CAPITULO 14 - CAÍDA EN EL BARRANCO

Días después, la curiosidad y la sospecha se apoderaron de Indes mientras observaba la escena desde la distancia. Con un aura de determinación, recorrió el palacio en busca de Sophia y Elara. Primero fue al área de lavado, luego a la cocina, pero en ambos lugares solo encontró criadas ocupadas en sus tareas diarias.

—¿Dónde podrían estar? —murmuró con creciente frustración.

Mientras avanzaba por los pasillos, su mirada captó un movimiento en el almacén. Con pasos sigilosos, se ocultó tras una columna y observó cómo Sophia salía del almacén con una vasija de barro en sus manos. La forma en que miraba a su alrededor, nerviosa, encendió las alarmas en la mente de Indes.

¿Qué trama ahora?

Con paciencia, esperó a que Sophia se alejara antes de seguirla a una distancia prudente. La vio atravesar los pasillos, salir al jardín trasero y adentrarse en una zona menos transitada. Indes, con el sigilo de una serpiente, la siguió, asegurándose de no ser descubierta.

Finalmente, Sophia se reunió con Zaida en un pequeño claro rodeado de árboles frutales. Intercambiaron unas palabras antes de que Sophia le entregara la vasija de barro. Desde su escondite, Indes entrecerró los ojos y observó cómo Zaida destapaba el recipiente. Un brillo dorado captó su atención.

Miel.

Indes reprimió una sonrisa. Sabía lo valiosa que era la miel en el palacio. Con este hallazgo, tenía todo lo necesario para incriminar a Zaida.

"Veremos cómo te libras de esto."

Siguió a Zaida mientras esta se alejaba del claro y se dirigía hacia una parte más boscosa del terreno. Finalmente, la vio detenerse cerca de un árbol, a pocos pasos del borde de un barranco. Con cuidado, Zaida comenzó a buscar un lugar donde esconder la vasija.

Era el momento perfecto.

Indes emergió de su escondite con una sonrisa maliciosa.

—¡Zaida! —exclamó, fingiendo sorpresa—. ¿Qué crees que estás haciendo?

Zaida se sobresaltó, casi soltando la vasija en el proceso. Su mirada se encontró con la de Indes y la tensión se hizo palpable.

—Indes... yo... solo estaba... —intentó explicar, pero la sorpresa y el miedo hicieron que las palabras se atascaran en su garganta.

Indes cruzó los brazos y la miró con fingida desaprobación.

—¿Esconder miel? —dijo con tono de burla—. ¿Sabes lo costosa que es en el palacio?

Zaida tragó saliva, obligándose a mantener la compostura.

—No es lo que piensas, Indes. Solo quería... guardarla para más tarde.

Indes arqueó una ceja, disfrutando del nerviosismo de Zaida.

—¿Guardar para más tarde? —repitió, con falso asombro—. Qué conveniente. Pero esto más bien parece robo. ¿Acaso Elara también está involucrada?

Zaida apretó los labios, sin saber cómo responder sin empeorar la situación.

Indes se acercó un paso más.

—¿Sabes qué haré ahora? —preguntó con una sonrisa cruel—. Se lo diré al Príncipe William. Estoy segura de que le encantará saber que su amada doncella es una ladrona.

El rostro de Zaida perdió color.

—Indes, por favor, no hagas esto —suplicó, su voz temblorosa—. No quiero problemas.

Indes soltó una risa seca.

—Los tendrás —afirmó con satisfacción—. De hecho, iré a informarlo ahora mismo.

Zaida sintió una punzada de desesperación y, sin pensarlo, cayó de rodillas.

—No, por favor. Te lo ruego.

Indes la miró con una mezcla de burla y desprecio.

—Si realmente quieres que guarde silencio... —dijo con una sonrisa venenosa—. Suplica como es debido. Besa mis pies y quizás, quizás, pida clemencia por ti.

Zaida sintió una oleada de indignación, pero su mente estaba atrapada entre la humillación y la desesperación.

—Indes... por favor... —susurró, sus ojos vidriosos por la impotencia.

Indes la observó con satisfacción. Tener a Zaida rogándole era un placer indescriptible. Sin embargo, su paciencia se agotó.

—Demasiado tarde, Zaida. Perdiste.

Se dio media vuelta, lista para marcharse.

Pero Zaida reaccionó de inmediato y la sujetó del brazo.

