Sara era una mujer comprometida con su labor social, por desgracia se involucra con gente peligrosa, termina muriendo, pero cuando vuelve abrir los ojos, ya no es más Sara, ahora es Jade, la protagonista de una novela que ella detestaba. Sin embargo, Sara no quiere ser la protagonista sufrida, esta dispuesta a convertirse en la villana.
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Capítulo 21. Doble confrontación
Frente al palacio se detiene un carruaje, del cual baja Jade con ayuda del cochero, ese día había solicitado una audiencia con la emperatriz, era hora de que conozca a la mujer que crió a un hombre tan desagradable como lo era Alejandro.
Camina por los pasillos, cuando ve a lo lejos al Duque Robert, quien al darse cuenta de su presencia camina hacia ella.
─Señorita Jade, que gusto verla ─saluda el chico.
─También es un gusto verlo Duque.
Esta vez la chica no mentía, la presencia del chico no le desagrada como en un principio, de pronto ve venir a una mujer, que rapidamente reconoce, de cabello negro y unos perfectos ojos azules, con un lunar cerca de la boca.
─Duque ─dice la chica, pero cuando ve a Jade cambia su expresión ─Disculpe no sabia que estaba ocupado.
─Descuide ─responde Robert ─Señorita Jade, me gustaría presentarle a la señorita Monica Figueroa, una amiga de la infancia.
Claro que Jade la conocía, esa era la villana de la novela, sin embargo, Jade ya no está con el Duque, por lo que no debe haber motivos para que la odie, ¿O si?
─Mucho gusto, señorita Jade ─dijo la chica con una sonrisa ─Debo decir que es aún más hermosa en persona y que el Duque tiene suerte de tener una prometida tan bella.
Jade y Robert miraron a la chica confundidos, además la pelirosa no entiende cómo era posible que estuviera ahí, si ella aparece hasta que los protagonistas se comprometen.
─Creo que está un poco equivocada ─dijo Jade ─Nosotros no estamos comprometidos, solo somos amigos.
Monica quedó atónita, mirando a ambos con sorpresa y luego se giró a ver a Robert.
─¿Cómo es posible? ─dijo confundida ─¿Ustedes deberían estar comprometidos?
Robert toma de los hombros a Monica y la hace girar.
─Lo siento señorita Jade, Monica a veces es un poco extraña ─Dijo nervioso ─Vamos Mónica, tenemos trabajo que hacer.
Ambos se fueron y parecían ir discutiendo, Jade los observa, hay algo extraño en aquella chica, por lo que recuerda, desde que Monica ve a Jade, la odia, pero ahora parecía alguien diferente.
“¿Será que algo cambió en ella? Bueno, no puedo hacerle nada, si ella no lo ha hecho primero”
Jade sigue con su camino, al llegar al palacio de la emperatriz, una sirvienta le guió hasta llegar a un hermoso jardín, donde estaba la mujer sentada, junto a otra chica, parecía ser una noble. La sirvienta le hizo una señal para que siguiera caminando, así lo hizo Jade, al notarla, Lara le sonríe.
─Saludos su majestad, la emperatriz ─saludo Jade.
─Señorita, por favor ─dice la mujer, señalando el asiento vacío ─Le voy a presentarle a la señorita Erika Costa, la futura esposa de mi hijo Alejandro.
Jade se sienta, Erika parecía ser igual de despreciable que la emperatriz, pero para sus adentros Jade sonríe con burla.
“Solo que se case con el fantasma”
─¡Oh! ─se mostró sorprendida ─No puedo esperar a ver la cara que pondrá su Alteza.
Erika ve de mala gana a Jade, claro que conoce a la chica, aquella que tanto mencionan en los rumores, por la que el príncipe Alejandro se vio envuelto en problemas y la misma que lo había despreciado públicamente.
─Será difícil recuperar el honor del príncipe ─mencionó Erika ─Pero con la mujer adecuada, se podrá lograr.
─Yo sé que usted será esa mujer, señorita Erika.
Jade solo mira como esas mujeres hablan, era obvio que Lara solo había aceptado verla porque tenía planeado algo.
─¿Es cierto que terminó su relación con el Dueque Gilen? ─preguntó Erika con una sonrisa burlona.
