《La vida es una aventura no un viaje organizado..》
(***)
Narrador omnisciente:
Todos lo chicos iniciaron el partido con entusiasmo, unos en defensa y otros tratando de quitarle la pelota a el equipo contrario, en el primer tiempo todo pasó muy rápido pero nadie había podido llegar a dar un punto a su equipo, la profesora miraba todo con atención sintiéndose feliz al ver a sus estudiantes jugar de manera unida.
Los dos equipos querían meter ese anhelado gol para hacer ganar a su equipo correspondiente pero el equipo contrario se lo impedía.
El equipo de Carlos, tuvo una gran oportunidad para meter aquel gol pero la pelota dio contra un costado de la portería haciendo que su gran oportunidad se desvaneciera.
En un segundo tiempo con el partido cero a cero, los equipos se emocionaban cada vez más para demostrar cuál era el mejor equipo.
Decidieron dar lo mejor de cada uno para poder patear la pelota tratando de meter está a la portería del equipo contrario, en un tiempo imprevisto la pelota llegó a los pies de Kenan de manera directa haciendo que éste quitará un poco de sudor sobre su frente y comenzara a correr, su pecho subía y bajaba con rapidez debido al poco aire que podía respirar, había corrido demasiado durante todo el partido y sus pulmones exigían aire y su cuerpo descanso.
Kenan salió de su trance al escuchar los gritos de sus compañeros de equipo para que continuará corriendo y eso fue lo que hizo, corrió con toda sus fuerzas-, como si su vida dependiera de eso-, corría esquivando a todos del equipo contrario con algo de facilidad, en su interior pensaba que éste juego era algo sencillo.
Los demás chicos del equipo de Kevin trataban de atacar y defender su portería.
Kenan se detuvo al ver que entonces tenía que esquivar a la chica que lo traía loco desde la primera vez que la vio, Kenan detuvo la pelota bajo su pies izquierdo y sonrió hacía Katia, la cuál lo miraba de una manera burlona y esperando cualquier movimiento de su parte.
- ¿Qué casualidad no?, - Le preguntó Kenan a la chica castaña con el balón todavía en su posición, él solo la veía con atención.
- No veo cuál sea la casualidad-, Le respondió de manera sincera la chica con burla notoria en su voz, al ver que Kenan no decía nada, ella aprovechó la situación y le arrebató el balón de un movimiento rápido y lleno de agilidad dando una gran zancada corrió con todas sus fuerzas a tratar de ahora ella esquivar a los del equipo contrario.
Los chicos del equipo de Kenan estaban sin poder creerlo, Una chica le había arrebatado el balón al mejor jugador de fútbol de la universidad, todos lo miraban sorprendido e incrédulos, y es que Kenan se había vuelto popular no solo porque las chicas creían que era guapo, sino, porque él demostraba que era muy bueno jugando y eso hizo que las chicas suspiraran por estar con él. Mientras tanto Kenan se quedó sin saber que hacer, no creía que Katia había hecho aquello, estaba muy sorprendido de la gran agilidad de la chica.
Mientras tanto katia tenía una gran sonrisa en su rostro, una sonrisa triunfante.
"Que facil fue eso"- Pensaba la chica castaña con cierta burla.
-¡Maldición!- Exclamó Kenan en un murmuró, junto sus manos en un puño mientras las apretaba con fuerza provocando que sus nudillos se volvieran blancos.
- Si tan solo no me hubiera quedado viéndola como idiota- Murmuró el chico de ojos mieles.
Sentía la mirada de incredulidad de sus compañeros de equipo sobre su espalda. Se sentía muy avergonzado consigo mismo.
Por otro lado Katia tenía una gran ventaja sobre el equipo de Carlos, solo estaba a unos cuantos metros de la portería, sonreía en su interior, no le había costado para nada esquivar a los del equipo contrario. Katia sentía un ligero apretón en el pecho debido a su alto nivel de esfuerzo físico por el que estaba pasando, sentía su garganta seca y su respiración pesada pero se negaba a dejar de jugar por su problema.
