Santino:
Levanté mi mirada hacia una de las bailarinas que estaba haciendo su trabajo, ellas tenían en el bikini pequeñas bolsas con la droga que estábamos en lanzamiento, el mejor gancho para atraer a los clientes, la música estaba a todo lo que daba.
Gadiel: Señor, tenemos a los clientes de su ultimo cargamento.
Le di un sorbo a la bebida que tenía en mi mano, asentí con la cabeza, dinero fácil, dinero que nos daría mucho para ganar. Me puse de pie dando indicación al de seguridad que estuviera en todo momento al pendiente de las chicas, no podían tocar y solo si una de ellas se acercaba a los clientes podían tener contacto visual.
Caminamos hacia el pasillo donde nos llevaba al área privada para mis clientes exclusivos, subí los escalones, me encantaba ver a las chicas que con una sonrisa sensuales me hacían admirar tanta belleza.
Ellas me mandaban besos, negué con la cabeza…
Gadiel: La señorita Regi está admirada por usted.
Santino: La mercancía no se toca.
Entré al área VIP, los clientes se pusieron de pie viendo que en la mesa había un paquete, lo miré viendo que no era la que estaba creando.
Santino: ¿Esa basura?
Hombre: Señor Santino, he venido para hacerle en conocimiento.
Me acerqué a la mesa, levanté mi mano haciendo que el hombre no siguiera hablando, el área estaba lleno de mujeres, chasqué los dedos…
Gadiel: ANDANDO, LUEGO LES DARÁN PLACER.
Las bailarinas dejaron de bailar, muchas de ellas ya estaban expuestas ante los clientes que se les iba la mirada en verlas, negué con la cabeza dando media vuelta mirándolas, pasé de nuevo mi atención hacia el hombre.
Santino: Valen mucho, no creo que tengas para cubrir la cuota de mis bailarinas.
Hombre: Señor, no digo que no sean hermosas y están como quieren, pero carne fresca será lo mejor.
Levanté una ceja, no me agradaba lo que decía, en mi negocio sabía que mujeres quería y cuales no.
Hombre: Sé de la enemistad con los Rusos.
Levanté mi mirada hacia el hombre… Levantó sus manos en señal de que me tranquilizara.
Santino: ¿Qué parte no les queda claro que los rusos no son bienvenidos?
Hombre: Lo digo por que sus mujeres aquí podrían darle mucho más dinero y eso sería una buena estrategia para darles donde más les duele, tratar a nuestro antojo a sus mujeres, tomarlas sin su consentimiento.
Me senté en el sillón, el mesero nos servía bebidas, Gadiel se acercó tomando el paquete en sus manos, lo estaba revisando.
Gadiel: No tiene sello.
Santino: MERCANCÍA RUSA. TAN FACIL DE DEDUCIR.
El hombre tragó saliva, podía saberlo por el nervio ahora que él presentaba, extendí una mano hacia Gadiel, me entregó el paquete, lo miré por ambos lados, le daba vuelta al paquete, pasé el paquete por mi nariz percibiendo el típico olor a lo adulterado. Gadiel me entregó una navaja, saqué la hoja del filo, pasé con cuidado en el envoltorio del paquete. La abertura la había dejado con un buen corte, saqué un poco con la hoja de la navaja…
Mi mirada se fue hacia la consistencia de la droga. Tomé un poco frotando mis dedos, negué con la cabeza, la probé percibiendo el sabor, volví a negar con la cabeza, terminé por escupirla a un lado. Dejé la navaja hacia un costado de mi.
Santino: ¿Por qué han traído esta droga conmigo?
Hombre: Es lo que se está vendiendo.
Gadiel: Ya lo sabríamos.
Miré a Gadiel, él ya sabía su procedencia. Me puse de pie tomé la navaja, los hombres que habían llegado con el hombre estaban demasiado nervioso, se iban desajustando las corbatas. Me subí a la mesa pateando ese paquete, me bajé del otro empujando al hombre que cayó en el sillón, sostuve su cabeza enredando mis dedos en su cabello.
Hombre: Señor… le juro que no entiendo.
Miré a Gadiel haciendo seña con mi cabeza, sacó sus armas apuntando a los otros hombres que ni les dio la oportunidad que sacaran sus armas…
Gadiel: NO SE MUEVAN POR SU PROPIO BIEN.
Santino: ESTAN DISTRIBUYENDO ESTA DROGA. ¿Por qué?
Hombre: Señor Santino solo vine a ponerlo sobre aviso. AAAAHHHHH…
Le clavé la navaja en su hombro, su grito de dolor lo podía escuchar mientras los demás ni se daban cuenta de lo que estaba sucediendo, cada uno estaba en su propio mundo, otros disfrutando a las mujeres que ya habían pagado.
Santino: NADA DE QUE ME VENISTE ADVERTIR.
Gadiel: Voy hace semanas tras los que estaba pasando esta mercancía. ¿No te dijo tu hija que ella misma fue la que me hizo conocer la bodega donde tenías esta droga?
Le di otro puñalada, él hombre volvió a gritar negando con la cabeza.
Hombre: Te juro Santino que las cosas no son así.
Santino: A VER ENTONCES CUENTAME COMO ES QUE TU BODEGA ESTA LLENA DE ESTA DROGA. DROGA SUCIA, ADULTERADA.
Hombre: Me… me llegó. AHHHHH
Le metí de nuevo la navaja en su hombro, le negué con la cabeza acercando la navaja hacia su cuello.
Hombre: Señor Santino créame…
Santino: JURO QUE TE DEGOLLARÉ SI NO ME DICES LA VERDAD. NO ME INTERESA LUEGO TENER A TU HIJA EN MI CENTRO NORCURNO PARA ATRAER A LOS HOMBRES.
