CAPITULO 4 - SENTIMIENTO INESPERADO

Zaida se despertó en su nuevo cuarto, todavía sintiéndose un poco desorientada por el cambio repentino en su vida. Al abrir los ojos, se encontró con la visión reconfortante de Anika, su nueva compañera, que yacía a un lado de la cama en su forma original de tigre albino. La mirada de Anika transmitía una mezcla de determinación y cansancio, indicando que estaba lista para comenzar el día pero preferiría quedarse un poco más en la cálida comodidad de la habitación.

Zaida se apresuró a levantarse, consciente de que debía cumplir con su deber de atender a su nuevo amo, aunque la idea de abandonar la comodidad de las sábanas suaves no le resultaba muy atractiva en ese momento. Sin embargo, sabía que no podía posponer más tiempo sus responsabilidades, así que se levantó con determinación y comenzó a prepararse para el día que les esperaba.

Anika, por su parte, bostezó perezosamente antes de levantarse y seguir a Zaida fuera de la habitación. Aunque preferiría pasar el día descansando, sabía que tenía que estar alerta y lista para proteger a su ama en todo momento.

Juntas, Zaida y Anika se dirigieron al estudio personal de William, donde Zaida sabía que su nuevo amo la estaba esperando. Mientras caminaban por los pasillos del Palacio, se esforzaba por controlar sus nervios ante el encuentro con el Príncipe. No sabía qué esperar de su nueva vida como doncella en el servicio de William, pero estaba decidida a hacerlo lo mejor posible y demostrar su valía.

Al llegar al estudio del Príncipe William, se encontró con que él ya estaba allí. Zaida pensó que se había despertado temprano, tenía la intención de despertarlo, como lo hacía con la Princesa, pero al verlo, se dio cuenta de que era de esas personas que se levantaban antes que los demás.

Su expresión estaba combinada con impaciencia y curiosidad.

—¿Por qué apenas llegas? Lety ya está aquí —dijo William, señalando hacia donde estaba Lety, quien miró a Zaida con una sonrisa incómoda.

Zaida se sintió avergonzada por haber llegado tarde y prometió que no volvería a suceder. William asintió con un gesto de aprobación y luego habló con seriedad.

—Bien, empieza por moler la tinta —ordenó William, señalando una piedra y un plato sobre la mesa—. Necesito que esté lista para mis anotaciones.

Zaida asintió en silencio y se arrodilló frente al plato, tomando la piedra entre sus manos. Con movimientos cuidadosos, comenzó a moler la tinta.

Mientras molía la tinta, la mirada de Zaida se desvió hacia William, quien estaba sentado frente a ella. Sus cabellos castaños claros caían en suaves mechones alrededor de su rostro, y sus ojos claros, profundos como el mar en calma.

Cada rasgo de su rostro estaba impregnado de determinación y seriedad, creando una imagen imponente pero a la vez intrigante. Justo en ese momento, William miró a Zaida, atrapando su mirada.

—¿Qué sucede? —preguntó, su tono firme y directo.

En lugar de responder, recibió una reprimenda por parte de él.

—Apúrate y muele la tinta —ordenó, con un tono de autoridad que no admitía réplica.

Zaida asumió su error con humildad y continuó con su tarea, evitando cruzar miradas con William nuevamente. Su presencia imponente y su firmeza le recordaban su lugar en el esquema jerárquico del Palacio y entendía que debía cumplir con sus responsabilidades sin distracciones.

Justo cuando estaba sumida en la tarea, la puerta se abrió de golpe y entró Cassian, con su habitual alegría y energía desbordante.

—¡Hola, hola! ¿Qué está pasando aquí? —exclamó Cassian, con una sonrisa que iluminaba la habitación.

Zaida se detuvo en su tarea, sorprendida por la repentina llegada de Cassian, mientras Lety también dejó de limpiar. Rápidamente ambas hicieron una reverencia, a lo que él solo respondió agitando su mano. William cerró el libro que tenía en las manos con un suspiro pesado antes de mirar a Cassian con fastidio.

—Siempre llegas en el momento menos oportuno, Cassian —murmuró con evidente molestia.

—Traigan algo de comer —dijo William, dirigiéndose a Zaida y Lety. Ambas se retiraron rápidamente.

Mientras esperaban, Cassian aprovechó la oportunidad para hacer un comentario ligero.

—Sí que son hermosas —dijo Cassian mientras las observaba salir—. Tienes suerte de tener a estas dos bellezas a tu servicio. Deberías agradecerle a la Princesa Ariadne por tan generoso regalo.