- Pasamela - Le grito un chico de cabellos rubios, ella miró a su alrededor y observó que solo habían tres chicos del equipo contrario y cinco de su equipo, sonrió y le pasó el balón al chico en un tiro directo a sus pies, el chico de cabellos rubios le sonrió de manera agradecida y comenzó a correr hacia la portería del equipo contrario, por otro lado Kenan se sentía un idiota total por dejar que una chica le quitará el balón-, Seguía sin superar aquello-, corrió con todas sus fuerzas para poder acercarse al chico de cabellos rubios, necesitaba poder quitarle la pelota.
Solo faltaba un minuto y treinta segundos para que acabará el partido "amistoso".
Las personas en las gradas se notaban muy emocionadas, hasta habían chicas como las porristas apoyando a su equipo favorito, no era un juego para ganar un campeonato o un trofeo pero sin embargo se veía como si fuera un juego de esos donde se tenía que dejar la vida en la cancha de manera literal.
Katia por otro lado estaba prácticamente que se tiraba al suelo del cansancio y dolor de piernas, sentia su corazón querer salirse de su pecho, no había logrado calentar como debía antes de jugar y ahora le dolía cada parte de su cuerpo, en su equipo solo eran tres mujeres pero ella era la chica que siempre trataba de ganar el balón, a simple vista Katia era una buena jugadora y todos lo supieron al momento de verla jugar en la cancha, la profesora sonreía al ver a sus estudiantes jugar con tantas ganas.
Katia colocó sus dos manos sobre sus piernas inclinándose un poco hacia abajo, en los dos tiempos el capitán la había puesto como defensa, pues veía potencial en la chica y por esa razón era la mujer que más había jugado.
Katia estaba nerviosa y preocupada, se había esforzado demasiado en algo que seguramente no valía la pena pero para ella si lo valía, quería demostrarse que podía hacer lo mismo que los demás y por primera vez en la vida se sintió feliz de lograr hacer algo sin tener que pedir ayuda.
Katia esperaba poder ver que el chico de cabellos rubios de su equipo anotará ese gloriosos gol que los haría ganar automáticamente, fue entonces donde se percató en su campo de visión; pudo observar a Kenan acercarse de manera peligrosa al chico que ella le había pasado la pelota.
Katia pudo reconocer al chico; Lucas.
Antes de empezar el partido los chicos y chicas de su equipo se presentaron, y podía recordar algunos nombres.
- Ni lo pienses Kenan...- Murmuró Katia mientras salía al rescate corriendo hacía donde él estaba, ella estaba tan entretenida que no estaba escuchando que todos en las gradas habían comenzado hacer una cuenta regresiva haciendo saber que ya el partido estaba por acabar.
¡10!
¡9!
Ella observó que Lucas iba a tirar hacía la portería y entonces corrió para acercarse a Kenan para evitar que hiciera algo pero antes de que ella logrará hacer algo...pasó algo más que fue muy inesperado. Su corazón latía con fuerza y su respiración se entrecorto.
Cuando Katia estaba a tan solo un paso de distancia de Kenan sintió que alguien la empujaba por la espalda haciendo que ella cayera sobre la espalda de Kenan, provocando que ambos cayeran al suelo por la fuerza del impacto, Katia sufrió más que Kenan, debido a que ella dio un giro y su cabeza chocó contra el suelo con algo de fuerza provocando que un dolor intenso se hiciera presente en su cabeza. Su pecho subía y bajaba con intensidad, observó hacia el cielo su vista se empezaba a tornar oscura, y tosio sin poder evitarlo. Su garganta picaba y sus ojos se cristalizaron.
Su cabeza dolía de manera abrumante, todo a su alrededor daba vueltas, todo lo veía de manera confusa y de a poco fue cerrando sus ojos, el dolor era muy insoportable.
¡3!
¡2!
¡1!
El juego había terminado y el equipo de Katia había logrado ganar.
Lucas había podido meter aquel gol sin saber que todos los miembros de su equipo ya no estaban pendientes de él sino de cierta chica castaña que había quedado inconsciente.
(***)
Kenan;
Ya se escuchaba como los espectadores- Qué ni yo sabía de donde salieron-, contaban o prácticamente gritaban los últimos diez segundos del partido de fútbol y yo no iba a perder así como si nada.
