Buena Compañía

《Ningún camino es largo si tienes una buena compañía》

(***)

Kenan:

-Chica difícil, ¿verdad hermano?- Me gire cuando escuche la voz de mi bella hermana.

Natalia.

Puse mis ojos en blanco al verla con una sonrisa divertida en su rostro

-Cierra la maldita boca Natalia- Gruñi, aquella chica me había dejado con la boca abierta, era linda de eso no había duda, su manera de enfrentarme la hacia ver tan ruda y más linda, pero lo que me dejo con la cabeza perdida fue su indiferencia hacia a mi, es como si yo no fuera lo suficientemente para ella y eso me enojó de algún modo,  me giré para empezar a buscar mi salón pero en eso escuche un grito de parte de mi hermana. Me gire a verla, está estaba de brazos cruzados mientras se recostaba sobre un casillero.

-Ella no es igual a las demás chicas ¿Escuchaste?, ella es diferente y espero que te mantengas alejada de ella. Ella es una chica linda y de muy buenos sentimientos como para que tú la dañes- Me dijo mientras metía sus mano en los bolsillos delanteros de sus jeans, eso me enojó de algún modo.

-Si me acercó a ella es mi problema y no el tuyo- Le dije y ella levantó sus dos cejas.

-¡Es mi amiga!, por fin encontré a una verdadera amiga que no está a mi lado solo por conveniencia así que no me arruines esto- Negué y Sonreí.

-Entiendo tú punto pero esa chica me llamo la atención de alguna manera y lo que menos quiero ahora es alejarme de esa chica, lo siento hermana pero no creo que pueda hacer eso-

Recordé aquel pequeño encuentro que tuve con la chica nueva, ella no se dejaba intimidar tan fácilmente,  tenía su temperamento, por fin había encontrado una chica que no babeaba por mi pero ahora aquella chica me había dejado con ganas de saber más sobre ella, sentía que sus ojos ocultaban algo, quería descubrir todo sobre ella y saber lo que ocultaba esa era mi meta.

Pueda que tal vez esa chica no sea igual a las demás pero eso lo tenía que averiguar.

-Ella es mi amiga y hay de ti que le hagas algo, por qué me olvidaré de que eres mi hermano y te la veras conmigo, ¿Entendiste?- Natalia me habló de forma desafiante, alcé una ceja, y detuve mis pasos, me di la vuelta para mirarla con incredulidad.

Primero la chica nueva y ahora mi hermana me estaba amenazando.

¿Quién mas falta?

-Genial...lo que tú digas-Le dije dándome la vuelta y empezar a caminar para buscar mi salón nuevamente.

Me correspondía matemáticas Empresariales, la entiendo pero a la vez me daba  pereza estar en ese maldito salón.

Dar clases era muy aburrido y él profesor era un viejo amargado  lo que me provoca más sueño.

No tengo malas notas ni nada, no por que soy popular voy a bajar mis notas, soy un playboy inteligente.

O eso dice Tamara y las demás chicas de la universidad.

Mientras caminaba en mi mente aparecía cierta chica castaña.

Fruncí el ceño al darme cuenta de eso.

Kenan, olvida eso, y saca a esa chica de tu mente

Me dije a mí mismo y luego negué.

Después de unos minutos por fin encontré el salón, Cuando entre a éste el profesor no había llegado todavía, ¡suerte para mi!. Me senté en uno de los asientos de atrás, me gustaba sentarme atrás porque podía observar a todos sin que se dieran cuenta, coloque mi mochila en el suelo y esperé a que el viejo llegará.

Sentía las miradas sobre mi asi que levante la mirada y vi a unas chicas en las primeras filas que me observaban con algo de picardía, yo sonreí de manera arrogante y les guiñe un ojo haciendo qué ellas soltarán un grito de emoción, algunos chicos me miraban con cierta envidia.

Después de unos minutos veo que la puerta del salón se abre dejando ver al profesor .

¡Por fin!, pero entonces me di cuenta que él no venía solo, Después de él entro cierta chica de cabellos castaños al salón, en mi rostro se dibujó una mueca al recordar lo que habia pasado hace unos minutos en el pasillo.

