NovelToon NovelToon
EL REY ALFA QUIERE SALVAR A SU OMEGA

EL REY ALFA QUIERE SALVAR A SU OMEGA

Status: En proceso
Genre:ABO / Hombre lobo / Reencarnación
Popularitas:5.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Gabitha

El reino de los hombres bestia prospera bajo el mando del rey alfa Samuel Costa… o al menos así lo cree el mundo.
Porque detrás de la reina falsa que ocupa el trono, Samuel oculta un secreto mortal: su verdadero cónyuge es un omega humano, Camilo, cuya mera existencia está prohibida por la ley.
Cuando la verdad sale a la luz, la traición cae como un golpe implacable. Uno a uno, sus aliados son asesinados. Samuel y Camilo mueren juntos sin haber podido aceptarse como los destinados que siempre fueron… hasta que el destino les concede un milagro.
Samuel renace en el instante en que su tragedia comenzó. Ahora, con la memoria intacta y el corazón ardiendo de arrepentimiento, hará lo que no hizo antes: proteger a su omega, desafiar al consejo real y reescribir el futuro, aunque para ello deba destruir enemigos ocultos y el propio sistema que lo traicionó.

NovelToon tiene autorización de Gabitha para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

SIN MÁS BODAS

Los vítores dentro del castillo hicieron que la gente fuera de él se llenara de alegría. Para muchos, aquel estruendo no era solo celebración, sino una aceptación tácita de todo lo que se estaba llevando a cabo dentro de esas paredes antiguas. El pueblo sentía esperanza, aun sin conocer los sacrificios que se estaban gestando en silencio.

Días antes de la gran boda, Samuel se encontraba recluido en la biblioteca real, rodeado de estanterías altas y libros antiguos. Leía textos relacionados con los protocolos del castillo, aunque llevaba varios minutos leyendo el mismo párrafo por novena vez ese día.

...“El rey de Lycanthe no puede romper el protocolo a menos que se requiera. No debe mantenerse atado a un solo matrimonio por la vida del pueblo. La seguridad del reino está por encima de cualquier deseo personal, ya sea como príncipe heredero o como rey.”...

Samuel cerró el libro con fuerza, apoyando la frente contra la mesa.

—Diosa Luna, permíteme encontrar una forma de rechazar los matrimonios que se vienen encima de mí —rogó en voz baja—. La vida de mi consorte vale más que un sinfín de matrimonios para asegurar el apoyo del pueblo.

No sabía qué hacer, qué decir ni qué mover para evitar que Camilo enfrentara problemas en el futuro.

Cada línea de esos libros parecía una condena escrita siglos atrás.

Julia y su madre le habían advertido de ir contra el protocolo. Sabían bien lo que implicaba desafiar al consejo. Pero Samuel no podía romperle el corazón a Camilo solo por ser su omega, ni permitir que su vida se viera amenazada por tradiciones arcaicas.

Entonces ocurrió.

Un libro cayó desde lo alto del estante, levantando una nube de polvo. Parecía olvidado, sin cuidado alguno. Samuel lo tomó con curiosidad y lo abrió con cautela. Al leer su contenido, su respiración se detuvo.

“Prohibiciones.”

El título podría haber pasado desapercibido para cualquiera, pero para Samuel fue como si la diosa Luna le hablara directamente. Allí, entre letras gastadas por el tiempo, encontró la respuesta que había estado buscando.

Había sido coronado delante de todos los presentes. Los vítores y aplausos aún resonaban en su memoria cuando, sin previo aviso, dio un paso al frente y se arrodilló ante su padre.

—Padre —dijo con voz firme—. Deseo aplicar tu última voluntad hacia mi omega.

El murmullo fue inmediato.

Klaus reconoció aquellas palabras. Años atrás, él mismo había intentado cerrar su harén. Su amor por Brisa no había sido el de una pareja destinada, pero se habían elegido, y eso había tenido un precio.

—Samuel… ¿qué está pasando? —preguntó Camilo, alarmado al verlo caer de rodillas frente al rey.

—Consorte real —intervino Klaus, mirando ahora a Camilo—, ¿planean ambos mantenerse unidos una vez terminado el proceso?

—No estoy entendiendo —dijo Camilo, acercándose—. Samuel, ¿qué sucede?

Samuel alzó la vista y lo miró con una determinación que hizo temblar el corazón del omega.

—Camilo, tú y yo fuimos unidos por la diosa Luna en los jardines de la flor Lira. Delante de todos declaro que serás el único omega al que toque, que mis ojos no verán a otra mujer ni a otro omega, y que mis manos no tocarán a ningún otro omega que no seas tú.

