bien ya me voy- Les dije y me dirigí a la puerta principal.
- Por todo lo que quieras compórtate bien y conduce con cuidado- Me dijo desde la sala.
- Ajá si como digas- Murmuré para luego salir de mi casa.
Me dirigí a la garage y Apreté un boton que estaba pegado a la pared para que la puerta grande abriera desde abajo hacia arriba, solo pude ver la camioneta negra de mi madre y mi auto, la camioneta de mi padre estaba frente a la casa.
Le quite el seguro a mi auto y luego me acerqué a este para abrir la puerta del conductor, segundos después ya estaba lista para ponerme en marcha
Encendí la radio y en la emisora estaba sonando Pillowtalk de Zayn.
¿Porqué tuviste que dejar One Direction?.
Sigo sin poder superarlo.
Bueno mientras cantaba a todo pulmón el camino se me hacía corto, ya que, después de unos minutos pude llegar a la universidad.
Busqué un lugar para estacionarme y cuando lo encontré coloqué mi auto en el lugar rápidamente.
Salí del auto tomando mi bolso y asegurandome de qué esté quedará bien cerrado.
Pase una mano por mi cabello y acomode unos mechones sueltos, empecé a caminar para entrar a la universidad bajo la atenta mirada de algunos estudiantes.
Luego de unos minutos pude llegar hasta mi casillero, y cuando llegué a éste abrí el casillero en la primera hora no necesitaba nada pero tenía que guardar unas libretas.
Luego de guardar las libretas cerré con llave mi casillero.
En mi cabeza llegaron vagos recuerdos amargos de lo que sucedió el día de ayer, la situación era algo confusa- Bueno para mí lo era-, no entendía muy bien la actitud de Kenan, esta bien que solo lo conozca de hace un día pero de igual manera siento que ese chico no es como dicen los demás.
Un chico malo. Mejor dicho.
Siento que tengo que descubrir quién es en realidad...Kenan Stone.
Él me llamaba la atención de una manera algo extraña, nunca había sentido algo así, ni siquiera habia sentido esto con...
Negué.
Tengo que dejar de pensar tanto.
Comencé a caminar feliz de la vida por el pasillo pero detuve mi caminata al escuchar que alguien me llamaba a mis espaldas, me giré un poco confundida.
Digamos que casi igual que la chica del exorcista.
Sonreí al observar a Natalia, ella se acercaba a mi a pasos apresurados, parecía como si estuviera corriendo un maratón.
Espere a que llegará hasta donde estaba, no es como si yo también fuera a correr como Sherk con fiona.
- Hola Katia.. ¿Cómo estás?- Me preguntó tratando de recobrar el aire, luego me dio un beso en la mejilla.
- Hola estoy bien, ¿Y cómo estás tú?- Pregunté en un tono de voz despreocupado.
- Pues mal, ayer me acosté súper tarde por estar haciendo una investigación sobre la economía del país- Ella pasó una de sus manos por su rostro, parecía cansada-, Y hoy desperté con estas horribles ojeras... - Señalo las bolsas oscuras que estaban bajo su ojos pero casi no se apreciaban,- Pero las oculté con un poco de maquillaje, el maquillaje fue mi salvación el día de hoy- Casi no se veían sus ojeras, había aplicado corrector y a la vez un poco de maquillaje, hizo un bueno trabajo .
Yo no era muy buena con el maquillaje.
Solo me sabía colocar lo principal.
- Pues no se nota nada- Le dije sonriendo.
- Gracias... ¿Creó?-Ella río negando-, Bueno cambiando de tema, ayer no te vi en todo el día, ¿Te pasó algo?- Preguntó cambiando su rostro a uno preocupado, de manera rápida una mueca se dibujó en mi cara.
Nuevamente recordé todo lo ocurrido con Kenan ayer.
Observé a Natalia, ella esperaba una respuesta.
- Me dio pereza entrar a clases y me fui a mi casa, estaba un poco cansada-
Dije tratando de sonar convincente, evitando lo que en realidad paso.
No era buena inventando mentiras.
En realidad no era buena haciendo muchas otras cosas.
Ella me miró y asintió.
- Que mal, yo estaba buscándote por todos lados pero no te encontré me quedé solita- Hizo un puchero, solté una risita, Bueno al parecer si creyó que era verdad mi pequeña mentira-, Bueno...¿Qué asignatura te corresponde?- Me preguntó mirándome con atención.
- Dos horas de Deportes - Dije mientras hacía una mueca.
No es que odie esa materia pero tampoco es que la amará con todo mi corazón.
- Bueno eso es mejor que soportar al profesor de economía- Me respondió haciendo una mueca de asco. Su frente se arrugó de una manera graciosa.