—¡No le digas a nadie! ¡Por favor!

Indes se soltó bruscamente con un empujón.

—¡Aléjate de mí!

Zaida tropezó hacia atrás. Su pie resbaló en la tierra suelta cerca del borde.

En el forcejeo, la vasija de miel se resbaló de las manos de Zaida y aterrizó en las de Indes.

Fue solo un segundo.

Un instante en que Zaida perdió el equilibrio, sintió cómo el suelo desaparecía bajo sus pies.

El tiempo pareció ralentizarse mientras Zaida caía.

Indes abrió los ojos con horror.

No… no era parte del plan.

El golpe seco de una rama rompiéndose la sacó de su trance. Su respiración se aceleró.

Fue entonces cuando el sonido de pasos apresurados la hizo girarse de golpe.

Elara apareció con dos guardias a su lado.

—¡Allí está! —gritó, señalando directamente a Indes—. ¡Se estaba robando la miel!

Indes, aún en shock, sintió que su estómago se hundía.

Los guardias la vieron sosteniendo la vasija y se acercaron con determinación.

—¡No es cierto! —exclamó Indes, aferrándose al recipiente—. ¡Zaida fue quien la estaba robando!

Elara frunció el ceño y dio un paso adelante.

—¿Zaida? —repitió con fingida confusión—. Pero… si ella no está aquí.

Indes parpadeó rápidamente, su mente procesando lo que acababa de decir.

Se le secó la boca. Un escalofrío recorrió su espalda.

Si admitía que Zaida había estado allí hace un momento, alguien preguntaría dónde se había metido. Si decía que había caído… ¿qué pasaría si la creían responsable?

Ya no había manera de librarse.

—E-ella… estaba aquí… —tartamudeó, sintiendo cómo el pánico se aferraba a su pecho.

Elara se cruzó de brazos y la miró con frialdad.

—No mientas, Indes. Lo vi con mis propios ojos como tú te robabas la miel.

Los guardias intercambiaron miradas y, sin dudarlo, uno de ellos le arrebató la vasija de las manos. El otro la sujetó con firmeza por los brazos.

—¡Suéltame! ¡Esto es un error! —gritó Indes, forcejeando.

—Vamos, Indes —dijo uno de los guardias—. Tienes que responder por esto ante el Príncipe.

Indes luchó con desesperación mientras la arrastraban.

—¡No es cierto! ¡No lo hice! ¡Deben creerme!

Elara la observó en silencio, sin moverse mientras se la llevaban.

Cuando finalmente desaparecieron en la distancia, se giró hacia el barranco con el corazón latiendo con fuerza.

Se acercó lentamente al borde.

El vacío le devolvió la mirada.

No había rastro de Zaida.

El miedo la atravesó un instante… pero luego, la comprendió.

El plan había funcionado.

Una sonrisa discreta se dibujó en sus labios.

Zaida estaba a salvo. Indes, atrapada.

Con un suspiro de alivio, se giró y se alejó, dejando que el viento del barranco arrastrara consigo los últimos vestigios de preocupación.

...----------------...

Cecilia, la hija mayor del Duque Lucian, de la casa Winston, estaba sentada en su habitación, mirando por la ventana con una expresión de profunda reflexión. El sol del atardecer bañaba su rostro con una luz dorada, acentuando la tristeza en sus ojos. En el centro de la habitación, su tigre de bengala, Togor, descansaba con su majestuosa presencia, observando a su dueña con una mirada tranquila.

A su lado, su doncella personal, Livia, se acercó con una taza de té caliente, colocándola suavemente en la mesa junto a Cecilia. Livia había servido a Cecilia desde su niñez, y conocía bien los tormentos que afligían el corazón de su señora.

—Mi Lady, ¿qué le preocupa tanto hoy? —preguntó Livia, su voz suave y reconfortante.

Cecilia suspiró profundamente, apartando la mirada de la ventana para encontrarse con los ojos compasivos de su doncella.

—Es William, Livia. Mi compromiso con él parece ser una cadena más que un lazo de amor. A pesar de todos mis esfuerzos, no consigo que él me vea como algo más que una obligación. —

Antes de que Livia pudiera responder, la puerta se abrió y un hombre alto, de cabellos oscuros y porte imponente, entró con paso firme. El Duque Lucian Winston no era un hombre de muchas palabras, pero cuando hablaba, su voz resonaba con autoridad.

