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Una Alfa Rebelde

Una Alfa Rebelde

Status: En proceso
Genre:Yuri / Romance / Embarazo no planeado
Popularitas:1.8k
Nilai: 5
nombre de autor: maite lucía

Una alfa rebelde
Alismeidy, una dominicana indomable en Italia, choca con una refinada omega. Entre secretos, caos familiar y deseo prohibido, el instinto salvaje de esta alfa pondrá su mundo de cabeza.

¿Podrá esta Alfa indomable domesticar su instinto y ser madre?

NovelToon tiene autorización de maite lucía para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2

Yo iba caminando por las calles de Italia como quien lleva un muerto en el hombro. El sol me daba en la nuca, pero yo lo que sentía era un frío de esos que te dan cuando tú sabes que en tu casa te espera un juicio final. "¡Concho, Alismeidy, tú sí eres salada!", me decía yo misma. Una cosa es que a uno le digan vaga, otra es que te digan que vas a ser mamá de un muchacho que ni te acuerdas cómo fabricaste.

Cuando llegué a la puerta de mi casa, oí el escándalo desde la esquina. En mi casa nadie habla, ahí todo el mundo vocea como si estuviéramos en medio de un mercado en Santo Domingo. Suspiré, me encomendé a la Virgen de la Altagracia y empujé la puerta.

—¡Llegó la joya de la corona! —soltó Junior, mi hermano, que estaba tirado en el mueble con una mascarilla puesta, seguro regalo de la doña de 40 que lo mantiene—. ¿Qué te pasa, Alis? Tienes una cara de que te comiste un limón podrido.

—Cállate la boca, Junior, que tú no eres quién para hablar —le solté yo, tirando las llaves en la mesa.

En la cocina, mi mamá, Doña Altagracia, estaba batiendo un chocolate que olía a gloria, pero su cara no era de muchos amigos. Mi papá, Don Ramón, estaba sentado con el periódico, aunque yo sé que no estaba leyendo nada, solo estaba esperando a ver por dónde yo salía.

—Miren familia... tengo que decirles algo —dije, y el silencio que se armó fue tan pesado que se podía cortar con un cuchillo de cocina.

—¿Qué hiciste ahora, Alismeidy? —preguntó mi papá sin bajar el periódico—. ¿Te metiste en un lío con la policía? ¿O es que por fin decidiste que vas a mover una paja y buscarte un empleo?

—Peor, Papi... mucho peor.

Yarielis, mi hermana la "cerebrito", salió de su cuarto con un libro de gastronomía francesa bajo el brazo y unos lentes que la hacían ver más inteligente de la cuenta. Ella nos miró a todos, soltó un suspiro de esos de "yo no pertenezco a esta familia de locos" y se apoyó en el marco de la puerta.

—De seguro es un drama existencial de los tuyos, Alis —dijo Yarielis con su tonito fino—. Según la literatura clásica, los Alfas como tú suelen tener crisis de identidad por su falta de propósito. ¿Te sientes vacía?

—¡Vacía se va a quedar la cuenta del banco! —exclamé—. Miren, la cosa es que... hay una muchacha. Una Omega. Inglesa ella, muy fina. Y dice que... que está embarazada de mí.

El chocolate de mi mamá dejó de batirse. El periódico de mi papá cayó al suelo como una bomba. Junior se dio una nalgada de la risa y se cayó del mueble.

—¡Ja, ja, ja! ¡Mi hermana la "macho men" metió la pata! —voceaba Junior revolcándose en el piso—. ¡Te lo dije, que por andar de 'viva la vida' te iba a salir un muchachito! ¡Ahora sí es verdad que se armó el reperpero!

—¡Cállate, Junior, pedazo de animal! —le gritó mi mamá, pero su cara estaba cambiando. De la sorpresa pasó a una sonrisa que me dio miedo—. ¿Un nieto? ¿Alismeidy, tú me estás diciendo que voy a ser abuela? ¡Ay, gracias, San Antonio! ¡Por fin un milagro en esta casa de vagos!

—¡Espérate, Altagracia, no te emociones! —Don Ramón se levantó como un resorte, con la cara roja—. ¡¿Un nieto?! Alismeidy, tú no tienes ni para comprar un pampers. Tú lo que eres es una vaga que se pasa el día mirando para el techo. ¿Cómo tú vas a mantener un carajito? ¿Con qué aire? ¿Tú crees que los muchachos se alimentan de tu "rebeldía"?

