En un tiempo donde los cielos resonaban con la furia de los dioses y la tierra temblaba bajo el peso de sus conflictos, surgió una guerra que marcó el destino del Olimpo y de toda la creación. Ares, el dios de la guerra, en su insaciable sed de poder, urdió una conspiración para derrocar a Zeus y reclamar el trono como el dios supremo.
La tensión en el Olimpo se hizo palpable cuando Ares, con su mirada llena de desafío, proclamó abiertamente su ambición. Sus aliados entre los dioses oscuros y los seres mitológicos malévolos se unieron a su causa, desatando una tormenta de caos en los reinos celestiales. Zeus, el señor de los dioses, se vio obligado a movilizar a sus seguidores leales para resistir el asalto de Ares y sus secuaces.
En medio del conflicto, Afrodita, la diosa del amor y la belleza, emergió como la voz de la razón y la esperanza. Su corazón rebosante de compasión la guió a buscar una solución pacífica, pero Ares despreciaba tales gestos y desató su ira sin piedad. La guerra divina estaba en pleno apogeo, con el Olimpo temblando ante la magnitud de la confrontación.
Afrodita, consciente de que la mera fuerza no podía derrotar a Ares, se embarcó en una búsqueda para descubrir un medio que equilibrara la balanza. Consultó los oráculos y exploró antiguos textos divinos en busca de la clave que detendría la locura de Ares y restauraría la paz al Olimpo.
Fue durante una visión reveladora que Afrodita descubrió el antiguo portal llamado Indrus, una prisión dimensional forjada por los dioses mismos para contener a entidades peligrosas. Se dijo que este portal existía en las sombras del Olimpo, una creación tan poderosa que podía aislar incluso a un dios. Afrodita, con su corazón lleno de determinación, decidió utilizar esta herramienta divina para poner fin a la guerra.
En una batalla épica que resonó en los cielos y la tierra, Afrodita confrontó a Ares. Su elegancia y gracia contrastaban con la ferocidad del dios de la guerra. Los relámpagos de Zeus iluminaban el campo de batalla mientras los dioses observaban con ansias el resultado de la confrontación que definiría el curso del Olimpo.
Afrodita, con su conocimiento recién adquirido sobre el portal Indrus, canalizó su amor y sabiduría en una estrategia única. Creó un vínculo etéreo entre ella y Ares, permitiendo que la esencia misma de su amor envolviera al dios de la guerra. Este la miró con arrogancia, pensando que la diosa del amor no podía prevalecer sobre su poder.
Sin embargo, en un giro sorprendente, Afrodita dirigió a Ares hacia el portal Indrus. Con un movimiento preciso, lo arrojó al corazón del portal dimensional, donde la esencia del amor y la prisión divina se entrelazaron en una danza mística. Ares luchó con furia, pero la magia del Indrus demostró ser implacable, absorbiendo su poder y encerrándolo en una prisión etérea.
Los dioses, testigos de la victoria de Afrodita, cerraron el portal con un pacto místico que impedía su reapertura. Aunque la guerra divina llegó a su fin, el Olimpo llevaba las cicatrices de la batalla. Zeus, agradecido por la intervención de Afrodita, reconoció su valentía y sabiduría, restaurando así la armonía en los reinos celestiales.
No obstante, el precio de la victoria fue evidente. Afrodita, agotada por el uso de su poder divino, se retiró momentáneamente para recobrar sus fuerzas. Los dioses, conscientes de que la paz era frágil, acordaron mantener vigilancia sobre el portal Indrus para evitar cualquier intento de liberar a Ares.
A lo largo de los siglos, la historia de la guerra divina se convirtió en una leyenda transmitida de generación en generación. El portal Indrus, oculto en las profundidades de la dimensión terrenal, permaneció como un recordatorio de la valentía de Afrodita y la necesidad de mantener el equilibrio entre el amor y la fuerza en el cosmos divino.
- Ares, no está muerto. Pero, la puerta de Indrus solo se puede abrir, con la sangre del mismo Ares, o en caso contrario su descendiente. - Proteo, se siente un poco abrumado por tener que revelar todo esto.
- Dices, ¿qué mi padre no solo está vivo, sino que además quiere librarse de su condena?. - Dafne se encuentra un poco abrumada.
- Quizás es muy duro para ti, pero la humanidad entera correrá peligro si Ares sale de Indrus - le dice Proteo.
- No voy a negar que esto me ha sorprendido, sin embargo, solo comparto lazos sanguíneos con Ares. No siento amor u otro sentimiento hacia él. - Dafne se muestra firme ante lo mencionado. - Daré todo lo que tengo para proteger a la humanidad. Eso es lo que me enseñaron desde pequeña, a ellos les debemos nuestra lealtad.
- Tranquila, estaré siempre a tu lado, dándote todo mi apoyo - proteo acaricia su mejilla.
- Bien, debemos averiguar cómo piensan abrir el portal - le dice Dafne.
- Creo, que tengo la respuesta a eso. - Dafne mira al pequeño conejo - La daga, con la que Sacha te apuñaló, no fue encontrada. Tu sangre impregnada en la daga, es lo que les dará acceso a Indrus.
- Así que ya tienen la llave, ahora solo les falta encontrar la entrada. - Dafne ríe con sarcasmo.
- lamentablemente,, si, pero sabemos que la entrada está en el marquesado. Encontremos la puerta primero que ellos. - propone proteo.
- si, eso haremos. También enviaré mañana un mensaje al Olimpo a través de Hermes. Debemos ponerlos en sobre aviso. - Dafne le dice con premura.
- ok, organicemos. Primero: Deben encontrar la puerta, para liberar a Ares, segundo: deben encontrar la salida de Limus, allí se encuentra la fruta de vida, Ares debe estar debilitado, así que, la va a necesitar si quiere volver a su grandeza. - dice proteo, tratando de adivinar los siguientes pasos de Claudius.
- Y tu sabes la ubicación de Limus? - Dafne le pregunta.
- No con exactitud, pero dame dos días y la traeré, la ubicación de Indrus, solo la sabe afrodita - proteo queda pensando - aunque saber si ubicación no nos ayudará mucho la verdad.
- ¿porque no?
- Que vamos a hacer? Destruirla no podemos, mantenerla ¿vigilada? No creo que funcione mucho tampoco. - le dice proteo analizando las opciones.
- uff, que complicado. Ya se investiguemos como podemos acabar con Ares de una ves. Es mejor terminar esto de una ves. Si lo encerramos, nuevos aliados vendrán a liberarlo, es mejor borrar su existencia de la faz de la tierra.
Dafne está dispuesta a buscar una solución de raíz para el problema. Ambos dioses se ponen de acuerdo y empiezan a hacer sus investigaciones, por ahora dejarán que las cosas sigan su rumbo. Dafne también se prepara para la cosecha, mañana el rey de Naboo vendrá a Atos, debe prepararse también para volverlo su aliado.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 51 Episodes
Comments
Patricia Salazar
Ohhh Dapne 🤷♀️ pronto te encontrarás con Ethan 😱 mientras encuentran el portal y destruirlo, Así Ares 🤷♀️no podrá salir
2025-04-02
1
Sonia de la Torre
Tiene que acabar con su padre que está encerrado en sus tierras y su marido está empeñado en sacarlo... la cosa se pone interesante 😅
2024-02-27
2
Edna Miranda
interesante🤔
2023-12-08
2