—Cecilia —dijo, sin rodeos—. Ya no podemos retrasar más este compromiso.

Cecilia apretó los labios y se puso de pie, enfrentando la mirada de su padre.

—Lo sé, padre. Pero William aún no ha fijado una fecha. No puedo obligarlo.

El Duque la observó con una mezcla de paciencia y determinación.

—No se trata de obligarlo, se trata de recordarle que su deber es más grande que sus deseos personales. La casa Winston ha esperado con paciencia, pero no podemos permitir que nos desplacen. Tu matrimonio con él no es solo una unión, es un pacto de poder, una alianza que debe cumplirse.

Cecilia asintió lentamente.

—¿Qué es lo que quiere que haga? —preguntó con calma, aunque la tensión en su voz era evidente.

Lucian la miró con severidad.

—Haz que vea el beneficio de esta unión. No le des opción a dudas. Si William no avanza, entonces nosotros lo haremos avanzar.

Con esas palabras, el Duque se giró y salió de la habitación, dejando a Cecilia con un torbellino de pensamientos.

Livia se acercó de nuevo.

—Tal vez es hora de que tome un enfoque diferente. Quizás en lugar de esperar que él tome la iniciativa, debe encontrar una manera de hacer que el matrimonio sea inevitable, algo que no pueda posponer más.

Cecilia frunció el ceño, considerando las palabras de su doncella.

—¿Y cómo podría lograr eso? No quiero que piense que estoy forzando su mano.

Livia sonrió con astucia.

—No se trata de forzar, mi Lady. Se trata de crear circunstancias en las que el matrimonio sea la opción más lógica y beneficiosa para todos. Recuerde que su familia es la más poderosa después de la familia real. Tiene un ejército a su mando y una gran influencia en la corte. Tal vez podría utilizar esos recursos para mostrarle a William que su matrimonio no solo es un deber, sino una alianza poderosa que fortalecerá a ambos.

Cecilia asintió lentamente, comenzando a entender.

—Tienes razón, Livia...

...***...

En los campos cercanos al Castillo…

El sol de la mañana bañaba los campos alrededor del Palacio con una luz dorada y cálida. Los príncipes Remesis y su primo Cassian cabalgaban a través de los prados, disfrutando del aire fresco y de la libertad que les ofrecía un paseo al aire libre.

Ambos montaban con habilidad, sus caballos respondiendo a cada movimiento con agilidad y elegancia.

—Es bueno estar de vuelta en el Imperio, Cassian —dijo Remesis, mientras guiaba su caballo junto al de su primo—. Acabo de regresar de vigilar la frontera. La situación está bajo control, pero siempre hay tensiones.

Cassian asintió, escuchando con atención.

—Debes estar agotado.

—Lo estoy, pero es mi deber. —Remesis sonrió levemente—. Y tú, ¿cómo te sientes aquí en el Imperio? ¿Estás cómodo?

Cassian reflexionó un momento antes de responder.

—Sí, me siento muy cómodo aquí. Pero, sinceramente, me pondré triste cuando mi padre me mande a llamar. He llegado a disfrutar de mi estancia aquí y de nuestra compañía.

Remesis asintió comprensivamente.

—Si eso llegara a pasar, Cassian, te aseguro que encontraré tiempo para visitarte. Nuestra relación es importante para mí.

Los dos primos continuaron cabalgando en silencio por un rato, disfrutando de la tranquilidad del entorno. Finalmente, Remesis rompió el silencio.

—Cassian, ¿sabías lo que estaba sucediendo con mi hermana Ariadne?

Cassian frunció el ceño, claramente desconcertado.

—No, ¿qué sucede con Ariadne?

Remesis suspiró antes de responder.

—Mi madre ha tomado una decisión controvertida. Ha prohibido que Ariadne siga rescatando a personas necesitadas y les brinde refugio en el Castillo. Aunque entiendo su intención, estoy preocupado por las implicaciones. Me preocupa que haya gente mala a nuestro alrededor, a su alrededor.

Cassian arqueó una ceja.

—Espera… ¿Quieres decir que estás de acuerdo con tu madre en esto?

Remesis hizo una pausa.

—No es eso. Entiendo el deseo de Ariadne de ayudar, pero… ¿qué pasa si realmente hay infiltrados entre ellos? ¿Si la están manipulando?

Cassian chasqueó la lengua, con expresión pensativa.