Un silencio sepulcral cayó sobre la sala.

Por cada palabra pronunciada, Samuel debía recibir un golpe. Era el castigo impuesto para que el consejo escuchara su petición: mantener solo relaciones diplomáticas y de amistad con otros reinos, sin matrimonios de por medio.

El primer golpe resonó con violencia.

Samuel no se movió.

Debía mantenerse firme; un solo gesto de debilidad afectaría el orden del castigo.

El segundo golpe llegó, y luego el tercero. Camilo observaba con los ojos llenos de lágrimas y admiración. Nunca pensó que Samuel estaría dispuesto a aceptar semejante dolor solo para no compartir su lecho con nadie más.

Ahora comprendía las palabras de su suegro.

—Yo también enfrentaré este castigo —dijo Camilo de pronto, arrodillándose junto a él.

—No —respondió Samuel de inmediato—. No es necesario. Por ti, Camilo, aceptaré cada golpe.

Hizo una seña a su madre para que sujetara a Camilo antes de que interviniera de nuevo.

Los miembros del consejo intercambiaron miradas tensas. Al ver la determinación del rey, permitieron que el mayor de los ancianos hablara.

—¿Qué es lo que desea, rey Samuel?

—Deseo que se me permita no tomar más esposos después del consorte Camilo —respondió sin titubear.

Los latigazos ya habían comenzado a teñir su traje de color carmesí.

—¿Tiene idea de lo que eso podría cambiar? —preguntó el anciano mayor.

—Lo sé —dijo Samuel con la voz firme pese al dolor—, pero no lo hago solo por él. Lo hago también por mí. Fuimos enlazados por la diosa Luna delante de las flores de Lira recién brotadas, y atravesamos nuestro celo y rut al mismo tiempo. Según el libro del consejo, el castigo que he recibido es más que suficiente para que se me conceda esta petición.

Los ancianos murmuraron entre ellos.

—Destinados… —susurró uno.

—¿Dónde se ha oído algo así? —replicó otro.

—Según la ley, el castigo ha sido aplicado —dijo un tercero.

—Y el consorte Camilo ha ayudado activamente al pueblo —añadió otro.

—Es cierto —intervino uno más—. Si nos oponemos o interrumpimos su unión, el pueblo se levantará contra nosotros.

—Basta ya —ordenó Natan, el anciano mayor—. Su majestad, rey Samuel, usted será quien sufra las consecuencias de este deseo.

—Las acepto —respondió Samuel—. No me opondré a mantener amistades, pero no permitiré otro matrimonio. No planeo que mi consorte muera por tener a otro en mi cama. Si la diosa Luna me lo ha dado como pareja, aceptaré cualquier cosa por él.

Camilo lo cubrió con su cuerpo, protegiéndolo.

—Que así sea —declaró Natan—. El consejo ha deliberado y permitimos, con gran fervor, que usted y su consorte sean recordados como los primeros alfa y omega en gobernar juntos sin ningún otro matrimonio

Camilo lo ayudó a ponerse de pie y lo llevó a otra habitación.

—¿Por qué? —preguntó el omega, con la voz quebrada.

—Porque no dejaré que te hagan daño —dijo Samuel, tomando su rostro entre sus manos—. Ni ahora ni nunca.

—Samuel… disculpa que pregunte —dijo Camilo mientras lo ayudaba a quitarse la camisa—, pero ¿cómo planeas hacer crecer el reino sin ningún matrimonio de por medio?

Las heridas en su cuerpo ya comenzaban a sanar.

—Créeme —sonrió Samuel—, no será necesario ningún matrimonio. Tú y yo estaremos siempre juntos. Lo prometo.

Hizo una señal de promesa con los dedos.

Camilo quiso pensar en el futuro, pero le fue imposible al ver aquella sonrisa. Comprendió todo lo que el alfa había soportado por él. Su corazón latía con fuerza.

Se querían solo el uno al otro. Sin traiciones, sin engaños.

¿Podrían ser aliados de otros reinos sin necesidad de bodas?

—No te preocupes por eso —dijo Samuel, sacándolo de sus pensamientos—. Me encargaré cuando llegue el momento.

Un edicto fue leído después de la boda ante el pueblo.

"El rey Samuel Octavio de Lycanthe ha decretado con el apoyo del consejo que no tomará mas esposos después de su esposo el consorte real Camilo..."

1
Dayavi
Me gusta tu trabajo sigue así te deseo muchos éxitos 😘🥰🥰🥰
Afrodita Hada♥️
muchas gracias por el capítulo 🫶🫶♥️♥️♥️
Afrodita Hada♥️
😭😭😭
Afrodita Hada♥️
😭😭😭😭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play