NovelToon NovelToon
Manipulacion

Manipulacion

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Escuela / Enfermizo
Popularitas:211
Nilai: 5
nombre de autor: ML08

Cuando una persona esta vulnerable a todo lo que pasa a su alrededor, sin darse cuanta, la gente se aprovecha de la inocencia y traumas para satisfacer sus necesidades. Temor, dolor, felicidad, tristeza, emociones que nos pueden jugar en contra si no somos capaces de controlarlo.

Esta historia se trata de una vida que lo sobrelleva como puede despues se pasar por muchas cosas en su infancia, maltrato, drogas, problemas domésticos y manipulacion familiar.

Advertencia: esta historia contiene drogas, traumas, alucinaciones, armas, sangre, v1olac10nes, entre otras. Se recomienda discrecion a todo caso que leas este libro.

Estas advertido.

NovelToon tiene autorización de ML08 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Un dia normal... Supongo

...Acto 1...

20 de Marzo. Cafetería H. 17:40

Hoy me tocó trabajar todo el día, Manuel se tomó el día libre, estaba preocupado porque le empezaron a dar dolores de estómago después de una noche alocada que tuvo hace dos días. Me tomo como consejo futuro y que me va a invitar a un helado por cubrirlo. La verdad me lo merezco, no es por ser exagerada pero la facultad realmente cansa.

-En diez minutos me retiro - susurre mirando el reloj de pared. Hoy me sentía cansada, no tenía energía, supongo que es porque estoy haciendo tiempo completo.

Me dirigí hacia el vestidor mirando mi teléfono, Manu estaba tratando de contactarme. -Amigo, cinco llamadas lpm - frunci la entre cega. Fui a su chat y le mando un mensaje “que molesto que sos hermano”. Salí por la puerta trasera y veo su auto estacionado en frente del café, esperándome con la ventana baja y voltea a verme con una sonrisa.

-Si soy tan molesto no hubiese aceptado a que te invite un helado -

-Acepte por el helado solo, no por vos -

-Mentirosa -

Subí a su auto y empezaron a subirse las ventanas. -Hace un re calor - dijo acomodándose el pelo, yo estaba mirando a la calle, veía a muy poca gente, la mayoría parecía volver del trabajo, los compadezco.

Mientras íbamos por las calles del centro, empece a ver los edificios altos del alrededor, departamentos lujosos rodeaban todas esas calles, carteles de publicidad electivas olvidadas de cambiar y grafitis por todos lados. Paramos en un semáforo, mientras Manuel estaba hablando yo seguía concentrada mirando hacia afuera, y cuando nos movimos de nuevo, por alguna razón me surgió mirar hacia el costado. Una publicidad invadía una pared que estaba llena de grafitis, ahora tenía una de una medicina que se creó hace años. Decían que esa medicina te rejuvenece en cuestión de semanas, los resultados fueron buenos, sus precios subieron y tuvieron buenos ingresos, los llamaron “Youngest” en español “la más joven”.

-Cami -

Manu me llamo haciendo que me voltee rápidamente hacia él sorprendida por escuchar mi nombre después de distraerme por algunos segundos.

-Ya estamos en la heladería, elegí que helado queres antes de entrar -

-Okey -

Salimos del auto y Manu noto mi cabeza hacia abajo, levanto la mirada y no la ignoro, solo apoyo mi mano en mi hombro. -¿Qué sabor elegiste? -

Él no es el tipo que ignora mis sentimientos y eso me hizo reír. -Chocolate, banana split y vainilla -

-Qué básico que sos, pedite… no se, algo mas tropical, siempre pedis los mismo -

-Nunca tuviste quejas de mis gustos ¿Por que ahora si? -

-Pobra algo nuevo, un sabor nuevo. Experimenta -

Por alguna razón sus palabras me dejaron confundida, probar algo nuevo es lo que me propuse este año pero no entiendo por qué no puedo, mi rutina es muy segura y simple. Siempre se me dijo que actúe neutral ante la gente y no exalte mis sentimientos o pensamiento. Vivir una vida nueva nunca me lo propuse.

-Vos decis que experimente más -

-¿Hablamos de los sabores de helado? -

-No, hablo de mi vida cotidiana -

Manuel mira hacia adelante pensando, sabiendo mi condición, obvio que sabe a lo que me refiero.

-Si vos queres hacerlo, pero hacelo pero con moderación, no quiero que sufras otra vez -

-Si obvio, no pienso hacer mucho, solo quiero probar -

El sonido de la caja registradora sonó, dándonos a entender que ya era nuestro turno.

