Después de su cumpleaños, la vida de Cecilia siguió su curso aparentemente normal. Construyó un círculo social más amplio en la escuela secundaria, aunque sus relaciones seguían siendo superficiales debido a su naturaleza manipuladora. Oscar ocupaba un lugar especial en su corazón, aunque esa relación también estaba marcada por la obsesión y el control.
En su último año de secundaria, un nuevo estudiante llamado Alejandro se unió a la clase. Este chico resultó ser reservado y curioso, en contraste con los otros estudiantes que se sentían atraídos por la belleza y el encanto de Cecilia. La profesora lo presentó como un estudiante que venía de Buenos Aires, la gran ciudad, y ocuparía el lugar que solía ser de Sandra.
Las dinámicas de la clase continuaron de manera normal, pero el receso brindó la oportunidad para que Cecilia se acercara a Alejandro y le diera la bienvenida. Sin embargo, para su sorpresa, Alejandro simplemente le agradeció y siguió con sus asuntos. Cecilia se sintió ignorada y furiosa, lo que resultó en un incidente donde terminó chocando contra una compañera en su camino.
Alejandro, al ver lo sucedido, preguntó a sus nuevas compañeras acerca de Cecilia. Ellas compartieron el efecto que Cecilia tenía sobre los chicos desde que ingresó a la secundaria, cómo todos parecían hacer su voluntad y cómo su belleza y encanto la convertían en una figura dominante en el entorno escolar. Sin embargo, Alejandro no pareció impresionado y simplemente comentó que no le parecía tan especial y bromeó al respecto.
Con el tiempo, Alejandro continuó ignorando a Cecilia, lo que parecía afectarla más de lo que ella admitiría. A pesar de sus intentos por mantenerlo a distancia, Alejandro parecía ser capaz de ver más allá de su fachada y notar su comportamiento inusual y perturbador.
Alejandro decidió investigar a Cecilia aún más y comenzó a reunir pruebas que vinculaban sus acciones con los eventos trágicos del pasado. A medida que profundizaba en su investigación, comenzó a cuestionar la veracidad de las historias que rodeaban a Cecilia y su involucramiento en situaciones perturbadoras.
La aguda percepción de Alejandro comenzó a inquietar a Cecilia. Ella orquestó situaciones para mantenerlo a distancia, mientras seguía manteniendo su influencia sobre Oscar. La fiesta de egreso se acercaba, pero las preocupaciones de Alejandro estaban lejos de los festejos. Había reunido suficientes pruebas para confrontar a Cecilia con sus hallazgos y descubrir la verdad detrás de su fachada angelical.
Un día, durante el receso, Alejandro encontró a Cecilia sola a la salida del baño y decidió enfrentarla directamente. Le reveló que conocía su oscuro secreto, su verdadera naturaleza detrás de la sonrisa encantadora. Cecilia inicialmente se quedó en silencio, pero su expresión cambió de confusión a una mirada fría y calculadora. Sus ojos se clavaron en Alejandro, quien retrocedió instintivamente.
Una discusión emocionalmente cargada siguió entre ellos. En medio de la confrontación, Oscar intervino al ver el altercado, la situación escaló hasta una pelea física entre Alejandro y Oscar, que tuvo que ser detenida por las autoridades escolares.
Se convocó a los padres de los tres involucrados. Cecilia presentó una versión enredada de la verdad, afirmando que Alejandro la acosaba y la atacó por su rechazo. Oscar respaldó la versión de Cecilia, y finalmente, la directora decidió suspender a Alejandro por 15 días, acusándolo de acoso.
Los días siguientes, Alejandro estaba furioso. Y decidió salirse de su casa ya que le consideraban un adolescente rebelde, él sabía que la verdadera naturaleza de Cecilia estaba oculta detrás de las mentiras. Decidió seguir cada movimiento de Cecilia en busca de la verdad.
Un día, mientras regresaba de la escuela, Cecilia se cruzó con un gato callejero, lo levantó y comenzó a acariciarlo mientras caminaba hacia su casa. Luego se dirigió al bosque detrás de su casa, donde tenía una cabaña improvisada construida con ramas y palos. Alejandro siguió en silencio, pensando que había juzgado mal y que solo era una adolescente perturbada, pero aun así quería seguir, tratando de descubrir más sobre Cecilia.