- Eso si no te lo voy a discutir, porque es la verdad - Le dije pestañeando varias veces-, Que tengas mucha suerte...- Negué- La suerte es para perdedores mejor dicho...Que tengas mucho éxito- Le guiñe un ojo.
- Gracias, Bien será mejor que llegué al salón antes que el profesor, así que...¡Adiós!. Te veo después- Me abrazo con algo de fuerza, algo aturdida le devolví el abrazo.
Luego se alejó y me sonrió, Natalia no se cansaba de sonreír tanto.
A mi ya me estuvieran doliendo las mejillas.
Me despedí con la mano para luego comenzar a caminar hacia el gimnasio pero me detuve al recordar un pequeño problema.
No sabía donde quedaba el gimnasio.
Por-un-demonio.
Conté hasta cinco para tranquilizarme.
Comencé a buscar el bendito gimnasio, pero no veía rastro alguno de donde esté pudiera estar, observé unas escaleras y yo las subí de manera rápida.
No sabía que demonios hacía pero algo era algo y yo estaba buscándo de todas la maneras posibles.
Tal vez preguntando sería más fácil. Si tengo que hacer eso.
Estaba subiendo las escaleras pero de un momento a otro mi pie se dobló haciendo que me tambaleara y pisará mal un escalón, no me habia fijado bien y lo que pasó a continuación fue como en cámara lenta, estaba por caer y rodar por todas esas escaleras.
Esto solo me pasaba a mi.
Cerré los ojos para esperar el impacto, pero este nunca llegó...
¿Qué demonios...?
En vez de caer por las escaleras, sentí que alguien me tomaba por la cintura, alguien me había sostenido y me había salvado de una dolorosa caída.
Sentí unas fuertes manos posarse en mi cintura sosteniendome como si no quisiera soltarme.
Apreté mis ojos con fuerza ahogando un grito, estaba asustada creía que iba a caer por todas esas escaleras, mi corazón parecía estar palpitando en mi garganta.
Mi respiración se cortó.
- ¿Estás bien?- Alguien me preguntó en un tono levemente preocupado, frunci el ceño -.Ya puedes abrir los ojos, no te pasó nada- Me dijo aquella persona, pude escuchar cierta burla en sus palabras, abrí los ojos en par.
Mi mirada cayó sobre unos bellos ojos mieles, sus ojos me hipnotizaron como una estúpida, pero luego caí en cuenta de quién era y me separé de él de una manera un poco brusca, recuperé un poco la compostura, él me observó de arriba hacia abajo y de alguna manera me sentí incómoda, Kenan estaba un escalón abajo y yo uno arriba quedamos cara a cara.
-Con un "gracias" está bien, - Me apuntó con su dedo de una manera divertida.
-Eh pues gracias- Le dije de manera sincera por primera vez-,Me haz salvado de una fea caída- Pase una mano por mi cara- Bueno yo ya me iba- Me iba a girar para seguir subiendo más escaleras pero al darme la vuelta sentí un agarré en mi muñeca lo cuál me impidió seguir caminando así que me gire para volver a observarlo, su mano tenía sostenida mi muñeca, mordí el interior de mi mejilla.
-¿A dónde ibas?- Me preguntó mirándome directo a los ojos, tuve que apartar la mirada, ya que, sus ojos me incomodaban de cierta forma, eran profundos y parecían leerme completamente.
- Bueno la verdad es que estaba buscando el gimnasio- Le dije encogiendome de hombros-, pero creo que estoy algo perdida- Me encogí de hombros.
Esta conversación se me hacía algo rara, apenas ayer estábamos discutiendo y ahora parecíamos como si nada hubiera pasado entre nosotros.
Aunque no había un "Nosotros".
Recordé por microsegundos nuestra conversación del día anterior, mis labios formaron una línea recta al escuchar una risa por parte de él .
¿Qué era tan gracioso?.
- Bueno creo que estás solo un poquito mal de ubicación...- Me sonrió mostrando sus dientes en una, yo lo miré mal, -La verdad es que el gimnasio queda en la parte de abajo y yo justamente iba hacía allá, si quieres podemos ir juntos para que no te pierdas...otra vez- Habló con toda la seneridad del mundo.
¿Porqué hacia todo esto?, Ayer en cierta formar lo trate mal y le dije cosas sin pensar, y ahora está aquí, en frente de mí, tratando de ayudarme, me sentía mal de cierta manera.
En otra situación me hubiera negado pero necesitaba ir con urgencia al gimnasio.
No quería tener una falta.
Me encogí de hombros.
- Esta bien, te lo agradecería mucho- Le dije mientras acomodaba la Correa de mi bolso de mejor manera sobre mi hombro, entonces me fije que él seguía agarrando mi muñeca así que de manera suave retiré mi mano.
- Solo sígueme- Mencionó mientras frunció su ceño, se hizo a un lado permitiéndome caminar a mi primero, de nuevo tenía que bajar las escaleras.
