La mirada de Angelina ya no mostraban atisbos de
pensamientos lógicos por más que Gustavo la zarandeaba de un lado a otro no la
dejaba en paz. Por su parte Lorenzo seguía manteniendo la calma, un pensamiento
impactó a los hermanos, rebuscaron en la ropa de Lorenzo encontrando un rastreador.
- Maldito – rugió Gustavo – no funcionó tu circo y
ahora ¿te atreves a rastrearnos?
- Claro, esto ha sido mi plan todo el tiempo –
dijo Lorenzo, era temido por los empresarios porque siempre podía predecir los
movimientos de los demás, un ligero movimiento de Angelina se produjo cuando
Lorenzo habló, quizá no todo estaba perdido pensó la mujer, Estela miró a su
hijo cerrando sus ojos, si él supiera, al menos él si sería libre.
Recordó lo que cinco horas atrás había hecho en la sala
donde Amanda se cambió, le había llevado champagne y ambas brindaron por su
futuro y felicidad, la novia ya estaba vestida cuando entró, salieron las
amigas de la novia, maquillistas y los otros, sirvió ambas copas con las manos
temblorosas, cuando solicitó el veneno explicó que lo necesitaba con potencia
pero de acción retardada, que no hubiera antídoto, indetectable. El tiempo para
que hubiera efectos eran cinco horas, para que fallecieran seis, porque sí;
ella también lo bebió, Amanda estaba a punto de hablar cuando una bocanada de
sangre escapó por su boca, el inmaculado vestido se volvió rojo salpicó a su
madre, padre y Lorenzo.
- Pero ¿qué? – exclamó Ramy mientras Elena también
vomitaba sangre, Lorenzo las miró asombrado
- Desgraciado – exclamó Gustavo – la envenenaste –
increpó colocando la pistola en la frente a Lorenzo que estaba confundido
- Yo… no – dijo el joven
- Lo hice – sonrió Elena satisfecha - ¿creíste que
dejaría casarse – se detuvo para vomitar un poco más – a mi hijo con la loca de
Amanda?
- Mamá – susurró Lorenzo, ella lloraba llena de
arrepentimiento
- Maté a mi mejor amiga, le hice la vida imposible
a mi querida Eloisa a quien alguna vez amé como a mi propia hija, lo hice todo,
pero… hijo no puedo condenarte al infierno
- Dame el antídoto – exigió Gustavo moviendo la
mano enojado
- No existe – dijo la madre esbozando una sonrisa
– en verdad si duele, me aseguré que por una hora – apretó los puños –
pudiéramos sufrir lo que merecemos, expiaremos nuestros pecados juntas Mandy
- Mamá – gimió Lorenzo porque este paso no lo vio
venir negando con la cabeza – el antídoto
- Dame el antídoto – volvió a ordenar Gustavo
- Jajajajaja – esta vez quien reía era Angelina –
jamás debiste nacer – exclamó llena de odio, había reaccionado al ser bañada de
sangre, levantó la mano hacia su hija que se retorcía de dolor vomitando sangre
sin parar – te lo mereces – aplaudió felizmente – parecía desquiciada
El helicóptero llegó a su destino y el piloto deseaba que ese
grupo de locos se bajara lo más pronto posible, Ramy bajó a Elena y Amanda
quienes ya no tenían fuerzas, Gustavo tomó en brazos a Angelina que no paraba
de reír alegremente, mientras Lorenzo había sido atado y empujado fuera del
vehículo. Poco a poco miraron el lugar.
- Lorenzo pagarás lo que tu madre ha hecho con mi
hija – rugió el mafioso, Lorenzo observó lo que tenía delante, esbozó una
sonrisa sus predicciones eran correctas, había calculado que había tres
posibles lugares de escape para los Serna, el más cercano era este Isla Sol,
donde no había extradición y además era un paraíso fiscal, el segundo era el
país León, donde el desierto reinaba y los traficantes también, el tercero era
un pequeño país que apenas iba naciendo llamado Nava, pero este ganaba por
mucho en su terna, Lucas le debería dos millones en efectivo.
- No lo creo – dijo Lorenzo lanzándose a un
costado donde había un pequeño hueco que le protegió de las balas, el grito de
odio de Gustavo resonó
- Detente ya Gustavo – ordenó Evaristo Armenta
subiendo por el escarpado rodeado de sus hombres
- ¿Evaristo? – preguntó Gustavo confundido, ¿de
dónde salió? Se preguntó a sí mismo
- Por fin podré vengarme de ti – dijo el poderoso
hombre, el padre de Lucas el último miembro del grupo de venganza – hace años
mataste a mi mujer e hija, casi pierdo a mi hijo – indicó – sólo necesitaba que
vinieras a mis brazos – dijo lentamente mientras sus hombres rodeaban el lugar,
hizo señas para que recogieran a Ramy y Gustavo, Angelina dejó de reír, mirando
al hombre que conoció años atrás, ella fue quien le dijo sobre el asunto, al
parecer Lana, hija de Evaristo peleó con Amanda y por ello tuvieron este final,
los tres, Ivana y sus dos hijos, Lana y Lucas iban en el automóvil, cuando
Angelina le advirtió a Evaristo ya era tarde, el hombre se derrumbó y decidió
alejarse un poco, jamás difundió la noticia de que sabía quién era el culpable,
Gustavo ganó terreno y poder, nunca imaginó que en realidad siempre esperó la
oportunidad de vengarse
- Ahora vete Lorenzo, llévate a Angelina – señaló
con una mirada dura, Lucas ya había llegado junto a Eloisa
- Mi madre – suplicó Lorenzo que había sido
desatado y tendía una mano a su moribunda madre
- Ella ha muerto – Evaristo señaló lo obvio
mientras Amanda olvidada daba su último aliento – igual que ella – señaló a la
frustrada novia, Evaristo no se resignó y descargó una ronda de balas en la
cabeza de Amanda– yo las enterraré – negó con la cabeza lo pensó mejor – te enviaré a tu
madre, esa perra no merece ser enterrada - el cadáver de Amanda fue pateado con
fuerza a la selva, el padre impotente la miro resbalar mientras cuervos y
buitres revoloteaban- ¡Váyanse! – obligó Evaristo.
Lucas tomó a su amigo y a la madre de Amanda con unos
hombres caminaron un poco por la selva que los rodeaba, mientras los cuatro
lloraban terriblemente. Al fin su pesadilla había terminado por fin su venganza
se había realizado, eran libres.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 20 Episodes
Comments
San Aguirre
No revolotean tan rápido, son carroñeros, necesitan el olor a putrefacto.
2023-12-22
0