—No necesito que nadie me regale doncellas. Puedo cuidar de mis propias necesidades —respondió William con firmeza.

Cassian, como siempre, no se dejaba intimidar por la seriedad de William y continuó bromeando.

—Oh, vamos, William. No tienes que ser tan serio todo el tiempo. A veces es bueno relajarse y disfrutar de la compañía de hermosas mujeres —dijo Cassian con una sonrisa pícara.

William no parecía muy entusiasmado con la insinuación de Cassian sobre sus doncellas. Aunque no le gustaba admitirlo, disfrutaba de la compañía de su primo y de su capacidad para sacarlo de su seriedad ocasionalmente.

Justo cuando la conversación parecía tomar un rumbo más relajado, Lety y Zaida regresaron con los bocadillos. La presencia de ambas doncellas interrumpió la charla entre los Principes, lo que William agradeció en silencio.

—Aquí tiene, su Alteza. Esperamos que disfruten de los bocadillos —dijo Lety con una sonrisa mientras colocaba la bandeja de galletas, pasteles y otros aperitivos frente a William.

Cassian, sin perder su carácter despreocupado, miró los bocadillos y alzó una ceja.

—No está nada mal, pero esto quedaría mejor con un poco de té —comentó con una sonrisa, mirando a Zaida con intención.

Zaida entendió la indirecta y asintió con discreción. Sin perder el tiempo, se puso de pie y se dirigió hacia la zona donde normalmente se encontraban las encargadas de las bebidas. Sin embargo, al llegar, notó que la intermediaria no estaba.

Decidida a no regresar con las manos vacías, Zaida cruzó el umbral de la cocina, un espacio bullicioso donde los olores de especias y guisos llenaban el aire. Tomó la tetera con manos firmes y se aseguró de que el té estuviera caliente antes de disponerse a salir.

Sin embargo, en su camino de regreso, se encontró con un grupo de criadas que la observaban con evidente desdén.

—Vaya, vaya… La favorita del Príncipe ha venido a ensuciarse las manos en la cocina —se burló una de ellas, cruzándose de brazos.

Zaida intentó ignorarlas y seguir su camino, pero una de las criadas extendió el pie, intentando hacerla tropezar. Con reflejos rápidos, Zaida logró esquivarla, manteniendo su equilibrio sin siquiera tambalearse.

—¡Cuidado por dónde caminas! —reprendió Zaida con tono firme, sin detenerse.

La criada, lejos de avergonzarse, soltó una risa despectiva.

—Qué delicada. ¿No te enseñaron a respetar tu lugar? —intervino otra.

Zaida siguió caminando, pero sintió cómo el ambiente a su alrededor se tornaba cada vez más hostil.

—¿Huelen eso? —dijo una tercera criada con una sonrisa burlona—. Apesta a zorra.

Unas risas maliciosas la rodearon, y por primera vez, Zaida sintió cómo la ira hervía en su interior. Apretó los labios y mantuvo la compostura, recordando su situación.

—Cuida tus palabras —advirtió con un tono helado—, o me veré obligada a cortarte la lengua.

Las criadas se quedaron en silencio por un momento, sorprendidas por su respuesta. Sin embargo, una de ellas decidió ir más lejos.

—¿Y quién te crees tú para hablar así? —espetó, avanzando hasta quedar justo frente a Zaida—. No eres más que una don nadie que la Princesa tiró en el regazo de su hermano.

Antes de que Zaida pudiera responder, la criada la empujó con fuerza, intentando que soltara la tetera.

Zaida apenas logró mantener el equilibrio, sujetando con firmeza el recipiente caliente. La tensión en el aire se hizo palpable.

—¿Qué pasa? —continuó la criada con una sonrisa burlona—. ¿No te atreves a defenderte?

Otra criada se acercó, uniéndose al hostigamiento.

—¿Cómo alguien como tú llegó a ser la sirvienta personal del amo? Nosotras llevamos años aquí, trabajando sin descanso, y tú… tú llegaste de la nada y ya estás sobre nosotras.

Más risas resonaron a su alrededor, pero Zaida, con el rostro imperturbable, dejó lentamente la tetera en el suelo antes de alzar la mirada, sus ojos fulgurando con una chispa de desafío.

—Quizás porque a diferencia de ustedes, yo sé cómo hacer mi trabajo —dijo con frialdad.

Las risas cesaron.

La criada que había empujado a Zaida apretó los puños, claramente ofendida, y sin previo aviso, lanzó un golpe directo a su rostro.