Esta chica en serio me había dejado petrificado y además me sorprendió su actitud de indiferencia, me había enojado mucho cuando la Escuche llamarme por otro nombre que no era el mío, no sé si lo había hecho apropósito o por que se le dio la gana pero eso me había molestado.

De Kenan pase a Juan...

La miré atentamente sin ningún disimuló.

-Buenos días clase hoy como ven tenemos una nueva compañera- En el salón hicieron caso omiso y solo se mantuvieron observando a la chica y me incluyo - Bien, Vé al frente y preséntate- le dijo a la chica nueva "que- no- se -su- nombre -todavía".

Ella pasó al frente segura de si misma y eso de alguna manera me encantó, su rostro era serio y no demostraba algún tipo de nerviosismo ella se mantuvo observando a cada estudiante, y cuando nuestras miradas cruzaron yo le sonreí de manera burlona, ella alzó una ceja incrédula.

Si las miradas mataran ya estuviera mil metros bajo tierra.

Esta chica si que tiene agallas.

Y me encantaba.

-Hola a todos mi nombre es Katia Morgan, y espero llevarme bien con todos- dijo con una sonrisa muy fingida pero creo que solo yo me di cuenta de eso y me di cuenta también que hablaba con cierto sarcasmo en su voz.

Así que se llamaba Katia, lindo nombre.

-Katia- Susurre, su nombre se escuchába muy bien saliendo de mis labios.

Su nombre me gustaba.

Negué ante ese pensamiento.

-Gracias Katia, por favor siéntate con el  joven Park- le dijo el profesor, ella asintió y se fue a sentar con Lucas, el chico era bastante inteligente pero nada fuera de lo común.

Ella se sentó en su lugar y me fije que varios chicos la miraban.

Alejense chicos porque esta chica es mía, y será mejor que la dejen en paz.

No sé por qué pensaba estas cosas pero lo único que sabía era que Katia Morgan era mi nueva chica y no iba a descansar hasta tenerla conmigo

No sabia si era un capricho o un deseo pero sentía la terrible necesidad de estar con ella, sentía que katia era una chica muy diferente a las demás y tenía algo que me llamaba la atención.

En toda la clase me mantuve observándola y pude observar que en ciertas ocasiones ella llevaba una de sus manos a la parte trasera de su cuello, la miraba con algo de curiosidad y no me juzguen el profesor daba mucho sueño y encontraba más interesante observar a katia, se sentía bien pensar su nombre. Katia se giró buscando algo con la mirada y fue entonces donde nuestras miradas conectaron yo le sonreí de manera pícara y ella rodo sus ojos con burla, relamí mis labios con mi lengua.

-Ho-la- Hice un movimiento en mis labios modulando la palabra, así nadie escucharía, ella entrecerró sus ojos mirándo mis labios y me gusto eso.

Su rostro sonrió con diversión.

-Idi-ota- Observe cómo sus labios formaban esa estupida palabra, la miré enojado pero por dentro me estaba divirtiendome, ella río levemente y comenzó a hablar con Lucas nuevamente.

Esta chica enserio me está sacando de mis casillas.

Después de las dos horas horrible de Matemáticas Empresariales, nos avisaron que se suspendían las clases y que nos podíamos retirar a nuestros hogares.

Cosa que agradezco ya que me quería largar de aquí.

Observé que Katia salia del salón a la par que su compañero de asiento, supongo que los dos se llevaron bien, yo también salí del salón.

-¡Kenan!-Una voz chillona hizo que me detuviera y no pudiera seguir vigilando a Katia, me giré con los labios fruncidos, y miré a Tamara.

De nuevo esta chica.

-¿Qué pasa?- le pregunté mientras llevaba una de mis manos a mi cadera, ella me miró y sonrió con picardía.