—Papi, si ella es inglesa, seguro tiene cuartos —metió la cuchara Junior, ganándose un boche de mi papá.

—¡Usted se me calla, que usted es otro que vive de las mujeres! —le gritó Don Ramón a Junior—. Aquí la única que sirve es Yarielis, que se va para España a estudiar. Los otros dos lo que me van es a dar un infarto.

Yarielis negó con la cabeza mientras leía un párrafo en voz alta:

—"El caos es la forma en que la naturaleza nos dice que algo nuevo va a nacer". Pues prepárense, porque si Alis va a ser madre, ese niño va a necesitar terapia desde el primer día. Alis no sabe ni freír un huevo, ¿cómo va a cuidar una vida?

—¡Yo sí sé freír un huevo! —le grité, aunque era mentira, siempre se me pegan—. Pero el problema no es ese... el problema es que ella viene para acá. ¡En la tarde!

—¡¿Cómo que para acá?! —vocearon todos a coro.

—Ella se llama Elizabeth —expliqué, sudando frío—. La familia de ella la botó de su casa en Londres porque no saben quién es el papá... o sea, yo. Y como ella es una Omega de esas de "linaje puro", parece que eso es un pecado mortal allá. No tiene a donde ir.

Mi mamá se puso las manos en la cabeza, pero no de tristeza, sino de planificación.

—¡Ay, Dios mío! ¡Una gringa en la casa! Hay que limpiar el cuarto de los regueros, hay que comprar café del bueno, no de ese barato que compra Ramón. Alismeidy, tú te me bañas y te pones una ropa decente, que no quiero que esa muchacha crea que somos unos salvajes.

—¡Mami, tú no entiendes! —le dije desesperada—. Yo no quiero ser mamá. Yo quiero seguir mi vida tranquila. Yo soy una Alfa, se supone que yo soy la que mando, ¡pero esa mujer me tiene el juego trancado!

—¿Tú eres Alfa? —Don Ramón se me acercó y me puso un dedo en el pecho—. Un Alfa de verdad protege a su prole. Un Alfa de verdad trabaja, suda la gota gorda y no deja que su sangre pase trabajo. Si tú eres tan Alfa como dices, ahora es que lo vas a demostrar. O te pones los pantalones, o te saco de esta casa a patadas junto con tu gringa.

Justo en ese momento, se oyó un toque en la puerta. Pero no un toque de esos dominicanos que parecen que van a tumbar la casa, sino un toque rítmico, elegante: toc, toc, toc.

Junior abrió la puerta de un tirón, todavía con la mascarilla puesta. Ahí estaba ella. Elizabeth. Llevaba una maleta de esas caras, un vestido que costaba más que nuestra casa entera, y esa cara de ángel que te hacía querer pedirle perdón por existir.

—Good afternoon... quiero decir, buenas tardes —dijo Elizabeth con su acento que parecía que estaba masticando seda—. ¿Es aquí donde vive la "Alfa loca"?

Mi mamá salió corriendo y la agarró por los hombros como si fuera una hija perdida.

—¡Ay, mi hija, pero qué linda tú eres! ¡Pasa, pasa! No le hagas caso a este payaso con la cara blanca, ese es Junior, el que no hace nada. Yo soy Altagracia, la que va a criar a ese muchachito porque esta hija mía es una desconsiderada.

Elizabeth entró a la sala y miró todo con curiosidad. Miró los cuadros de la Virgen, miró el abanico que hacía un ruido como si fuera a despegar un avión, y luego me miró a mí. Yo me quería esconder debajo del comedor.

—Así que este es tu "castillo", Alismeidy —dijo ella con una sonrisita de lado.

—Es humilde, pero con amor —soltó mi papá, tratando de sonar civilizado aunque estaba que echaba chispas—. Mire, doñita Elizabeth, aquí somos gente de trabajo... bueno, mi esposa y yo, y la pequeña que va para España. Estos dos —nos señaló a Junior y a mí— son los que dañan el promedio. Pero no se preocupe, que aquí a ese nieto no le va a faltar un plato de moro.

—Gracias, señor Ramón —dijo Elizabeth, sentándose con una elegancia que hacía que nuestro mueble viejo pareciera un trono—. Sé que mi llegada es un problema, pero Alismeidy tiene que entender que la vida de "chica rebelde" se acabó. Un hijo cambia las prioridades.

