Crystal logra su sueño de entrar en una de las empresas más reconocidas del país, cuando pensó que todo estaría bien, se reencuentra con Tomas, su amor de instituto y el hombre que rompió su corazón, a partir de este momento todo en su vida comienza a ir cuesta abajo.
Tomas no espero volverla a ver, ella dejo un gran vacío en su interior, no sabia si quería mantenerla por odio o porque aún la amaba, así que la contrato como su asistente personal, y decide hacerle la vida imposible.... podrán superar su enemistad, y eliminar este sentimiento de odio y transformarlo en amor?. Los invito a leer mi novela Recuerda porque me amabas.
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Capítulo 11: Si tropezamos con misma piedra tal vez sea para sanar
Tomás:
Cuando llegue a su apartamento, no espere encontrarme con Antón, pero justo allí estaba esperando sentado en el suelo, con una mujer.
Baje de mi auto y él inmediatamente me reconoció. Se levanta del suelo y me enfrenta "Que haces aquí" dice él enojado, la chica a su lado nos mira confundida.
"No es bastante obvio, necesito hablar con Crystal" dije caminando justo hacia mi destino.
"No hablarás con ella" él grita, y me detiene.
"Cariño que es lo pasa cálmate" dice la mujer tomándolo de su brazo, para que no haga algo estúpido.
¿Cariño? Acaso oí mal "ustedes dos son pareja" pregunto a la mujer
"Que te importa, lárgate de aquí antes de que te saque a patadas" me dice Antón entre dientes
Aunque debí estar enojado, por la forma como me hablo, no lo estaba, me sentía más intrigado por la cercanía que tenían Antón y esta mujer.
Antón no se contuvo y se abalanzó hacia mí, pero la mujer lo detiene "carajo Antón dime que pasa" grita la mujer.
"Irina él es Tomás, el sujeto que hizo sufrir a Crystal" la mujer me mira entendiendo la situación.
"Que quieres con Crystal" dice la tal Irina, cruzándose de brazos en posición defensiva.
Le sonreí a Irina retándola, esto ocasionó que se sonrojara " Quita tus despreciables ojos de mi esposa" el rostro de Antón estaba rojo del enojo
Toma a Irina y la pone detrás de él, acaso dijo que era su esposa?.
"¿Es tu esposa?", preguntó pero él no responde, mi mirada se dirige, hacia su dedo anular el cual está rodeado por una argolla plateada, al igual que la de Irina que se hace visible, al sostener el brazo de Antón.
Los miro confundido "Creí que tú y Crystal eran pareja" Antón se ríe sin gracia
"Siempre piensas mal Tomás, jamás fue así con Crystal, fue como ella te dijo ese día, somos como hermanos, pero tú decidiste no creerle a cambio de eso la hiciste sufrir" él grita hecho una furia.
Irina me mira enojada, y algo asustada por su esposo que está totalmente descontrolado.
Él comienza a gritarme todas las cosas que tuvo que pasar Crystal, por mi culpa. Cada palabra era una daga en mi corazón. Como podía decir que esto no era cierto?, yo hice esto.
Siempre pensé que lo que pasó ese día había sido culpa de Crystal, pero no fue así, todo fue a causa mía.
Escuche en silencio todo lo que me tuvo que decir Antón, cuando se detuvo e Irina se lo llevo a un lado para qué se calmará. Me di la vuelta y huí como el cobarde despreciable que era.
Cuando estuve en mi apartamento, mis lágrimas llegaron a mí como un mar interminable de dolor. "Que he hecho" decía entre lágrimas.
En ese momento me di cuenta que no sentía rencor o incluso odio hacia Crystal. Yo sentía eso por mi mismo, porque sabía en el fondo que había hecho algo mal. Sabía en el fondo que ella siempre dijo la verdad, yo había destruido nuestro amor.
Crystal:
Cuando llegue a mi apartamento, lo primero que hice fue verme en un espejo, esa charla con Cristóbal, me había dejado un tanto sentimental, me quede un rato allí viéndome, analizándome.
En ese instante recordé mi pasado doloroso como lo llamaba. Acepté que aunque comprendía a mí yo del pasado, no debí dejarme vencer tal fácilmente por las ofensas y los maltratos a los que me vi sometida en el Instituto, no debí darles el placer de verme sufrir, debí ser más valiente y luchar a pesar del dolor tan fuerte que sentía en el momento.
Pero ahora no importaba, las cosas siempre pasan por algo, y Dios lo había querido así, esta experiencia solo me había hecho más fuerte.
Al aceptar esta verdad una gran carga se fue mí, observándome decidí que no dejaría que el pasado me alcanzara, debía dejarlo todo en el olvido. Si Tomás quería luchar, contra mí, no le daría la satisfacción de hacer lo mismo.
Sonreí a mi reflejo, hace tiempo que no me sentía tan llena de vida, a partir de ahora traería a mi vieja yo, la de antes de conocer a Tomás.
Llevaba tanto tiempo con este dolor y este estancamiento, que fue tan fácil y liberador cuando lo dejé ir en segundos
excelente historia muchas gracias, Dios te bendiga siempre