En medio de la maleza, Alejandro presenció una escena que lo dejó paralizado de horror. Frente a él se encontraba una cabaña improvisada con ramas y palos, oculta en lo profundo del bosque. A través de una apertura en la cabaña, Alejandro observó lo impensable: animales desmembrados y cueros colgados. El gato, que Cecilia había llevado consigo, estaba sobre una mesa improvisada manchada de sangre.
El horror de la visión fue demasiado para Alejandro, quien instintivamente quiso gritar. Sin embargo, su voz quedó atrapada en su garganta por el choque. Cuando volvió a mirar, Cecilia ya no estaba, en su lugar, había un gato asustado.
Alejandro pensó en rescatar al pobre animal antes de que Cecilia regresara, pero mientras se disponía a hacerlo, recibió un golpe en la cabeza que lo dejó inconsciente, mientras Alejandro yacía en el suelo, Cecilia contemplaba su próximo movimiento. Había planeado deshacerse de él, pero esta vez su plan se vio alterado por la intervención anticipada de Alejandro.
Era tarde y Cecilia tuvo que regresar a su casa. Inventó una excusa para sus abuelos y se retiró temprano, aunque tenía la intención de volver al bosque para lidiar con Alejandro. Salió por la ventana de su habitación, dirigiéndose nuevamente al lugar oscuro. La noche avanzaba mientras Cecilia se enfrentaba a una situación que se estaba escapando de su control. El cadáver de Alejandro estaba allí, inmóvil y sin vida. El golpe en la cabeza había sido fatal.
El corazón de Cecilia latía con fuerza mientras intentaba encontrar una solución para esta nueva complicación. ¿Cómo se desharía de un cadáver que no había planeado eliminar? Su mente calculadora trabajaba a toda velocidad, pero la respuesta no era fácil de encontrar. Durante una semana, mantuvo el cadáver oculto en su escondite siniestro mientras el mundo seguía ajeno a sus acciones, sus padres advirtieron a la policía que Alejandro había escapado de casa, por una disputa con ellos.
Cada día que pasaba, la presencia de Alejandro en su vida era una amenaza creciente. Sabía que tenía que tomar medidas drásticas, pero cada opción parecía estar llena de riesgos. Cecilia se vio obligada a actuar, a pesar de que las circunstancias la superaban. Decidió enterrar el cuerpo cerca de su cabaña improvisada, cavando un profundo pozo en el suelo del bosque.
Luchando contra sus emociones y contra el tiempo, Cecilia logró arrastrar el cuerpo de Alejandro hasta el agujero que había cavado. Con sus manos temblorosas por el cansancio, cubrió el cadáver con tierra, enterrando su oscuro secreto en el suelo del bosque que alguna vez fue su lugar de poder. El viento susurraba entre los árboles mientras terminaba su tarea macabra.
El montón de ramas y troncos que una vez había sido su refugio siniestro fue destruido y desmantelado. Cecilia limpió meticulosamente cualquier rastro de su presencia en el lugar, borrando cualquier prueba que pudiera conectarla con su oscura actividad. Su mente trabajaba en overdrive, buscando una salida a esta situación.
Cecilia regresó a su hogar, tratando de parecer normal a pesar de la tormenta de emociones que la agitaba por dentro. La noche había sido intensa y turbulenta, pero su exterior seguía tranquilo. A medida que se acostaba en su cama, contemplaba los eventos que habían llevado a esta situación. La muerte de Alejandro y los secretos que compartía con él ahora estaban enterrados, ocultos de la vista y de la verdad que amenazaban con salir a la luz.
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Updated 21 Episodes
Comments
Nayvi Moreno
En este caso "la curiosidad mató a Alejandro", pues al seguir a Cecilia y espiarla lo llevó a la muerte, una muerte no planeada😰
2024-09-19
2
Kyana Goyo
Miércoles en cada capitulo quedó sin palabras y horrorizada. Pensando en que esto pueda ocurrir en la vida real 😢🤐😱
2024-08-24
2
Yudy Buritica
wooo .., creo que quedé sin palabras por esa acción
2024-07-27
1