Crystal logra su sueño de entrar en una de las empresas más reconocidas del país, cuando pensó que todo estaría bien, se reencuentra con Tomas, su amor de instituto y el hombre que rompió su corazón, a partir de este momento todo en su vida comienza a ir cuesta abajo.
Tomas no espero volverla a ver, ella dejo un gran vacío en su interior, no sabia si quería mantenerla por odio o porque aún la amaba, así que la contrato como su asistente personal, y decide hacerle la vida imposible.... podrán superar su enemistad, y eliminar este sentimiento de odio y transformarlo en amor?. Los invito a leer mi novela Recuerda porque me amabas.
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Capítulo 12: El abismo entre los dos es irreparable?
Una semana después...
Crystal:
Empece la semana con energías, dispuesta a enfrentar los ataques de Tomás, la cuestión era que por alguna razón me estaba evitando, tal vez se hallaba demasiado ocupado o estaba incluso enojado.
No nos comunicábamos mucho, me dejaba notas de lo que necesitaba que hiciera por él, esto me pareció extraño, pero le resté importancia, y seguí como si nada.
La verdad es que desde que me permití dejar el pasado atrás me sentía más tranquila, y mi vida funcionaba mejor.
Había empezado a salir más y enfrentar mis miedos, pero no estaba sola en esto. Cristóbal me había invitado a salir y acepté. En esta semana nos fuimos conociendo un poco más y estaba segura de que él me gustaba.
Parecía ser que no todo se había arruinado como pensé...
Me hallaba en mi escritorio organizando unas carpetas, cuando una mujer habla.
"Hola otra vez" cuando levanto mi mirada, veo a una Renata sonriente, me quedo un rato en silencio y ella se torna un tanto incómoda "tengo una cita con Tomás, puedes anunciarme?", dice con fastidio.
Asentí "Por supuesto", respondí marque el número de Tomás y espere un momento. Mientras tanto observé a Renata, que estaba inusualmente hermosa con ese vestido corto.
Algo se removió en mi corazón, acaso ellos dos?... en ese momento, Tomás contesta al otro lado de la línea y dice simplemente "hazla pasar" y cuelga. Había sido un tiempo desde que escuché su voz y estaba segura que llegue a sentir anhelo por esto, pero también sentí dolor por su indiferencia, fue grosero como siempre.
Respire profundo y me contuve de dejar salir mi enojo, está semana había trabajado demasiado en mí, como para que un simple desplante por parte de Tomás me hiciera descender.
"Puedes pasar él te espera adentro" digo no muy segura de que entre
Ella me sonríe y dice "Gracias" le devuelvo la sonrisa aunque no sé porque, me desagradó.
Durante al menos una hora permanecieron adentro, y me encontré a cada tanto mirando esa puerta. Porque me sentía de esta forma?, y porque demoraban tanto?, que hacían allí.
Sacudí mi cabeza, y me negué a perder más segundos de tiempo pensando en eso, seguí con mi trabajo.
Después de unos 20 minutos. Escuche la puerta abrirse y salieron los dos. Observe a Tomás el cual aparto su mirada de mí, mi corazón se sintió desolado cuando me ignoró
Él me habló, pero no me miro en ningún momento cuando dijo "Saldré toda la tarde, te dejé todos los pendientes sobre el escritorio" asentí a su respuesta, no creí poder hablar.
Él se va sin despedirse, en cambio, Renata sí y me da una gran sonrisa triunfo. Hum al final consiguió lo quería no?, pensé en mis adentros, ahora estaban juntos.
Los vi alejarse, aunque no tomados de la mano, no sabía por qué pero mi corazón sintió tristeza, lo que sea que aún sintiera por Tomás, lo acepté muy a mi pesar, no podría ser. El abismo entre los dos era irreparable.
Tomás:
"Renata" dije levantándome de mi asiento para recibirla. Ella sonríe ante mi saludo, aunque es una mujer hermosa, no la veo de esa manera.
"Tomás" dice ella y cierra la puerta. Se acerca seductoramente hacia mí. Sabía que esto no podía ser bueno y debía parar lo que sea que Renata tuviera en mente.
