Mujer misteriosa:
La noticia importante de los cargamentos de Santino en esta noche de Gala era el tema principal que por donde pasara se podía escuchar, necesitaba dar con Santino, pero no pude hacer que me tomara en cuenta, ni logré tener su atención, conocía perfectamente a Santino y mujer que le gusta, mujer que la toma, todo lo que se decía de él era muy bien comprobado por mi, así que no necesitaba más de la atención pero con este nuevo aspecto mío sabía que no sabría quien era.
Caminé con mucho cuidado al ver a Santino salir de la sala de juntas, me escondí lo más que podía pegando mi cuerpo en la pared, él se fue sin si quiera observar que alguien estuviera por esta área, entreabrí mis labios al ver que nadie estaba saliendo del lugar…
Caminé lentamente, miré por ambos lados, nadie estaba en este lugar. Empujé un poco la puerta viendo a Gadiel que estaba con un estuche en sus manos, él se dio la media vuelta, me sonrió gustosamente.
Gadiel: ¿Se ha perdido señorita?
Asentí con la cabeza, podía escucharse hasta aquí la música que aun estaba en el baile de adelante. Empecé a bailarle, él se acercó tomando mi quijada con fuerza, cerré los ojos con fuerza, sintiendo un fuerte dolor en mi quijada. No podía quejarme ni decir nada, pudiera reconocer mi voz.
Gadiel: Prefiero que me bailes en privado muñeca.
Tragué saliva, me soltó de mala manera, tomando mi mano jalando con fuerza, él no soltó ese estuche que tenía en sus manos, no sabía el contenido, pero si Gadiel lo tenía como si dependiera su vida de ello, tendría que ser parte de ese cargamento.
Me llevó por un camino, donde las personas no llegaban por aquí, por momento miraba hacia atrás, viendo si alguien no seguía, no quería llevarme una sorpresa por parte de Gadiel, me soltó abriendo una de las puertas, me empujó hacia adentro. Mi cuerpo se tambaleó por la fuerza en que me había empujado.
Cerró poniendo el seguro, dejó el estuche sobre una de las mesas, se acercaba lentamente hacia mí.
Gadiel: ¿Quieres jugar un rato?
Sonreí asintiendo con la cabeza, él me miraba pasando su lengua sobre sus labios humedeciéndolos, me mantenía firme en lo que él quería, empezaba a desabrocharse el botón de su pantalón. Miró hacia abajo donde sacó su miembro. Me acerqué tomando su miembro con mi mano, me ponía muy despacio de rodillas, cerré los ojos sintiendo una repulsión, pero no me quedaba de otra, sostuvo mi cabeza haciendo que entrara con gran fuerza.
Tenía que ser sometida a él, si Santino se enterara, sería una más de su lista para ser asesinada sin contemplación alguna. Lo que tenía que conseguir era mucho más que mi libertad ante Santino, era la manera de tenerlo a mi favor y que hiciera lo que yo quería.
Gadiel: Eso es… así me gusta.
Me sostuve de sus piernas, lo hacía casi atravesando mi garganta. Se apartó mirándome, levanté mi mirada pasando mis dedos por la comisura de mis labios, me sostuvo de los brazos alzándome, él daba pasos hacia adelante mientras que daba pasos hacia atrás, miraba de ambos lados hasta que mi cuerpo llegó a unos de los sillones, me recostó apretando mis piernas…
Gadiel: eres la mujer que le llamó la atención a mi jefe… Esta vez seré antes que él.
Mantenía una pequeña sonrisa ante él, se acercó quitando el antifaz que tenía. Me sostuvo de la quijada besando mis labios, me dolía al alma su agarre, después de la cirugía que me había hecho no tenía mucho tiempo de tenerla.
Trataba de no hacer que no notara mi desagrado al sentir sus labios en los míos, pasó su lengua sobre mis labios.
Gadiel: eres muy hermosa. Un ángel caído del cielo.
Tragué saliva, él estaba mirando detenidamente mis ojos…
Gadiel: vaya veo que tienes una expresión de ansiedad baby… ¿quieres que te la meta?
Sonreí demasiado nerviosa, se acercó recostándose encima de mi, esto no podía evitarlo, mi traje de bailarina dejaba acceso fácil a cualquier de estos hombres, apartó la parte de abajo del traje entrando.
Nada como Santino, Gadiel era conocido por tratar mal a las mujeres, pero tenía que aguantar, podía hacerlo, mi libertad valía más que esto. No me importaba el sacrificio, primero era yo ante todo. Solo era soportar las caricias y los besos de otro hombre que no fuera de Santino.
Mis ojos se llenaron de lagrimas al recordar por que tenía que hacer todo esto, quizá no iba a valer la pena, pero para mi lo era todo. Tuve que fingir este momento cuando solo quería salir corriendo de este lugar cuanto antes. Quería que esto se terminara.
(***)
Abrí mis ojos lentamente, miré a Gadiel que estaba completamente dormido, me removí con mucho cuidado de no despertarlo, tenía que actuar lo más rápido posible antes que se despertara. Entreabrí mis labios, lo miraba que mi cuerpo no lo tocara ni un solo instante.
Mujer misteriosa: (susurrando) Maldito hijo de puta, maldito cerdo.