Kenan me había salvado de una caída horrible. Fue como mi Ángel Guardián en estos momentos.
Y yo...se lo agradecía.
Durante el camino en varias ocasiones sentía su mirada sobre mí, ¿Qué como lo sé?, pues yo lo miraba de reojo de vez en cuando.
- Mi hermana me dijo que ustedes se llevaban muy bien, mi padre sabe sobre ti, tú papá y el mío son amigos- ¿El papá de Kenan sabía sobre mi?. Mi padre no me había dicho que estaba relacionado con el padre de Kenan, aunque, yo no le Pregunté tampoco.
Me crucé de brazos.
- Natalia me agrada mucho fue la primera persona que habló conmigo, es una chica muy amable y divertida - Kenan me observó, pero no dijo nada-, ¿Qué sabe tú papá sobre mi?- Pregunté con interés.
¿Qué rayos le habrá contado mi padre al padre de Kenan?.
-En realidad no sabe mucho sobre ti, solamente lo principal-, hizo una pausa-, que eres una chica buena y agradable pero...- Él Frunció sus labios.
-¿Pero..?- Pregunté esperando a que continuará.
-Nada, olvídalo- Eso me hizo levantar una ceja pero no dije nada al respecto.
Nos quedamos en silencio pero yo quería aclarar lo de ayer, encontraba está situación algo incómoda y mucho más cuando algunos chicos nos miraban caminar juntos por el pasillo, todos parecían interesados en nosotros y eso me incomodaba.
-Kenan..- Llamé su atención.
-¿Si?-
- Respecto a lo de ayer quiero...- Él negó.
-Solo olvida lo que pasó ayer...- Kenan apartó la mirada, mordí el interior de mi mejilla.
-Pero yo quiero aclarar lo que ocurrió - Manifesté algo decidida, él detuvo su caminata.
Yo hice lo mismo esperando alguna respuesta por parte de él.
-Kenan yo siento...- Me interrumpió.
-No Katia, Olvida lo que pasó por mi parte ya lo hice y espero que tú también lo hagas,- Me miró de manera seria.
Lo miré atentamente y luego asentí.
Él asintió también.
Después de unos minutos y gracias a Kenan pude llegar al gimnasio.
Me detuve antes de entrar y lo observé fijamente.
- Gracias- Le dije siendo sincera, él asintió de manera neutral haciendo que la piel se me erizara, estaba siendo tan indiferente.
- De nada pero creo que lo mejor seria es que entremos de una vez antes de que se haga más tarde- Me dijo algo serio y yo asentí.
Él entro primero, yo me quedé quieta un par de segundos mientras trataba de regular mi respiración ante esta situación tan incómoda.
Cuando entré pude observar a varios estudiantes formados en una fila horizontal, yo me puse un poco nerviosa ante las miradas curiosas de parte de los estudiantes, Kenan ya había llegado al lado de la profesora, puse mis ojos en blanco.
¿Cómo llegó tan rápido?.
Yo me acerqué a pasos apresurados.
- ¿Porqué llega tarde señorita?- Me preguntó la profesora mirándome, tragué en seco y la observé.
-Lo siento pero es que no sabía en donde estaba el gimnasio y me tarde un poco buscándolo, no volverá a ocurrir -
- Esta bien pero como usted lo dijo que no vuelva a ocurrir, Ahora vaya a formarse con sus compañeros- Me dijo seria y le hice caso de manera inmediata no quería tener problemas.
Me coloqué al lado de una chica de ojos negros y cabello castaño.
- Bueno como verán éste gimnasio ha sido renovado en su totalidad, por lo que hay vestidores nuevos y también hay nuevos casilleros para cada uno de ustedes - Escuche suspiros de alivio por parte de algunos- , Bueno sus uniformes están dentro de sus casilleros cada uno a la medida para que no vayan a ver problemas sobre la talla del uniforme. Ahora quiero que se formen en dos filas frente a mi, una de chicos y la otra de chicas, Les voy a entregar sus llaves correspondientes para abrir los casilleros- Habló rápidamente.
Ahora entendía porque en la inscripción pedían la talla de cada uno.
Nos formamos en dos filas y el que estaba a mi lado era Kenan-, Que sorpresa.
Su mirada era algo seria hacía a mi y yo me sentía mal porque sabía que era responsable de eso. No sabía por qué demonios me parecía afectar su actitud hacia a mi. Él también me dijo cosas que me dolieron de alguna manera.
La voz de la profesora me hizo apartar la mirada de él.
Yo me acerqué primero a la profesora y ella me entregó la llave correspondiente, la cuál tomé y a pasos rápidos comencé a caminar hacia los vestidores, Cuando iba a entrar al vestidor de las chicas una voz me detuvo.
Me giré y me encontré con Kenan jugando con la llave entre sus manos.