-Hola chicos ¿que van a pedir? -

Después de dar nuestros pedidos nos pidieron que siguiéramos en la siguiente fila para decir de nuevos nuestros sabores. Quedamos esperando y al momento que me dieron el mío me pongo de costado para esperar a Manu atrás suyo pero por sin querer me choco con una chica. -Uy perdón - dije mirándola con un tono algo tonto para disculparme, pero la chica solo me rebajo y se fue.

-Ah, es ella - dije con algo de indiferencia.

-¿Quien? - Manu apareció con su helado de tres bochas y me dio una servilleta para limpiarme la mano que había chorreado un poco de helado.

-Es chica es de la facultad que voy, estaba molestado a una mina antes -

-¿La de pelo negro? -

-Si -

La chica vestía ropa ajustada, con lo espalda y frente desnuda y sus piernas gordas que acaparaban toda la vista, pelo negro liso y suelto. -Parece una chica con plata - dije sin pensarlo mientras la veía de lejos.

-Capaz que lo es… bueno, vamos al auto a comer esto, aparte así prendemos el aire -

-Bueno -

Al dirigirnos, perdí de vista a la chica. No importa.

Nos subimos y al toque prendimos el aire, un suspiro de cansancio y alegría sacamos al sentir el aire en nuestra cara. Empezamos a comer el helado callados, en el transcurso de la comida, parecía que Manu quería hablar de algo conmigo, así que lo mire e inmediatamente oculta su mirada de mi poniéndose rojo. Estoy acostumbrada a saber cuando Manu tiene algo y lo quiere largar pero le da vergüenza.

-¿Por qué siempre me miras así? - dijo mientras tenía el helado en la boca.

-Esta es mi cara de “sacarlo porque rompo la cara” -

-Ay -

Manu se quedó en silencio teniendo el helado entre sus manos, parecía algo incómodo. Pero parecía que algo le preocupaba. Me lo quedé mirando hasta que me aburrí y le di una cachetada en la nuca -habla mierda -

-Estaba pensando en que si te la estaban pasando bien en la facultad -

-¿Era eso?... Yo diría que si, no tengo amigos, tengo una compañera con la que hablo habitualmente para hacer un trabajo pero nada más que eso. Sabes que siempre me divierto con libros -

-ya lo sé, pero si llegas a tener amigos ¿Que pensarías de mi? -

-Si pensas que no voy a juntarme más con vos, estás equivocado. Me diste tu confianza en todo y eso lo aprecio -

-Me alegro -

-Además, sabes demasiado -

-A bueno -

Nos mantuvimos hablando por bastante rato, no hablamos de este tipo de cosas pero siempre nos mantuvimos en contacto mediante a memes o razones de la vida cotidiana de cada uno, yo ya no tengo nada para contarle, pero el siempre me habló de su hermana, es mas, hasta tengo su número de teléfono. La hermana me conoció y me nombró como su cuñada en ese entonces y Manuel se puso rojisimo por esa misma razón. Fue divertido pero nunca nos vimos así.

-Vamos otro día a la casa de mis viejos, hace banda que no te ven y te extrañan aparte, más que a su propio hijo -

-Ya nos nombramos como hermanos Manu, es obvio que me quieren mas a mi -

-Mal, que paja -

Mi teléfono vibró, de nuevo mis padres. Sus mensajes eran confusos y me entretenían, ellos siempre supieron como sacar este lado de mi, admito que no me gustaba pero lo hacen porque había un punto de no poder separarme de la pantalla y era difícil dejar de hacerlo. Pero justo vi la mano de Manuel que me desconcentró completamente de mi cabeza. Me miró algo desconcertado y triste, apago mi teléfono y el sonido del motor empezó a escucharse. Agarro mi celular y los guardó en su bolsillo en completo silencio.

Yo mire hacia afuera, menos mal que tengo a Manu, más que hermano mi salvador. Cuando empecé a trabajar era muy organizada con mi horario, no hablaba con nadie, vivía en mi cabeza siempre pensando que hacer para mantener ocupada mi cabeza, hasta que apareció el. Una sonrisa de oreja a oreja siempre me despertaba de mi sueño que nunca tenía fin. Empecé a relacionarme con él, me acompañaba a mi casa, me invitaba unas birras, bares y hasta pijamadas con su hermana. No podía vivir sin que este imbécil se metiese en mi vida. Una sonrisa salió de mi mientras miraba hacia afuera con el fuerte calor y lo hermoso que se veían las nubes en el cielo. -Gracias por estar conmigo Manu - voltee hacia él y mi cara se tranquilizo, no estaba neutral, un sentimiento de tranquilidad que no se expresa con facilidad y ternura, algo que realmente deseas que esté y lo tienes a tu lado hace que este sentimiento crezca.

