En la vida hay dos tipos de personas: aquellos que cuentan su historia y aquellos que la callan. Todos de alguna manera u otra atesoramos nuestra privacidad, sea por gusto o por necesidad; de alguna manera u otra todos tenemos algo que contar o que ocultar. Jasper Cooper es un hombre atractivo y muy trabajador, pero tiene varios defectos; los mas marcados son su perfeccionismo y su seriedad a la hora de hablar y actuar. Jasper es un hombre parco, solo suele hablar lo necesario y nada más, pero todo cambia cuando contrata a Nichole; una chica trabajadora e independiente que comienza a trabajar como su asistente. Nichole y Jasper se harán muy cercanos y eso hará que muchas veces se creen malos entendidos entre ella, él y sus allegados. Debido a esa gran unión entre ambos, Nichole descubrirá porque Jasper tiene una personalidad tan hermética y tendrá que elegir entre apoyarlo con todo o darle la espalda y dejarlo solo. Dicen que no hay nada oculto que no salga a la luz y el pasado de Jasper no será la excepción.
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25
Jasper
Nunca pensé que podría tener un momento con ella así, creí que me sentiría satisfecho con solo esto, pero no, muy en el fondo me maldecía. Deseaba hacerla sentir mejor, poder explorar y conocer cada parte de ella, y el no poder, me llenaba de frustración. Quería cumplirle como se merece, y más, al darme cuenta que ella ya estaba deseando algo más.
A pesar de no decirlo, sus gemidos podían confirmarlo. Es cuando maldigo esto que soy. Si tuviera la valentía para decirle lo haría, pero tengo temor de que me desprecie y se aleje. Lo más probable se arrepienta de esto que hicimos y huya, sé que sería comprensible, pero me dolería. Es la primera vez que dejo el miedo a un lado y llego hasta aquí con una chica. No me había atrevido por la misma razón de ser juzgado y despreciado.
Cuanto daría por poder hacerla mía completamente, poder entrar en ella y sentir su calor interno.
«¿Qué pasaría si le digo que no soy lo que ella cree?»
«¿Qué podría pasar si se entera de este secreto que llevo guardando por tantos años?»
«¿Me despreciará y me juzgará, o me aceptará y se quedará conmigo?»
Sé que en algún momento debo decirle, porque no podré seguir cargando está culpa y este secreto, pero no creo que sea el momento de hacerlo. Solo deberé soportarlo un poco más, y cuando tenga la suficiente valentía, se lo diré. Estará en ella la decisión que quiera tomar.
Nichole
Mi cuerpo no se había recuperado completamente, aún estaba temblando y jadeante. No podía más. Me sentía sin fuerza, pero aún mi cuerpo permanecía caliente. No trató de llegar más allá luego de haber terminado de satisfacerme. Es la primera vez que me sucede esto. De hecho, no noté que se haya visto excitado, o más bien tenido una erección.
Por otro lado, otro hombre hubiera querido llegar más allá, al menos, eso es lo que me ha pasado con otros. Dejándome llevar por sus expresiones y su brusquedad, pienso que si debía estarlo, aunque no se le haya notado del todo. A menos que, no le haya excitado yo.
—¿Se encuentra bien, Sr. Jasper? — le pregunté, al ver que se veía pensativo.
—Sí, estoy bien.
Me senté en el borde de la cama y él se quedó de rodillas en ella. Creí que se sentiría incómodo ahora enfrentarlo, pero no fue así.
Luego de lo que hizo, quisiera hacer algo por él, pero no sé porque me siento tan nerviosa para preguntarle.
—Sr. Jasper, ¿Puedo...?— no me dejó preguntarlo, cuando habló primero:
—¿Está muy cansada?
—Solo un poco.
—¿Por qué no se queda conmigo esta noche?
—Claro que no—respondí automáticamente—. No puedo quedarme. Eso puede provocar algún mal entendido.
—No sería del todo malentendido, ¿No lo cree?
—Tiene su punto, pero aún así, no quiero que tenga problemas— suspiré, y sujeté mi traje—. ¿Puedo ayudarlo? — solté, bajando la mirada—. Ya sabe a lo que me refiero, ¿No?
—No, estoy bien. ¿Usted se siente bien?
Si supiera que me siento renovada, casi como nueva. Reí ante mi pensamiento y se me quedó viendo.
—¿Se encuentra bien?
Pensará que estoy loca al estar riendo sola.
—Sí, es muy bueno en todo lo que hace— solté, y desvié la mirada.
Jasper rio.
—No conoce aún nada. Supongo que con este tipo de amistad, vamos a poder conocernos profundamente; al menos, eso espero.
—Espero que sea mutuamente, no quiero que piense que solo usted puede hacer todo el trabajo.
—Ese usted me incomoda. Creo que luego del acercamiento que tuvimos, no debería tratarme tan formal. ¿Acaso no fue suficiente lo que hicimos para que lo comprenda? — se acercó repentinamente, y me encaró—. Ya se lo había dicho, pero lo volveré a decir; no quiero que piense que quiero jugar o aprovecharme de ti. Realmente... — hizo una pausa, y desvió la mirada—, me gusta más de lo que creí. Hay algo que quería decirle antes de declararme, pero ahora no siento que sea el momento. Quiero saber si le gusto de la misma manera que me gustas tú. Ya sé que es muy pronto, pero quiero saber si hay esperanzas de conquistarla.
Es la primera vez que lo noto nervioso, ni siquiera podía mirarme a la cara y sonreí.
—¿Así que el hombre serio, fuerte, mandón, sarcástico y pervertido, puede ponerse nervioso? — fue el pensamiento que tuve, y lo solté sin pensarlo.
Creí que se molestaría por lo que dije, pero no fue así. Me miró y sonrió.
—No crea que es fácil confesarse, es un poco incómodo.
—Me gusta mucho. Creo que lo que he ido conociendo, me ha ido gustando también; claro, debo incluir lo de esta noche— reí nerviosa.
—¿Qué parte le gustó más?— sujetó mi mentón, y sonrió.
—No voy a mencionar detalles— me puse nerviosa y tartamudeé—, pero su técnica es muy buena y eficaz— solté, a lo que rio.
—Me gusta su honestidad. Sé hacer muchas cosas más, ¿Desea experimentarlo?
—Es muy tarde y mañana debemos madrugar.
—Lastima, supongo que será para la próxima — besó mi cuello—, porque sí espero que haya una próxima vez— susurró en mi oído, y luego nos miramos—. Gracias por haberse quedado, y por haberme dado a probar de ti. Estaré esperando con ansias nuestro próximo tiempo a solas— robó mis labios, y me empujó a la cama—. Deseo comerte otra vez— me besaba descontroladamente, y sentí cuando soltó mis manos—. Debe salir de aquí, antes que me arrepienta de dejarla ir.
—Tiene razón— busqué levantarme de la cama y me arreglé el traje—. Buenas noches, Sr. Jasper.
—Descanse— sonrió, antes de yo salir de su habitación.
Jasper
Perdóname por ocultarte esto, Nichole. Realmente lo siento mucho.