Pero Zaida no era una simple doncella. Sus reflejos actuaron antes que su mente, y con un movimiento rápido, esquivó el golpe con elegancia. Antes de que la criada pudiera reaccionar, Zaida sintió un movimiento en su ropa.

Anika, que había permanecido oculta en su vestimenta en su forma humana, se deslizó rápidamente y se transformó en una víbora. Con un movimiento ágil, Zaida extendió su brazo, y en un abrir y cerrar de ojos, Anika emergió en su forma de serpiente, lanzándose hacia el rostro de la criada con un siseo amenazante.

La criada soltó un grito ahogado, tropezando hacia atrás mientras agitaba los brazos desesperadamente.

—¡Ugh! ¡¿Qué es eso?! ¡Quítamelo de encima!

Las demás criadas se apartaron rápidamente, algunas llevándose las manos a la boca por el horror.

Anika, con la mirada de Zaida, se deslizó con rapidez de vuelta a sus ropas, ocultándose en su manga. Zaida la sintió enredarse en su brazo, lista para cualquier otra provocación.

Justo en ese momento, el sonido de pasos resonó en el pasillo.

—¿Por qué tardas tanto? —preguntó Cassian, apareciendo en escena con una ceja levantada.

Las criadas se pusieron rígidas al notar la presencia del Príncipe y, en un intento de salirse con la suya, una de ellas se llevó las manos al pecho, adoptando una expresión falsa de angustia.

—¡Ayuda! ¡Esta mujer es una salvaje! ¡Ha traído animales al Palacio! —exclamó señalando a Zaida.

Zaida sintió una punzada de indignación, pero antes de que pudiera responder, Cassian la miró con una sonrisa de diversión.

—¿Animales, dices? —murmuró con una mirada evaluadora antes de posarla en Zaida—. Bueno, a mí me parece completamente humana… aunque con un carácter interesante.

Zaida, con la mandíbula tensa, alzó el mentón y habló con firmeza.

—Eso es mentira. Solo intentan desacreditarme.

Cassian dejó escapar una risa ligera y se interpuso entre Zaida y las criadas, cruzándose de brazos.

—Vuelvan a sus labores —ordenó con una autoridad que no admitía réplica.

Las criadas, aún molestas, hicieron una reverencia y se retiraron, lanzando miradas de resentimiento hacia Zaida antes de desaparecer.

Zaida tomó la tetera del suelo y se dispuso a marcharse sin más, pero Cassian bloqueó su camino, mirándola con evidente interés.

—Debo admitirlo —dijo con una sonrisa ladeada—. No esperaba que tuvieras tanto carácter.

—Gracias por intervenir, su alteza —respondió Zaida con formalidad, inclinando la cabeza levemente.

—¿Solo eso? —bromeó Cassian—. ¿No crees que merezco una mejor muestra de gratitud?

Zaida alzó una ceja, sospechando que se burlaba de ella.

—¿Cómo qué, su alteza?

Cassian se llevó una mano al mentón, fingiendo pensarlo.

—Tal vez un beso en la mejilla —dijo con un tono travieso.

Zaida mantuvo su expresión seria, sin mostrar emoción alguna.

—Lo siento, pero ya ha hecho demasiado por hoy.

Cassian soltó una carcajada ante su respuesta.

—De acuerdo, me rindo… por ahora. Pero me agradas, Zaida. Me gustan las mujeres que saben defenderse.

Zaida solo hizo una reverencia antes de seguir su camino.

Cassian la observó alejarse con una sonrisa divertida.

—Definitivamente me agrada —murmuró antes de regresar con los demás Príncipe..

...***...

Al llegar la noche, Zaida regresó a su habitación, dejando a Lety con William, tal como le había indicado anteriormente. Cerró la puerta tras de sí y dejó escapar un suspiro. Aún no se acostumbraba del todo a la inmensidad del Palacio, pero lo que más le inquietaba no eran los pasillos ni los lujos, sino las personas.

Mientras se acomodaba en su cama, Anika saltó desde su hombro en forma de ratón y, al aterrizar, recuperó su forma original de tigre albino. Zaida sonrió al verla y extendió una mano, llamándola con una suave palmada sobre su regazo.

Anika se acercó con pasos elegantes y se inclinó, dejando su cabeza sobre las piernas de Zaida.

—Lo hiciste bien al defendernos, Anika —murmuró Zaida, deslizando los dedos por su suave pelaje.

