Cuando Alfonso D' Bartol esa tarde
había cerrado la biblioteca.
Qué por su tamaño apariencia era similar a una librería, en la cual él vivía en la parte de arriba.
Prácticamente es su vivienda, solo que en la parte de abajo la había convertido en una biblioteca.
A pesar que muy pocos venían por un libro.
Siendo Alfonso D' Bartol hijo de padres adinerados, que le habian dejado una fortuna, por lo cual vivía holgadamente, ayudando a su tío con las barcas de pesca.
Además de su pequeño local de ventas de pescado del mercado del pueblo.
Alfonso D'Bartol, parecia un loco excéntrico,
había estudiado finanzas pero su interés principal las leyendas y la mitología se habían convertido en una gran colección que pertenecía a esa biblioteca que el mismo manejaba.
La vivienda qué había adquirido tenía una puerta en la cual existe unas escalera qué permiten bajar hacia un lado de la playa de muy difícil acceso.
En la cual prácticamente era él único que podía disfrutar de está.
Justamente después de cerrar la biblioteca, escucho el sonido de unos pies corriendo por los pasillos,
Alfonso vio que el suelo estaba mojado y se veía claramente huellas de pies del tamaño de un niño pequeño.
-Hola , ya cerré la biblioteca, no puedes estar aquí. -Dijo sin preocuparse Alfonso.
Sin embargo volvió a escuchar que corrieron ,ademas de que está reía.
Alfonso se dirijo hacia donde escucho la risa.
Y al dar la vuelta le pareció ver una bola de pelos, que más bien era una cabellera oscura enredada en la cual una hermosa carita redonda de piel tez muy clara, con mejillas coloradas y ojos negros brillantes se escondían detrás de ese monton de cabellos.
Alfonso D'Bartol se inclino a una distancia prudente para no asustarla.
La pequeña criatura estaba a punto de que su sonrisa se convirtiera en llanto.
-¿Que eres ?
¿Como llegaste aquí?- Pregunto Alfonso D'Bartol con una voz suave a fin de no asustarla.
Extendió la mano hacia está.
Pero la criatura salio huyendo, pasando a un lado de él tan rápido,que no pude atraparla.
Alfonso se incorporó y al voltear a ver donde se había ido esa criatura.
Vio una hermosa silueta, que Él reconoció de inmediato.
Esta abrazaba a esa escurridiza criatura.
-¿Sucedio algo Saraswati?-dijo Alfonso D'Bartol caminando hacia ella.
Saraswati simplemente sonrió al verle, - ¿Tiene que pasar algo para visitarte?-
Alfonso, al escucharla sentía que su voz lo hipnotizaba de amor.
Luego miró a la criatura que ella tenía entre sus brazos.
-Entonces dime qué es lo que tienes en los brazos.-
-Ha, es mi hija.- dijo Saraswati con una sonrisa.
-¿Tú hija?
Pero no recuerdo que...-no termino la frase Alfonso D'Bartol.-¿Acaso soy su padre?-
-Jajajaja, no.- contesto Saraswati
-Entonces de alguien más?- indagó Alfonso D'Bartol.
-Si y no...
Su padre no se quién es...
pero me he vuelto su madre adoptiva.
La encontré por allí abandonada, no puede volver al mar en su forma original.
Es una selkie, le puse un nombre temporal Fiona.
Sin su piel, no puede convertirse.
Así que yo la estoy cuidando, pero es difícil de manejar.- Dijo Saraswati.
-Ya veo, es la primera vez que conozco una selkie. Es muy bonita, pero creo que le quedaría mejor el nombre de Bianca.
Pero si dejará que Saraswati la limpiará y arreglará se vería aún más hermosa.-lo dijo Alfonso de manera suave y tierna, dirigiendo esas palabras a la pequeña Selkie.- Si te parece bien Saraswati, tomen un baño, mientras yo busco la cena.
Ya es de noche, necesitan descansar y mañana me dirás qué requieres.
-Dijo Alfonso D'Bartol mientras hacia subir a Saraswati al segundo piso junto con la selkie.
Alfonso D'Bartol tomo su cartera y su teléfono.
Y salió fuera de casa, a un local cercano que preparaban comida rápida.
Mientras esperaba vio enfrente del local, una tienda en la cuál había unos vestidos para dama y niños.
En la cual ingreso y adquirió ropa para Saraswati y la pequeña selkie.
Regreso a la casa y cuando subió vio que Saraswati ya tenía la mesa arreglada.
La pequeña Selkie envuelta en una toalla corría por la habitación, y Saraswati traía puesto esperó sus camisas.
Alfonso D'Bartol al verla así sintió que su corazón se derretía, que sino fuera por qué la selkie corría por allí, se le hubiera abalanzado.
-Traje la cena espero que les guste, además traje ropa para ti y la niña , y otras cosas que espero que le sirvan para ayudarte a desenredar el cabello, es algo que las madres de la localidad utilizan para peinarlas.- Dijo Alfonso D'Bartol
Saraswati abrió la bolsa y vio la ropa, con una gran sonrisa tomo está y se llevó a la selkie a la recámara.
Alfonso D'Bartol empezó a sacar la cena y a servirla, cuando vio que Saraswati traía ya el vestido, se veía tan hermosa.
Pero le sorprendió ver a la pequeña selkie.
