NovelToon NovelToon
Coincidimos Demasiado Tarde

Coincidimos Demasiado Tarde

Status: En proceso
Genre:Amor eterno / Amor prohibido / Amor de la infancia
Popularitas:716
Nilai: 5
nombre de autor: Jasali

Coincidimos Demasiado Tarde es una novela romántica y emocional sobre dos personas que se encuentran en el momento equivocado de sus vidas, cuando ya existen compromisos, heridas y decisiones difíciles de enfrentar. Lo que comienza como una conexión imposible termina convirtiéndose en una historia intensa de amor, culpa, separación y verdad, donde cada decisión tiene consecuencias reales. Entre silencios, pérdidas y reencuentros, ambos deberán descubrir si el amor puede sobrevivir cuando llega demasiado tarde… o si algunas historias simplemente cambian para siempre a quienes las viven.

NovelToon tiene autorización de Jasali para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Lo que empezó a cambiar sin permiso

Coincidimos Demasiado Tarde

Capítulo 17:

Lo que empezó a cambiar sin permiso

Después de aquella conversación, ninguno volvió a mencionar directamente el tema.

No hablaron sobre acostumbrarse.

No hablaron sobre el miedo.

No hablaron sobre lo que estaba creciendo entre ellos.

Pero eso no significaba que hubiera desaparecido.

Al contrario.

Parecía crecer con más fuerza cada día.

Las semanas anteriores habían estado llenas de preguntas.

De dudas.

De intentos por entender lo que estaba pasando.

Sin embargo, algo diferente comenzó a ocurrir.

Por primera vez, ambos dejaron de analizar cada emoción.

Y empezaron simplemente a vivirla.

Ella fue la primera en notarlo.

Una tarde cualquiera estaba organizando unas cosas en casa cuando sonó una notificación.

Miró el teléfono.

Era él.

Como tantas otras veces.

Pero esta vez no sintió sorpresa.

Ni nervios.

Ni incertidumbre.

Sintió tranquilidad.

Y aquello la dejó pensando.

Porque durante mucho tiempo había asociado los sentimientos intensos con emociones complicadas.

Con ansiedad.

Con miedo.

Con dudas.

Pero él comenzaba a provocarle algo distinto.

Calma.

Una calma que no esperaba encontrar.

Abrió el mensaje.

"¿Cómo va tu tarde?"

Nada extraordinario.

Nada profundo.

Y sin embargo, aquella simple pregunta consiguió hacerla sonreír.

Se dio cuenta de que ya no esperaba grandes conversaciones.

Ni momentos especiales.

Le bastaba con saber que él estaba ahí.

Mientras tanto, él atravesaba una situación parecida.

Aquella mañana había salido temprano.

Tenía compromisos pendientes.

Lugares a los que ir.

Personas con las que reunirse.

Pero durante todo el día aparecía el mismo pensamiento.

Ella.

No de forma constante.

Sino en pequeños momentos.

Cuando escuchaba una canción.

Cuando veía algo interesante.

Cuando ocurría algo que quería compartir.

Y aquello comenzaba a parecerse demasiado a una vida compartida.

Aunque todavía no lo fuera.

Esa noche hablaron durante horas.

Como ya era costumbre.

La conversación fue ligera.

Divertida.

Natural.

Se contaron historias de infancia.

Anécdotas que nunca habían compartido.

Recuerdos absurdos que terminaron provocando carcajadas.

Hubo un momento en que ambos estaban riendo tanto que olvidaron por completo todos los problemas.

Todas las complicaciones.

Todas las preguntas.

Y fue precisamente ahí donde ocurrió algo importante.

En medio de una conversación cualquiera, ella se quedó observando la pantalla.

Y comprendió algo.

Hacía mucho tiempo que no se sentía tan feliz de forma tan sencilla.

Sin esfuerzo.

Sin expectativas.

Sin necesidad de demostrar nada.

Simplemente feliz.

La realización la sorprendió.

Porque durante semanas había estado concentrada en el miedo.

Miedo a sentir demasiado.

Miedo a equivocarse.

Miedo a las consecuencias.

Y en medio de todo eso había olvidado algo importante.

También estaba siendo feliz.

Mucho más feliz de lo que quería admitir.

La noche siguió avanzando.

Y entonces apareció una pregunta inesperada.

—¿Puedo confesarte algo? —escribió él.

Ella sintió curiosidad.

—Claro.

Pasaron varios segundos.

Luego apareció el mensaje.

—Hoy me sorprendí buscándote entre las cosas buenas que me pasan.

Ella leyó la frase dos veces.

Después tres.

Porque era sencilla.

Pero tenía una profundidad enorme.

—¿Cómo así? —preguntó.

La respuesta llegó lentamente.

—Cuando algo bueno ocurre, mi primer impulso es contártelo.

Y hoy me di cuenta de eso.

El corazón le golpeó el pecho.

Porque ella hacía exactamente lo mismo.

Y ahora ya no podía negarlo.

Durante varios segundos permaneció mirando la conversación.

Finalmente escribió:

—A mí también me pasa.

El silencio que siguió fue breve.

Pero significativo.

Porque ambos estaban entendiendo algo nuevo.

Ya no se estaban convirtiendo únicamente en una parte importante de los días difíciles.

También estaban comenzando a formar parte de los días felices.

Y eso tenía un peso completamente distinto.

Porque es fácil buscar compañía cuando uno está triste.

Lo difícil es pensar en alguien cuando todo está bien.

Y ambos habían comenzado a hacerlo.

Más tarde, cuando la conversación estaba terminando, él escribió una frase que quedó resonando en la mente de ella mucho después de apagar el teléfono.

"Creo que nos estamos convirtiendo en hogar sin darnos cuenta."

Ella permaneció inmóvil.

Porque aquellas palabras describían exactamente lo que sentía.

No pasión descontrolada.

No emoción pasajera.

Hogar.

Ese lugar donde uno descansa.

Donde puede ser quien realmente es.

Donde no necesita fingir.

Esa noche tardó mucho en quedarse dormida.

Y mientras observaba la oscuridad de su habitación comprendió algo que llevaba tiempo intentando evitar.

Ya no tenía miedo de que él desapareciera.

Ahora tenía miedo de cuánto dolería si eso ocurría.

Porque sin darse cuenta...

él había empezado a ocupar un lugar que nadie más había conseguido ocupar en mucho tiempo.

Y por primera vez desde que volvieron a encontrarse, entendió que el verdadero problema no era lo que sentían.

El verdadero problema era que cada día resultaba más difícil imaginar una vida donde el otro no estuviera presente.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play