Entonces corrí más rápido y decidí por empujar o patear a Lucas- Si era hacer trampa pero...¿Ya que?- , sonreí cuando logré estar cerca de él pero mi sonrisa se borró al sentir un peso caer sobre mi espalda haciendo que me girará y cayera sobre el pasto de la cancha, sin embargo, aquel cuerpo que había chocado contra mi espalda cayó al suelo de manera abrupta. Solté un gemido a causa del dolor que sentía en mis brazos.
Vaya que sí me había dado un buen golpe.
Cerré los ojos por el impacto y los abrí cuando sentí a las personas aglomerarse a mi alrededor, El equipo de Katia había ganado, Lucas había logrado meter el balón a la portería, fruncí el ceño un poco confundido debido a que no sé escuchaban gritos de alegría o algo así, cuando el dolor pasó baje la mirada y ví que había una persona en el suelo justo a mi lado era Katia, estaba con los ojos cerrados y tenía mechones de su cabello cubriendo su cara, sus labios estaban entre abiertos y su pecho subía y baja con algo de rapidez, Ella no respondía a los llamados de los demás. Comenzó a toser de manera repetitiva pero luego cayó inconsciente completamente.
De alguna manera me preocupé.
Los estudiantes se acercaron a donde Katia.
- Katia- La llamó la profesora, pero Katia no respondía fue entonces donde me preocupe de verdad, me trate de incorporar y me senté colocando su cabeza sobre mis piernas, toqué un poco su cabeza con algo de cuidado y sentí algo líquido sobre mi mano, observé mi mano y tenía una mancha roja.
Me fijé entonces que su cabeza en la parte trasera sangraba un poco.
- Katia, abre los ojos por favor- Susurre en su oído con voz preocupada, ella no respondía nada, parecía estar en un profundo sueño- ¿Quién demonios hizo esto?- Levanté la mirada hacía los chicos esperando alguna respuesta.
-Nadie vio muy bien lo que pasó, seguramente se tropezó y se cayó - Alguien me respondió.
Sentí mi sangre hervir.
Katia no era de ese tipo de chicas que era muy distraída, ella sabía muy bien lo que hacía y no creo que se haya tropezado...
Aquí pasó algo más.
-Por favor Kenan llévala a la enfermería- Me dijo la profesora y yo asentí-, ¡Pero rápido!- Me grito haciendo que saliera de mi trance, la profesora al igual que otros chicos parecían estar preocupados por Katia.
Iba a tomar a Katia entre mis brazos pero una voz me detuvo.
-¿Y porqué Kenan tiene que llevar a esa chica?-La voz de Tamara se hizo presente haciendo que apretara mi mandíbula.
Me mordí mi labio inferior con enojo.
La pelirroja me estaba hartando.
- Esa chica como dices tú es tu compañera, ¿Podrias tener un poco de consideración? - La profesora le preguntó.
Tamara soltó un bufido y me miró con cierto enojo.
-Tamara, si no vas ayudar entonces cállate porque en estos momento no tenemos tiempo para tus dramas- Solté con voz seria, ella iba a protestar pero no la escuche, pase una de mis manos por las piernas de Katia y otra por su espalda, tomé a Katia entre mis brazos y la sujete con fuerza.
Comencé a caminar hacía la enfermería con rapidez.
Baje la mirada hacía Katia, ella no parecía estar bien.
Sus labios estaban entreabiertos y un poco pálidos, su piel estaba muy pálida.
Cuando llegué a la enfermería, empuje con un poco de dificultad la puerta de entrada, busqué con desesperación a la enfermera y justamente ella estaba frente de mi, me observó con una ceja levantada y luego bajo su mirada al cuerpo que traía en mis brazos, ella pareció volver en sí e hizo un gesto de preocupación, me señaló con la cabeza una habitación que estaba a nuestro ladoy con algo de rapidez me dirigí a la misma.
La enfermera me ayudo abriendo la puerta para poder entrar.
Con mucho cuidado deposite a Katia sobre la cama, sin poder evitarlo mi mano acaricio su mejilla, su rostro estaba algo caliente seguramente por el sol.
Me alejé de ella y me giré a ver a la enfermera.
- ¿Qué fue lo que le pasó?- Me preguntó la enfermera.
- Bueno al parecer se dio un golpe en la cabeza cuando cayó al suelo, estaba sangrando en la parte trasera de su cabeza- Le mostré mis manos que tenían algo de sangre, ella asintió y fue a tomar una botella con algo líquido dentro de la misma y luego buscó una caja que contenía algúnas cosas de primeros auxilios.