-¿Que tal si vamos a mi casa y aprovechamos que mis padres no están?- Ella colocó sus brazos alrededor de mi cuello, yo sentí incomodidad y quite sus manos de mi cuello, ella frunció el ceño-, nunca te habías comportado así conmigo- Me miró mientras mordía su labio inferior

-Lo siento Tamara pero hoy no tengo ganas de hacer algo, será para otra ocasión o tal vez nunca vuelva a ocurrir algo entre nosotros - le dije serio y me gire para alejarme de ella, escuche como ella me gritaba pero no le di importancia.

Siempre hacia eso para llamar la atención.

Me dirigí al estacionamiento, busqué mi auto entre tantos que había y cuando lo encontré abri este con las llaves y luego entre a este y tiré mi mochila en los puestos de atrás,  encendí el auto para colocar el aire acondicionado, me quité mi chaqueta negra y la coloqué en la parte de atrás del asiento y esperé a que saliera Natalia, mire el auto que estaba estacionado al lado del mío, era un BMW de color negro muy bonito.

Me preguntó de quién será.

En eso veo como sale mi hermana junto con Katia, hablaban animadamente hasta que Natalia señalo a donde estaba yo o más bien mi auto y katia asintió con una sonrisa un poco falsa, así que ellas dos eran amigas !interesante!, Natalia ya me lo había dicho pero no me lo creía pero al verlas despedirse con un abrazo me dio a entender que si se llavaban muy bien. Mi hermana le dijo algo más y luego empezó a caminar a donde estaba mi auto segundo después  ella entró a mi auto , por otro lado Katia se fue directo a donde estaba el coche que estaba estacionando al lado del mío y vi que se subió y luego de unos segundos se fue de una manera rápida, provocando que varios chicos la miraran con cierto interés.

-¡Vaya!, ¿Ese auto era de ella?- Pregunté con la boca un poco abierta, la verdad esa chica tenia muy buen gusto.

-Yo también me sorprendí cuando me lo dijo- habló Naty mirando hacia el frente - Quisiera tener un auto así, pero no mi padre no me deja ni manejar la bicicleta -Ella bufó y yo solté una risita .

-Será porque la vez que te iba a enseñar a manejar tú por si acaso pero solo por si acaso...¿le chocaste el auto contra un bote de basura?- Pregunté recordando como es que casi ese día a nuestro padre le da un infarto al ver que el auto estaba todo chocado- Ya ni la muelas, Natalia- me reí y ella me golpeó con su mano mi hombro.

Después de esa charla emprendí camino hacia mi casa. El caminó no se hizo largo ya que vivíamos a tan solo unas cuadras de la universidad, cuando llegamos nos bajamos del auto y entramos a la casa, nos sentamos en la sala a platicar de cosas triviales.

-¡Chicos la comida está lista!- Nos Grito nuestra madre desde la cocina, nos pusimos de pie y miré a Natalia y ella a mi.

-¡COMIDA!- Gritamos y nos echamos a correr directo al comedor, casi nos caemos sobre la mesa pero logramos llegar a sentarnos a la vez.

Ella me miró con diversión.

-¡GANÉ BITCH!- Me gritó señalándome, yo me encogí de hombros.

-!Ese lenguaje, señorita!- Le reprochó mi madre mientras le daba una mirada fulminante, Natalia la miró con ternura.

-Lo siento mami- Le dijo ella provocando que yo rodará los ojos.

-Aja...si como no-Le respondí con cierta burla.

-Ya chicos cálmense y maduren por favor, ya no son unos niños- Habló mi madre, yo bufe.

-Madre madurar es para frutas...-Le dijo Natalia a Mi madre, yo asentí estando de acuerdo.

-Natalia...-mi madre le reprochó, mi hermana solo hizo un signo de paz.

Nuestra sirvienta nos sirvió la comida y de manera inmediata empezamos a comer.

-¿Y cómo les fue en la universidad?- Preguntó nuestro padre.

-A mi muy bien, conocí a una chica que la verdad me agrada mucho bien y además es hija de unos de tus amigos- Nos dijo Natalia y seguro se refería a Katia.

-¿Así?..¿De quien es hija?- Le preguntó mi padre mientras cortaba un pedazo de carne.