Anika levantó la cabeza con un ronroneo satisfecho, cerrando los ojos con evidente placer ante la caricia. Después de unos instantes, su forma comenzó a cambiar de nuevo, encogiéndose hasta adoptar el tamaño de un tigre cachorro.

Zaida arqueó una ceja al ver su nueva apariencia, pero no pudo evitar sonreír. Parecía más vulnerable así, más… tierna.

—Vaya, así sí pareces inofensiva —bromeó con suavidad antes de levantarla en sus brazos.

Anika se acomodó contra su pecho, frotando su cabeza contra ella con un gesto que, de alguna manera, transmitía confianza. Zaida sintió cómo la calidez del pequeño cuerpo de Anika le brindaba una sensación reconfortante, casi olvidada.

Un hogar.

¿Qué era un hogar?

Por un momento, cerró los ojos y permitió que sus pensamientos la envolvieran.

El día había sido agotador. Desde el momento en que despertó, su vida había girado en torno a cumplir con las exigencias del Príncipe William y lidiar con la hostilidad de las demás doncellas. Las miradas de desprecio, los susurros hirientes y los intentos de humillación no pasaban desapercibidos.

Se suponía que debería sentirse agradecida. Después de todo, ser la doncella personal de un Príncipe, era un privilegio… ¿no?

Zaida apretó los labios. No era idiota. Sabía que había sido elegida por decisión de la Princesa Ariadne, pero eso no significaba que todos en el Palacio estuvieran de acuerdo con su presencia.

Apretó un poco más a Anika contra su pecho, sintiendo el latido pausado de la criatura contra su piel.

"Al menos no estoy sola."

Ese pensamiento le trajo una inesperada calma. Quizás no sabía exactamente quién era, ni por qué una bestia divina como Anika había terminado a su lado, pero en lo que respectaba al presente, ambas estaban juntas en esto.

Suspiró y, con movimientos lentos, colocó a Anika sobre la cama antes de acomodarse a su lado.

—Esto no será fácil, ¿verdad? —susurró con una sonrisa cansada.

Anika, aún en su forma de cachorro, emitió un sonido parecido a un ronroneo antes de acurrucarse contra ella.

Zaida deslizó una mano sobre su pelaje una última vez antes de cerrar los ojos.

Por ahora, solo le quedaba resistir.

Y así, con esa última reflexión en su mente, el sueño finalmente la reclamó. Pero en el interior de la tigresa albina comenzó a crecer un sentimiento que no debía sentir.

