Valeria siempre soñó con la vida de una persona, sintiendo que la conocía. Descubre que lo que soñó es similar a una novela que lee, disgustandole el final. De camino a su empresa muere en un accidente de tráfico. Despierta y una chica le dice que si le hace un favor ella le concederá lo que quiera.
Es entonces que Valeria rencarna en Rebecca la madre de la supuesta villana. Pero ella va a cambiar el trágico final de la madre de la villana, porque ella no piensa morir por una dichosa obsesión.
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Capítulo 23
Nick y Shadow fueron arrastrados por las fuertes corrientes río abajo, hacia el sur. Nick aún seguía consiente, no quería soltar el cuerpo de Shadow y que la corriente se la llevara, ya que ella estaba más herida que él y aún seguía usando su magia para protegerlos. Pero eso no impidió que al llegar a las cataratas, donde la caída era incluso más grande que la del acantilado, Nick terminó golpeándose la cabeza con una de las rocas y terminó inconsciente.
La corriente estaba al punto de llevárselo, pero Shadow lo agarro de la ropa y lo pego a su cuerpo haciendo un gesto de dolor, debido a sus heridas. Shadow siguió utilizando magia para que sus cuerpos no seguirán perdiendo sangre por sus heridas, y para que no chocarán con los obstáculos. Al final ambos terminaron cayendo por las cataratas, el cuerpo de Nick cayó en un de las zonas profundas del río y fue arrastrado por las corrientes hasta llegar a la orilla.
Nick abrió sus ojos algo confundido, al momento en que reaccionó se llevó ambas manos a su abdomen, confirmando que no había sido su imaginación. Aún estaba herido, había parado de sangrar, además de que estaba empapado.
Miro a su alrededor, él no se encontraba en la orilla del río, sino en un lugar que parecía antiguo. Siguió observando a su alrededor, pero no logró identificar en donde se encontraba. Se levantó del suelo con algo de dificultad, empezó a caminar por el lugar, pero no avanzo mucho debido a la falta de luz, vio en una de las múltiples cajas apiladas que había una lámpara de aceite, la encendió con su magia y siguió recorriendo el lugar.
Al caminar unos cuantos metros vio una sombra como si fuera el cuerpo de una persona tirado en medio del suelo. Se acercó con algo de dificultad debido a que sus heridas habían comenzado a sangrar de nuevo. Alzo la lámpara en alto y la vio, una chica con cabellos negros, al acercarse más se dio cuenta de que traía la misma ropa que Shadow y al igual que él estaba empapado.
Se acercó a ella y la miro detenidamente, sin duda era ella Shadow, solo que ahora no llevaba la máscara. Le dio la vuelta, quedando su cuerpo boca arriba, y al hacerlo se sorprendió, no podía ser ella, Shadow no podía ser Rebecca.
Se agachó dejando la lámpara a un lado y observo su rostro de cerca, acarició con las llamas de sus dedos cada una de sus facciones como si quisiera comprobar que en realidad era ella. Pero había algo en lo que eran diferentes el color de sus ojos, Nick reconocería ese par de ojos azules grisáceos donde sea, pero todas las veces que vio a Shadow sus ojos eran de un color amatista oscuro.
Shadow aún seguía cubierta por aquellas marcas, y sus heridas aún estaban sangrando si seguía así iba a morir por perdida de sangre.
– Te pareces a ella – se acercó a sus labios – y solo tengo una forma de confirmarlo
Nick tomó con cuidado el cuerpo de Shadow, y empezó a quitar la parte superior de sus ropas. Bajo el vestido hasta la altura del ombligo y la vio, aquella marca roja, de ella provenían las marcas de tallos con raíces. Deslizó las llamas de sus dedos por la marca de su pecho, haciendo que una corriente eléctrica recorriera su cuerpo, y segundo después la marca del pecho de Nick comenzó a brillar.
Y fue que lo confirmó Shadow y Rebecca, eran la misma persona. Aún estaba en shock cuando Rebecca comenzó a abrir lentamente sus ojos. Al ver la situación en la que estaba, hizo que su cuerpo desprendiera aquella energía que causó que Nick la soltará, al instante haciendo que se golpeara el cuerpo con el suelo.
– Serás imbécil – maldijo por lo bajo, retorciéndose de dolor –
Nick al oír la voz de Rebecca, salió de su sorpresa y se acercó a ella mirándola furioso, y también algo preocupado. Llevo sus manos a la herida del abdomen intentando detener el sangrado con su magia.