-Es la hija de Carlos Morgan- Mi papá levantó su mirada algo sorprendido.

-¿Estás hablando de Katia Morgan?- Natalia asintió- Ella es una buena chica pero por lo que me ha contado Carlos, katia ha pasado por cosas difíciles y estuvo mal por casi dos años- Eso me hizo fruncir el ceño.

¿Que le había pasado a katia cómo para pasar dos años mal?

-¿Que fue lo que le pasó?- Quise sonar indiferente pero aquello me había llamado la atención.

-No le digas nada papá, Katia me dijo que ella me iba a contar todo cuando este lista y preparada para decirlo asi que no le digas nada a Kenan - Miré a Natalia con enojo.

-De todos modos yo no sé mucho al respecto solo se que Katia...- Mi hermana lo miró mientras lo apuntaba con el tenedor-, Vale ya entendí- Dijo mi padre

-Olvidenos este tema y...-

Que no me pregunte, que no me pregunte.

-¿Y a ti kenan?-Me preguntó mi padre- ¿Que tal tú día?-

Bufe molesto.

-Bien - Respondi con simplesa mientra bebía agua, seguía comiendo como si nada.

-¿Solo bien?-Me preguntó mi madre con sorpresa.

-Es lo mismo de siempre madre, asi que bien- le dije restándole importancia.

-Esta bien- dijo ella-Si tú lo dices te haré caso- Asentí

Terminé de comer y les dije a mis padres que iba a ir a mi habitación, así que a pasos apresurados tome camino hacia las escaleras para dirigirme a mi habitación, entre a está mientras soltaba un largo suspiro, mi habitación era algo grande y la tenía muy bien arreglada y decorada.

Deje mi mochila donde un sofá y luego  me tire sobre mi cama como una papaya.

Entrecruce mis brazos por detrás de mi cabeza y miré hacía el techo.

Automáticamente en mi cabeza me aparecía aquel encuentro con la chica nueva.

Se me hizo raro hablar con ella, porqué cuando la tuve cerca de mi sentí una corriente por toda mi espina dorsal y sentí una especie de conexión con ella.

Nunca me había pasado algo así y mucho menos por una chica.

¿Que era lo que tenía katia que me llamaba tanto la atención?

(***)

Katia;

Estoy en mi habitacion muy aburrida.

Apenas llegué a mi casa, solo comí y subí a mi habitación, me acosté en mi cama, no sabía en qué momento me había quedado dormida pero ahora estaba despierta y estaba muy aburrida.

Me había dormido sin querer porque sinceramente estaba muerta del cansancio,  desperté después de unas horas y me levanté sintiendo que mi garganta estaba reseca así que me puse de pie y  baje por un vaso de agua.

Misteriosamente nadie estaba en casa y eso no era para nada normal, o bueno si lo era, ya que, mis padres trabajaban en la empresa y Marcus salía con sus amigos yo era la única asocial que no salía de casa...

-Mejor voy a salir a correr en vez de estar aquí sin hacer nada-Me dije a mi misma meintras subia las escaleras, mi Nana y las chicas del servicio tampoco estaban pero no le di importancia así que me dirigí hacia mi habitación y camine hasta mi armario.

Tenía mucho tiempo que no salía al parque a correr, ahorita mismo tenia una pésima condición física porqué con tan solo subir las escaleras de mi casa ya me quedaba sin aire y mis piernas se cansaban rápido.

Tomé la ropa adecuada para ir a correr, un top color rosa y negro, unos pantalones largos de color negro, y un par de zapatillas de color blanco.

No estaba gorda, pero tampoco era como un palo de escoba, digamos que tengo un cuerpo adecuado para mi edad.

Cuando salí de mi casa me asegure de tener todo lo necesario ya saben lo típico : Botella de agua, Teléfono, Audífonos.

Estando lista comencé a caminar dirigiéndome hacia el parque, el cual estaba cerca de mi casa, cuando llegué a éste me coloqué mis audífonos y puse el modo aleatorio, en mis oídos se escuchó la melodiosa voz de unos de mis cantantes favoritos,Ed sheeran,  me sentí de buen humor y comencé a trotar para calentar un poco mis piernas.