—¡Eso es lo que yo digo! —gritó mi mamá—. Alismeidy, desde mañana, te me vas con tu papá a ver en qué bodega te dan trabajo, o te pones a vender empanadas en la esquina, ¡pero tú vas a traer dinero para esa criatura!

—¡Pero Mami! —protesté yo.

—¡Pero nada! —me cortó mi mamá con los ojos encendidos—. O te pones las pilas, o te quito el nombre. ¡Una Alfa vaga no es hija mía!

Junior se acercó a Elizabeth y le susurró:

—Oye, cuñadita, ¿en Londres no hay más amigas tuyas que busquen un Alfa así como yo? Porque mi "Sugar" ya me tiene medio cansado.

Don Ramón le soltó un pescozón a Junior que se oyó en toda Italia.

—¡Respeta, carajo!

Yarielis, que no había dejado de mirar a Elizabeth, finalmente habló:

—Interesante. Una Omega dominante de clase alta con una Alfa puro y vaga de clase trabajadora. Es un experimento social fascinante. Elizabeth, ¿te gusta la cocina mediterránea? Porque en esta casa lo único que vas a comer es mangú y salami si no me ayudas a practicar mis recetas.

Elizabeth se rió, una risa dulce que me dio un escalofrío en la espalda.

—Me encantará probarlo, Yarielis.

Yo me quedé parada en el medio de la sala, viendo cómo mi familia, que hace cinco minutos me estaba acabando, ahora estaba haciendo planes con la gringa. Me sentía como si me hubieran hecho un "corralito". Yo, la Alfa pura que no respetaba reglas, ahora estaba atrapada entre una mamá obsesionada con los nietos, un papá que me quería poner a trabajar, una hermana que me usaba de experimento y una Omega que, aunque no me acordaba de ella, me miraba como si fuera la dueña de mi vida.

—Bueno, Alismeidy —dijo Elizabeth, levantándose y acercándose a mí hasta que pude oler de nuevo ese aroma a miel y canela—. Parece que ya somos familia. ¿Me ayudas con la maleta a "nuestro" cuarto?

—¿Nuestro? —pregunté con los ojos como platos.

—¡Claro que sí! —voceó mi mamá—. ¿Tú pretendes que la madre de mi nieto duerma en el mueble? ¡Tú te vas para el piso y ella duerme en tu cama!

Caminé hacia mi cuarto arrastrando la maleta, sintiendo que mi libertad se escapaba por la ventana. Pero mientras subía, miré de reojo a Elizabeth. Tenía que admitirlo, la gringa estaba "dura". Si este era el fin de mi vida de loca, por lo menos el castigo era muy bonito. Pero de que iba a ser un caos, iba a ser un caos. Porque en esta familia de locos, nada termina bien sin que antes se arme un tremendo "juidero".

—¡Alismeidy! —gritó mi papá desde abajo—.

¡Mañana a las seis de la mañana en pie, que te voy a enseñar lo que es trabajar de verdad, so vaga!

Suspiré. "Ay, mi madre... lo que me espera".

Continuará....🔥

🔥Alismeidy Damiron Sánchez

20 años

Alfa Puro

🌷Elizabeth Taylor Johnson

19 años

Omega Puro

1
Pamela Duran Sandoval
rayos esto se esta poniendo color de hormiga 💓💓💓
Pamela Duran Sandoval
no quiero pensar como se va a poner elizabet cuando se entere del casamiento
Michica Omegavers: Más adelante lo vamos a ver 🤭
total 1 replies
yusmery gomez
muy cómica de la vida real me encanta 😍☺️👏👏👏👏
yusmery gomez
😍😍😍😍 buenísima está nueva novela 👏👏👏👏👏
yusmery gomez
me encantó quedé ☺️☺️☺️☺️☺️😍
yusmery gomez
buenas madrugadora autora excelente novela
Pamela Duran Sandoval
excelente novela muy buena gracias
yaneth fan del GL fuerte
me encanto el primer capitulo y no se si seguir leyendo por creo que se terminará esa trama tan perfecta 😭
Michica Omegavers: Puedes seguir si te gusta 🥰
total 1 replies
yaneth fan del GL fuerte
veamos lo de que estas echo 🤭
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