Minerva abrió los ojos,
el cielo se veia tan hermoso,ese color azul inundaba la vista, escucho las olas cerca de donde estaba ella, sintió la cálida arena del mar. Giro su cabeza a su derecha y vio una playa con palmeras a su derecha, y volteo hacia la izquierda, se veía igual.
Como estaba acostada en la arena se trató de levantar, pero le dolía el cuerpo, como pudo se sentó.
Vio el mar nuevamente.
De repente un chico de cabellos negros y piel morena empezó a salir de este, sus ojos azules eran tan hermosos como el cielo mismo.
Con un cuerpo bien tornado, se veía atlético.
-Ah, ya despertaste...- Le dijo este al mirarla.
Minerva solo alcanzó a decir:" Sí..."
Después de una pausa Minerva lo miro, ya que este se había sentado a lado de ella.
-¿Quien eres?-
-¿Y qué sucedió?-
-Creo que antes de contestar tus preguntas primero debes beber algo.-dijo ese joven apuesto. - Por fin logramos llegar a la isla después de nadar durante toda la noche, en la que quedaste exhausta.-
-Nadamos?.. Y solo recuerdo que estábamos... ¿Donde está mi madre y mis hermanos?- preguntó ansiosa Minerva.
-Bebe de este coco, acabo de abrirlo para que te hidrates. - le decía mientras le daba el coco en sus manos el joven a Minerva.
Minerva tenía la boca seca y las manos le temblaban.
Minerva bebió lentamente, pero miraba alrededor, y se preguntaba si había más personas.
Pero solo lo veía a él.
Que parecía que estaba acostumbrado al mar.
-Ahorita es como las ocho de la mañana, ya baje unos cocos, para hidratarnos, y acomode unas hojas de palmas para que te recuestes. Tienes una herida en la pantorrilla. Estaba buscando unas algas que te ayudarán a sanar más rápidamente.- Decía el joven apuesto cuando de repente se puso de pie.
Se paró frente a ella.
Por cierto este solo traía unos pantalones de mezclilla color gris.
-Por favor coopera, te voy a levantar,
para llevarte a donde están las hojas de palmas,y estés más cómoda -dijo el joven que parecía que se sonrojaba mientras lo decía.
Minerva dejó que la levantará, era la primera vez que estaba tan cerca de un chico.
La recostó en las hojas se arrodilló a un costado de ella y empezó a curar la herida de ella.
-Me preocupa que se te vaya a infectar. ¿Te dolió ahorita que te levanté?- le pregunto el chico.
-No me había dado cuenta, que lo tenía, ignoró cómo me lastime.- contesto Minerva.
-Necesito que comas algo, buscaré un lugar más apropiado en la isla para refugiarnos.- le decía mientras observaba alrededor.
-¿Es que no hay más personas?- preguntó Minerva.
-No lo creo. Está isla está retirado del lugar donde estábamos, y no la conozco tampoco.
El tsunami nos arrastró, y simplemente nos perdimos dentro del mar.
Si no fuera por...
Nos hubiéramos ahogado los dos.- Dijo el joven.
Minerva lo observaba, que con mucho cuidado le limpiaba la herida. Y la cubría de unas algas marinas que nunca había visto.
-Entonces el tsunami nos llevó a los dos.
Espero que mi madre y mis hermanos estén bien. - decía preocupada Minerva.
-Si te aseguro que están bien.
Ahora debes descansar.- le aconsejaba el chico.
-¿Disculpa a qué te referías que nos salvamos con qué?- pregunto intrigada Minerva.
-Por eso que traes en tu cadena.- señaló el chico la perla que Minerva traia.
-¿La perla?- dijo Minerva mientras la observaba.
-Sí...
¿Y algo más, no recuerdas?- volvió a indagar este.
Minerva se quedó pensando sobre que había pasado.
-No te esfuerces, descansa primero.
Confía por favor en mí.- volvió a decir el chico de cabellos negros.
-Pero no sé ni como te llamas?- le respondió Minerva
-Mi nombre es Kai...- dijo el chico con voz apenada.
-Gracias por tu cuidado,mi nombre es Minerva.- ella le contesto sonriendo.
-Ahora descansa, y come algo de las frutas que traje.- diciendo esto Kai se levantó y empezó alejarse de ella caminando por la playa.