Luego de unos minutos de calentamiento y estiramiento pude comenzar a correr con algo de velocidad.  El parque no estaba vacío, habían varios niños, y familias al igual que una que otra pareja sentada bajo la sombra de un árbol o en las bancas.

Sentí un sabor amargo en mi boca junto con un atoramiento en la garganta al ver a las parejas estar juntas y besándose, sentía un horrible nudo en la garganta cuando veía aquellas escenas de amor.

Sabía perfectamente que venir a éste parque me iba a traer muchos recuerdos y para evitar todo eso no venía.  Sabia perfectamente que en algún momento debía de superar todo lo que pasó.

Solté un suspiro y negué ladeando mi cabeza para luego seguir con mi caminata.

(***)

Después de media hora de estar "corriendo", me detuve para tomar un respiró ya que me estaba doliendo el vientre un poco.

Luego empecé a caminar por todo el parque y me quedaba observando a los niños jugar.

El tiempo se había pasado volando porque cuando observé hacia el cielo ya estaba en tonos anaranjados.

Así que tomé mi botella de agua y me volví a colocar mis audífonos, cuando estaba por girarme para empezar a caminar sentí un cuerpo chocar contra el mío haciendo que me tambaleara y cayera al suelo.

Oh rayos.

Quería gritar y golpear algo, está había sido la tercera vez en un solo día donde terminaba en el suelo, cerré mis ojos y Mordí mi labio inferior con frustración tratando de calmarme.

-¿Te encuentras bien?- Me preguntó la persona con la que había chocado.

-Si estoy bien o eso creo- Murmure lo último, sinceramente los lunes no son mi día.

Mientras abría los ojos me encontré con una mano extendida cerca de mi rostro, yo la tomé con algo de fuerza no iba a dejarlo con la mano extendida.

El chico me ayudó a levantarme del suelo cosa que le agradecía sinceramente porque me dolía el trasero como para levantarme yo sola. Segundos después el dolor en mi trasero era menor cuando estuve mejor levanté la mirada y vi que era ¿Sam?, ¿Juan?, bueno era él chico que me molestó hace algunas horas en la universidad, mejor dicho era él hermano de Natalia, bufé con cierta molestia.

-¡Ah eres tú!- Exclamé mientras hacía una mueca, no le preste atención y  deje de mirarlo para luego comenzar a buscar lo que había traído y que debido al choque se me cayeron al suelo.

No sé en donde había parado mi celular y mi  botella de agua.

La botella no me importaba que se perdiera pero mi celular..¡Dios mi celular no!

-Si soy yo- Lo escuche decir luego de unos segundos, me giré a verlo con el ceño fruncido, sus ojos recorrían mi cuerpo y eso me incomodó pero lo ignore y solo seguí buscando mi celular, no le iba a dar importancia a él.

-¿Dónde rayos te metiste?- Pregunté como si mi celular me fuera a responder.

-Bien...Bueno para la otra fijate por donde vas, chica -Me dijo y yo detuve mi búsqueda para mirarlo incrédula.

Él me miraba de arriba hacia abajo, yo rodé mis ojos.

- Pero tú también fíjate para la otra, se camina mirando por donde uno va no mirando hacia el cielo, además tú tienes la culpa porqué yo estaba de espaldas y ni siquiera te había visto en cambio tú si - Yo abrí mi boca con indignidad.

-¿Disculpa?- Me preguntó mientras se cruzaba de brazos, él sonrió dejándome ver sus perfectos dientes blancos.

-Disculpado, pero para la otra no hagas eso puedes lastimar a alguien -Lo miré mientras mordía el interior de mi mejilla.

-¿Como iba a saber que te ibas a dar la vuelta?, si nos chocamos fue por alguna razón extraña - Yo Alce una de mis cejas hacia él.

-¿Que cosas estás diciendo?...¡Agh!- Exclamé enojada - Mejor me voy, no quiero seguir hablando contigo- Le dije mientras me daba la vuelta para seguir buscando mi amado celular.