– Mierda porque no para de sangrar – dijo frustrado, al ver como la herida no se curaba –
— Sueltame pervertido — intento apartarlo, pero no pudo —
– Como que pervertido – la mira enmarcando una ceja y frunciendo el ceño – si solo intento ayudarte
Rebecca vuelve a dejar salir aquella energía de su cuerpo haciendo que esta vez Nick sea mandado lejos de ella.
– Llamas ayuda a quitarme la ropa y manosearme – se sienta con algo de dificultad tapandose con las manos el pecho – pues mira eso sí que es una gran ayuda
– Solo quería verificar algo –
– Si ya me imagino – se sigue cubriendo y pone los ojos en blanco –
– Y ya deja de cubrirte – la señala con algo de molestia – no es como si no te hubiera visto o tocado
– Maldito pervertido – Rebecca le lanza una bola de aquella energía oscura, haciendo que Nick tenga que rodar en el suelo para esquivarla – eres un tonto Nick – le sigue lanzando bolas de energía hasta que se cansa –
Nick tuvo que esquivar todas las bolas de energía, rodando de un lado a otro, cuando vio que Rebecca no le lanzaba más nada, levantó el rostro con la respiración algo agitada y dándole una mirada de molestia a Rebecca.
– Pero tú estás loca – la señala – podrías haberme matado – se acerca a ella –
— Te mataré de verdad si te sigues acercando —
Rebecca vuelve a conjurar otra bola de energía, pero antes de que la lance hacia Nick, esté se abalanza sobre Rebecca quedando sobra ella aguantando sus manos a ambos lados de su cabeza. Rebecca le dedica una mirada furiosa, mientras Nick sonríe triunfal. Ambos se quedan mirándose fijamente a los ojos, perdiéndose en sus miradas, y por un momento ambos olvidando la situación en la que se encontraban. Al final es Rebecca quien rompe ese mágico momento proporcionándole una patada en la entrepierna a Nick, haciendo que caiga a un lado de ella quejándose del dolor.
– No vuelvas hacer eso – Lo señala con las mejillas teñidas de escarlata –
– Serás ... – mira a Rebecca dándole una mirada agria – no se porque estás tan a la defensiva, he visto y acariciado tu cuerpo en más de una ocasión y en ninguna te vi quejándote – Nick sonríe de lado haciendo que Rebecca se sonroje más – o bueno si, pero eran jadeos y gemidos de placer lo que soltabas pequeña fiera
– Tú, como es... – Rebecca lo mira atónita – como es
– La marca en tu pecho –
– Mi marca – se lleva las manos automáticamente a donde comienza la marca – como es que puede verla
– Se supone que no la pueden ver – la mira incrédula – porque resalta perfectamente – su rostro y expresión cambian a uno más serio mirando a Rebecca – así que eres Shadow
– Si
– Y no pensabas decirme – se levanta del suelo – de que es esa marca – la mira seriamente – y porque estás tan débil
– Tú tampoco nunca me dijiste quien eras en realidad Nick, porque tendría que decirte yo que era Shadow – le devuelve la mirada – y sobre la marca eso no te incumbe
– Si mi incumbe si eso te afecta – la acerca a él – o es que no te das cuenta de que si no hubiera estado ahí hubieras muerto
– Solo te afecta por el vínculo, tranquilo dentro de poco se romperá y te desharás de mí – lo aleja de ella – solo espera un poco más y te desharás para siempre de esta mocosa o más bien de esta niña – lo empuja lejos de ella – solo te procupas por mi por el vínculo y porque te soy útil para cumplir tus objetivos príncipe – se coloca el vestido – no finjas lo que no es, tu y yo no tenemos ninguna otra relación que no sea de ayuda mutua
Nick se queda sorprendido por sus palabras, pero ella tiene razón ellos simplemente son compañeros que se necesitan para conseguir sus objetivos. No hay sentimientos de por medio por parte de ninguno, es solo ¿atracción sexual? Si solo debe ser eso, él no siente nada más por Rebecca.
Se aleja aún más de ella, se da la vuelta mirándola y ve como ya la herida paró de sangrar, sigue caminando unos cuantos pasos y se quita su capa dándosela a Rebecca para que se cubra.
– Cúbrete, tenemos que caminar para encontrar una salida de este lugar – se detiene a unos cuantos pasos y murmura – tienes razón no hay sentimientos de por medio – mira a Rebecca por encima del hombro – por lo menos no de tu parte, tú no me recuerdas Rebecca
Rebecca no escucho lo último que dijo Nick, solo observo la capa por unos segundos, para colocarcela y ponerse de pie agarrándose la herida, tenían que encontrar un lugar seguro donde pasar la noche, para descansar y recuperarse de sus heridas.