─Si, el Duque es un caballero que sabe respetar la decisión de una dama, no como otros, que se creen hombres, cuando solo son escorias.
Jade mira a la emperatriz, con una sonrisa, mientras que esta solo aprieta las manos, pero no demuestra su enojo.
─Debe tener cuidado, señorita Hilton, los hombres pueden pensar que es una mujer fácil ─dice Lara ─Y pueden tratar de aprovecharse de usted.
Por un momento una sensación electrizante recorrió el aire y Jade sentía una furia desbordante, la emperatriz era tan hipócrita como para mencionar algo así, luego de lo que ha hecho su hijo.
Jade toma uno de los cubiertos que había en la mesa y lo clava cerca de la mano de la emperatriz, sorprendiendo a ambas mujeres.
─Sabe, majestad… ─Jade la mira con enojo ─Debe tener muchos ovarios, como para hablar de abusos, teniendo una escoria por hijo… o ¿Debo recordarle a las numerosas sirvientas que estaban bajo su mando?
En su anterior vida, Jade jamás había sido buena con las palabras, ni dar argumentos mordaces como en aquella época, donde las mujeres tenían luchas verbales, pero ella no era así, como Sara siempre fue impulsiva y malhumorada.
─¡¿Cómo te atreves a hablarle así a la emperatriz?! ─grito Erika.
Jade le lanzó una mirada asesina y la chica se calla enseguida. La pelirosa se levanta de su lugar y se inclina para hablar con Lara, sin que Erika pueda escuchar.
─No espere a su hijo… ─le susurra ─Pronto la mandaré junto a él.
Jade se aleja un poco y se va, dejando esas mujeres, quiere ver que tan inteligente resulta ser la emperatriz o es tan tonta como para atacar, está segura que ahora buscará a su hijo.
Por otro lado, por el pasillo iba una mujer de cabello castaño y ojos celestes, esa era la madre de Liam y Leonardo, delante de ella iba el secretario del emperador y detrás de ellos, se encontraba Stephan, quien tenía la mirada en el piso, ya que, Liam se había negado a regresar y se la pasaba detrás de Leonardo, no tuvo más remedio que mandar una carta a la mansión para que la señora fuera en su búsqueda.
Fueron directo a donde se encontraba Liam, quien estaba en el campo de entrenamiento junto a Leonardo, al verlo, la mujer apretó sus puños con fuerza, se acercó al joven.
─Liam ─dice la mujer y ambos chicos se giraron para verla ─¿Qué crees que haces?
El joven bajó la mirada ante las palabras de su madre, quien le ve de forma severa, Kanao nunca fue cariñosa con él, pero cuando empezó a preguntar por su hermano, de alguna forma su madre lo vio con desprecio.
─Yo… solo quería conocerlo ─dijo con un hilo de voz.
La mujer lo sujetó del brazo y se lo llevó casi a rastras, mientras que Leonardo los sigue algo preocupado. Liam se queja por el dolor en su brazo, pero la mujer no le hace caso.
─Marquesa Anderson, no es forma de tratar a su hijo ─le dijo Leonardo.
La mujer se detiene y voltea a ver al chico, ella estaba molesta, lo que menos quería era ver a Leonardo, por esa misma razón ni siquiera lo observó antes.
─Tú no eres nadie para hablarme ─contestó con enojo y Liam se asombra de la forma en que habla ─Liam, ¿Quieres saber porque no quiero que veas a este? ─Liam abre sus ojos como platos, pero la mirada de su madre le asusta ─Porque es un maldito bastardo… al igual que su padre, que jamás debió…
La mujer no pudo terminar sus palabras, un golpe la hizo retroceder, tanto Leonardo como Liam, quedaron asombrados al ver quien golpeó a la mujer, su cabello rosa brillaba y sus ojos rojos parecían estar en llamas.
─Debí escuchar mal ─dijo la chica, mientras le veía con enojo, pero con una sonrisa.
Kanao estaba sorprendida por el golpe, pero rápidamente se para frente a Jade, temblaba de la furia, no sabía quién era esa chica, que incluso era más pequeña que ella, sin embargo, tenía una asombrosa fuerza.
─Creo que no sabes quien soy ─dice la mujer ─Soy la marquesa Anderson y soy parte de la familia real del imperio Diamante.