—William me habló un poco sobre esto… y no sé, Remesis. La gente a la que Ariadne ha salvado ha pasado por mucho. ¿Realmente crees que pondrían en riesgo la única oportunidad que tienen de vivir con dignidad?

Remesis se tensó un poco.

—No digo que todos sean traidores. Pero basta con que uno lo sea para que todo el Imperio esté en peligro.

Cassian lo miró fijamente.

—Remesis, suenas como la Emperatriz.

Remesis apretó las riendas de su caballo.

—¿Y qué quieres que haga, Cassian? ¿Ignorar los riesgos? No me puedo dar ese lujo.

Cassian suspiró.

—Lo único que te diré es que Ariadne tiene un buen corazón. Tal vez en lugar de solo vigilarla, deberías hablar con ella. Escucharla.

Remesis no respondió de inmediato. Sus ojos se posaron en la lejanía, donde el Castillo se erguía imponente.

—Tal vez tienes razón… pero no puedo arriesgarme a que la manipulen.

Cassian sonrió levemente.

—Entonces, asegúrate de que no la manipulen… pero sin convertirte en la sombra de tu madre.

Remesis exhaló, como si sus pensamientos pesaran más de lo que estaba dispuesto a admitir.

—Veré qué puedo hacer.

Con una mirada de determinación, Remesis dio un ligero tirón a las riendas de su caballo.

—Es hora de volver al Castillo.

Cassian sonrió levemente y asintió.

Cuando se separaron, Cassian decidió disfrutar un poco más de la libertad del campo. Dejó que su caballo pastara en un pequeño claro cerca del Palacio de William y caminó entre los árboles, disfrutando de la tranquilidad.

Su mirada se posó en la entrada de una cueva pequeña y oscura, oculta por la vegetación.

Con curiosidad, decidió acercarse.

El aire en su interior era fresco, con un leve olor a tierra húmeda. La cueva era lo suficientemente espaciosa para que una persona pudiera resguardarse cómodamente.

El suave murmullo del viento a través de los árboles lo envolvieron, brindándole un momento de paz y reflexión.

Se recostó en una de las paredes, cerrando los ojos por un momento.

