Una novia engañada que sale de la iglesia con rumbo incierto...sin saber lo que él futuro le depara.
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Capítulo 24
Luego del momento apasionado que ambos habían tenido, la pareja regresó a la cocina sin decir nada, tomados de la mano y sintiendo la calidez que esa sola acción provocaba en su interior. Mientras Emily prendía la estufa para hacer café, Ethan observaba cada uno de sus movimientos y suspiraba de vez en cuando al pensar en todo lo que la mujer frente a él le provocaba. Debido a la demora, la muchacha se dio vuelta y él, sin pensarlo dos veces, se inclinó sobre la mesa para recibir un beso más. En ese momento se oyó la puerta de la cocina y al escuchar pasos acercándose, la pareja se separó.
-¿Qué está pasando aquí? -cuestionó Abby al verlos.
-Mmmm...bueno.-balbuceó Ethan, quien aún se encontraba en pantalón de pijama y sin nada arriba.
-Este...verás...-dijo Emily, intentando pensar qué decir.
-Bueno- intervino Ethan- lo que pasa aquí es muy fácil.
-¡Escupeló, papá!- lo apuró la niña.
-Bueno...eh...-balbuceó una vez más su padre.
-Mmmm...¡no viste nada malo!- aseguró Emily.
-¡Sí lo vi!- inquirió Abby.
-¡Eso no es cierto!- agregó Ethan.
-Creo que sé lo que vi, mejor que ustedes- afirmó la niña- y sigo pensando que ustedes dos están ocultándome secretos.
-No. No lo estamos haciendo- aseguró Ethan.
-¿Emily? -cuestionó la niña, mirando a la mujer frente a ella.
-¿Secretos? ¿Yo? -repreguntó la mujer, esperando que la niña no notara el hilo de pánico en su voz.
-¡Soy muy mala guardando secretos!
-Eso es muy cierto- agregó Ethan.
-En serio, soy muy mala para eso- aseguró una vez más la muchacha.
-Así que...no están saliendo- dijo la niña.
-No- dijo Ethan.
-Para nada- agregó Emily- ni siquiera cerca.
Los ojos de Abby se estrecharon con sutileza, pero decidió dejar de hostigarlos. Los tres se dedicaron a preparar el desayuno y, luego de disfrutarlo, el rostro de la niña se iluminó con una idea.
-Emily, ya que tú y yo nunca celebramos tu cumpleaños, podríamos ir a jugar a los bolos- sugirió Abby.
-Niña, eres terrible en los bolos- le dijo Ethan con una sonrisa burlona.
-Bueno, dime, gran sabio, ¿cómo voy a mejorar en los bolos si nunca me llevas?- reclamó la niña- ¿Quieres criar una hija que sea mala en los bolos?¿Imaginas lo vergonzoso que será para ti?
-Ethan, ella platea unos puntos muy válidos- intervino Emily, sacándole una sonrisa divertida al hombre mientras negaba con la cabeza.
-Espero que estén preparadas para usar zapatos ajenos por las próximas dos horas- les advirtió.
-¡Sí!¡Vamos!- gritó con alegría Abby.
Veinte minutos después, los tres se encontraban en el bowling. Ethan le sonrió a Emily.
-Entonces... ¿cómo son tus habilidades en los bolos?- indagó mirando a la muchacha.
-Son promedio- respondió ella, encogiéndose de hombros.
-No te creo, eres extremadamente buena en todo- alegó él. Ella le sonrió mientras ingresaba sus nombres en el tablero.
-¡Voy a ser la campeona absoluta!- dijo Abby sonriendo.
-Seré el campeón definitivo- advirtió Ethan.
-Eso no vale- se quejó la niña.
-En el amor y los bolos, todo se vale, niña- replicó él.
-¡Te voy a destruir!- dijo Abby.
-No, si te destruyo primero -replicó su padre con diversión.
El juego comenzó y Abby fue la primera en lanzar. A la pequeña le costó llevar la bola, incluso con ambas manos. La lanzó con algo de dificultad, poniéndola entre sus piernas, lo que hizo que la pareja se riera.
-¡No se rían, es una técnica muy sólida! -les dijo la pequeña.
-Solo derribaste tres bolos- se mofó Ethan.
-Es solo porque estoy calentando- aseguró la niña sonriendo.