-Lo siento- Lo que me dijo hizo que me detuviera abruptamente-, Por lo de hoy en la universidad, siento haberte molestado  y también siento por lo de ahorita- Me dijo y se escuchaba realmente arrepentido.

"¿Le creo o no?, ¿Lo perdonó o no?"

Lleve mi dedo pulgar a mi boca y Comencé a morder la uña, eso lo hacía cuando estaba nerviosa, era como un tic.

Me gire para verlo a la cara, Abrí mi boca para decir algo pero de esta no salió nada así que la volví a cerrar antes de que me entraran moscas.

Su rostro estaba calmado, estaba esperando una respuesta de mi parte, sus labios estaban en una delgada linea recta y sus manos estaban dentro de los bolsillos delanteros de su pantalón, él vestia con ropa deportiva, su camisa hacía apreciar un poco los brazos musculosos que tenia, además de que se ajustaba perfectamente a su torso.

Será mejor que lo perdone, ya que, no quería tener otro enemigo y además le iba a dar otra oportunidad de poder llevarnos bien.

No habíamos empezado de la mejor manera.

-Esta bien te perdonó, pero no lo vuelvas hacer no es nada bonito que te traten asi y tampoco que te hablen de esa forma sin ni siquiera conocer a la persona - Le dije mientras me giraba para seguir caminando pude encontrar mi celular éste estaba al lado de un pequeño arbusto, pero la botella de agua no la pude encontrar y decidí dejarla, mis audífonos no se me habían caído ya que los tenía alrededor de mi cuello.

- Bueno creo que ya tengo que irme, fue muy interesante la charla pero adiós- Me despedí con la mano y me dispuse a pasar a su lado para irme.

Pero un agarre en mi brazo no me lo permitió mire nuevamente hacia kenan.

Esto se estaba volviendo una costumbre muy rara.

¡Por fin!, me había aprendido su nombre, soy genial.

-¿Y ahora que?- Pregunté confundida al ver como sostenía mi brazo. Él se rascó la parte trasera de su cabeza.

Fruncí mis labios.

-¿Quieres que te acompañe a tú casa?- Abrí mi boca para hablar pero él me interrumpió, Alce una ceja mirándolo-,  Lo digo porqué ya es tarde y no es bueno que una chica ande sola por ahí a estas horas -  Me sentí sorprendída al escuchar eso.

¿Que diablos?.

-Ya acepté tus disculpas y creo que acompañarme a mi casa es demasiado, se defenderme y puedo caminar hasta mi casa yo sola no tienes porque acompañarme -Le dije mientras ladeaba mi cabeza, era un buen gesto de su parte, pero no era para tanto-, ademas no es que viva en China, mi casa no está tan lejos puedo irme sola- dije y me solté de su agarre para irme, pero él se colocó en frente mío.

Genial.

-No ya dije que te acompaño, por mi no hay problema en hacerlo- Me dijo señalándome con su dedo, yo sonreí y negué, iba a abrir la boca para hablar pero este me detuvo-, Y no aceptó un no como respuesta- Me dijo sonriendo triunfante.

Alce una ceja.

-¿Porqué haces esto?- Le pregunté confundida, él solo me miró en silencio y se encogió de hombros.

-No lo sé pero siento que debo hacerlo -Me dijo mientras alzaba la mirada al cielo, asentí lentamente.

-Ya te dije que no pero si vas a estar molestando con lo mismo pues aceptó para que dejes de hacerlo- Le dije finalmente, estaba muy confundida por la actitud de Kenan.

Creía que era un idiota pero ahora siento que es un buen chico, está  actitud comparada con la vez en que hablamos en la universidad era totalmente diferente, mi perspectiva hacia él estaba cambiado.

Comenzamos a caminar en silencio, el estaba a mi lado, yo estaba metida en mis pensamiento pero en algunas ocaciones y por el rabillo del ojo me fijaba que kenan me miraba, cuando sucedía esto sentía una rara sensación dentro de mi.

-Es muy hermosa la vista- Le dije mirando hacía el atardecer.

