Kate Swanson normalmente sueña con su abuela y ella le previene de algunos sucesos o peligros. Cuando su novio Logan Walder quiso casarse con ella y sus padres aceptaron el compromiso en su lugar, comenzó a tener muchos sueños donde su abuela le mostraba su propia muerte y los sucesos previos a ella.
El responsable de su fallecimiento sería Logan y para eso no ocurriera debería impedir el matrimonio a como de lugar.
Su salvador le hará una propuesta que no podrá rechazar y para eso deberá ser su esposa.
¿Podrá Kate siendo la mujer de otro hombre impedir su muerte o los planes de Logan serán imposibles de evadir?
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿MELOCOTÓN?
KATE SWANSON
Steve me dijo que saldríamos. ¿Dónde? No tenía idea, ¿Para qué? No me lo había dicho. Él parecía tener planes que yo desconocía.
Caminamos. No hubo ningún automóvil esperándonos y aún era demasiado temprano para ir al concierto. Sentía una leve molestia en las piernas, algo que me hizo recordar mis años en preparatoria cuando hacía ejercicio sin haber realizado correctamente mis estiramientos.
-¿Qué ocurre?- Me preguntó
-Siento algunas molestias en las piernas- Vi su sonrisa de lado acompañada de una mirada indescifrable
-Que halagador tener ese efecto en ti. Tendremos un matrimonio muy divertido. ¿Te gustaría usar las uñas pintadas?
-Me gustan al natural. No tengo constancia para mantenerlas pintadas y además los productos de limpieza me quitaban todo- Su sonrisa cínica apareció
-Me refiero a las de los pies. Cuando estén en mis hombros se verían aún más atractivos- Sentí mi rostro en llamas y odié su sonrisa
-Si planeabas avergonzarme y molestarme a partes iguales has dado justo en el clavo- Me quejé y comencé a caminar sin saber dónde debía ir
-No sé por qué te enojas. ¿Mi sinceridad te molesta?- Su brazo se posó sobre mis hombros
Haber disfrutado lo que hicimos varias horas antes me molestaba. Eso no tendría que haber sucedido porque Steve y yo no nos conocíamos de ese modo. Me resultaba insultante.
Suspiré sabiendo que su práctica probablemente fue capaz de lograr que alcanzara la satisfacción, aunque no fue totalmente delicado ni cariñoso. La palabra que lo describiría con exactitud es "imponente" y eso no debía de ser así. Jamás me gustaron las personas autoritarias y por eso detesté cuando mi matrimonio fue impuesto.
-¿Qué te molesta tanto?- Me preguntó
-Tu experiencia te la dio ser un mujeriego. Limpiaba para ti, ¿Lo recuerdas?- Hice la mejor mueca de asco que pude
-Tu adorado ex prometido era más mujeriego que yo, ¿Sabías eso? El problema es que él no te dedicaba tiempo jamás y cuando lo hacía había gastado su energía en otras. ¿Escuchaste lo que dicen? Cuando el wifi está lento es porque muchos lo están usando- Puse los ojos en blanco
-No me interesa saber eso. Ya no estoy con él, puede darle su clave de wifi a quien quiera- Lo escuché reír
-Claro, ahora estás conmigo y la clave de mi wifi solo la tienes tú- Suspiré cansada, sintiendo como aún tenía esa molestia en mis piernas por su culpa
Llegamos a una tienda y entramos. Él comenzó a darme prendas para que entrara al probador. Lo hice, si algo aprendí es que con él lo mejor es no llevarle la contraria. De alguna extraña y molesta manera, expone sus argumentos y me deja fuera de juego. Siempre hizo lo mismo, pero lo más chocante es que ahora como su esposa es aún peor.
Descubrí que hacer compras con Steve cuando está más animado es más molesto porque se vuelve impaciente e insoportable.
Le mostré como me quedaban las prendas que escogió para mí y de mala gana debí girar para que vea mi cuerpo completo.
-Ese no te favorece. Te aplana el trasero- Entré al probador molesta, ¿Por qué debería importarme como se me ve el trasero si me sentía cómoda?
-Mmm ese te hace lucir sexy. Parece un melocotón- Pasó la lengua por sus labios
Iba entrando al probador y volví a salir.
-¿Melocotón? ¿De qué estás hablando?
-Siempre te miré el trasero- Puse los ojos en blanco y suspiré antes de entrar al probador
No sé si sentirme halagada o no por su comentario. Si mi cuerpo le gusta eso significa que me deseará más y eso me traerá molestias si sigue poniendo a prueba mi flexibilidad.
Salimos de la tienda y volvimos al hotel con varias prendas para mi.
-Eres tan extraña. La primera mujer a la que no le gustan los piropos- Sonrió de lado
-Halagaste una parte de mi cuerpo, no a mí. Eres la persona más irritante que conozco y para colmo de males, mi esposo- Se puso de pie delante de mí y me tomó de manera posesiva de la cintura
-Eres atractiva, tienes algo que me seduce y llama mi atención. ¿Te resulta irritante que sea tan sincero contigo?
Apoyé mis manos en su pecho queriendo poner distancia. Algo en su mirada me resultaba peligroso y el tono de su voz era imponente.
-Te acostumbrarás a mí. Pareces un conejillo asustado, pero me gusta saber que hay momentos donde puedes relajarte de una manera deliciosa- Me besó de una manera que me provocó demasiado calor y luego se alejó como si nada sucediera
Este matrimonio acabará conmigo o me dejará medicada para la tensión arterial. Jamás creí que casarme con Steve me haría sentir de esta manera, aunque a decir verdad nunca logré imaginarme en esta situación. No fui capaz ni de imaginarlo casado algún día.
El resto del día pasó en algo parecido a la calma a su lado. Acostumbrarme a su sentido del humor será todo un desafío porque es cínico, sarcástico y no logro distinguir cuando me habla en serio y cuando solo bromea.
Llegada la noche fuimos a cenar a un restaurante. Debí vestirme con lo que él escogió para mi y al salir de allí fuimos al concierto que lo hacía sentir ansioso y emocionado.
-Te ves muy guapa- Me sonrojé sin poderlo evitar y más cuando me besó
Estar con Logan se trataba de recibir halagos pocas veces y en el último tiempo solo críticas sobre mi cuerpo para estar acorde a lo que él y su madre esperaban ver.
Al menos sé que Steve no hace críticas destructivas y eso es lo que me proporciona cierta tranquilidad.
Estuvimos en la multitud ansiosa y eufórica. Steve me mantenía tomada de la mano para que no pudiese alejarme y perderme entre tanta gente donde sería muy difícil poder localizarme.
Cuando el cantante apareció en el escenario, él silbó emocionado y al momento del comienzo del show empezó a cantar. No creí que Steve pudiese mostrar una faceta tan real suya donde no había sarcasmo, sino genuina emoción y felicidad, pero me llamó poderosamente la atención.
Dejé que su alegría me contagiara y finalmente me permití alejar toda la tensión y preocupación que me invadió por semanas.
Mi vida cambió radicalmente, pero aquí, por una noche me sentí segura y feliz.
-Gracias por acompañarme- Me levantó en sus brazos y me besó cuando el show finalizó
Sonreí de manera genuina ante su gesto. Mi vida era un total y completo caos, pero al menos esta noche eso no me preocupaba en absoluto.