Me levanté tomando mi ropa, me la puse, mi atención estaba en Gadiel, era lo que tenía después de haber estado con cualquier mujer y gastar todas sus energías se quedaba dormido, una gran ventaja para mi.
Sostuve mis zapatillas caminando de puntillas hasta la mesa donde estaba el estuche que tenía en sus manos, la confianza que Santino le tenía a Gadiel era enorme, sostuve entre mis manos la tapa del estuche, lo abrí con mucho cuidado, giré mi cuerpo viendo que se empezaba a remover acomodándose en el sillón. Mordí mi labio inferior pasando mi atención hacia el estuche. Lo abrí sonriendo, hice gesto de felicidad, eran unos relojes, se había hablado mucho de ellos pero no sabía el contenido y por que tanta importancia. Tomé uno admirando la belleza de este. Lo llevé hacia mis labios, dejando un beso. Lo volví a poner en el estuche, lo cerré tomándolo. Me giré viendo a Gadiel.
Mujer misteriosa: Que te den maldito miserable. (levantando el dedo de en medio)
Abrí la puerta con mucho cuidado, me asomé un poco viendo que no hubiera nadie, salí cerrando muy pero muy despacio. Caminé por todo el pasillo, lo fácil de esto no era estar dentro de estas personas, más bien salir sin ser detectada.
Empecé apresurar el paso, miraba por cada punto sin querer se descubierta. Tenía que ir por mi ropa en la bodega que había dejado todas mis cosas.
Mi corazón estaba latiendo demasiado rápido, en mi vida que hubiera hecho esto, menos en traicionar la confianza de Santino, pero era él o yo. Así que lo sentía por los buenos momentos que me había hecho sentir la mejor amante del mundo…
Corría ya desesperadamente, en cualquier momento se podía despertar Gadiel haciendo en conocimiento que habían desaparecido los relojes. No me importaba si le metían un balazo entre ceja y ceja, yo lo iba a disfrutar. Tenía todo mi plan perfectamente preparado, tanto que tenía que volver a ser yo antes que dieran con la persona que había robado los relojes.
Empujé con mi cuerpo la puerta de la bodega… mis cosas aun estaba allí. Cerré con seguro, metí el estuche en mi mochila, empecé a quitarme muy rápido todo el traje del baile, era como si el tiempo no me sobraba, y así era realmente, tener a Santino y a Gadiel pisando los talones de cualquiera era una muerte segura. Santino no era de averiguar ni de investigar, primero hacía y ya si tenía tiempo de sobra investigaba. Pero conmigo no funcionaría así.
Tenía que llegar cuanto antes a la casa de esa muchacha, que le cueste trabajo a esa mujer enfrentarse con Santino. Esto demoraría muchas cosas… Mi sonrisa de triunfo la podía sentir, nunca volverá a estar cerca de mi. Con esto me libero de él y de cualquier cosa que pudiera involucrar a mi padre. Menos a forzarme en estar con él.
Corrí hacia el botón de la cochera, la puerta se empezó abrir, aseché primero viendo que todos los de la seguridad del evento estaban muy atentos en la parte de adelante, pero por si las dudas tendría que estar atenta de no ser perseguida. Encendí mi motocicleta, tomé la mochila, esto era un tesoro invaluable. Me puse mi casco. Sostuve mi arma, metiendo en un espacio de la motocicleta.
Mujer Misteriosa: AHORA SI SANTINO CARLUCCI, TE TENGO EN MIS MANOS.
Aceleré haciendo que rechinara la llanta trasera, se ladeó la motocicleta saliendo a toda velocidad del lado contrario de la entrada, no podía salir al frente. ni de loca, tenía que salir por donde había entrado y eso ya era ganancia para mi, conocer las propiedades de Santino.
La motocicleta iba de un lado y del otro, habían unos hombres que me visualizaron, levantaron sus armas, tomé la mía.
PUM!! PUM!!
Mujer misteriosa: AAAAHHHH…
Trataba de apuntar hacia los hombres pero me era imposible, pero no me iba a dejar de esos hombres, giré la motocicleta, deteniéndome, bajé mis piernas, apuntando con cada arma en mis manos a los hombres que iban a disparar…
PUM!! PUM!!
Los hombres cayeron, esperaba que no hayan dado el aviso que habían disparos o una mujer desconocida en el lugar, sino, con vida no iba a salir de esta.
Sonreí mirando que los hombres cayeron al piso. No lo podía creer. Aceleré de nuevo apresurándome a salir del lugar. Si bien los disparos podrán ser detectados, en su miserable vida, no lo sería.
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Mujer Misteriosa
Gadiel
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Updated 145 Episodes
Comments
Anonymous Carmen diaz
Estúpido llevabas el cargamento valioso de Santino y por una calentita lo perderás merecidos lo tienes por puerco pero quien eres mujer misteriosa y conoces a Santino
2024-09-22
1
Dulce Martinez
lucy cómo siempre tus historias nos dejan llenos de intriga y suspenso. gracias por compartir 😊
2023-12-19
2
Lucy Nelly Olivares
hay mi Lucy esa mujer misteriosa podría ser su hermana¿ quién otra podría ser? uffffff no sé mejor seguiré leyendo para aclarar la lectura 🙈
2023-12-16
1