Me encantaba ver los atardeceres, la manera en que el sol se ocultaba para dar paso a la luna me resultaba muy hermoso e interesante.

El tiempo aveces pasa volando y nosotros si siquiera lo notamos.

-Si es muy hermosa- Lo Escuche decir-,  ¿Vienes seguido a correr?- Me preguntó y sentí su mirada sobre mi, un escalofrío se coló por mi espina dorsal.

-Antes lo hacía, ahora ya no vengo tan seguido...- Cerré mis manos en un puño-, Digamos que la idea de venir a éste parque ya no me resulta algo agradable, hoy volví a éste parque luego de casi dos años y medio- Lo mire de reojo y pude observar que tenía sus dos cejas alzadas y miraba hacia el - ¿Tú vienes seguido?- Le hice la misma pregunta, kenan negó.

-Casi nunca vengo a correr pero hoy aproveché que no tenía que hacer nada y vine para aprovechar el tiempo, ¿Por qué demoraste tanto en volver a venir al parque?- Frunció el ceño y me detuve a mirarlo. Debido a los leves rayos del sol del atardecer sus ojos se veían mucho mas claros y mentiría si no dijera que no se veía guapo, sus ojos y su cabello eran mucho mas claros.

-No te puedo decir nada- Me encogí de hombros-, no crea que sea de tú interés y además es algo de lo que no me gusta hablar- Le dije mientras me cruzaba de barzos.

-Esta bien no es necesario que me lo digas ahora, tú puedes decírmelo cuando te sientas preparada- Lo miré con una ceja alzada.

-¿Porqué actúas como si te importará lo que me pasa?- Le pregunté siendo directa, él me inspeccionó con la mirada.

-Porqué talvez si me importe lo que te pase- Eso lo había dicho en español haciendo que no entendiera nada de lo que dijo.

-No te entendí...¿Que dijiste?- Le pregunté y él negó mientras sonreía.

-Olvidalo- Me dijo y yo algo confundida asentí. -Ahora que lo pienso todo esto es una coincidencia, los dos vinimos a este parque cuando casi nunca lo hacemos y pues justamente nos tuvimos que encontranos aquí - Él sonrió levemente.

-Tienes razón pero es extraño de alguna manera - Le dije mientras mordía mi labio inferior - ¿Porqué hiciste lo de hoy en la universidad?- le pregunté quería saber por qué lo hizo, él se detuvo y me observó con atención.

-No lo sé, estoy acostumbrado hacer ese tipo de cosas pero creo que fue más un impulso para hacerlo y pensé que eras de esas chicas fáciles, pero no fue asi...nunca esperé que fueras a enfrentarme de esa manera y eso fue lo que me llamó la atención de ti, te vi tan decidida y molesta que hizo que mi curiosidad creciera hacia a ti - Lo mire en silencio- Veo que me equivoque al  pensar que eras como las otras chicas, tú eres muy diferente a las demás- Su manera de mirarme a los ojos hacía que mi corazón se acelerara intensamente.

¿Sólo se acercó a mi porque creía que era como esas chicas que se lanzaban sobre él para tener sexo?

Vaya manera de pensar la de él.

-Bueno ya pasó y ya te perdone, ¿Qué tal si empezamos de cero? sin rencores- Hablé extendiendo mi mano hacia él-, Espero que nada de lo que ocurrió en la universidad vuelva a pasar porque juró que ahora si te dejo sin descendencia- Mencioné sonriendo de manera sincera.

- Recuérdame no hacerte enojar más nunca...- Extendió su mano para tomar la mía-,  Sin rencores- Los dos estrechamos nuestras manos y sentí lo mismo que cuando él me tomó de la mano en la universidad, Solté inmediatamente su mano.

Luego de esa charla empezamos a caminar mientras hablábamos de cosas triviales, todo estaba siendo perfecto hasta que pude observar mi casa, es tan cierto que aveces cuando estás con las personas correctas sientes que todo a tú alrededor pasará rápidamente, mi caminata en compañía de kenan se hizo muy corta.