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Comments

Mary Salazar

Mary Salazar

que no caiga en el juego

2024-12-24

0

Rita García

Rita García

ojalá y no le aga caso

2024-09-13

0

badboys

badboys

rowan 😁😁😁😁 Qué personaje más interesante Jejeje/Smirk//Smirk//Smirk//Smirk/

2024-06-02

1

Total
Capítulos
1 PROLOGO
2 CAPÍTULO 1 - RECUERDOS OLVIDADOS
3 CAPÍTULO 2 - ENCUENTRO DE LOS PRIMOS
4 CAPITULO 3 - CUMPLEAÑOS DEL PRINCIPE
5 CAPITULO 4 - SENTIMIENTO INESPERADO
6 CAPITULO 5 - MAPA ESTELAR
7 CAPITULO 6 - JUSTICIA EN LA OSCURIDAD
8 CAPITULO 7 - LECCIONES DE LEALTAD Y LUCHA
9 CAPITULO 8 - DECISIONES Y REVELACIONES - Sin im
10 CAPITULO 9 - INTRUSOS EN EL PALACIO - Sin i
11 CAPÍTULO 10 - INTRUSOS EN LA SOMBRA - Sin Im
12 CAPITULO 11 - LA SOMBRA DE LA SOSPECHA - Sin i
13 CAPITULO 12 - DECISIONES DIFÍCILES -Sin Im
14 CAPÍTULO 13 - LEALTAD Y DEBER
15 CAPITULO 14 - CAÍDA EN EL BARRANCO
16 CAPITULO 15 - ALAS DE SALVACIÓN Y DESTRUCCIÓN
17 CAPITULO 16 - Intrusos en la Sombra
18 CAPITULO 17 - El Precio de la Desobediencia
19 CAPITULO 18 - La sombra de la sospecha
20 CAPITULO 19 - El Vínculo Inquebrantable
21 CAPITULO 20 - Decisiones Difíciles
22 CAPITULO 21 - Lealtad y Deber
23 CAPITULO 22 - Entre la Preocupación y el Consuelo
24 CAPITULO 23 - Caída en el barranco
25 CAPITULO 24 - Corazón de Tigre
26 CAPITULO 25 - Alas de Salvación y Destrucción
27 CAPITULO 26 - Vínculos y Revelaciones
28 CAPITULO 27 - Entrenamiento complicado
29 CAPITULO 28 - Ataque al palacio
30 CAPITULO 29 - Defensa del Mapa
31 CAPITULO 30 - Pasado de Rowan
32 CAPITULO 31 - La Revelación del Mapa Estelar
33 CAPITULO 32 - Consecuencias Inminentes
34 CAPÍTULO 33 - Salón del Trono
35 CAPÍTULO 34 - La Oficina del Emperador
36 CAPÍTULO 35 - Promesas y Despedidas
37 CAPÍTULO 36 - El Nuevo Decretó
38 CAPITULO 37 - Una Nueva Alianza
39 CAPÍTULO 38 - Reconciliación y Vigilancia
40 CAPITULO 39 - Estrategia en las Sombras
41 CAPÍTULO 40 - Regreso al Reino
42 CAPÍTULO 41 - Sombras del Pasado
43 CAPÍTULO 42 - Encuentro con Charlott
44 CAPÍTULO 43 - La Elección de Cecilia
45 CAPÍTULO 44 - Susurros bajo las Estrellas
46 CAPÍTULO 45 - El Otro Collar
47 CAPÍTULO 46 - Ecos del Corazón
48 CAPÍTULO 47 - La Nueva Concubina
49 CAPÍTULO 48 - Rumores en el Mercado
50 CAPÍTULO 49 - Conspiraciones en la Sombra
51 CAPÍTULO 50 - Alivio y Esperanza
52 CAPÍTULO 51 - Rumores de Guerra
53 CAPÍTULO 52 - Ecos de la Tempestad
54 CAPÍTULO 53 - La Entrega
55 CAPÍTULO 54 - El Destino de Isabella
56 CAPÍTULO 55 - Sombras de los Recuerdos
57 CAPÍTULO 56 - Alianzas y Revelaciónes
58 CAPÍTULO 57 - Rumores en el Jardín
59 CAPÍTULO 58 - La Sombra de la Redención
60 CAPÍTULO 59 - Premios y Rencores
61 CAPÍTULO 60 - Recuerdos Enclaustrados
62 CAPÍTULO 61 - Sombras de la Corte Imperial
63 CAPÍTULO 62 - Tensión Acumulada
64 CAPÍTULO 63 - El Deber de un Rey
65 CAPÍTULO 64 - Posible Envenenamiento
66 CAPÍTULO 65 - El Gran Banquete
67 CAPÍTULO 66 - Noche Inquieta
68 CAPÍTULO 67 - Juegos de Apariencias
69 CAPÍTULO 68 - Conspiraciones en las Sombras
70 CAPÍTULO 69 - Revelación Inminente
71 CAPÍTULO 70 - Confianza y Traición
72 CAPÍTULO 71 - Decisiones en la Oscuridad
73 CAPÍTULO 72 - La Traición del Silencio