Minerva empezó a sentirse agotada y poco a poco se quedó dormida, mientras observaba que Kai se alejaba caminando, sin embargo le pareció ver que se metía al mar. Y entonces se quedó profundamente dormida.
Mientras dormía, empezó a soñar cuando el tsunami se los llevó a los dos en el agua revuelta, ella estaba siendo jalada por los remolinos de este que se habían formado cuando vio una mano que se estiraba hacia ella y la perla empezó a emitir una luz, escuchó un canto dentro del mar. Y vio que el chico la abrazaba su cuerpo brillaba como si tuviera escamas en su frente. Y la besó.
Eso hizo que de repente despertara sintiendo aún el beso del sueño.
Vio a su alrededor, y no había nadie.
Kai aún no regresaba.
-¿Ese sueño me mostró lo que pasó?
O solo estoy fantaseando...
Pero se sintió tan real.
Será que Kai realmente sabrá lo que sucedió.
Por eso me preguntó si me acordaba.
Se refería al beso...-
Minerva sintió que sus mejillas se ruborizaron reflexionando sobre aquel suceso.
Pero de repente al tratar de recordar sintió un fuerte dolor de cabeza.
Por lo cual volvió acostarse, y cerró los ojos; sin embargo, un tiempo después escucho ruido, algo se acercaba.
Eso hizo que abriera los ojos y vio a Kai caminando de regreso hacia ella.
Minerva se levantó despacio nuevamente por temor que el dolor de cabeza regresara.
Kai la vio, y se le acercó. Le puso la mano en la frente para revisar su temperatura. Afortunadamente, no tenía indicios de fiebre Minerva.
-Encontré un lugar adecuado para refugiarnos, pero tendremos que desplazarnos, pero caminando no podrás, será mejor que nademos, pero me temo que se abra nuevamente la herida si cambias de apariencia.
Así que por favor solo abrázame fuerte mientras yo nado.-Kai se lo decía a Minerva mirando de manera tierna hacia observando su herida.
Minerva se quedó analizado sus palabras cuando dijo: "cambies de apariencia", a que se refiere se preguntaba.
Sin embargo, él nuevamente la cargo y empezó a entrar en el mar con ella junto a unas rocas, adonde la sentó y le dio los pantalones de mezclilla que traía el puesto.
-No tengas miedo, por favor confía en mí. -Le decía Mientras Minerva miraba hacia otro lado, por qué le daba vergüenza mirarlo.
Minerva asentó con la cabeza y empezó a haber una agitación de las aguas debajo de su cintura.
Por lo que él se zambulló dentro del agua. Y logro ver que Kai era mitad pez...
Acaso era un tritón...?
Ese muchacho de cabellos negros se había convertido delante de ella en un tritón.
No podía moverse ni huir hacia donde...
Solo le llegaba a la memoria los cuentos de las sirenas.
Acaso ese tritón esperaba secuestrarla al fondo del mar para ahogarla.
Mil ideas e hipótesis pasaban por la mente de Minerva.
Cuando salió a lado de ella Kai.
Su cabello se veía diferente, tenía como mechones azules.
Y unas escamas en su frente que parecían tornasol.
-Por favor sube a mi espalda y respira profundo por qué me voy a sumergir para nadar más rápido. Si sientes que te falta aíre solo tira de mi cabello.-decia eso Kai mientras se ponía de espalda hacia ella.
Con eso Minerva se armó de valor y lo abrazo pasando su mano por el hombro.
Y sintió que rápidamente se sumergían.
Cuando sentía que le faltaba oxígeno le jalaba los cabellos.
Kai salía a la superficie para que tomara aire, y volvía a sumergirse.
Hasta que llegaron a una parte de la isla en la que había una masa rocosa y arriba de este se podía ver la entrada a una caverna.
-No temas no escalaremos hay una entrada debajo de ella. Entraremos nadando.- Kai señaló donde se encontraba la otra entrada.
De esa manera ingresaron, y justo a tiempo, por qué se veía que una tormenta se avecinaba.
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Comments
Rosa Nazario
Yo creo que se queda con el Tritón
2025-03-28
0
Patricia Salazar
Pobre Minerva 🤷♀️ su tritón vino por ella
se quedará con él o regresará con su familia 🤔
2025-02-19
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cristina ESCOBEDO
ya me imaginaba q el era
2025-02-15
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