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Mary Salazar

Mary Salazar

está enamorado wuilliam

2024-12-25

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1 PROLOGO
2 CAPÍTULO 1 - RECUERDOS OLVIDADOS
3 CAPÍTULO 2 - ENCUENTRO DE LOS PRIMOS
4 CAPITULO 3 - CUMPLEAÑOS DEL PRINCIPE
5 CAPITULO 4 - SENTIMIENTO INESPERADO
6 CAPITULO 5 - MAPA ESTELAR
7 CAPITULO 6 - JUSTICIA EN LA OSCURIDAD
8 CAPITULO 7 - LECCIONES DE LEALTAD Y LUCHA
9 CAPITULO 8 - DECISIONES Y REVELACIONES - Sin im
10 CAPITULO 9 - INTRUSOS EN EL PALACIO - Sin i
11 CAPÍTULO 10 - INTRUSOS EN LA SOMBRA - Sin Im
12 CAPITULO 11 - LA SOMBRA DE LA SOSPECHA - Sin i
13 CAPITULO 12 - DECISIONES DIFÍCILES -Sin Im
14 CAPÍTULO 13 - LEALTAD Y DEBER
15 CAPITULO 14 - CAÍDA EN EL BARRANCO
16 CAPITULO 15 - ALAS DE SALVACIÓN Y DESTRUCCIÓN
17 CAPITULO 16 - Intrusos en la Sombra
18 CAPITULO 17 - El Precio de la Desobediencia
19 CAPITULO 18 - La sombra de la sospecha
20 CAPITULO 19 - El Vínculo Inquebrantable
21 CAPITULO 20 - Decisiones Difíciles
22 CAPITULO 21 - Lealtad y Deber
23 CAPITULO 22 - Entre la Preocupación y el Consuelo
24 CAPITULO 23 - Caída en el barranco
25 CAPITULO 24 - Corazón de Tigre
26 CAPITULO 25 - Alas de Salvación y Destrucción
27 CAPITULO 26 - Vínculos y Revelaciones
28 CAPITULO 27 - Entrenamiento complicado
29 CAPITULO 28 - Ataque al palacio
30 CAPITULO 29 - Defensa del Mapa
31 CAPITULO 30 - Pasado de Rowan
32 CAPITULO 31 - La Revelación del Mapa Estelar
33 CAPITULO 32 - Consecuencias Inminentes
34 CAPÍTULO 33 - Salón del Trono
35 CAPÍTULO 34 - La Oficina del Emperador
36 CAPÍTULO 35 - Promesas y Despedidas
37 CAPÍTULO 36 - El Nuevo Decretó
38 CAPITULO 37 - Una Nueva Alianza
39 CAPÍTULO 38 - Reconciliación y Vigilancia
40 CAPITULO 39 - Estrategia en las Sombras
41 CAPÍTULO 40 - Regreso al Reino
42 CAPÍTULO 41 - Sombras del Pasado
43 CAPÍTULO 42 - Encuentro con Charlott
44 CAPÍTULO 43 - La Elección de Cecilia
45 CAPÍTULO 44 - Susurros bajo las Estrellas
46 CAPÍTULO 45 - El Otro Collar
47 CAPÍTULO 46 - Ecos del Corazón
48 CAPÍTULO 47 - La Nueva Concubina
49 CAPÍTULO 48 - Rumores en el Mercado
50 CAPÍTULO 49 - Conspiraciones en la Sombra
51 CAPÍTULO 50 - Alivio y Esperanza
52 CAPÍTULO 51 - Rumores de Guerra
53 CAPÍTULO 52 - Ecos de la Tempestad
54 CAPÍTULO 53 - La Entrega
55 CAPÍTULO 54 - El Destino de Isabella
56 CAPÍTULO 55 - Sombras de los Recuerdos
57 CAPÍTULO 56 - Alianzas y Revelaciónes
58 CAPÍTULO 57 - Rumores en el Jardín
59 CAPÍTULO 58 - La Sombra de la Redención
60 CAPÍTULO 59 - Premios y Rencores
61 CAPÍTULO 60 - Recuerdos Enclaustrados
62 CAPÍTULO 61 - Sombras de la Corte Imperial
63 CAPÍTULO 62 - Tensión Acumulada
64 CAPÍTULO 63 - El Deber de un Rey
65 CAPÍTULO 64 - Posible Envenenamiento
66 CAPÍTULO 65 - El Gran Banquete
67 CAPÍTULO 66 - Noche Inquieta
68 CAPÍTULO 67 - Juegos de Apariencias
69 CAPÍTULO 68 - Conspiraciones en las Sombras
70 CAPÍTULO 69 - Revelación Inminente
71 CAPÍTULO 70 - Confianza y Traición
72 CAPÍTULO 71 - Decisiones en la Oscuridad
73 CAPÍTULO 72 - La Traición del Silencio
74 CAPÍTULO 73 - La Chica del Bosque
75 CAPÍTULO 74 - Juegos de Poder