Sus manos se movían con rapidez y me empecé a sentir más tranquilo al ver que realizaba su trabajo de buena manera.
- Voy a intentar curar esa herida en su cabeza y voy a colocarle un medicamento para calmarle el dolor, si todo sale bien en menos de media hora ella estará despierta nuevamente pero seguramente algo desorientada por el golpe- Asentí aún sabiendo que no me estaba observando.
-¿Ella estará bien?- Aquella pregunta salió de mis labios sin poder evitarlo.
- Si ella va a recuperarse puedes estar tranquilo, por el momento tú debes de esperar afuera- Quise reprochar pero ella me miró de manera amenazante, solté un suspiro y salí de la habitación dedicándole una rápida mirada a Katia que se mantenía con los ojos cerrados.
Fui a lavarme las manos para quitarme el pequeño rastro de sangre que tenía.
Pase mis manos por mis cabellos y Solté un largo suspiro.
Me senté en una de las sillas que habían afuera de la enfermería.
Mordí el interior de mi mejilla al notar la situación en la que me encontraba.
Mi manos se cerraron con fuerza, mi mandíbula se tensó al igual que mi cuerpo.
¿Porque parecía que estuviera preocupado por esa chica?.
Podía irme y regresar a clases, sin embargo, todavía seguía aquí esperando información sobre Katia.
Estaba perdido en mis pensamientos, no me podía quitar de la cabeza a cierta chica de cabellos castaños y aquello me fustraba, su rostro parecía estar presente en mi cabeza como si de una melodía pegajosa se tratase, muy en el fondo me sentía desesperado porque no sabía el estado en el cuál se encontraba aquella chica y ni siquiera sabía el porqué de aquel repentino interés por saber de ella.
No entiendia que era lo que me estaba pasando con aquella chica.
Una voz me hizo volver a la realidad.
Levanté la mirada y me encontré con mi hermana y el tal Ethan.
Levanto una ceja al verlo.
Sus ojos me observaron con algo de confusión pero ignore aquello, no me importaba en lo que sea que su cabeza estuviera pensando.
- ¿Cómo esta Katia?- Preguntó mi hermana mientras trataba de volver a retomar su respiración, su voz mostraba preocupación, me puse de pie para quedar a su altura (Aunque seguía siendo más alto que ella), tome sus manos entre las mías y las Apreté ligeramente-, Cuando fui a buscarte un compañero tuyo me comentó lo que había pasado...¿Cómo está ella?- Sus ojos me observaban con detenimiento.
Ethan estaba a su lado con una postura preocupada, lo ignore y observé a mi hermana.
-La enfermera la está tratando ahora mismo, no me ha dicho nada pero me confirmo que Katia estaría bien, no te preocupes ella estará bien...o eso espero- Mi frente se arrugó al caer en cuenta en lo último que dije, Natalia me observó con sus ojos entrecerrados pero no dijo nada solo asintió aliviada.
- ¿Y cómo fue que pasó todo?- Preguntó Ethan mirándome atentamente con sus ojos verdes.
Mis labios formaron una línea recta.
- Al parecer su cabeza impactó contra el suelo con fuerza y se golpeó, debido al golpe se desmayó, en realidad sigo sin entender muy bien lo que pasó - Dije encogiéndome de hombros .
- Se escucha que es algo malo, pobre de Katia espero que se recupere pronto- Escuche hablar a Ethan, mi cabeza se ladeo para verlo, mis ojos se entrecerraron.
-¿La podemos ver?- Me preguntó Natalia a lo que negué.
-No, número uno; por que la enfermera la esta revisando y número dos; porque ella esta dormida o desmaya... pues no sé muy bien, pero no creo que la enfermera permita que la vayas a ver, ni a mi me dejo - Pase una de mis manos por mi cabello y lo despeine en el proceso.
- Que lástima quería verla pero entiendo, Entonces vengo después, ahora tengo que ir a clases pero cualquiera cosa avisenme por favor...- Habló Ethan mientras nos miraba a los dos.
- Esta bien, puedes ir a clases yo te aviso por si pasa algo - Le dijo mi hermana al parecer ahora eran amigos.