"Sea lo que sea que estés a punto de hacer" la detengo en su lugar "no va a suceder ok?, esta cita es solo de negocios, tienes que entenderlo"
Ella hizo un gesto de molestia pero lo elimino rápidamente "Está bien" dice, se aleja y se sienta lejos de mí.
En el pasado no hubiese hecho esto, hubiese tomado lo que sea que me ofrecieran, pero la verdad era que ya no me interesaba Renata o cualquier mujer. Solo Crystal estaba en mi pensamiento, como siempre había sido.
Estuvimos hablando alrededor de una hora, sobre el proyecto que tenía en mente y en el cual, Renata quería invertir, una vez llegamos a un acuerdo, nos dispusimos a salir.
Veríamos algunos terrenos aptos para el proyecto, y esto nos tomaría toda la tarde. Estaba tan concentrado que no me fijé en como se vio para Crystal, vernos a mí y a Renata, salir después de una hora.
Al verla mi corazón comenzó a palpitar descontrolado, no podía esperar a hablar con ella y pedirle disculpas por todo. Pero me había mantenido alejado esta semana, por qué aún no sabía cómo debía proceder y sobre todo porque sentía mucho dolor por lo que le hice.
Aparte mi mirada de Crystal, cuando ella me observo, aún sentía vergüenza, no me sentía digno de esta mujer tan maravillosa. Pude ver solo en ese instante, que en sus ojos se reflejó confusión por mi reunión con Renata, seguro tendría dudas, pero las aclararía muy pronto.
Durante todo la tarde Renata estuvo insinuándose, tuve que soportar paciente, al parecer tenía un capricho conmigo, no sabía si era buena idea que fuera mi socia, dificultaría mis cosas con Crystal.
Una vez en el auto, ya terminada nuestra reunión ella dijo "Que te parece si bebemos una copa juntos" la voz de Renata suena algo seductora, pero la verdad no logra afectarme, como haría cierta voz...
Suspiró cansado y digo "Renata..."
Ella me interrumpe "Tal vez podríamos estar un rato solos después y..." su mano pasando por mi pecho y luego más abajo.
"Detente" mi voz suena fuerte, ella me mira enojada "Te dije que nada pasaría entre nosotros"
"Creí que después querías..." ella dice algo incómoda
"No es así, y quiero que esta sea la última vez que hagas una cosa como esta entendido?" ella asiente, y veo indignación en su mirada, no estaba acostumbrada al rechazo.
Y vaya que sorpresa, tenía mi espejo justo enfrente, no sabía lo odioso o prepotente que me veía cuando actuaba de esta forma, cuando me rechazaban, por algo la gente no quería estar conmigo, había mucho que tenía que cambiar y lo sabía. Y lo haría solo por Crystal, esta vez no pensaba arruinarlo.
"Entonces que tal si tomamos algo, como socios que somos" su voz suena más seria. Asiento conforme.
Me dirijo a un pequeño cafe- bar de lujo que hay cerca de la empresa, planeo tomar algo con Renata y después dejar que se vaya por su cuenta, no le daría pie para que se hiciera ideas.
Al llegar allí no esperé encontrar a Crystal con mi rival, Cristóbal Luna. Los observé se hallaban demasiado felices, inherentes a lo que pasaba a su alrededor. Ver sonreír a Crystal siempre hacia cosas en mi interior, ahora solo podía sentir dolor, esas dulces sonrisas no estaban dirigidas a mí.
Como era que ellos se veían tan íntimos?, acaso se estuvieron viendo todo este tiempo?
Mi respiración y mi pulso se hicieron más rápidos, esto no podía ser... "No es esa tu asistente?" pregunta Renata y asiento " No sabes lo mal que se puede ver eso para tu compañía, tu asistente tomando una copa con Cristóbal, podría ir a la cárcel por vender información a la competencia"
La miró enojado "Cierra la boca, no es así ella jamás haría algo como esto" ella me mira no reconociéndome, mi temperamento estaba al borde del colapso, nadie hablaría así de ella.
Respiré profundo y guardé la calma, porque esta vez confiaría en Crystal.
"Creo que debes retirarte, esto ya no es de tu incumbencia" le digo con enojo controlado.
Renata me mira molesta pero se aleja. Apreté mi mano en puño, mirando enojado a Cristóbal, no permitiría que se entrometiera entre nosotros.
excelente historia muchas gracias, Dios te bendiga siempre