76 CAPÍTULO 75 - Principe Humillando
77 CAPÍTULO 76 - Dudas en la Correspondencia
78 CAPÍTULO 77 - Oportunidades y Preguntas
79 CAPÍTULO 78 - Alianzas Peligrosas
80 CAPÍTULO 79 - Corazones en Conflicto
81 CAPÍTULO 80 - En los Rincones del Imperio
82 CAPÍTULO 81 - Verdades Ocultas
83 CAPÍTULO 82 - Un Collar Diferente
84 CAPÍTULO 83 – Decisiones Estratégicas
85 CAPÍTULO 84 – Lazos y Despedidas
86 CAPÍTULO 85 - Invitación Real
87 CAPÍTULO 86 - Invocación Oscura
88 CAPÍTULO 87 - Prueba de Lealtad
89 CAPÍTULO 88 - El Regreso de Rowan
90 CAPÍTULO 89 - Sombra de la Traición
91 CAPÍTULO 90 - La Obsesión de Cecilia
92 CAPÍTULO 91 - El Aviso de Anika
93 CAPITULO 92 - Cassian en Peligro
94 CAPÍTULO 93 - El Ocaso de la Esperanza
95 CAPÍTULO 94 - La Caída de Cassian
96 CAPÍTULO 95 - Decisiones Múltiples
97 CAPÍTULO 96 - Plan de Escape
98 CAPÍTULO 97 - Encuentro de Collares
99 CAPÍTULO 98 - La Fuga de los Tigres
100 CAPÍTULO 99 - El Peso de las Decisiones
101 CAPÍTULO 100 - Hacia en el Horizonte
102 CAPÍTULO 101 - Adiós entre Nosotros
103 CAPÍTULO 102 - Bestias y Decisiones
104 CAPÍTULO 103 - Promesas Rotas
105 CAPÍTULO 104 - Regreso a Esmiria
106 CAPÍTULO 105 - La Propuesta
107 CAPÍTULO 106 - Rowan y Cecilia
108 CAPÍTULO 107 - Declaración de Guerra
109 CAPÍTULO 108 - Los Aliados de Marantia
110 CAPÍTULO 109 - Preparativos de Guerra
111 CAPÍTULO 110 - La Partida de Remesis
112 CAPÍTULO 111 - Ecos de la Partida
113 CAPÍTULO 112 - Risas y Sombras
114 CAPÍTULO 113 - Tierras Rocosas
115 CAPÍTULO 114 - Dudas y deber
116 CAPÍTULO 115 - El Tormento de los Recuerdos
117 CAPÍTULO 116 - La Emboscada Nocturna
118 CAPÍTULO 117 - Duelo de Sangre
119 CAPÍTULO 118 - El Regreso de los Caídos
120 CAPÍTULO 119 - Las secuelas en Thaloria
121 CAPÍTULO 120 - El Precio de la Victoria
122 CAPÍTULO 121 - Futuro incierto
123 CAPÍTULO 122 - Una Conexión Inesperada
124 CAPÍTULO 123 - Revelaciones en la noche
125 CAPÍTULO 124 - Promesa en la Penumbra
126 CAPÍTULO 125 - Los Secretos de Zaida
127 CAPÍTULO 126 - El Peso del Pasado
128 CAPÍTULO 127 - Ecos de lo no dicho
129 CAPÍTULO 128 - El Peso de las Decisiones
130 CAPÍTULO 129 - Ataque Sorpresa
131 CAPÍTULO 130 - Sacrificio y Verdad
132 CAPÍTULO 131 - La caída de los poderosos
133 CAPÍTULO 132 - Las cadenas del deber
134 CAPÍTULO 133 - Enfrentamiento Emocional
135 CAPÍTULO 134 - Promesas y Dudas
136 CAPÍTULO 135 - Juegos y Amenazas
137 CAPÍTULO 136 - Heridas Invisibles
138 CAPÍTULO 137 - El Legado de Ariadne
139 CAPÍTULO 138 - Sombras en la Noche
140 CAPÍTULO 139 - Admiración y Respeto
141 CAPÍTULO 140 - Anika en Medio
142 CAPÍTULO 141 - Pasado Irreversible
143 CAPÍTULO 142 - Secretos y Conspiraciones
144 CAPÍTULO 143 - Recuerdo en la Nieve
145 CAPÍTULO 144 - Obligaciones Imperiales
146 CAPITULO 145 - Decisiones Complicadas
147 CAPÍTULO 146 - El Velo del Invierno
148 CAPÍTULO 147 - Estrategias y Traiciones
149 CAPÍTULO 148 - El Reflejo de una Emperatriz Rota
150 CAPÍTULO 149 - El Rugido de la Batalla
151 CAPÍTULO 150 - Furia y Destino
152 CAPÍTULO 151 - Leyes Quebrantadas
153 CAPÍTULO FINAL - El Último Latido
154 NOTA DEL AUTOR
Capítulos