Luego llegó el turno de Ethan, quien hizo un tiro perfecto y miró ambas con orgullo.
-Mmm...no estuvo mal- dijo Emily.
-¿Crees que puedas hacerlo mejor? -preguntó Ethan.
-Claro que sí- afirmó la muchacha- eso es lo que haré. -Y sin más demoras, se dirigió a realizar su tiro, el cual acabó siendo una chuza perfecta.
-¡Demonios, sí!- se oyó la voz de Jake.
-¡Eso es! ¡Muéstrale lo que tienes, Emily!- agregó Bradley, el hermano menor de Ethan.
-¡Sí, aplástalo!- agregó Shay.
Emily sonrió al girarse y ver a los hermanos de Ethan detrás, con nachos y una jarra de cerveza en las manos.
-No esperaban que nos perdiéramos el segundo cumpleaños de Emily, ¿verdad? -indagó Jake.
La diversión continuó luego de una ronda en besos y abrazos, con todos turnándose para jugar, mientras Emily y Ethan seguían empatados en las posiciones.
-¿Qué tal si hacemos esto un poco más interesante? -sugirió Ethan en susurro cerca del oído de Emily, pasando una mano alrededor de su cintura cuando nadie los observaba, haciendo que el calor en su interior inundara su cuerpo, provocando que la muchacha se mordiera el labio.
-Cuidado, Emily. Estamos siendo discretos. ¿Recuerdas? -le dijo él.
-¿Dijiste algo sobre hacer las cosas interesantes? -indagó ella.
-El que gane le debe un favor al otro- afirmó Ethan- tengo algunas cosas en mente que me gustaría verte hacer- agregó luego con una sonrisa maliciosa.
-Ethan, estamos en público -dijo apenada Emily.
-Por eso se inventaron los baños públicos -inquirió él.
-¿Esa es la razón? -indagó ella.
-Sí, todos saben eso -afirmó él.
-¿Acaso nunca te has escabullido, Emily? -cuestionó Ethan.
-¡Papi, es tu turno! -intervino Abby, sorprendiendo a ambos y haciendo que se alejaran bruscamente.
-Ustedes dos -dijo Jake- se ven muy íntimos allí.
-¡Cállate, Jake! -le increpó Ethan, poniéndose de pie para tomar la bola, dirigiéndose a lanzar su tiro, el cual terminó siendo perfecto-. Tu turno, Emily.
Al pasar Emily junto a Ethan, este le tomó la muñeca llamando su atención y acercándose a su oído le dijo: "No olvides nuestra apuesta, ¿crees que me puedas ganar?"
-¡Patea su trasero, Emily! -le alentó Jake.
-¡Muéstrale quién manda! -agregó Shay.
-Adelante, Emily -dijo Ethan, levantando una ceja, reflejando un brillo malicioso en sus ojos-. Muéstrame.
Emily tomó la bola, dirigiéndose hacia su lugar. Vio a Ethan tímidamente sobre sus hombros, apuntando ligeramente en un ángulo determinado.
- ¿Qué está haciendo, papi? - cuestionó Abby mientras veía que la bola volaba por los aires, tirando varios de los bolos tal como Emily había planeado - ¡Papi gana!
Al oír la voz de la niña, Emily se dio la vuelta con una sonrisa leve, acercándose a Ethan quien levantó una ceja.
- Lo hiciste a propósito - aseguró.
- ¿Lo hice? - cuestionó ella.
-Sí - afirmó él mientras su mirada tomaba un color oscuro.
-Eres el ganador, Ethan. Y los ganadores merecen recompensa - aseguró la muchacha, y Ethan aclaró su garganta mientras veía al resto de su familia.
- ¿Qué te parece, Emily, si traemos comida para todos? ¿Me acompañas? - indagó Ethan, mirándola de manera extraña hasta que Emily comprendió sus palabras. - ¿Y bien?
-No creo que necesitemos más comida - intervino Jake.
-Así es, todavía tenemos mucha - dijo su hermana.
-Sí, bueno. Siempre podemos tener más. ¿Verdad, Emily? - indagó Ethan.
-Mmmm...seguro - respondió ella.
-Bien, me alegro de que estemos en la misma página - dijo el hombre sonriendo.
-Espero que se diviertan buscando comida ustedes dos - inquirió Jake haciendo comillas en el aire con los dedos.
