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Comprometido Con La Nerd Gordita

Comprometido Con La Nerd Gordita

Status: Terminada
Genre:Romance / Grandes Curvas / Matrimonio arreglado / Amor-odio / Completas
Popularitas:117.1k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Maia_M

Keily siempre pensó que su vida sería tranquila: libros, estudios y pasar desapercibida. Lo último que esperaba era verse comprometida con Gastón Moretti, el capitán del equipo de básquetbol de la universidad… y también el chico que más la había molestado en el pasado.

Entre compromisos familiares, apariencias que mantener y la presión de una relación inesperada, ambos descubrirán que este acuerdo no será tan sencillo como parecía.

¿Podrán sobrevivir a la farsa sin que el corazón se les escape de las manos?

NovelToon tiene autorización de Maia_M para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3: La mudanza forzada

Keily

No me dieron tiempo de procesar nada. Ni un día, ni una semana, ni siquiera un respiro. Apenas terminó la cena con los Moretti, papá ya estaba dando órdenes.

—Mañana a primera hora llevaremos tus cosas al departamento —dijo como quien informa una reunión en la oficina.

Y así fue.

A la mañana siguiente, estaba en mi habitación con cajas por todos lados, tratando de decidir qué llevar y qué dejar. Mamá entraba y salía como un torbellino, diciendo frases que solo me irritaban más:

—Lleva vestidos, Keily, te verás más elegante.

—No olvides maquillaje, nunca se sabe…

—¿Seguro que quieres tantos libros? Ocupan espacio.

Quise gritarle que mis libros eran lo único que me iba a salvar de la locura de vivir con Gastón, pero me contuve.

Al final, terminé empacando ropa cómoda, mis cómics, mis cuadernos de programación y mi portátil. Todo lo demás podía quedarse.

Cuando llegamos al edificio Moretti, sentí que me tragaba el lujo. Mármol en la entrada, espejos enormes, un portero uniformado que saludaba con demasiada cortesía. Todo me resultaba frío, distante, como si no encajara allí.

Gastón nos esperaba en el lobby, con las manos en los bolsillos y esa sonrisa molesta que parecía tatuada en su cara.

—Bienvenida a mi humilde morada, nerd —dijo, inclinándose como un anfitrión falso.

Rodé los ojos.

—Tranquilo, no vine a divertirme, vine porque me obligaron.

—Eso ya lo sé. Créeme, tampoco estoy encantado.

El ascensor subió hasta el último piso. El departamento era enorme, moderno, con ventanales que daban a la ciudad. Minimalista, con todo impecablemente ordenado… claro, porque él no lo había tocado todavía.

—Este es tu cuarto —dijo señalando una puerta al fondo—. Lo mandé preparar ayer.

Entré y, para mi sorpresa, estaba decorado con tonos neutros, cama doble, escritorio y un gran clóset vacío. Aunque cómodo, se notaba que era un espacio impersonal, hecho rápido para cumplir.

—Espero que te alcance para todos tus… cómics —añadió Gastón con sorna.

—Espero que a ti te alcance el ego para llenar el resto del departamento —le respondí, empujando la puerta y dejándolo afuera.

El resto del día fue un desastre. Discutimos por la cocina, porque él se adueñó de la cafetera como si fuera un trono. Por el baño, porque dejó sus cosas tiradas. Por el volumen de la música mientras yo intentaba ordenar mis libros.

—¿Siempre haces tanto ruido? —le grité desde mi cuarto.

—¿Siempre te quejas tanto? —respondió él, divertido.

Quise lanzarle el diccionario más pesado que tenía.

La noche llegó y apenas nos dirigimos la palabra. Cada uno se encerró en su cuarto, como dos enemigos atrincherados en el mismo territorio.

\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_

La mañana siguiente fue aún más extraña.

Yo me levanté temprano para mi clase en la facultad. Tomé un café rápido y revisé mis apuntes. Gastón apareció en la cocina con el cabello despeinado, vistiendo una remera ajustada que dejaba en evidencia su físico atlético.

—¿Qué miras? —preguntó, arqueando una ceja.

Me sonrojé sin querer.

—Nada. Solo pensaba que deberías comprarte un peine.

Él rio, abriendo la heladera.

—Y yo pensaba que las nerds no eran tan malas en lanzar indirectas.

—No fue una indirecta. Fue directo.

Él sonrió con diversión. Tomó una botella de jugo y la bebió directamente del envase.

—¡Oye! —protesté—. Eso es asqueroso.

—Relájate, compartimos departamento, no bacterias —dijo, dejándola otra vez en su sitio.

Tuve que respirar hondo para no estrangularlo ahí mismo.

\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_\_

En la universidad, las diferencias entre nosotros se hicieron aún más claras.

Yo pasaba mis clases tomando notas frenéticamente, concentrada, rodeada de compañeros igual de apasionados por la informática. Nos emocionábamos hablando de proyectos, algoritmos y nuevos lenguajes de programación.

Gastón, en cambio, parecía un modelo de revista en los pasillos de la Universidad de Administración. Siempre rodeado de amigos superficiales que reían fuerte y hablaban de fiestas, autos o negocios.

A la salida, lo encontré por casualidad en la cafetería. Estaba con su grupo, contando alguna anécdota ridícula que hizo reír a todos.

Yo llevaba mi bandeja con un sándwich y un jugo cuando lo escuché decir:

—Y ahora vivo con la nerd más famosa del colegio. ¡Imagínense mi suerte!

