Seojun Kwog es un joven coreano de 23 años, proveniente de una familia de clase baja, que se encuentra en su último semestre de universidad. Ha conseguido una beca que le permite continuar sus estudios en Harvard, una de las instituciones más prestigiosas de Estados Unidos. Junto a su novia, Hae Kim, inicia esta nueva etapa. Al llegar a la universidad, Seojun conoce a Ariana Brown, conocida como la Princesa Brown, una figura popular y temida por todos en el campus. A partir de este encuentro, Seojun se verá atraído a un mundo donde el poder y el dinero son los valores predominantes.
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Capítulo 14 un gran evento
Seojun Kwog
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-Al concluir nuestra intimidad, la recosté a mi lado, donde me quedé reflexionando sobre lo sucedido. Nada de lo que pasó estuvo bien. A pesar de que ella me había indicado que lo hiciera, no debí tocarla. No obstante, no puedo negar que me gustó hacerlo. La observaba mientras tenía los ojos cerrados y se cubría con la sábana. Al besar su cuerpo, noté que tenía cicatrices en las costillas marcas de cigarros en varias partes. Sé de esto porque yo también tengo una cicatriz en mi brazo, resultado de un incidente con un hombre ebrio en mi infancia. Por lo que reconozco, le pregunto con curiosidad- ¿Ariana, estás despierta?
-Ella responde- Sí
-Entonces le digo- Quisiera preguntarte algo. ¿Qué te sucedió en las costillas? Tienes marcas de cigarros.
-Ariana se levanta rápidamente, cubriéndose y con un tono molesto me dice- ¡Eso no te importa! Sé que te dio asco verlas, pero deberías acostumbrarte a ellas.
-Observé cómo giraba su rostro hacia otro lado, avergonzada. Entonces, me levanté, tomé su rostro y la hice mirarme. Le dije- ¿Darme asco? En absoluto, nada de ti podría repelerme. Tienes un cuerpo hermoso y esas cicatrices son pequeños detalles que realzan aún más tu belleza.
-La inclino suavemente sobre la cama y la beso en los labios. Con ternura, retiro la sábana y comienzo a acariciar sus cicatrices con delicados besos. Me acerco a su rostro y, al ver cómo sus ojos se iluminan, me regala una hermosa sonrisa. Ella me besa de nuevo, y me siento irresistible ante su encanto; no puedo evitar quererla de nuevo, dejándonos llevar juntos por el momento. Sin embargo, en el fondo de mi ser, siento una inquietud: no estoy seguro de que todo esto sea lo correcto. Con el paso del tiempo, me encontré listo, mientras que Ariana aún estaba terminando de prepararse. La esperé en la sala y aproveché para llamar a mis padres y preguntarles sobre ellos y también sobre mi hermana menor. Al cabo de unos minutos, ella descendió por las escaleras y, al verla, no pude evitar pensar que lucía verdaderamente hermosa con ese vestido;
parecía toda una princesa, más bien una reina. Ella me sonrió y, correspondiendo a su gesto, tomé su mano y le dije- Te ves espléndida.
-Ella me responde- Tú estás muy guapo.
-Al salir, el chofer nos esperaba. Nos subimos al vehículo y, tras varios minutos de trayecto, llegamos a una gran mansión.
El chofer se baja rápidamente y abre la puerta. Al descender, le ofrezco mi mano a Ariana para que baje del auto, y ella la acepta. En ese momento, varios flashes iluminan el lugar, ya que un grupo de periodistas intenta acercarse a Ariana, mientras su guardaespaldas forma una barrera. Ella toma mi mano y comenzamos a caminar hacia el interior, momento en el que pregunta sobre nuestra relación y si éramos novios. Otros preguntaban por el empresario Leonardo, lo que me llevó a suponer que quizás sea un expareja de ella. Ella se detuvo y realizó una señal para que los guardias permitieran el paso a los periodistas. Entonces, dijo- Buenas noches y, al ser cuestionada sobre mi acompañante, aclaró: Él es mi novio, no tengo nada más que añadir.
- Ella me tomó del brazo mientras el guardia restablecía la barrera. Mientras los periodistas seguían gritando e insistiendo con más preguntas, ella me miró y comentó- ¿Qué importa si somos novios? No tiene relevancia que la gente lo sepa. No te alejes de mi lado.
- No le respondo. Caminamos y nos acercamos a un grupo de personas, mientras dirijo mi mirada hacia el entorno.