-De nada, se lo que era eso, y te voy a tirar el celular a la calle si vez ese mensaje de nuevo -

-Okey, hacelo. Pero no voy a tener como contactarte -

-Entonces te cambio el chip, problema resuelto -

Carcajadas salían de mi boca. No podía ver su cara de enojado por esa pequeñez, aunque no lo es tanto para los dos. No creo que haya otra persona que me entienda y pueda darme lo que él me da.

El día pasó volando. Dimos unas vueltas más para poder pasar más tiempo juntos. No es muy habitual que lo hagamos igual. Se despidió con el brazo levantado y yo voltee para entrar al edificio. Esperaba ver al recepcionista de nuevo pero no está. Aun se me hace raro pero bueno.

Me dirigí nuevamente al ascensor mientras este estaba cerrado, el botón no hacía falta presionarlo por que ya de por si estaba bajando. Al abrirse las puertas, una pareja que vivían arriba de mi llevaban maletas y se dirigieron hacia la salida, un auto ya las estaba esperando afuera pero ellos vivieron menos tiempo que yo acá. Si no me equivoco unos dos años aproximadamente.

-Qué raro - susurre.

Subí al ascensor con las esperanzas de que esos hombres de negro no aparezcan nuevamente, finalmente subi, en el transcurdo del ascensor nada parecia raro, menos mal que no aparecieron, se me haria mucho mas sospechoso si es que eso pasa. Al llegar a mi piso, el sonido del ascensor sonó más fuerte de lo que pensé, hasta me sorprendió.

Cuando salí, quedé congelada. Si mi vista no me falla, ese dos personas son las que vi antes en el ascensor pero esta vez, vestian raro, ropa toda blanca y los zapatos negros, pésima convinacion la verdad. Cambié mi cara drásticamente e incliné la cabeza para hacerles frente.

-¿Los puedo ayudar en algo señores? - pregunte. Mi tono resonó en todo el piso que estaba en silencio, sus caras estaban descubiertas pero me miraban fijamente como si realmente yo hiciera algo malo.

-Disculpe nuestra incumbencia, somos del FBI, nos informaron anónimamente había un homicidio por esta zona pero no pudimos encontrar el departamento -

No pueden ser más sospechosos, si son de la FBI tendrán que tener una orden para allanar el hábitat de una persona pero al parecer no la tienen y para rematar no sabe en que piso está el homicidio y también se lo dicen así como si nada a una civil.

-Lo siento pero están en el piso equivocado, no tengo ni idea de quien fallecio aqui pero le aseguro que en este piso no sucedió nada -

Los hombres se callaron, no creo haber sido taan directa diciendo que no son del FBI pero espero que a mi no me metan.

-Disculpe por incomodarla, por favor contáctenos si sabe algo señorita -

Me ofrecieron su tarjeta de presentación pero no decía la compañía, me hice la boluda como si no me diera cuenta de eso y deje que se vayan mientras los miraba de lejos, ninguno me miró de nuevo pero lo sospechoso es que se van como si nada.

Entre a mi departamento, no quería saber nada, me la bajaron esta noche. -Vamos a ver la tele - me fui a bañar y cambiar, un olor a pollo tenía en el cuerpo, me pregunto si Manu también me sintió. -¿Que digo? Manu tiene mas olor a culo que yo -

Deje recalentando la comida que me pedí ayer por delivery, la mitad de un hamburguesa y las papas me las morfe ayer obvio. Sali de bañarme, me puse mi bata y me puse a comer en el sillón.

Mientras miraba tranquila me percato que no tengo mi celu, se lo di a Manuel, mas que seguro que no me lo dio para cambiarme el número del celular. Mejor, no creo poder hacerlo la verdad.

Estaba tan concentrada en la tele que mi vista vio algo blanco en la puerta del depto, era una carta pasada por abajo. Me levanté a verlo porque sabía que eran de esos hombres, la agarre y la di vuelta, ahí fue cuando mi vista se nublo, mi apellido estaba escrito con los nombres de mis viejos. Tire inmediatamente la carta, estaba exaltada y preocupada, no me podía concentrar, las palabras se me juntaban y no me dejaban pensar, las voces de mi cabeza combinadas de las de mi viejo y las de Manu. No podía moverme, me iba a desmayar, mis ojos cada vez se ponían más borrosos al punto de estar tan ciega y con un calor y frío cada vez más notorio para que finalmente mis ojos se cerraran y yo cayera al suelo.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play