El día de la boda por fin llego, los padres de los esposos estaban ansiosos y alegres, reían felices por la boda. Todos menos sus hijos.
Bethany estaba envuelta en un vestido blanco que resaltaba su juventud y, al mismo tiempo, reflejaba la solemnidad de la ocasión. Se encontraba en la habitación, mirándose en el espejo, pero la imagen que devolvía no era la de una novia radiante, sino la de una joven atrapada en una realidad que no había elegido.
Su madre, presente en la habitación, no hacía más que agregar un toque amargo al ya tenso ambiente. Las palabras de desánimo se posaban sobre Bethany como una pesada carga, empujándola hacia la tristeza y desesperación.
—Esta es mi hija, quien enorgullece a la familia Sonríe- tu abuela habría estado tan orgullosa de ti … Si tan solo estuviera aquí. Pero, claro, no hay forma de cambiar eso. Tú sabes cómo era ella con las tradiciones y el honor de la familia -dijo la madre, dejando un rostro nostálgico y pesar en sus palabras.
Bethany, sintiéndose abrumada, le pidió a su madre que se retirara por un momento antes de que comenzará la ceremonia. Necesitaba un espacio para procesar sus emociones, para enfrentar sola la realidad que se cernía sobre ella.
El silencio de la habitación se llenó con sus suspiros entrecortadas mientras miraba su reflejo en el espejo. La imagen de una novia triste y resignada le devolviste la mirada. Los ojos que solían brillar de esperanza ahora estaban nublados por lágrimas deprimidas
-¿Cómo llegue a esto? -Se preguntó en un susurro, su voz apenas audible en la penumbra de la habitación.
Sus pensamientos la llevaron a través de recuerdos de días más felices, cuando la vida aún le pertenecía. La idea de casarse con un hombre que apenas conocía, y mucho menos amaba, parecía un destino demasiado cruel.
No obstante, entre la tristeza y la desesperación, Bethany encontró una chispa de determinación. Se recordó a sí misma que, a pesar de las circunstancias, ella seguía siendo dueña de su propio ser, aunque fuera en la privacidad de sus pensamientos.
Tomo una respiración profunda, seco las lágrimas que amenazaban con caer y decidió enfrentar el desafío que tenía ante sí. Se forjó una sonrisa en el rostro, una sonrisa que ocultaba sus verdaderos sentimientos, pero que era lo que el mundo esperaba de ella.
Salió de la habitación con paso firme, llevando consigo la máscara de felicidad que se esperaba. En el pasillo, su madre y algunos invitados la esperaban, listos para dirigirse hacia la ceremonia.
Bethany caminó hacia el altar, el vestido blanco fluyendo a su alrededor ²como un recordatorio constante de las expectativas y obligaciones que pesaba sobre ella. Michael la esperaba con una expresión que no revelaba emoción alguna.
Mientras avanzaba, se preguntaba cuánto tiempo podría sostener la sonrisa en su rostro antes de que la fachada se desmoronara. La boda estaba en marcha, y Bethany se esforzó por mantener su dolor oculto detrás de una sonrisa cuidadosamente ensayada, una sonrisa risa que los reporteros y los invitados creerían, y que haría a sus padres sentirse orgullosos, aunque fuera solo por un momento.
La ceremonia terminó y todos se fueron muy satisfechos por ello, al igual que los padres de mis recién casados.
-Querida estuviste maravillosa -dijo su suegra acercándose y dándole un abrazo- gracias por hacerlo querida.
-No hay de que, gracias a usted por encargarse de hacer todo esto, se lo agradezco mucho -Sonrie.
-No hice mucha cosa querida.
-Pero aun así le agradezco por hacer esta boda, se parece a lo que ví en mi sueño, esto es como un sueño hecho realidad.
Su suegra se conmovió por las palabras de Bethany y le dio otro abrazo antes de irse con su esposo.
Sus padres se acercaron con una gran sonrisa en sus rostros.
-Mi querida hija, lo hiciste muy bien, estamos orgullosos de ti -dijo tomando sus manos.
-Gracias mamá, me esforzaré para hacer bien las cosas y espero que en la empresa también.
-Tu tranquila, lo harás bien, yo me ocupo de la empresa cariño -dijo su padre dándole un tierno beso en la frente.
Mientes tanto que Michael miraba desde lejos esa tan linda escena con su ceño fruncido. No le importaba en absoluto de lo que hablaban, pero quería averiguar el por qué decidieron que tenía que casarse con ella. Sospecha que el padre de Bethany oculta algo que no ha dicho.
Luego de unos segundos Michael, con una sonrisa educada y gestos de cortesía, se acerca a los padres de Bethany.
-Hola, no nos hemos presentado soy Michael -dijo mirando a la madre de Bethany.
-Oh es cierto, estuve muy ocupada estás semanas así que no tuve la oportunidad de conocer al esposo de mi hija.
-No se preocupe, yo entiendo, me da gusto conocerla por fin.
-Gracias Michael, a mí también me da gusto conocerla, espero que lo hayan pasado bien en nuestra boda y gracias por venir.
-No hay de que agradecer, Michael -dijo la madre de Bethany con gentileza.
Después de una grata conversación, Michael se llevó a su esposa a su nueva casa donde vivirán juntos.
Cuando llegaron Bethany se sorprendió por la casa inmensa que tenía enfrente suyo, eres elegante y hermosa la casa, debía aceptar que le gustó. Y dedujo que dentro de la casa era aún más hermoso. Entraron y lo que dedujo era verdad, por dentro era muy hermoso. Era como estar en un castillo de verdad.
Por alguna razón se había enamorado de esta casa, pero no todo es felicidad en casa.
-En vez de estar mirando a la nada, toma tus maletas y ponlas en tu habitación que está a la derecha -dijo de mala gana subiendo las escaleras.
-... Por favor Bethany, no estás en tu casa, concéntrate -dijo poniendo sus manos en su rostro- Haz tu mayor esfuerzo, no dejes que ese idiota te deprima con sus comentarios.
En eso 3 chicos y 3 chicas salieron del lado derecho con una gentil sonrisa en sus rostros. Las 3 señoritas le indicaron en dónde era la habitación de Bethany, mientras que los 3 chicos llevaban sus maletas a su habitación.
-Responde que se sienta cómoda en su habitación, si necesita algo por favor avísenos -dijo la chica con gentileza- estaremos abajo a la izquierda, en la puerta celeste.
-Muchas gracias por su ayuda. Por cierto ¿Cuándo es la hora de la comida?
-Si usted desea puede desayunar con el señor Michael a las 6:15 de la mañana, si no es así entonces puede desayunar a las 7:30 de la mañana. El almuerzo de la tarde será a las 1:30, y el de la noche será a las 7:30 o también a las 8:30.
-Muchas gracias por la información, el desayuno lo comeré sola y el de la noche me parece bien a las 8:30.
-Como usted desee señorita
Después de eso todos se fueron de la habitación.
-Bueno, mi nueva vida comienza ahora, ojalá todo salga bien.
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Comments
Luna_Jago
🤎💜
2024-08-22
0
Marshaan Sanchez
esto estilo militar
2024-05-25
9
Marshaan Sanchez
no no está coño de su madre no tiene instinto de madre ni le corre sangre por la venas no no /Right Bah!/
2024-05-25
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