Jade se empieza a reír como loca, haciendo callar a la mujer, para luego cruzarse de brazos y mirarla de manera severa.
─Querido ─le dice a Leonardo ─Deberías llevarte a Liam, la marquesa y yo debemos tener una linda charla ─la chica sonríe y luego toma del brazo a la mujer, llevándola de ahí.
Leonardo se sorprende de la forma en que le hablo Jade, mientras que Liam solo puede observar a las mujeres alejarse, de cierta forma, él ya sabía de lo que hablaba su madre, ya no era un niño y cuando decidió ir a buscar a su hermano, primero investigo con su padre, quien era un poco mas cariñoso con él, le contó algunas cosas, aun asi Liam, quería conocer a su hermano, a veces se sentía solo, debido a que su padre viajaba mucho por sus negocios, pasaba la mayor parte del tiempo solo, queria que alguien le enseñara y le dirigiera como lo hacía Stephan con su hermano pequeño, siempre lo había envidiado, ambos peleaban, se enojan entre ellos, pero al final se contentaba y eran felices, pero él estaba solo y dentro de la mansión no había nadie que le llevara la contraria.
─¿Crees que madre esté bien? ─preguntó Liam, preocupado.
Leonardo le sonríe, comprendía el porqué Jade se llevó a Kanao, era debido a Liam, el chico no debía ver esas cosas, más porque ya ha notado que Jade usa un vocabulario fuerte cuando está enojada.
─Si, Jade solo hablara un poco con ella ─dice mientras le revuelve el cabello a Liam ─¿Quieres entrenar un poco?
A Liam le brillan los ojos de la emoción, aunque era pésimo en el manejo de la espada, no le importaba, ambos chicos se van, mientras que en una esquina sale el secretario del emperador, había permanecido oculto durante la discusión, pero era algo que informará al emperador.
Por otra parte, Jade había llegado a una sala desocupada y allí tira a la mujer, la cual cae al piso.
─¡Maldita mocosa, ¿Como te atreves?! ─le grita.
Jade se acerca con una expresión de fastidio.
─Si, si, como sea, Marquesa ¿verdad? ─Jade se agacha para ver a la mujer ─Me voy a presentar, Jade Hilton, hija del gran general imperial y Duque Hilton, su única hija ─sonríe la chica ─En fin… creo que la que no sabe nada es usted, no me importa que sea parte de la familia real, ni siquiera, si es la mismísima emperatriz… Tampoco me importa si es la madre de Leonardo o de Liam…
─¡Ese maldito bastardo no es mi hijo! ─grita.
Jade la sujeta del cuello con fuerza, haciendo que quede tendida sobre el piso y ella se sube sobre la mujer.
─Creo que sigue sin entender… me importa un reverendo pepino, si usted no quiere a Leonardo como su hijo, pero que quede claro algo… ─la cara de Jade se oscureció y sus ojos parecían brillar ─Leonardo es el príncipe heredero, futuro monarca de este imperio, así que cada vez que le vea, será cortes ─la mujer trata de empujar a Jade, por el miedo, podía ver unas sombras oscuras alrededor de la chica ─Lo tratara con respeto e inclina su cabeza, ¿Entendido?
La mujer asiente como puede y Jade la suelta, se levanta arreglando su vestido, mientras que Kanao tose.
─Son iguales… un par de monstruos.
Jade sonríe con burla, la mujer era realmente estúpida, luego de ser amenazada debería ser un corderito manso.
“Sigue provocandome, bruja y te matare junto a la emperatriz”
─Si usted dice que tuvo un monstruo como hijo, ¿En que la convierte? ─Jade se burla ─No me tentare el corazón para matar a una bruja, queda advertida, vuelve a insultar a Leonardo y le cortaré la lengua…
Jade sale de ahí, mientras que un escalofrío recorre el cuerpo de Kanao, podía oler el peligro y sangre en esa chica, tenía una apariencia engañosa, por fuera se veía frágil y angelical, pero por dentro era un demonio.
“No permitire que Liam este cerca de esos monstruos”
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Este capítulo es mas largo que los demás, pero no quería ponerlo en dos capítulos... 😅
¡¡ESO FUE LA PEOR INJUSTICIA DE LA VIDA!! MALDITA SEA TÍO, LA FORZARON, REALMENTE ERES IMBÉCIL O TE HACES?!?