Updated 154 Episodes

1
PROLOGO
2
CAPÍTULO 1 - RECUERDOS OLVIDADOS
3
CAPÍTULO 2 - ENCUENTRO DE LOS PRIMOS
4
CAPITULO 3 - CUMPLEAÑOS DEL PRINCIPE
5
CAPITULO 4 - SENTIMIENTO INESPERADO
6
CAPITULO 5 - MAPA ESTELAR
7
CAPITULO 6 - JUSTICIA EN LA OSCURIDAD
8
CAPITULO 7 - LECCIONES DE LEALTAD Y LUCHA
9
CAPITULO 8 - DECISIONES Y REVELACIONES - Sin im
10
CAPITULO 9 - INTRUSOS EN EL PALACIO - Sin i
11
CAPÍTULO 10 - INTRUSOS EN LA SOMBRA - Sin Im
12
CAPITULO 11 - LA SOMBRA DE LA SOSPECHA - Sin i
13
CAPITULO 12 - DECISIONES DIFÍCILES -Sin Im
14
CAPÍTULO 13 - LEALTAD Y DEBER
15
CAPITULO 14 - CAÍDA EN EL BARRANCO
16
CAPITULO 15 - ALAS DE SALVACIÓN Y DESTRUCCIÓN
17
CAPITULO 16 - Intrusos en la Sombra
18
CAPITULO 17 - El Precio de la Desobediencia
19
CAPITULO 18 - La sombra de la sospecha
20
CAPITULO 19 - El Vínculo Inquebrantable
21
CAPITULO 20 - Decisiones Difíciles
22
CAPITULO 21 - Lealtad y Deber
23
CAPITULO 22 - Entre la Preocupación y el Consuelo
24
CAPITULO 23 - Caída en el barranco
25
CAPITULO 24 - Corazón de Tigre
26
CAPITULO 25 - Alas de Salvación y Destrucción
27
CAPITULO 26 - Vínculos y Revelaciones
28
CAPITULO 27 - Entrenamiento complicado
29
CAPITULO 28 - Ataque al palacio
30
CAPITULO 29 - Defensa del Mapa
31
CAPITULO 30 - Pasado de Rowan
32
CAPITULO 31 - La Revelación del Mapa Estelar
33
CAPITULO 32 - Consecuencias Inminentes
34
CAPÍTULO 33 - Salón del Trono
35
CAPÍTULO 34 - La Oficina del Emperador
36
CAPÍTULO 35 - Promesas y Despedidas
37
CAPÍTULO 36 - El Nuevo Decretó
38
CAPITULO 37 - Una Nueva Alianza
39
CAPÍTULO 38 - Reconciliación y Vigilancia
40
CAPITULO 39 - Estrategia en las Sombras
41
CAPÍTULO 40 - Regreso al Reino
42
CAPÍTULO 41 - Sombras del Pasado
43
CAPÍTULO 42 - Encuentro con Charlott
44
CAPÍTULO 43 - La Elección de Cecilia
45
CAPÍTULO 44 - Susurros bajo las Estrellas
46
CAPÍTULO 45 - El Otro Collar
47
CAPÍTULO 46 - Ecos del Corazón
48
CAPÍTULO 47 - La Nueva Concubina
49
CAPÍTULO 48 - Rumores en el Mercado
50
CAPÍTULO 49 - Conspiraciones en la Sombra
51
CAPÍTULO 50 - Alivio y Esperanza
52
CAPÍTULO 51 - Rumores de Guerra
53
CAPÍTULO 52 - Ecos de la Tempestad
54
CAPÍTULO 53 - La Entrega
55
CAPÍTULO 54 - El Destino de Isabella
56
CAPÍTULO 55 - Sombras de los Recuerdos
57
CAPÍTULO 56 - Alianzas y Revelaciónes
58
CAPÍTULO 57 - Rumores en el Jardín
59
CAPÍTULO 58 - La Sombra de la Redención
60
CAPÍTULO 59 - Premios y Rencores
61
CAPÍTULO 60 - Recuerdos Enclaustrados
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CAPÍTULO 61 - Sombras de la Corte Imperial
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CAPÍTULO 62 - Tensión Acumulada
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CAPÍTULO 63 - El Deber de un Rey
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CAPÍTULO 64 - Posible Envenenamiento
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CAPÍTULO 65 - El Gran Banquete
67
CAPÍTULO 66 - Noche Inquieta
68
CAPÍTULO 67 - Juegos de Apariencias
69
CAPÍTULO 68 - Conspiraciones en las Sombras
70
CAPÍTULO 69 - Revelación Inminente
71
CAPÍTULO 70 - Confianza y Traición
72
CAPÍTULO 71 - Decisiones en la Oscuridad
73
CAPÍTULO 72 - La Traición del Silencio
74
CAPÍTULO 73 - La Chica del Bosque
75