- Te deseo mucha suerte, Katia- Me dijo en un tono de burla, lo observé con intriga.
-¿Por qué me deseas suerte?- Se encogió de hombros.
- Ya verás- Fue lo que me dijo y luego se adentró al vestidor de los chicos.
Cuando entré al vestidor lo que escuchaba era; ¿Me queda bien?, Ayer me pinte las uñas, ¡Quítate!, Aléjate...¿Acaso no ves que me sofocas?.
Y más cosas sin una pizca de sentido y ninguna chica se quedaba en su lugar todas estaban "De aquí para allá".
Entré colocando mis ojos en blanco, el ruido que hacían era horrible, y además hacía mucha calor y me empezaba a sentir sofocada, eso no era bueno para mi.
Entonces comprendí a lo que se refería Kenan.
Abrí mi casillero el cual era el número diez.
Saqué mi uniforme y sinceramente me gusto; no era tan corto ni tan largo, era como un traje de porrista, una falda que me llegaba hasta el muslo, una camisa con mangas delgadas, todo era de color rojo y blanco, en el centro de la camisa estaban las iniciales de la universidad.
Tomé las zapatillas, que por cierto eran de color rojo tipo Converse y eran muy bonitas.
En fin, cuando estuve lista salí dejando atrás a las demás.
Entre de última y fui la primera en salir.
Llegué a donde estaba la profesora y ella me señaló las gradas, así que me fui a sentar para esperar a los demás.
(***)
Después de unos minutos ya estaban todos formados en una fila horizontal otra vez.
- Bueno chicos hoy vamos a llevar a cabo un partido de...- Guardo silencio y todos esperábamos a que finalizará, no me sorprendía si fuera algo difícil, me gustaban todos los deportes pero solamente verlos no jugarlos, lo mío era la natación, la mayoría de los deportes que daban cuando estaba en el colegio yo no entraba a jugar, porque mi escusa era mi problema con el asma y otra cosa más, pero ahora todo era diferente porque estaba en la universidad y quería demostrarme a mi misma qu podía hacer lo mismo que los demás, esperaba que no me fuera tan mal hoy, - ¡Fútbol!.- Lo meido grito emocionada y yo me encogí de hombros con indiferencia, el futbol era algo que podía soportar o eso creía, algunas chicas las escuché quejarse y los chicos celebraban entre sí mientras chocaban los puños, había visto muchos partidos de fútbol con mi hermano y padre, solo esperaba que de algo me sirva haber pasado mi tiempo viendo esos partidos.
- Profesora como se llevaría a cabo el partido...¿Chicos contra chicos? o ¿Chicas contra chicos?- Preguntó un chico de cabellos rubios y ojos azules, todos nos giramos a verlo.
- Bueno el partido es mixto, así que los capitanes pueden elegir entre chicos y chicas- Nos dijo la profesora y entonces ella eligió a los dos capitanes, uno se llamaba Kevin y él otro Carlos. Los dos eran castaños pero Kevin tenía los ojos chocolates claro y Carlos negros oscuros, por lo que sabía ambos estaban en el grupo de fútbol de la universidad y entrenaban mucho.
- Ya pueden elegir a sus compañeros para que estén en sus equipos- Cuando los capitanes iban a iniciar su "reclutamiento" la profesora los interrumpió- Recuerden; sin favoritismo ni nada por el estilo- Les dijo para finalizar y los chicos comenzaron a elegir.
Bueno Kenan quedó en el equipo de Carlos, pues eran amigos y Kevin me escogió a mi para su equipo, mi mirada viajo por todo el gimnasio y me encontré con unos ojos mieles que, él me observaba con cierto brillo en sus ojos y yo bueno por mi parte solo ladee mi cabeza.
Kenan bajó la mirada y creí ver una pequeña sonrisa, aparte la mirada de él para observar a la profesora.
- Bueno ya terminamos de elegir- Le dijo el tal Carlos, la profesora asintió agarró su silbato y dijo.
- Fórmense en la cancha- Y como buenos estudiantes le hicimos caso y nos formamos, yo iba de defensa y entonces caí en cuenta que él que estaba a unos metros de distancia era Kenan, él me miraba burlón como queriendo decir "Te ganaré muy fácilmente" y yo le regresé una como diciendo " Ya lo veremos", la profesora llevo el silbato a sus labios y lo sonó.
Solo podía rezarle a Dios para que me permitiera jugar bien.
Cerre mis ojos unos segundos y luego los abrí.
El juego había comenzado.
Voy a demostrar que una chica también puede ser mejor que un chico en el fútbol.
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Comments
Shine🌟
Vamos katiaaaaa
2022-05-06
0
Stark junior
sii
2022-04-27
0
Stark junior
amoooooooo❤️❤️❤️❤️❤️❤️
2022-04-27
0