NovelToon NovelToon
La Mujer Que Fingió Morir Y Regresó Irreconocible

La Mujer Que Fingió Morir Y Regresó Irreconocible

Status: Terminada
Genre:CEO / Traiciones y engaños / Mujer despreciada / Amante arrepentido / Venganza de la Esposa / Completas
Popularitas:225.9k
Nilai: 4.4
nombre de autor: Eva Belmont

Isadora Valença creía vivir un matrimonio perfecto… hasta descubrir que su marido la engañaba con su mejor amiga.

Poco tiempo después, un accidente la hace desaparecer.
Para todos, Isadora murió.

Años más tarde, regresa como Lívia Montenegro, una mujer fría, poderosa e irreconocible. Con una nueva identidad y un imperio en sus manos, su único objetivo es ajustar cuentas con el pasado.

El destino la pone nuevamente frente a frente con Adriano Bastos, el hombre que la destruyó. Arrepentido y marcado por la culpa, se enamora de Lívia… sin saber que ella es la esposa que cree haber perdido para siempre.

Entre venganza, deseo y sentimientos sin resolver, Isadora debe decidir:
¿revelar la verdad… o hacerlo pagar hasta el final?

Una historia de renacimiento, poder femenino y venganza emocional.

NovelToon tiene autorización de Eva Belmont para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18

Clara Bastos perdió el control en la tercera noche sin dormir.

No fue un arrebato explosivo, ni un ataque visible. Fue algo más silencioso y, por eso mismo, más peligroso: la certeza absoluta de que todo estaba a punto de derrumbarse — y de que ella estaba en el centro del desastre.

El apartamento parecía demasiado pequeño. Las paredes, demasiado cerca. Cada ruido de la calle la hacía estremecer. El celular vibraba con notificaciones que ya no tenía el coraje de abrir. Reportajes nuevos. Teorías. Comentarios crueles.

Pero nada la aterraba tanto como lo que no estaba siendo dicho.

Clara caminaba de un lado a otro, los dedos temblando mientras sostenía un vaso de agua que no conseguía beber. El comprobante de la transferencia estaba sobre la mesa, doblado y arrugado, como si el papel pudiera desaparecer si ella lo maltratase lo suficiente.

— Yo no hice eso — repetía para sí misma. — Yo no mandé a matar a nadie.

Pero la verdad era más compleja.

Ella recordaba la rabia.

El deseo irracional de que Isadora simplemente… desapareciera.

Recordaba frases dichas en momentos de descontrol.

De reclamos hechos para las personas equivocadas.

Y, por encima de todo, recordaba haber pedido ayuda — sin preguntar cómo vendría.

El teléfono sonó.

Clara atendió al primer toque.

— Adriano — dijo, con la voz fallando. — Me van a arrestar.

— Clara, respira — él respondió del otro lado, firme de más. — Nadie va a arrestar a nadie ahora.

— No entiendes — ella insistió. — Están cavando todo. El coche. El hospital. Las cuentas. Encontré un comprobante, Adriano. Una transferencia que yo no recordaba.

El silencio del otro lado duró segundos de más.

— ¿Una transferencia para quién? — él preguntó, cauteloso.

— Para una empresa fantasma — respondió. — De mecánica. Cerca de la fecha del accidente.

Adriano cerró los ojos.

— Clara… — comenzó — ¿hiciste alguna cosa?

— No — ella respondió rápido de más. — Quiero decir… no directamente. Yo solo… hablé de más. Me desahogué. Dije que quería que ella desapareciera.

— ¿Con quién? — él preguntó, ahora serio.

— Con gente que decía poder ayudar — ella respondió, llorando. — ¡Yo no pensé que… que esto se volvería esto!

Adriano sintió el suelo ceder bajo sus pies.

— ¿Tienes noción de lo que estás diciendo? — preguntó, controlando la voz. — Puedes haber sido usada como gatillo para algo que salió de tu control.

— Ellos me usaron — Clara gritó. — ¡Están intentando echarme todo encima!

— Clara — él dijo, firme — necesitas parar de hablar ahora.

— ¡Estoy enloqueciendo! — ella respondió. — Hay alguien siguiéndome. Hay gente llamando y colgando. ¡Alguien dejó una flor en mi coche!

Adriano se heló.

— ¿Qué flor?

— Blanca — ella respondió. — Igual a las que le gustaban a Isadora.

El silencio se instaló pesado.

— Esto no es policía — Adriano dijo, lentamente. — Esto es alguien queriendo desestabilizarte.

— Ella volvió — Clara susurró. — No puede ser… pero volvió.

— Isadora está muerta — Adriano respondió, más para sí mismo que para ella.

— ¿Y si no lo está? — Clara insistió, en pánico. — ¿Y si todo esto es ella vengándose?

— Clara, estás perdiendo la noción — él respondió. — No mezcles culpa con fantasía.

Pero Adriano no tuvo certeza absoluta de lo que decía.

Horas después, Adriano estaba sentado en su oficina oscura, las manos entrelazadas, respirando hondo como alguien que intenta mantener un edificio de pie con el propio cuerpo.

La investigación avanzaba rápido de más.

Y Clara se estaba volviendo un riesgo real — para sí misma y para él.

— Control — murmuró. — Necesito control.