CAPÍTULO 74 - Juegos de Poder
76
CAPÍTULO 75 - Principe Humillando
77
CAPÍTULO 76 - Dudas en la Correspondencia
78
CAPÍTULO 77 - Oportunidades y Preguntas
79
CAPÍTULO 78 - Alianzas Peligrosas
80
CAPÍTULO 79 - Corazones en Conflicto
81
CAPÍTULO 80 - En los Rincones del Imperio
82
CAPÍTULO 81 - Verdades Ocultas
83
CAPÍTULO 82 - Un Collar Diferente
84
CAPÍTULO 83 – Decisiones Estratégicas
85
CAPÍTULO 84 – Lazos y Despedidas
86
CAPÍTULO 85 - Invitación Real
87
CAPÍTULO 86 - Invocación Oscura
88
CAPÍTULO 87 - Prueba de Lealtad
89
CAPÍTULO 88 - El Regreso de Rowan
90
CAPÍTULO 89 - Sombra de la Traición
91
CAPÍTULO 90 - La Obsesión de Cecilia
92
CAPÍTULO 91 - El Aviso de Anika
93
CAPITULO 92 - Cassian en Peligro
94
CAPÍTULO 93 - El Ocaso de la Esperanza
95
CAPÍTULO 94 - La Caída de Cassian
96
CAPÍTULO 95 - Decisiones Múltiples
97
CAPÍTULO 96 - Plan de Escape
98
CAPÍTULO 97 - Encuentro de Collares
99
CAPÍTULO 98 - La Fuga de los Tigres
100
CAPÍTULO 99 - El Peso de las Decisiones
101
CAPÍTULO 100 - Hacia en el Horizonte
102
CAPÍTULO 101 - Adiós entre Nosotros
103
CAPÍTULO 102 - Bestias y Decisiones
104
CAPÍTULO 103 - Promesas Rotas
105
CAPÍTULO 104 - Regreso a Esmiria
106
CAPÍTULO 105 - La Propuesta
107
CAPÍTULO 106 - Rowan y Cecilia
108
CAPÍTULO 107 - Declaración de Guerra
109
CAPÍTULO 108 - Los Aliados de Marantia
110
CAPÍTULO 109 - Preparativos de Guerra
111
CAPÍTULO 110 - La Partida de Remesis
112
CAPÍTULO 111 - Ecos de la Partida
113
CAPÍTULO 112 - Risas y Sombras
114
CAPÍTULO 113 - Tierras Rocosas
115
CAPÍTULO 114 - Dudas y deber
116
CAPÍTULO 115 - El Tormento de los Recuerdos
117
CAPÍTULO 116 - La Emboscada Nocturna
118
CAPÍTULO 117 - Duelo de Sangre
119
CAPÍTULO 118 - El Regreso de los Caídos
120
CAPÍTULO 119 - Las secuelas en Thaloria
121
CAPÍTULO 120 - El Precio de la Victoria
122
CAPÍTULO 121 - Futuro incierto
123
CAPÍTULO 122 - Una Conexión Inesperada
124
CAPÍTULO 123 - Revelaciones en la noche
125
CAPÍTULO 124 - Promesa en la Penumbra
126
CAPÍTULO 125 - Los Secretos de Zaida
127
CAPÍTULO 126 - El Peso del Pasado
128
CAPÍTULO 127 - Ecos de lo no dicho
129
CAPÍTULO 128 - El Peso de las Decisiones
130
CAPÍTULO 129 - Ataque Sorpresa
131
CAPÍTULO 130 - Sacrificio y Verdad
132
CAPÍTULO 131 - La caída de los poderosos
133
CAPÍTULO 132 - Las cadenas del deber
134
CAPÍTULO 133 - Enfrentamiento Emocional
135
CAPÍTULO 134 - Promesas y Dudas
136
CAPÍTULO 135 - Juegos y Amenazas
137
CAPÍTULO 136 - Heridas Invisibles
138
CAPÍTULO 137 - El Legado de Ariadne
139
CAPÍTULO 138 - Sombras en la Noche
140
CAPÍTULO 139 - Admiración y Respeto
141
CAPÍTULO 140 - Anika en Medio
142
CAPÍTULO 141 - Pasado Irreversible
143
CAPÍTULO 142 - Secretos y Conspiraciones
144
CAPÍTULO 143 - Recuerdo en la Nieve
145
CAPÍTULO 144 - Obligaciones Imperiales
146
CAPITULO 145 - Decisiones Complicadas
147
CAPÍTULO 146 - El Velo del Invierno
148
CAPÍTULO 147 - Estrategias y Traiciones
149
CAPÍTULO 148 - El Reflejo de una Emperatriz Rota
150
CAPÍTULO 149 - El Rugido de la Batalla
151
CAPÍTULO 150 - Furia y Destino
152
CAPÍTULO 151 - Leyes Quebrantadas
153
CAPÍTULO FINAL - El Último Latido
154
NOTA DEL AUTOR

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