Siempre he creído que contaba con una familia unida y llena de amor. Sin embargo, un día la desgracia se presentó en mi vida. Fue en ese momento cuando todo cambió y la tragedia me llevó lejos del amor de mi vida. Este doloroso acontecimiento me abrió los ojos y me hizo darme cuenta de quienes eran realmente mis verdaderos enemigos, aquellos que siempre habían estado a mi alrededor, ocultos tras una falsa fachada de cariño y apoyo.
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Episodio 1
EN EL PRESENTE
Mis ojos se abren de repente al experimentar un agudo dolor en la entrepierna. Parpadeo repetidamente en un intento por enfocar mi visión, pero resulto incapaz de hacerlo; los golpes severos que he recibido en el rostro han dejado mi vista completamente nublada. Con manos temblorosas, rozo mi pie y descubro que está atrapado en una cadena que me impide huir de este horrendo lugar. La desesperación y el intenso sufrimiento que me inundan me llevan a gritar enloquecida, lamentándome por la angustiosa situación en la que me encuentro, Mientras me encuentro en la habitación, oyendo el sonido de alguien que entra, una profunda sensación de terror inunda mi ser. Intento refugiarme en un rincón, buscando ocultarme del miedo que me invade por el recuerdo de lo que me hicieron los hombres que me raptaron. Sin embargo, un escalofrío recorre mi cuerpo cuando siento la mano cálida de alguien deslizarse sobre mi piel fría y desnuda. No puedo contener un grito que brota de mis labios ante la sorpresa y el horror de esa sensación.
Con el corazón acelerado y la voz temblorosa, me atrevo a preguntar: ¿Quién anda allí? Mi mente está llena de pánico, anticipando lo peor, mientras espero una respuesta que pueda sacar la ansiedad que me consume.
●Mathius: Ingresé a la escotilla del barco en el que tengo el honor de ser capitán, pues soy un pirata y la vida en el mar es mi única realidad. Sin embargo, un sentimiento de inquietud me invadió. Noté que varios de mis hombres habían salido mucho antes de lo habitual, y ahora regresaban a bordo con un aire sospechoso. Estaba convencido de que algo ocultaban, algo que habían escondido en este lugar. Con cautela, bajé al interior del barco, sosteniendo un velón que iluminaba tenuemente el espacio. Para mi sorpresa, al apuntar la luz del velón hacia el rincón más oscuro, descubrí a una mujer de una belleza deslumbrante, cuya presencia parecía completamente fuera de lugar en medio del ambiente áspero y rudo de un barco pirata, A pesar de que su belleza estaba marcada por las huellas de un sinfín de golpes, seguía brillando con una luz especial. Me acerqué a ella y la toqué suavemente, pero ella se retiró rápidamente, asustada por mi contacto. Noté el temor en sus ojos y, tratando de tranquilizarla, le dije: Cálmate, por favor. Necesito que me digas qué haces aquí y cuál es tu nombre. Así podré encontrar una manera de ayudarte a escapar de este lugar tan horrible. ¿Me escuchas?
● Inés: ¿Por qué debería confiar en las palabras de un miserable filibustero como tú? Ni siquiera puedo ver tu rostro. Y si tú fuiste uno de esos desgraciados que me raptaron, tú, aléjate de mí de una buena vez. Las lágrimas comienzan a brotar con facilidad, el dolor se apodera de todo mi cuerpo y empiezo a gritar. Pero este hombre, sin piedad, me cubre la boca con su mano.
●Mathius: Te digo que te calles. ¿Crees realmente que si yo te hubiera raptado estaría aquí ofreciéndote ayuda? Porque, aunque tú no lo sepas, si alguno de mis hombres lleva a cabo un secuestro, ya sea de un noble o de una sirvienta, ni siquiera el capitán recibiría ayuda. Esa es una regla de nuestra hermandad. Así que, por favor, cállate de una vez y escúchame muy bien: tú saldrás de aquí y regresarás a tu casa sana y salva. No sé ni por qué me meto en este maldito problema por esta mujer, pienso para mí, pero no puedo abandonarla en este lugar.
●Inés: Escucho atentamente las palabras de este hombre, aunque no tengo idea de quién es. Su voz me envuelve en una calma profunda. Con suavidad, él retira su mano de mi boca, y yo asiento a lo que me dice. Sin embargo, una inquietud me acompaña: si todo esto es real, ¿no se verá él envuelto en problemas a causa de mí? Con la voz entrecortada, le expreso mi preocupación; le aseguro que lo siento mucho, y las lágrimas comienzan a brotar de mis ojos sin cesar,Realmente no entiendo por qué me está sucediendo esto a mí. Hoy, precisamente hoy, era el día de mi boda, un momento que debería ser el más feliz de mi vida. No comprendo por qué tengo que enfrentar esta situación tan dolorosa. Nunca he hecho daño a nadie, lo juro. Solo deseo regresar a casa, a un lugar donde me sienta segura y tranquila. Por favor, ayúdame.
●Mathius: No puedo entender por qué, al ver a esta mujer llorando, siento que mi corazón se quiebra en mil pedazos. Tomo sus manos con suavidad, pero ella intenta zafarse cuando siente el calor de mi toque. Le digo con firmeza: No te preocupes. Te prometí que serías libre, y voy a cumplir con esa promesa. Solo confía en mí, cueste lo que cueste; te sacaré de este lugar, ¿me entiendes? Observo su rostro, que aunque marcado por el sufrimiento y los golpes, sigue siendo de una belleza innegable. Poco a poco, su expresión, que al principio refleja dolor y angustia, comienza a transformarse, adoptando un semblante más sereno,Debo irme ahora; no puedo permitir que descubran que ya te he visto. Así que, por favor, espérame aquí. Pronto podrás ser libre. Suelto su mano con delicadeza y salgo de la escotilla hacia mi camarote. Una vez dentro, me apresuro a llamar a mi hombre de confianza. 'Bernabé, ven aquí, necesito que me ayudes con algo importante'.
●Bernabé: Dígame, capitán, ¿en qué puedo ayudarle? Me doy cuenta de que está un poco ansioso; nunca antes lo había visto así.
●Mathius:eres la persona en la que más confío. Si no fuera por la importancia de esta situación, jamás te pediría que infringieras nuestras normas. No puedo explicarte exactamente por qué, pero necesito tu ayuda para rescatar a la mujer que se encuentra en la escotilla. Quiero que la lleves a uno de nuestros botes y que la dejes en el lugar que ella te indique. Yo no puedo hacerlo, ya que debo encargarme de distraer a los demás para que no se percaten de lo que está ocurriendo.