Negó con la cabeza, sonreí en señal de advertencia, sabe que no me andaba con juegos, todo lo que él pudiera desear en manejar la maldita droga de los rusos lo hacía perderse más en la realidad.
Hombre: UNA… UNA RUSA ME LO ENTREGÓ. VINO HACE POCO HACER TRATO CONMIGO. ERA MUY BUENA OFERTA.
Levanté mi mirada hacia Gadiel, él negó sin creer lo que ese hombre estaba diciendo.
Santino: JUMMM, UNA RUSA. ¿Cómo ES ELLA?
Hombre: Ojos azules, cabello oscuro, tes blanca. Estaba por su restaurante.
Levanté una ceja volviendo a mirar a Gadiel, negó con la cabeza, no conocía a ninguna maldita rusa con esa característica a menos que fuera la misma Agnes Petrov pero ella no estaba autorizada a venir sin aviso oportuno.
Santino: LO SIENTO POR TI.
Metí la navaja por su boca…
Hombre: Señor.. señor. AAAHHHHH MMMMMM….
Le corté el labio y gran parte de la mejilla, veía como brotaba la sangre, lo solté pasando la navaja por su cuello, se llevó su mano hacia su cuello tratando de querer detener la hemorragia, me aparté mirando hacia Gadiel, le asentí con la cabeza.
PUM!!! PUM!!!
El cuerpo de los hombres cayeron en el piso, negué con la cabeza mirando a Gadiel.
Gadiel: Es mentira. Agnes no puede venir.
Santino: ¿Quién dijo que no?
Gadiel: Fazio no la dejaría sola, el mismo Lestad sabría que es tan imposible en que mande a Agnes sin la protección de Fazio.
Me senté en el sillón, le hice seña al mesero haciendo que venga, traía la botella del wiski dejando en la mesa.
Santino: Trae a Regi.
Mesero: En seguida señor.
Santino: Antes ve que limpien el lugar.
El mesero desde la puerta habló al de seguridad diciendo lo que tenía que hacer. Le di un sorbo al vaso, tomé mi móvil empezando a revisarlo, Danelik me había enviado una dirección de IP, todo sobre el rastreo de la información que habían trepado que por casualidad o simple ocio alguien la había intentado revisar.
Santino: Quiero Gadiel, que empieces a cubrir más las entradas de los restaurantes, no quiero a ninguno sin seguridad.
Gadiel: Santino, todo pinta raro, esta droga ni se acerca a la de los rusos.
Santino: aun así, si este miserable dijo que fue cerca del restaurante, pudiera ser que están rondando, así que no quiero tener que hacer siempre este tipo de trabajo.
Gadiel: El de la alta.
Solté un gran respiro, ese era un punto donde mucha información se manejaba, tanto que sería uno de los lugares más protegidos que está, no tanto por el personal pero cada código pasa por el móvil sabiendo que no hay ninguno más extra.
Santino: Ese esta protegido.
Gadiel: Debemos deshacernos de todos los rusos que ensucian en nuestro país.
Santino: empezaremos, sin duda alguna empezaremos.
Levanté mi mirada viendo a Regi que venía con una gran sonrisa. Ella se acercaba caminando sensualmente, Gadiel se puso de pie, era momento que necesitaba tener. Tomé mi vaso dando un sorbo, lo aparté de mis labios le hice seña con los ojos que se pusiera de rodillas.
Se puso de rodillas mirando hacia Gadiel.
Santino: Gadiel, ve a tomarte tu descanso.
Gadiel: Nos vemos en un rato.
Ella estaba mirando hacia Gadiel mientras salía.
Regi: Vaya, no pensé que vendrías esta noche.
La tomé del cabello jalando hacia atrás, le vertí un poco de la bebida haciendo que se fuera deslizando por su cuello, acerqué mi rostro inhalando su aroma.
Santino: Compláceme.
La solté del cabello, empezó a desabrochar el botón de mi pantalón. Sacó mi miembro dejando expuesto ante ella, lo tomó entre su mano llevándoselo hacia su boca.
Entreabrí los ojos empezando a disfrutar lo que Regi hacía, me gustaba pasar un rato con ella, sabía lo que me gustaba, sujeté su cabeza presionando más hacia abajo, mi móvil empezó a sonar, rodé los ojos dejando a Regi que siguiera.
Llamada:
- Mi amor. ¿Dónde estas?
- ¿Qué quieres?
- Ya escuché que estas en alguno de los centros nocturnos. Mañana no estaré disponible.
- No me interesa.
- Ayyy… ¿Te sucede algo?
- Estas interrumpiendo mi momento con una mujer.
Solté un gran respiro, sabía que mis palabras eran golpes bajos para Loana, pero ella misma lo había buscado, así como sabía que ella andaba con varios hombres, cosa que no me molestaba, pero no estaba a un plazo para serle fiel, no era mi estilo, antes, ni ahora ni después.
- De acuerdo. Pues que te la pases bien.
- Lo mismo digo.
- Lo que sé es que tendré que pasar a tu villa por el dinero para los pagos de la boda.
- Ve. Danelik te lo entregará.
Terminé la llamada, sostuve de los brazos a Regi, ella me sonrió subiéndose encima de mi.
Necesitaba liberar la gran tensión que estaba sintiendo, no tanto por desear que fuera Loana, más bien por tener en mi mente a esa maldita Rusa.
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Santino
Gadiel
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Updated 145 Episodes
Comments
Marta Carrillo Vanegas
qué asquerosos son muchos hombres
2024-10-08
0
Alexandra Del Carmen Fonseca Chirino
se convirtió en tu obsesión jajaja 🤭
2024-03-08
1
Alexandra Del Carmen Fonseca Chirino
jay con Santino no se juega jajaja 🤭
2024-03-08
1