Realmente era un ser hermoso.
Su piel blanca como la nieve, sus mejillas sonrojadas y su hermosa cabellera oscura que estaba tan bien arreglada.
Su vestido de color azul le asentaba muy bien.
-Vaya es una niña muy hermosa- dijo Alfonso D'Bartol.
-¿Y yo no estoy hermosa?-dijo Saraswati algo celosa.
- Tú eres el ser mas hermoso para mí, hermosa Saraswati - dijo eso tomándola por la cintura y acercándose , rozando los labios con los de ella.
Que si no hubiera sido por que la selkie le jalo el vestido a Saraswati, eso se hubiera convertido en otra situación.
-Bueno, cenemos antes que se enfríe - dijo Alfonso D'Bartol viendo que habían sido interrumpidos.
Cuando terminaron de cenar, entre conversaciones, la selkie se había quedado dormida.
Saraswati la tomo en brazos y la acostó en una recámara que tenía Alfonso D'Bartol, para visitas.
Saraswati y Alfonso D'Bartol, no perdieron más el tiempo, haciendo algo que ella no había experimentado, ya que en la intimidad siempre habían estado juntos en el mar, en su forma original, pero por primera vez, estaba a lado de él en forma humana.
Así que dejaron que esa noche, sus cuerpos se mezclarán ,en la habitación de Alfonso D'Bartol.
Sintiendo su piel con sabor a mar.
Acariciando sus cuerpos.
Era la primera vez que se podían disfrutar ambos y Alfonso D'Bartol conoció algo más de Saraswati en esa forma.
Después de tejer sus cuerpos entre ellos, Saraswati quedó abrazada en el cuerpo delgado de Alfonso D'Bartol.
Aswaratti le sonrió y le dijo al oído: "Ya sé,
el porqué las sirenas se enamoran de los hombres". Y entonces lo volvió a besar tiernamente. A lo cuál le siguió diciendo Saraswati a Alfonso.
-Dicen que las sirenas no tienen corazón, pero yo por ti, siento algo tan cálido dentro de mí. Que no me importa dejar el mar por ti.
Ya que cuando estoy a tu lado mi vida florece.-dijo Aswaratti.
-¿Pero me podrías aceptarme con una niña que no es tu hija?- dijo de repente titubeando Aswaratti pensando en la pequeña selkie que había acogido.
Alfonso D'Bartol le tomó de las manos y se las besó tiernamente.
Le miro a los ojos y le dijo: "La selkie será el sello de nuestro amor de hoy en adelante, la cuidaré como si fuera mi hija.
Su nombre, será Bianca D'Bartol
Y tú serás la señora Aswarati D'Bartol.
Seremos una hermosa familia."
Aswarati al escucharle le abrazo tiernamente.
A la mañana siguiente Alfonso D'Bartol estaba haciendo hot cakes, esos ricos y redondos panes en el sartén.
La selkie estaba sentada en la silla observando a Alfonso D'Bartol como los hacia, y les ponía miel.
Olía dulce el ambiente.
La selkie le robaba los panes calientitos con miel.
Y Alfonso D'Bartol hacia como que no se daba cuenta.
Saraswati ingreso a robar un pan también, mientras devoraba este, revisaba uno de los libros que había tomado de la biblioteca.
Eso llamó la atención de Alfonso D'Bartol.
Se le acercó y vio que buscaba información de una flor.
-¿La flor del amor? ¿Por que la buscas?- preguntó Alfonso D'Bartol.
-Es un pedido de la Diosa, debo entresérlo hoy, pero no sé adónde encontrarlo.
Y no puedo viajar acompañada.
La balsa que improvisé ayer para traer a la selkie,se desbarató llegando a la playa.-dijo Saraswati.
-Esa flor está fuera de tiempo, florece en una sola estación, pero es probable que la encuentres en un invernadero.- señaló Alfonso D'Bartol.
¿Pero para que requiere esa flor?- pregunto Alfonso D'Bartol.
-Según es una ofrenda, pero creo que es para algo más.- dijo Saraswati.
-Por cierto que sabes de una chica pelirroja de nombre Minerva, se la llevó el último Tsunami.- pregunto Alfonso mientras se tomaba un café negro caliente. ☕
Saraswati lo miró sorprendida.
-¿Sabes algo verdad?- dijo Alfonso D'Bartol
Mientras le servía leche tibia a la selkie que se había atragantado con el último bocado.
-Si, se de ella. No la conozco en persona pero está en la isla de las sirenas.
Están preparándola para casarla, pero no con quien la perla escogió, sino con el príncipe.
Estoy ayudando a Kai a recuperarla y sacarle de allí.- le dijo Saraswati.
-¿Cómo sabes de Ella?-pregunto Saraswati.
-Su hermano me vino a ver, pidiendo que la ayude a encontrarla. Es un niño, pero realmente cree que las sirenas se la llevaron.- dijo Alfonso D'Bartol, mientras le servía fresas a la Selkie.
La pequeña selkie le empezaba a tener más confianza a Alfonso D'Bartol.
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Comments
Patricia Salazar
He leído otra historia de sirena y tritón 🤷♀️ pero está historia es realmente fascinante, muy buena historia 👏
Espero que Minerva se quede con Kai
2025-02-20
1
mimar silva
espectacular historia
2024-07-21
6