- Esta bien, bueno Adiós- Se despidió con un asentimiento de cabeza y se giró para comenzar a caminar por el pasillo hasta que dobló hacia otro pasillo y no lo vimos más.
-Ese chico no me agrada- Murmure en voz baja sin poder resistirme, Natalia me miró con una ceja alzada.
-¿Qué dijiste?- Me preguntó mientras se cruzaba de brazos.
Vaya no creía que logrará escucharme.
- Dije que tú deberías hacer lo mismo, deberías ir a clase ahora mismo, señorita- Le respondí mientras me acercaba a ella para darle un abrazo.
Natalia soltó un grito de sorpresa.
-¡Ay No!, ¡Suéltame Kenan!, hueles feo y estás todo sudado, estás del asco y ahora tengo que bañarme en perfume por tu culpa, te odio - La abracé más fuerte a lo que ella resopló y soltó una maldición- ¡Eres un idiota!- Me grito cuando la solté, Natalia arrugó su nariz disgustada, mis labios se curvaron en una sonrisa.
- Yo también te quiero hermanita -Le guiñe un ojo, a lo que ella soltó un bufido lleno de molestia.
-¡Por supuesto que sí!, ya me quedo muy claro - Exclamó con sarcasmo, se acercó más a mí apuntandome con el dedo, enarque una ceja ante aquel gesto.
- ¿Qué diablos pasa?, ¿Tengo algo en la cara?-
- No- Dejo de apuntarme- Solo encuentro algo extraño que estés aquí, hermanito -Me dijo mientras se cruzaba de brazos.
- ¿Por qué? -
Natalia me observó con atención.
- Porqué a lo que yo sé, tú no te llevas muy bien que digamos con Katia- Me encogí de hombros restandole importancia al asunto.
- No veo que sea algo del otro mundo traer a una persona a la enfermería y además la profesora me pidió que la trajera y eso hice - Aquella era la verdad, yo solo la traje por que la profesora me lo pidió y amablemente le hice caso.
Ella alzó ambas cejas.
- ¿Y la profesora también te dijo que te preocuparas?- La miré con incrédulidad-, No te engañes Kenan yo sé perfectamente que te preocupas por Katia...y eso no es algo malo a decir verdad, en realidad me resulta algo impresionante- Se encogió de hombros.
-Natalia no entiendes nada, tú nunca lo entiendes, yo solo traje a Katia a la enfermería porque me lo pidieron y apenas me digan su estado me iré y listo, ó sinceramente me iré ahora mismo y punto, deja de creer y pensar en ese tipo de cosas yo solo fui un buen compañero y ya - Ella negó ante mis palabras-, Estás loca -
-¿Entonces ahora estar loca es decir la verdad?- Me preguntó y su voz se volvió algo burlona-, Estaré loca pero sé lo que digo y escúchame Kenan; te vas a enamorar perdidamente de esa chica que está allá dentro, vas a perder toda tú cabeza por esa chica y vas hacer hasta lo imposible para estar con ella y hacerla feliz...Solo recuerda mis palabras. Adiós hermanito - Ella se despidió con un gesto de mano y luego se giró dejándome con muchas preguntas y muy pocas respuestas.
Me quedé como dos minutos en la misma posición.
Las palabras de mi hermana se mantenían grabadas en mi cabeza como el coro de una canción de moda.
Natalia estaba completamente loca.
¿Cómo podía decirme ese tipo de cosas?.
Al volver en sí era el momento para ir a tomar una ducha y a cambiarme de ropa, seguía con el uniforme y ya me empezaba a incomodar el sudor en mi cuerpo.
Observé por última vez hacía adentro de la enfermería y luego me giré para empezar alejarme de ahí.
(***)
Al entrar al baño busqué mi casillero para tomar una toalla y el jabón, me dirigí hacia las duchas.
Me quite todo lo que cargaba puesto, abrí el grifo y sentí entonces como el agua empezaba a caer por todo mi cuerpo, cerré mis ojos para empezar a disfrutar de una ducha relajante.
Luego de unos cuantos minutos pude salir de la ducha, todavía tenía tiempo para cambiarme, me puse la toalla alrededor de mi cintura dejando mi torso al desnudo, luego caminé hacía mi casillero para sacar la ropa que anteriormente traía puesta, unos cuantos chicos estaban esperando su turno para tomar una ducha y otros ya se estaban cambiando, yo por mi parte empecé a vestirme.