74 CAPÍTULO 73 - La Chica del Bosque
75 CAPÍTULO 74 - Juegos de Poder
76 CAPÍTULO 75 - Principe Humillando
77 CAPÍTULO 76 - Dudas en la Correspondencia
78 CAPÍTULO 77 - Oportunidades y Preguntas
79 CAPÍTULO 78 - Alianzas Peligrosas
80 CAPÍTULO 79 - Corazones en Conflicto
81 CAPÍTULO 80 - En los Rincones del Imperio
82 CAPÍTULO 81 - Verdades Ocultas
83 CAPÍTULO 82 - Un Collar Diferente
84 CAPÍTULO 83 – Decisiones Estratégicas
85 CAPÍTULO 84 – Lazos y Despedidas
86 CAPÍTULO 85 - Invitación Real
87 CAPÍTULO 86 - Invocación Oscura
88 CAPÍTULO 87 - Prueba de Lealtad
89 CAPÍTULO 88 - El Regreso de Rowan
90 CAPÍTULO 89 - Sombra de la Traición
91 CAPÍTULO 90 - La Obsesión de Cecilia
92 CAPÍTULO 91 - El Aviso de Anika
93 CAPITULO 92 - Cassian en Peligro
94 CAPÍTULO 93 - El Ocaso de la Esperanza
95 CAPÍTULO 94 - La Caída de Cassian
96 CAPÍTULO 95 - Decisiones Múltiples
97 CAPÍTULO 96 - Plan de Escape
98 CAPÍTULO 97 - Encuentro de Collares
99 CAPÍTULO 98 - La Fuga de los Tigres
100 CAPÍTULO 99 - El Peso de las Decisiones
101 CAPÍTULO 100 - Hacia en el Horizonte
102 CAPÍTULO 101 - Adiós entre Nosotros
103 CAPÍTULO 102 - Bestias y Decisiones
104 CAPÍTULO 103 - Promesas Rotas
105 CAPÍTULO 104 - Regreso a Esmiria
106 CAPÍTULO 105 - La Propuesta
107 CAPÍTULO 106 - Rowan y Cecilia
108 CAPÍTULO 107 - Declaración de Guerra
109 CAPÍTULO 108 - Los Aliados de Marantia
110 CAPÍTULO 109 - Preparativos de Guerra
111 CAPÍTULO 110 - La Partida de Remesis
112 CAPÍTULO 111 - Ecos de la Partida
113 CAPÍTULO 112 - Risas y Sombras
114 CAPÍTULO 113 - Tierras Rocosas
115 CAPÍTULO 114 - Dudas y deber
116 CAPÍTULO 115 - El Tormento de los Recuerdos
117 CAPÍTULO 116 - La Emboscada Nocturna
118 CAPÍTULO 117 - Duelo de Sangre
119 CAPÍTULO 118 - El Regreso de los Caídos
120 CAPÍTULO 119 - Las secuelas en Thaloria
121 CAPÍTULO 120 - El Precio de la Victoria
122 CAPÍTULO 121 - Futuro incierto
123 CAPÍTULO 122 - Una Conexión Inesperada
124 CAPÍTULO 123 - Revelaciones en la noche
125 CAPÍTULO 124 - Promesa en la Penumbra
126 CAPÍTULO 125 - Los Secretos de Zaida
127 CAPÍTULO 126 - El Peso del Pasado
128 CAPÍTULO 127 - Ecos de lo no dicho
129 CAPÍTULO 128 - El Peso de las Decisiones
130 CAPÍTULO 129 - Ataque Sorpresa
131 CAPÍTULO 130 - Sacrificio y Verdad
132 CAPÍTULO 131 - La caída de los poderosos
133 CAPÍTULO 132 - Las cadenas del deber
134 CAPÍTULO 133 - Enfrentamiento Emocional
135 CAPÍTULO 134 - Promesas y Dudas
136 CAPÍTULO 135 - Juegos y Amenazas
137 CAPÍTULO 136 - Heridas Invisibles
138 CAPÍTULO 137 - El Legado de Ariadne
139 CAPÍTULO 138 - Sombras en la Noche
140 CAPÍTULO 139 - Admiración y Respeto
141 CAPÍTULO 140 - Anika en Medio
142 CAPÍTULO 141 - Pasado Irreversible
143 CAPÍTULO 142 - Secretos y Conspiraciones
144 CAPÍTULO 143 - Recuerdo en la Nieve
145 CAPÍTULO 144 - Obligaciones Imperiales
146 CAPITULO 145 - Decisiones Complicadas
147 CAPÍTULO 146 - El Velo del Invierno
148 CAPÍTULO 147 - Estrategias y Traiciones
149 CAPÍTULO 148 - El Reflejo de una Emperatriz Rota
150 CAPÍTULO 149 - El Rugido de la Batalla
151 CAPÍTULO 150 - Furia y Destino
152 CAPÍTULO 151 - Leyes Quebrantadas
153 CAPÍTULO FINAL - El Último Latido
154 NOTA DEL AUTOR
Capítulos