Ambos se alejaron, ignorando las palabras de Jake, pasando a través del salón de juegos pasando de largo el puesto de comidas. Ethan miró por sobre sus hombros y tan pronto cuando están lo suficientemente lejos deslizó una mano alrededor de la cintura de Emily.
-Entonces... ¿Adónde vamos realmente? - preguntó ella intrigada y con una sonrisa llena de picardía Ethan la guio al baño.
En el momento en que entraron, llevó a Emily hacia uno de los cubículos, cerrando la puerta detrás de sí y arrinconó a la muchacha contra la pared. En solo cuestión de segundos, sus labios estaban sobre los de Emily, sus manos entre los cabellos de la muchacha besándola con avidez. La muchacha le devolvió el beso con una lenta sensualidad, pasando sus dedos entre el cabello del hombre, mientras sus lenguas se encontraban en un ritmo lento y lujurioso, tomándose ambos su tiempo de disfrute.
-Me excitaste mucho allá afuera, Emily - dijo él una vez se separaron.
-¿Lo hice? No pensé que los bolos te excitasen - jugó ella con su respuesta.
-No fueron los bolos - aseguró él acercándose a ella para besarla nuevamente, logrando que la muchacha se estremeciera ante su cercanía. Con mucha habilidad, la mano de Ethan se coló debajo de su camisa, deslizándose por su estómago hasta llegar al dobladillo de su ropa interior.
-¡Demonios! No sabes cuánto te deseo, Emily - susurró Ethan sobre sus labios. - ¿Puedo? - indagó mirándola a los ojos- Déjame hacerte sentir bien, déjame ponerte tan caliente como tú me has puesto.
Luego la boca de Ethan descendió por el cuello de Emily, dejando besos húmedos, haciendo que ella enredara sus dedos en su cabello robándole un suave gemido de placer.
-La única regla es que debemos estar callados - dijo él jugando con el dobladillo de su ropa interior, logrando que la muchacha sintiera el calor surgir entre sus piernas. - ¿Crees que puedas hacer eso, Emily?
-Hazlo, Ethan - respondió ella.
La boca de Ethan se encontró con la de Emily en un beso caliente y deseoso, mientras su mano se colaba entre la tela de su ropa interior y la piel de la muchacha. Sin cortar el beso, un dedo de Ethan comenzó a jugar con la parte más sensible de Emily haciéndola jadear, provocándola hasta casi hacerla gemir.
-¿Quieres más, Emily? - preguntó Ethan sobre su boca, sin dejar de frotar, mordiéndose el labio la muchacha afirmó con un débil movimiento de su cabeza, mientras él sin dudar arremetió aún más en su interior. - ¡Demonios! Te ves tan sexy - continuó él hablándole al oído sin dejar de provocarla, arremetiendo en su interior suave y delicadamente, robándole a Emily varios jadeos, para luego arrodillarse frente a ella, adueñándose de su intimidad, intentando probarla hasta saciar su deseo, consiguiendo que ella tuviera que tapar su boca para evitar ser oída.
-Así se hace, preciosa - dijo Ethan mirándola desde abajo, saboreando sus labios, con una sonrisa maliciosa, para luego arremeter nuevamente contra la intimidad de la muchacha, consiguiendo que Emily sintiera que explotaba en miles de pedazos al llegar al clímax, sintiendo como sus piernas temblaban al punto de llevarla a pensar que, de no ser por el agarre de Ethan, pudiera terminar en el suelo.
Ethan se puso de pie atrayendo a Emily cerca de él, sujetándola, dejando besos tiernos sobre los labios de ésta hasta sentirla segura, y luego la ayudó a arreglarse la ropa. Luego de arreglar su cabello, ambos salieron del baño y se detuvieron en el camino.
-¿Cómo nos vemos? - indagó Ethan.
-Como si hubiéramos tardado demasiado tiempo en hallar comida - respondió Emily.
-¿Deberíamos ir a comprar otra pizza para cubrir nuestras huellas? - preguntó él.
-Probablemente - respondió ella sonriendo, y justo cuando estaban alejándose para hacerlo, una voz desagradable los detuvo.
-¡Vaya, vaya! Parece que estás saliendo con la niñera, Ethan. O al menos teniendo sexo con ella - Cuestionó Kristen a sus espaldas, logrando que la pareja se diera la vuelta...