Al estar listo tomé mi mochila que estaba dentro del casillero y la dejé colgando sobre mi hombro, salí de los vestidores.
Iba hacía la enfermería pero me detuve en medio camino.
¿Debería ir o no?
Tenía una pelea interna entre el "si y no", No era que me preocupaba pero a final de cuenta fui yo quién había llevado a Katia a la enfermería y debía de saber sobre su estado, Katia era mi compañera de todas formas.
El "si" fue mi respuesta.
Así que a pasos lentos me dirigí a la enfermería de la universidad.
(***)
Entre a la enfermería y busqué a la enfermera que atendió a Katia.
Ella estaba sentada sobre una silla giratoria frente a un escritorio y mantenía una tableta en sus manos y sus ojos estaban fijos en la misma, me acerqué a ella.
Pero antes de que yo hablará ella me interrumpió.
- ¿Tú eres el chico que trajo a la chica con el golpe en la cabeza? - Me preguntó mientras levantaba su mirada hacía a mi, una pequeña sonrisa adornaba su rostro.
¿Como me vio si estaba con la cabeza agachada?.
Ignore aquello.
- Si, fui yo- Le respondí a lo que ella asintió- ¿Cómo está ella?- Mordi mi labio inferior y la enfermera dejó la tableta sobre el escritorio.
- Bueno ella ahora mismo está dormida, al parecer el golpe que sufrió no fue tan grave como para preocuparse, la herida en su cabeza solo fue algo leve y ya me encargué de ello, pero de todos modos ella tiene que tratar de no hacer tanto esfuerzo a la hora de pensar y tiene que evitar ejercer presión en su cabeza porque le causaría dolores de cabeza u otras anomalías, le daré unas pastillas para calmar el dolor y cuando despierte ella podrá decirdir si; ir a su casa o seguir dando clases- Ella bajo su mirada a un tipo de apunte que tenía en una tabletica de madera, yo asentí al escucharla- ¿Eres su novio? - Preguntó dejándome sin palabras, me sorprendí ante aquello, entonces negué al caer en cuenta de lo que dijo.
¡Dios no!
- Yo no soy su novio, soy....-Me quedé callado al no saber que decir,- ¿Su amigo?- Le dije un poco nervioso, eso sonó más bien a una pregunta que una afirmación.
- ¡Lo siento!, pensé que si lo eras porque demuestras estar muy preocupado por ella que creí que si lo eras - Me dijo apenada.
-No se preocupe, ¿Entonces puedo verla?- Pregunté sin pensarlo.
No y no, yo no dije eso... ¿Verdad?
- Claro ya sabes donde es- Me dijo y entonces quise tirarme por un acantilado, tenía que practicar claramente eso de pensar antes de hablar , yo asentí sin creerlo todavía, di una vuelta sobre mi eje y tome camino hacía la habitación en donde estaba Katia.
Abri la puerta con extremo cuidado y me adentre a la habitación de igual manera, cerré la puerta de manera lenta y me acerqué a Katia de la manera más lenta posible, al quedar al lado de ella la pude observar mejor, seguía con sus labios entreabiertos pero los mismos no estaban pálidos ahora mantenían un tono rosado muy lindo, su piel estaba perfecta y sus ojos estaban cerrados dejándome apreciar sus ligeras pestañas definidas, sonreí sin saber la razón, se veía tan tranquila y pacífica al estar dormida.
- ¿Qué demonios me pasa?, ¿Qué rayos es lo que me ocurre contigo?- Pregunté en un murmuro al verla, la observé y aunque suene un poco loco me entraron una ganas tremendas de acercarme más , era como si ella fuera un estupido imán y yo el estúpido metal, era una especie de atracción que no me permitía pensar con claridad.
No me daba cuenta de mis actos, era como si algo hubiera tomado mi cuerpo, y yo no podía controlarlo, no reaccionaba en lo absoluto.