Updated 154 Episodes

1
PROLOGO
2
CAPÍTULO 1 - RECUERDOS OLVIDADOS
3
CAPÍTULO 2 - ENCUENTRO DE LOS PRIMOS
4
CAPITULO 3 - CUMPLEAÑOS DEL PRINCIPE
5
CAPITULO 4 - SENTIMIENTO INESPERADO
6
CAPITULO 5 - MAPA ESTELAR
7
CAPITULO 6 - JUSTICIA EN LA OSCURIDAD
8
CAPITULO 7 - LECCIONES DE LEALTAD Y LUCHA
9
CAPITULO 8 - DECISIONES Y REVELACIONES - Sin im
10
CAPITULO 9 - INTRUSOS EN EL PALACIO - Sin i
11
CAPÍTULO 10 - INTRUSOS EN LA SOMBRA - Sin Im
12
CAPITULO 11 - LA SOMBRA DE LA SOSPECHA - Sin i
13
CAPITULO 12 - DECISIONES DIFÍCILES -Sin Im
14
CAPÍTULO 13 - LEALTAD Y DEBER
15
CAPITULO 14 - CAÍDA EN EL BARRANCO
16
CAPITULO 15 - ALAS DE SALVACIÓN Y DESTRUCCIÓN
17
CAPITULO 16 - Intrusos en la Sombra
18
CAPITULO 17 - El Precio de la Desobediencia
19
CAPITULO 18 - La sombra de la sospecha
20
CAPITULO 19 - El Vínculo Inquebrantable
21
CAPITULO 20 - Decisiones Difíciles
22
CAPITULO 21 - Lealtad y Deber
23
CAPITULO 22 - Entre la Preocupación y el Consuelo
24
CAPITULO 23 - Caída en el barranco
25
CAPITULO 24 - Corazón de Tigre
26
CAPITULO 25 - Alas de Salvación y Destrucción
27
CAPITULO 26 - Vínculos y Revelaciones
28
CAPITULO 27 - Entrenamiento complicado
29
CAPITULO 28 - Ataque al palacio
30
CAPITULO 29 - Defensa del Mapa
31
CAPITULO 30 - Pasado de Rowan
32
CAPITULO 31 - La Revelación del Mapa Estelar
33
CAPITULO 32 - Consecuencias Inminentes
34
CAPÍTULO 33 - Salón del Trono
35
CAPÍTULO 34 - La Oficina del Emperador
36
CAPÍTULO 35 - Promesas y Despedidas
37
CAPÍTULO 36 - El Nuevo Decretó
38
CAPITULO 37 - Una Nueva Alianza
39
CAPÍTULO 38 - Reconciliación y Vigilancia
40
CAPITULO 39 - Estrategia en las Sombras
41
CAPÍTULO 40 - Regreso al Reino
42
CAPÍTULO 41 - Sombras del Pasado
43
CAPÍTULO 42 - Encuentro con Charlott
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CAPÍTULO 43 - La Elección de Cecilia
45
CAPÍTULO 44 - Susurros bajo las Estrellas
46
CAPÍTULO 45 - El Otro Collar
47
CAPÍTULO 46 - Ecos del Corazón
48
CAPÍTULO 47 - La Nueva Concubina
49
CAPÍTULO 48 - Rumores en el Mercado
50
CAPÍTULO 49 - Conspiraciones en la Sombra
51
CAPÍTULO 50 - Alivio y Esperanza
52
CAPÍTULO 51 - Rumores de Guerra
53
CAPÍTULO 52 - Ecos de la Tempestad
54
CAPÍTULO 53 - La Entrega
55
CAPÍTULO 54 - El Destino de Isabella
56
CAPÍTULO 55 - Sombras de los Recuerdos
57
CAPÍTULO 56 - Alianzas y Revelaciónes
58
CAPÍTULO 57 - Rumores en el Jardín
59
CAPÍTULO 58 - La Sombra de la Redención
60
CAPÍTULO 59 - Premios y Rencores
61
CAPÍTULO 60 - Recuerdos Enclaustrados
62
CAPÍTULO 61 - Sombras de la Corte Imperial
63
CAPÍTULO 62 - Tensión Acumulada
64
CAPÍTULO 63 - El Deber de un Rey
65
CAPÍTULO 64 - Posible Envenenamiento
66
CAPÍTULO 65 - El Gran Banquete
67
CAPÍTULO 66 - Noche Inquieta
68
CAPÍTULO 67 - Juegos de Apariencias
69
CAPÍTULO 68 - Conspiraciones en las Sombras
70
CAPÍTULO 69 - Revelación Inminente
71
CAPÍTULO 70 - Confianza y Traición
72
CAPÍTULO 71 - Decisiones en la Oscuridad
73
CAPÍTULO 72 - La Traición del Silencio
74
CAPÍTULO 73 - La Chica del Bosque
75
CAPÍTULO 74 - Juegos de Poder
76
CAPÍTULO 75 - Principe Humillando
77
CAPÍTULO 76 - Dudas en la Correspondencia