El lugar es inmenso y muy hermoso; se puede apreciar el lujo, que roza en lo extravagante. Noto que varios me miran y, mientras conversan, escucho decir- Señores, les presento a Seojun Kwog, mi novio.
- Yo me presento. - Buenas noches, mucho gusto, Seojun Kwog.
-Le hice una reverencia y, al sonreír, el señor me tendió la mano y se presentó. Me dijo- Es un gusto conocerte. Cuéntame, ¿de qué familia provienes? No reconozco ese apellido. ¿Qué oficio tiene tu padre?
-A lo que respondí- No provengo de una familia adinerada; mi padre trabaja como recolector en una granja.
-He observado cómo ellos muestran una expresión de sorpresa seguida de desagrado, a lo que Ariana responde- Señor Whoson, no importa de dónde provenga la familia de mi novio; lo único que importa es que ahora él forma parte de mi familia. Espero que no vuelva a manifestar esas expresiones, ya que son de mal gusto y constituyen una ofensa para la familia Brown.
-Noté cómo el señor cambia su expresión, visiblemente angustiado, y dice- Discúlpeme, señorita Ariana, no fue mi intención. Tiene toda la razón, le pido disculpas, joven.
-Ella concluye- Vámonos, Seojun.
-Ambos nos retiramos y caminamos durante unos segundos hasta que me detuve. Le dije- Ariana, ya quiero volver. Esta fue una mala idea. Estas personas me despreciarán por ser pobre, y no me avergüenza serlo, pero no quiero ser humillado más.
-Ella me respondió- Seojun, si deseas avanzar en tu carrera como ingeniero civil, es fundamental que aprendas a relacionarte con personas influyentes y con recursos. En tu vida, encontrarás a muchas personas como ellos, y la diferencia radicará en cómo tú enfrentes esas situaciones. No debes sentir temor ante el primer obstáculo, de lo contrario, nunca podrás progresar. Recuerda que estoy a tu lado y no permitiré que nadie te humille; la única que puede hacerlo soy yo. Ahora, vamos.
-Ella me toma de la mano y caminamos hacia un grupo donde reconozco a sus hermanos, junto a otros jóvenes de cabello rojo. También hay dos adultos que supongo son sus padres, ya que la mujer se parece mucho a Ariana por su cabello y rasgos faciales. Al acercarse a Ariana, ella me suelta y abraza a su madre, y luego a su padre, quien muestra un gesto de sorpresa. Señora, le dice -Ariana, ¿quién es el joven que te acompaña?
-Ella responde- Padres, les presento a Seojun Kwong; él es mi novio.
-Los tres se miran entre sí y luego la señora se acerca y dice- Mucho gusto, mi nombre es Camila Villalobos, soy la madre de Ariana.
-Yo hago una reverencia y le digo- Mucho gusto, mi nombre es Seojun Kwong; es un honor conocerla.
-Observo cómo el señor se acerca, nos estrechamos la mano y él dice- Mi nombre es Carlos Brown. ¿Desde cuándo son novios? ¿En qué trabajan sus padres?
- Intento hablar, pero Ariana interrumpe y dice- Somos novios desde hace dos meses. Él proviene de una familia trabajadora, no adinerada, así que no hay necesidad de indagar más sobre eso; no es relevante.
- El señor guarda silencio, pero percibo la incomodidad en su rostro. Se acerca a su esposa, mientras que el joven me observa de arriba abajo y me dice- Soy Fernando, el hermano mayor de Ariana. Por fin te conozco en persona, pero debo retirarme.
-Lo observo retirarse y, en ese momento, Ariana se acerca a mí y me susurra- No le prestes atención.
-Más tarde, los padres de Ariana comienzan a hacerme preguntas a las que no sabía cómo responder, así que ella se encarga de contestar. Me sorprende la facilidad con la que miente, lo que me lleva a seguirle el juego. La señora Camila nos invita a almorzar en su casa, y aceptamos la invitación. Después de que me presentaron a varias personas, algunos de ellos me entregaron tarjetas para que los contactara. Posteriormente, al llegar a casa, subimos a la habitación. Ella se sentó y comenzó a quitarse los tacones, así que me ofrecí a ayudarla. Luego, me pidió asistencia con su vestido y, tras bajarle la cremallera, este cayó, dejándola en ropa interior. Ella se acercó a mí, se inclinó y me dio un beso en los labios. No pude resistirme y pasamos la noche juntos. -