Me acerqué y observé más detalladamente su rostro, estaba tan relajada y serena reflejaba paz y tranquilidad, ella era muy hermosa no lo podía negar, soy hombre y ciertamente tengo que aceptarlo, baje la mirada a sus labios, sus labios de color rosa, eran pequeños y finos, para mi eran perfectos, acaricie su mejilla con una de mis manos, cerré los ojos al sentir como una corriente se apoderó de mi cuerpo, sus mejillas eran muy suaves, sabía que la idea que estaba pasando por mi mente era una estupidez pero no sabía como detener esto, me acerqué lentamente a su rostro y aunque parecía algo raro o una locura total, me entraron unas ganas terribles de besarla.
No lo hagas...Kenan, no lo hagas.
Pero simplemente no hacía caso a esa voz razonable dentro de mi cabeza, no podía medir lo que estaba haciendo, sabía que iba a arrepentirme de hacer esto, lo sabía perfectamente pero en estos momentos aquello no me interesaba.
Entonces si me iba arrepentir, ¿Por qué no podía detenerme?.
Y justo cuando estaba por besar sus labios, Katia abrió sus ojos dejándome sin saber que hacer, sus ojos de color chocolates claros me observaban con confusión, al estar cerca pude apreciar claramente el color claro en sus ojos, eran muy lindos.
Pero me vi la obligación de alejarme de ella, como la velocidad de la luz, sentí mi rostro algo caliente a causa de tan solo imaginarme lo que hubiera pasado si Katia no hubiese abrido sus ojos lindos.
-¿Kenan?- Ella trato de mover su cabeza un poco para mirarme pero soltó un quejido al hacerlo y llevo una de sus manos a la venda que tenía en la parte trasera de su cabeza, su cabello estaba recogido en un alto moño,- ¿Qué fue lo que me pasó?- Me preguntó y pude apreciar confusión en sus ojos, la pobre parecía estar perdida y muy desorientada.
Relamí mis labios con algo de...¿nerviosismo?.
- Golpeaste tú cabeza contra el suelo y te demayaste- Al decir eso lo único que me gané fue una mirada confusa por parte de ella, seguramente estaba tratando de recordar pero hizo una mueca de dolor- ¿Te duele mucho?-
- Un poco- Me respondió haciendo una mueca.
Me acerqué a ella y coloque una de mis manos en su espalda y la ayudé hacer su cuerpo hacía adelante para observar mejor la venda en su cabeza, la misma tenía un tamaño mediano tapando la herida que tenía perfectamente- Por lo que veo la enfermera hizo un buen trabajo, la herida en tu cabeza se ve mucho mejor, aunque puedo notar un poco de hinchazón en este lugar...- Toque ligeramente la venda y ella soltó un quejido- Lo siento- Me apresure a decir, deje de sostener su espalda y la ayude acostarse de nuevo, ella soltó un suspiro cuando mi mano dejó de tocar su espalda.
-¿Quién ganó el partido?- La observé de manera seria, no podía ser cierto, ella me sonrió de manera débil.
-Te golpeaste la cabeza, estás en la enfermería y lo único que quieres saber es...¿Quién gano el maldito partido?- Mi voz había salido algo enojada, no lo podía creer.
-Solo es curiosidad, además por lo que sé yo estoy bien y no me paso nada grave - Ella trató de sentarse pero lo único que ocasionó fue que se lastimara más, me acerqué y la ayudé de nuevo a acostarse.
- No puedes estar haciendo tanto esfuerzo, debes de descansar, sufriste un golpe en la cabeza y tienes que reposar- Ella puso sus ojos en blanco - Y no me pongas los ojos en blanco que estoy siendo muy serio ahora mismo- Katia elevo una de sus cejas hacía a mi - Y tampoco me mires así-
- Vale ya entendí- Me dijo con una diminuta sonrisa en su rostro que me hizo hacer lo mismo- Gracias Kenan- Su voz adquirió algo de sinceridad.
-No es nada- Me encogí de hombros notando que mi corazón comenzaba a latir más rápido de lo normal.
-¿Tú me traiste a la enfermería?- Me observo a los ojos.
-Si fui yo- Afirmé esperando una reacción mala de su parte pero su única reacción fue una sonrisa sincera.
