Él trataba de calmarla cuando escucha que alguien dijo.
• qué hombre tan malo, cómo puede hacer llorar a esa joven, que vergüenza.
Naín no soportaba ver como todos lo miraban, como si fuera el peor hombre del mundo, que había lastimado a una jovencita indefensa, eso no le gustaba, inseguro le dice.
• Por favor no llores, yo dije que haré lo que me pidas y eso voy a hacer; pero deja de llorar, para que podamos hablar.
La joven le sonríe, limpia sus lágrimas y le dice.
• vamos al registro civil, vamos a casarnos de una vez.
Naín no podía creer lo que escuchaba, era una tontería lo que esa jovencita le pedía, pero ya se lo había prometido, su palabra dada era su firma, era lo más valioso que tenía en su vida, indeciso, nervioso le dice.
• Espera, para hacer eso se ocupan los documentos, no solo podemos presentarnos y casarnos; además ni siquiera me has dicho tu nombre.
La joven le sonríe y con su voz dulce le dice.
• Me llamo María Eugenia, tengo 20 años y seré tu esposa; ahora vamos a tu casa, recogemos tus documentos y de ahí al registro civil.
Nain suspira profundamente, no sabía cómo reaccionar a lo que ella le decía, sentía que había caído en la tonta trampa de una joven loca y no sabía cómo salir de ese problema, tenía que hacerla cambiar de opinión, hacer que le regresara su palabra dada; él simplemente no podía aceptar algo así, no podía casarse y complicar su vida.
María Eugenia se le quedó mirando, esperando su respuesta, pero él solo miraba el suelo, sin responder nada, con la cara enrojecida, por lo molesto que estaba, porque se sentía acorralado por una jovencita.
Él pensó en decirle que cambiara su petición, pero en ese momento escucha la voz de uno de los médicos, que le dice.
• señorita, se puede ir a su casa, ya está bien, solo tiene que pasar a pagar a caja y se puede retirar.
María Eugenia con una gran sonrisa le dice.
• tienes que pagar para irnos a tu casa, vamos por tus documentos o vas a faltar a tu palabra, eres de esos hombres que no dan la cara.
Nain se tensó, no iba a dejar que nadie dudara de
su palabra, en ese momento su orgullo pudo más
que cualquier cosa y con su voz seria dice.
• Yo soy un hombre que cumple lo que promete, voy a pagar y regreso por ti, haremos lo que tú pidas; solo te pido que lo pienses bien.
Un matrimonio no es un juego.
María Eugenia con una firmeza le dice.
• Yo sé muy bien lo que te pido, solo me falta saber una cosa ¿Cómo te llamas?
Necesito saber el nombre de mi futuro esposo.
Nain suspira profundamente y resignadamente contesta.
• Me llamo Nain…
Ya regreso.
Nain va a pagar la cuenta, después de un rato regresa con su hoja de alta, la ayuda a levantarse y salen del hospital.
La ayuda a subir a la moto y se va directo a su departamento.
Ella le pide que la cargue, porque su pierna le dolía por la herida y había muchas escaleras para subir a su departamento.
Él sin nada de ganas la toma en sus brazos y empezó a subir las escaleras, iban en silencio.
María Eugenia no dejaba de ver su rostro, lo tenía muy cerca de ella, estaba encantada con lo que miraba, era un hombre muy guapo y su rostro era perfecto.
Pero lo que más le gustó fue la fuerza que tenía, que subió con ella todas esas escaleras hasta el 6 piso.
Nain entró a su pequeño departamento, dónde había una pequeña cocina, una mesa con dos sillas, una sala chica, dos puertas; él le indica que una es la puerta de la habitación y la otra puerta era un pequeño baño completo.
En el momento que él la dejó en el suelo, se empezó a mover por el pequeño departamento, se mete a su habitación y con su voz dulce le dice.
• Futuro esposo, dame un pantalón y una playera, necesito quitarme este estorboso vestido o prefieres que este solo con ropa interior.
Nain se sintió avergonzado con esas últimas palabras, no podía creer lo que le decía, era tan descarada, que lo hacía sentir tan incomodo.
Molesto sacó un pantalón suave y una playera, se los puso en la cama, después empezó a caminar a la puerta, darle espacio para que se cambiara; pero ella toma su brazo y con su voz pícara le dice.
• Futuro esposo, no te vayas, ayúdame a cambiarme.
Nain voltea a verla, sin querer mira el escote de su vestido, que dejaba ver su pecho algo grande, su hermoso cuello, sus brazos destapados; tragó saliva con fuerza, solo de imaginarse lo que le pedía, y esa petición era excitante, tentadora.
María Eugenia mira como su rostro se pone colorado, le sonríe y divertida empieza a decir.
• No pienses de más, solo quiero que bajes el cierre, yo no voy a poder; mira está en la espalda y tiene seguro.
Este vestido está hecho solo para que un hombre se lo quite a una mujer.
Nain tragó saliva con más fuerza al escuchar esas últimas palabras y sin decir nada se acercó a ella, se colocó en su espalda; su cabello tapaba su espalda y se miraba que ella no pensaba hacer nada, pensaba dejarlo solo.
Nain levantó su mano temblorosa, con algo de trabajo recoge su cabello, para descubrir su espalda, lo coloca en sus hombros.
Tuvo que suspirar muy fuerte para controlarse, entrecerró sus ojos y pensó "maldición que me pasa, por qué estoy temblando como un joven de 15 años, estoy loco, como si nunca hubiera hecho algo así, que absurdo, mis manos tiemblan solo por esta tontería; Nain contrólate, eres el asesino más despiadado del mundo y una jovencita te está haciendo temblar de esa manera te miras ridículo" estaba tan metido en sus pensamientos, que no sintió el tiempo que pasó hasta que la escuchó.
María Eugenia al ver que los minutos pasaban y él no se movía, solo se había quedado parado detrás de ella, con su voz divertida le dice.
• Nain, ¿te pasa algo? ¿Por qué no bajas el cierre?
Estar parada es cansado y ya pasaron 10 minutos, solo baja el cierre, no es algo tan difícil o ¿Sí?
Nain se puso tenso y con sus manos temblorosas empezó; le dio un poco de trabajo quitar el seguro del vestido, después de pelear un poco con el seguro, empezó a bajar el cierre y sin querer tocó más de una vez su piel.
Él pudo sentir su suavidad, esa pequeña espalda era hermosa, tan delicada, por primera vez en su vida, sintió el deseo de tocar un poco más, era como el terciopelo de la tela más fina del mundo.
Naín había estado con muchas mujeres, más que nada por trabajo, para conseguir sus objetivos, siempre fue con mujeres de dudosa reputación, pero esta vez, sentía que no era lo mismo, sentía que ella era algo especial y su cuerpo estaba reaccionando a su belleza a la inocencia que parecía tener.
...****************...
...----------------...
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Muchas gracias por el apoyo ☺️
Si te gusto el capítulo deja el megusta y tu comentario.
Muchas gracias espero el capítulo de mañana les guste
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 84 Episodes
Comments
Livia silva mejias
esto huele a Trampa, 🤔 aquí hay gato encerrado... el no debe ni puede aceptar lo q está loca le propone
2024-08-11
1
🌺 Diglass 🇵🇦🤗🌺
cual es el apuro de esta chica de casarse y más con un desconocido
2024-07-22
1
Mari Delgado Flores
¿Quién caza a quién?
2024-07-10
0