-Bien esa es mi casa- Le dije mientras apuntaba con mi cabeza hacia mi casa.

-Es muy  linda- Me dijo metiendo sus manos en sus bolsillos delanteros, me mordí el interior de mi mejilla- Ademas me gusta la decoración del jardín, se ve muy bonito -Mi casa tenía un gran portón de color negro, luego seguia una pequeña calle que llegaba hasta el garage, mi casa tenía tres pisos, era muy amplia y grande además en la parte de atrás tenía un gran jardín, por delante solo eran flores que decoraban cada lado de la calle por donde pasaban los autos de mi casa, mis papás tenían dos camionetas y yo tenía mi auto.

-Muchas gracias por acompañarme aunque no era necesario,  pensaba que ibas hacer una mala compañía pero me equivoqué y digamos que hasta me divertí estando contigo, eres una buena compañía - le dije mientras lo miraba a la cara, él sonrió encogiéndose de hombros.

- Supongo que gracias, siendo sincero la pase muy bien contigo y creo que me equivoque demasiado al pensar que eras una chica como las que estoy acostumbrado a tratar...siento mucho haberte molestado  - Me dijo bajando un poco la mirada.

Senti mi pecho encogerse al verlo, se veía tierno.

Sus ojos tenían un brillo especial y eso lo hacia ver aún más guapo.

Hice una mueca en mi rostro al pensar aquello.

-Bueno ya olvidemos eso, ya pasó y no se volverá a repetir porque de otra manera ya sabes lo que pasaría- Él levantó su mirada-, Gracias por haberme acompañados y Adios- Le dije  acercándome a él para luego colocar mis labios sobre su mejilla derecha, creo que lo sorprendí y lo supe al ver una expresión de sorpresa en su rostro, mis labios solo demoraron en su mejilla unos dos segundos.

Dos segundos los cuales me parecieron años, Sin esperar respuesta por parte de él, me di la vuelta y caminé hacia mi casa, entre por una pequeña puerta que estaba al lado del portón, ya que, este solo se abría cuando algún auto entraba o salía.

Al llegar al umbral de la puerta de mi casa me gire para verlo por ultima vez, Él estaba con sus manos dentro de sus bolsillos, observé su cara todavía parecía algo sorprendido, ya que, su rostro era un total dilema, lo cuál me produjo una risita.

-¡Adiós...Juan!- Le grite con cierta burla sabía perfectamente que eso le iba a molestar, él me miró con enojo y me fulminó con la mirada, yo llevé mi mano a mi boca e hice que le tiraba un beso, Solté una carcajada cuando lo vi alzar sus dos cejas, me giré para luego abrir la puerta de mi casa.

-¿En serio Katia?, Mi nombre es Kenan no Juan- Me dijo a lo cuál yo me volvi a girar para verlo, su rostro era de incredulidad, la puerta de mi casa ahora estaba abierta.

-Lo sé - le dije a Kenan, a lo que él rodo sus ojos- Solo lo hago para molestarte, niño- Le dije y antes de que me respondiera entre a mi casa.

Cerré la puerta y me deslicé por está hasta sentarme en el piso.

"¿Porqué le bese la mejilla?"

"¿Porque me siento tan extraña?"

Katia no puedes enamorarte y no puedes llegar a sentir algo por ese chico.

Prometí que no iba a volver a enamorarme y voy a cumplir esa promesa.

(***)

¡Hola a todos!.

Esta es mi primera historia y espero que sea de su agrado, me suelo equivocar con la escritura por lo que si ven algún error me lo hagan saber en los comentarios.

Recuerden que cualquiera persona se puede llegar a equivocar.

Gracias por darme una oportunidad, me alegraría mucho si me apoyaran con sus votos y comentarios, me harían saber si les va gustando la novela o no.

¡Si sigues con el siguiente capítulo ya te ganaste mi corazón!.

¡Hasta la próxima mis amores!.

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Comments

❊Andy Munf

❊Andy Munf

Juan, Kenan, Sam... Comparten la "a" por lo menos.

2022-05-02

42

Stark junior

Stark junior

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2022-04-27

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