-Gracias, en verdad te agradezco que lo hayas hecho, y también por estar aquí seguramente estás perdiendo tus clases por culpa mía - Ella sostuvo mi mano sorprendiéndome ante su pequeña acción, ahorita mismo no me importaban las clases en lo absoluto -, Primero me salvaste de una tonta caída por las escaleras y luego me trajiste a la enfermería, en verdad te doy las gracias, en otra ocasión creería que eres mi Ángel Guardián- Ella apretó mi mano levemente y yo coloqué la mía sobre la suya dándole un apretón amistoso, su sonrisa era sincera.
-Tal vez lo sea- Comente haciendola reír.
La miré a sus ojos perdiéndome completamente en ellos, sus ojos tenían un brillo especial que me hacía sonreír.
-Tal vez- Afirmó pero luego su sonrisa desapareció- Aprovechando que ahora si podemos hablar, Quiero pedirte disculpas por mi comportamiento de ayer- Yo pasé mi lengua sobre mis labios- Me sentía un poco mal y pues...-
La interrumpí.
- El que se debe de disculpar soy yo, no te trate del todo bien y además me comporte como todo un idiota al subirte a mi hombro y al hablarte de esa manera, yo solo no pensé en lo que decía como lo hago la mayoría del tiempo -
-Yo no debí empujarte-
-Yo no debi de perseguirte-
-Y yo no debi de hablarte de esa manera-
-Y yo no debi de...- Negué ante la pequeña discusión que se estaba formando, si seguíamos no íbamos a llegar a nada -, Mejor olvidemos lo que pasó -
-Tú a pesar de cómo te trate sigues aquí y yo en verdad me siento muy mal al respecto- Apreté su mano con suavidad- Aveces soy muy impulsiva y hago las cosas sin pensar-
-Solo olvidemos lo que paso y tratemos de llevar la fiesta en paz - Ella asintió-, Mi hermana vino a verte pero no podía entrar al igual que...Ethan- Ella sonrió de una manera algo rara.
-¿Los dos vinieron a verme?- Asentí-, Que lindo gesto de ambos- Ella recostó su cabeza contra la almohada, nuestras manos seguían juntas-, y más de Ethan que solo lo conozco de ayer- Levanté una ceja ante aquellas palabras.
-¿A Ethan lo conociste ayer?- Y yo que creía que eran algo.
Ahora me sentía un completo idiota.
-Si, ayer en el auditorio lo conocí - Me afirmó.
-Yo creía...- Me interrumpió.
-Que eramos pareja- Ella negó mientras reía-, Estas igual que Tamara ya veo porque son pareja, son tal para cual...-
-Tamara no es...- ¿Por qué tenía que darle explicaciones?- Digamos que Tamara y yo no somos tan iguales que digamos, somo muy diferentes...-
- ¿Entonces porque están juntos?-
- Ni yo lo sé -
Me quedé en silencio y ella se quedó mirando hacia el techo, sus cejas se fruncieron levemente.
- Ahora que lo recuerdo; ¿Qué pretendías hacer cuando abrí mis ojos?- Oh Dios Mío.
Ella no tenía que haber recordado eso, creía que ya había olvidado eso.
Solté su mano haciendo que me observara confundida, di un paso hacía atrás.
-No pretendía hacer nada- Me encogi de hombros siendo indiferente.
-¿Por qué siento que me estás mintiendo?, Kenan Stone - Su mirada me ponía nervioso.
-Tengo que irme a clases, Adiós- Me giré y fui hasta la puerta y antes de salir escuché un grito por parte de ella.
-¡Kenan!- Me gritó para detenerme, me giré para observarla -¿Qué te pasa?- Me preguntó y noté que estaba algo confundida por mi cambio de actitud, solté un suspiro.
-Adios Katia, me alegra saber que estás bien pero tengo que ir a clases - Le dije y salí de la habitación a pasos apresurados y con mi corazón a mil.
Salí de la enfermería lo mas rápido posible.
¿Qué miércoles te pasa Kenan?, casi la besas. Eres un Idiota. Un completo Idiota.
Decidí esperar por la siguiente clase.
Me fui hacia el jardín de la universidad a pensar un poco en lo sucedido con Katia.
(***)
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Updated 28 Episodes
Comments
❊Andy Munf
🎶La pasión del fútbol es el gol, del ⚽ es el gol 🎶
2022-05-08
40
Shine🌟
awww pero si es tierno
2022-05-06
0
Shine🌟
🤣🤣no la conoces bien para hablar así xd
2022-05-06
0