Fue cuando el celular vibró nuevamente.

Lívia.

Él dudó antes de atender.

— ¿Estás bien? — ella preguntó, la voz calmada de más para el caos que se esparcía.

— No — él respondió, sincero. — Y creo que tú sabes de eso.

— Sé que Clara está en pánico — dijo Lívia. — Personas culpables suelen estarlo.

— Ella no es una asesina — Adriano respondió. — Solo… imprudente.

— Imprudencia mata — Lívia dijo, sin emoción. — Principalmente cuando encuentra gente dispuesta a ganar con eso.

Adriano respiró hondo.

— Estoy intentando mantener todo bajo control — dijo. — No dejar que esto se vuelva un espectáculo.

— Control no es silencio — Lívia respondió. — Es asumir lo que puede salir a la luz.

— Hablas como si supieras exactamente lo que va a suceder — él dijo.

— Porque sé cómo historias mal resueltas terminan — ella respondió.

Hubo una pausa.

— ¿Estás conmigo en esto? — Adriano preguntó.

Lívia demoró algunos segundos para responder.

— Estoy del lado de la verdad — dijo. — Sea ella cual fuere.

La llamada terminó dejando a Adriano con más preguntas que respuestas.

En aquella madrugada, Clara tuvo certeza absoluta de que alguien estaba en el corredor del edificio.

Oyó pasos. Una respiración. Un leve arrastre.

Llamó a la policía. Nada fue encontrado.

Pero, cuando volvió para el apartamento, encontró algo sobre la mesa.

Un sobre.

Dentro, apenas una frase digitada:

“Lo que deseaste… sucedió.”

Clara cayó de rodillas, el papel escurriéndose de sus dedos.

— Fuiste tú… — susurró. — Yo solo quería que ella se fuera.

Del otro lado de la ciudad, Lívia Montenegro observaba la lluvia caer por la ventana, el celular apagado al lado.

Ella no había enviado flores.

No había hecho llamadas.

No había dejado billetes.

Pero sabía exactamente quién lo había hecho.

Y sabía, también, que Clara estaba siendo empujada para el colapso final.

— La verdad no necesita gritar — murmuró. — Ella solo necesita esperar.

Adriano Bastos intentaba mantener la calma.

Clara Bastos estaba desmoronándose.

Y, entre ellos, el pasado comenzaba a exigir un precio que ninguno de los dos estaba preparado para pagar.

1
Yacqueline Pineda
me gustaría no se a ustedes que Isadora no quede con Adriano la engaño y eso para mí no se perdona
Luz Gonzalez Lambaren
enredo tras enredo , que huevita
Blanca Chepote
YO TAMBIÉN ,NO ENTIENDO NI MERDI🤣
Gladys Dona
Realmente se está haciendo monótona la novela no salen de los dos que si que no y nunca se supo quien la salvo
Ma Guadalupe Moreno Gonzalez
muy aburrida y sosa🤣
Gladys Dona
Realmente la actitud de ella no la entiendo Venganza juntadas almuerzo cena que quiere sacar de personas que la TRAICIONARON
Gladys Dona
Empieza los conflictos entre Adriano y Clara ella no confía en Livia y tienes toda la razón el pasado vuelve pero no para conquistar a Ariano si no para hacerle pagar su Traición
Gladys Dona
Porque la persona que la salvo del.incendio no da nombre porque la quiso salvar
Gladys Dona
Pueden cambiar el rostro pero la voz no la cambia eso tendría que haberle llamado la atención al Infeliz de Adriano
Gladys Dona
Quien la habrá sacado y que la dieran por muerta agárrense Adriano y la putizorra de Clara qué el.pasado vuelve y el Karma también
Gladys Dona
Es novela pero por eso mi marido me decía no hay que comentar por más que sea tú mejor amiga porque después la que creo amiga quiere lo que es tuyo y te busca hasta que caes y ella misma después te muestra las pruebas así te separas y es muy cierto no en todos los casos pasa una amiga traidora pero hay muchísimo que ni idea que su marido anda con la que cree su mejor amiga otras le dicen como mi hermana
Ma Guadalupe Moreno Gonzalez
ya esta muy aburrido
Maria Dolly Arenas Arenas
hay. no me gustó pensé en otro trama más disyinto
Silvia Chena
muy entretenida, me ayudó mucho pasar una parte de mí soledad
Silvia Chena
puede ponerse ese apellido sincasarse
Silvia Chena
NO CRITIQUEN,, porque no escriben ustedes
Silvia Chena
NO CRITIQUEN
yennifer rodriguez
Me gustó mucho éste trabajo porque no fue la protagonista sufrida, por todos los acontecimientos, supo cómo canalizar, supo diferenciar, crecer... A la autora te lo agradezco y te felicito por mostrar una novela con firmeza, Resiliencia, perspectiva del cómo las personas en un mundo tan vanal se puede crecer, caer y levantarse, dar continuidad sin romperse y sin miedo, sobretodo sin miedo...!!
yennifer rodriguez
Ahora si tienen miedo, 😠😠 los dos deben pagar por traidores 😠😠..
Rubby Muñoz
Isadora necesita terapias psicológicas está muy golpeada y con el trauma no lo supera para seguir adelante
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play