Todos rieron.

El corazón se me apretó. Me di media vuelta para salir de ahí, pero él me vio.

—¡Eh, Keily! —me llamó con esa sonrisa burlona—. Ven, únete a nosotros.

—No gracias —respondí, helada—. Prefiero almorzar con gente que no me ve como un chiste.

Su sonrisa se borró apenas un segundo, pero volvió enseguida.

—Como quieras, nerd.

Me alejé con la cabeza en alto, aunque por dentro estaba temblando.

Esa noche, cuando regresamos al departamento, apenas crucé palabra con él. Me encerré en mi cuarto, decidida a que si tenía que convivir con Gastón Moretti, al menos lo haría poniendo murallas más altas que el edificio en el que vivíamos.

Lo que no esperaba era que, mientras me acomodaba en la cama, escuchara su voz al otro lado de la puerta:

—Oye, nerd…

No respondí.

—Solo quería decirte que… no estuvo bien lo que dije hoy en la cafetería.

Me quedé helada, sin saber qué contestar.

—Buenas noches, Keily —añadió él.

Y se fue.

Por primera vez, me quedé sin insulto que lanzar.

1
Diana Angélica Díaz
está historia estuvo muy bonita ligera sin enredos solo dos personas que descubren sus sentimientos que tiene cada uno su propia historia de vida y se esfuerzan por cambiar paradigmas y estereotipos que la sociedad impone aunque no te hagan feliz me gustó mucho el final felicidades
Adriana Sanchez
Me encantó la novela, y más que el no era del todo malo, se protegió y lo malo fue que hizo daño, pero que aún y en contra de su compromiso impuesto por sus padres, dejó de ser un patán con ella y eso fue grandioso y que si empezaron a gustarse y se dieron la oportunidad, como comenté en un capítulo los padres sabían que esto terminaría así, apostaron a ello y funcionó y fue grandioso, excelente autora👏👏🤔❤️🥰 sigue escribiendo novelas cortas y fabulosos.💯
Adriana Sanchez
Eso fue hermoso🥰
Adriana Sanchez
Autora te pasaste con ese horrendo vestido, ese es para un día X hasta para ir de compras o al parque, me imaginaba un vestido hermoso que le resaltará su cuerpo de gordibuena pero jamás imagine verla así para una cena importante y la vestirte X te fallo gachito 🤭 en fin que se vaya al gym si tiene tantas inseguridades, que piense tantito que se quiera tantito a ver si con eso le sube el autoestima digo es la forma de bajar un poco las curvas, si no puede con su cuerpo pues que haga algo, pero solo ella puede salir de ese pozo, porque si tan insegura es pues al gym para que se sienta bien, solo para que no se tonifique su cuerpo se me fue la palabra.
Adriana Sanchez
No pues los papás de Kaily nunca le pusieron atención, debió al me os la mamá enseñarla a vestir, de etiqueta casual de gala que se yo, pero no, la dejo hacer lo que ella quiso, comprar la ropa que a ella le resultaba bien, cuando es un mega error vestir con prendas 3 tallas más grandes y ropa x por dios creo que no recibió amor de sus padres o al menos no nos han contado cual era el trato de ellos para su hija 🤔🤔🤔
Adriana Sanchez
El karma de Gaston tanto la molestaba que ahora se está enamorando de la gordibuena 🤭🤭🤭 creo que los padres de ellos sabían que esto pasaría 🤔 por eso los mandaron a vivir juntos 🤔🤭
Adriana Sanchez
Para empezar, alguien tiene que meterle en la cabeza que no pasa nada si se viste bien, según entendí sus padres son millonarios y el hecho de que se vista bien no le quita, lo humilde que es, simplemente ella tu carácter, su firma de ser no se la van a quitar por vestir deacuerdo a su posición, tampoco es comonque se va a colgar todas las joyas y cosas así, deberían escribir de lar gorditas y nerds bien vestidas, siempre con el autoestima por los suelos y todavía se visten muchas veces con arapos teniendo el dinero para vestirse bien y saber que con eso se ven lindas y el autoestima debe subirles, no es como que se van a ofrecer a las barbas descerebradas 🤔🤔
Marina Simón
/Ok/
Vale. Diiaz
horrible el vestido, me quedo con el azul
Gloribel Torres
Me gustó, pero faltó más contenido al final.
Liz Leal
/Heart//Rose//Rose//Rose/
Izamar Mendoza
excelente novela 🌻❤️
Sofia López Z 🇲🇽
arrogante lo que tienes de guapo lo tienes de presumido
Vanesa Delgado
porque coño no se defiende,siempre callada
Ana Babina: Si, da coraje su timidez!!!
total 2 replies
Vanesa Delgado
mira que hay gorditas muy linda para poner en foto,lo dejo a mi imaginación a ka prota, incluso el vestido
Corina Galantti
muy bonitaaaa! sin sexo,sin secuestros, todo hermoso!!!! BENDICIONES ESCRITORA
Corina Galantti
muy bonitaaaa! sin sexo,sin secuestros, todo hermoso!!!! BENDICIONES ESCRITORA
Corina Galantti
asombrosa la novela! me encantó..
Helizahira Cohen
Muy bonita con un mensaje de amor fuerte y positivo
Helizahira Cohen
No entiendo ese papá, esa parte no me gusta, como van ellos si, pero ese viejo esta pasado de necio, va bien la novela
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