78
CAPÍTULO 77 - Oportunidades y Preguntas
79
CAPÍTULO 78 - Alianzas Peligrosas
80
CAPÍTULO 79 - Corazones en Conflicto
81
CAPÍTULO 80 - En los Rincones del Imperio
82
CAPÍTULO 81 - Verdades Ocultas
83
CAPÍTULO 82 - Un Collar Diferente
84
CAPÍTULO 83 – Decisiones Estratégicas
85
CAPÍTULO 84 – Lazos y Despedidas
86
CAPÍTULO 85 - Invitación Real
87
CAPÍTULO 86 - Invocación Oscura
88
CAPÍTULO 87 - Prueba de Lealtad
89
CAPÍTULO 88 - El Regreso de Rowan
90
CAPÍTULO 89 - Sombra de la Traición
91
CAPÍTULO 90 - La Obsesión de Cecilia
92
CAPÍTULO 91 - El Aviso de Anika
93
CAPITULO 92 - Cassian en Peligro
94
CAPÍTULO 93 - El Ocaso de la Esperanza
95
CAPÍTULO 94 - La Caída de Cassian
96
CAPÍTULO 95 - Decisiones Múltiples
97
CAPÍTULO 96 - Plan de Escape
98
CAPÍTULO 97 - Encuentro de Collares
99
CAPÍTULO 98 - La Fuga de los Tigres
100
CAPÍTULO 99 - El Peso de las Decisiones
101
CAPÍTULO 100 - Hacia en el Horizonte
102
CAPÍTULO 101 - Adiós entre Nosotros
103
CAPÍTULO 102 - Bestias y Decisiones
104
CAPÍTULO 103 - Promesas Rotas
105
CAPÍTULO 104 - Regreso a Esmiria
106
CAPÍTULO 105 - La Propuesta
107
CAPÍTULO 106 - Rowan y Cecilia
108
CAPÍTULO 107 - Declaración de Guerra
109
CAPÍTULO 108 - Los Aliados de Marantia
110
CAPÍTULO 109 - Preparativos de Guerra
111
CAPÍTULO 110 - La Partida de Remesis
112
CAPÍTULO 111 - Ecos de la Partida
113
CAPÍTULO 112 - Risas y Sombras
114
CAPÍTULO 113 - Tierras Rocosas
115
CAPÍTULO 114 - Dudas y deber
116
CAPÍTULO 115 - El Tormento de los Recuerdos
117
CAPÍTULO 116 - La Emboscada Nocturna
118
CAPÍTULO 117 - Duelo de Sangre
119
CAPÍTULO 118 - El Regreso de los Caídos
120
CAPÍTULO 119 - Las secuelas en Thaloria
121
CAPÍTULO 120 - El Precio de la Victoria
122
CAPÍTULO 121 - Futuro incierto
123
CAPÍTULO 122 - Una Conexión Inesperada
124
CAPÍTULO 123 - Revelaciones en la noche
125
CAPÍTULO 124 - Promesa en la Penumbra
126
CAPÍTULO 125 - Los Secretos de Zaida
127
CAPÍTULO 126 - El Peso del Pasado
128
CAPÍTULO 127 - Ecos de lo no dicho
129
CAPÍTULO 128 - El Peso de las Decisiones
130
CAPÍTULO 129 - Ataque Sorpresa
131
CAPÍTULO 130 - Sacrificio y Verdad
132
CAPÍTULO 131 - La caída de los poderosos
133
CAPÍTULO 132 - Las cadenas del deber
134
CAPÍTULO 133 - Enfrentamiento Emocional
135
CAPÍTULO 134 - Promesas y Dudas
136
CAPÍTULO 135 - Juegos y Amenazas
137
CAPÍTULO 136 - Heridas Invisibles
138
CAPÍTULO 137 - El Legado de Ariadne
139
CAPÍTULO 138 - Sombras en la Noche
140
CAPÍTULO 139 - Admiración y Respeto
141
CAPÍTULO 140 - Anika en Medio
142
CAPÍTULO 141 - Pasado Irreversible
143
CAPÍTULO 142 - Secretos y Conspiraciones
144
CAPÍTULO 143 - Recuerdo en la Nieve
145
CAPÍTULO 144 - Obligaciones Imperiales
146
CAPITULO 145 - Decisiones Complicadas
147
CAPÍTULO 146 - El Velo del Invierno
148
CAPÍTULO 147 - Estrategias y Traiciones
149
CAPÍTULO 148 - El Reflejo de una Emperatriz Rota
150
CAPÍTULO 149 - El Rugido de la Batalla
151
CAPÍTULO 150 - Furia y Destino
152
CAPÍTULO 151 - Leyes Quebrantadas
153
CAPÍTULO FINAL - El Último Latido
154
NOTA DEL AUTOR

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