Capítulo 6
El comienzo de una hermosa amistad
Brooklyn, New York
Instituto Villa del Rosario
...Dulce María...
Carls es... Digamos que mi mejor amigo hombre. Lo conozco desde que estudié en este instituto y desde ese entonces él se encariñó conmigo me trata como su propia hija, y como no, si en el pasado tuvo una relación fugaz con Denisse; mi madre, y desde ese entonces jamás pudo olvidarla
Al momento en que Carls me quita mi abrigo y ve todas esas marcas en mis brazos, no supe que hacer, sabía que se imaginaría lo peor, y está clarísimo que no es que se aleje tanto de la realidad
— Carls, no es lo que estás pensando, créeme —explicó y buscó de taparse de manera precipitada—
— Demonios —Grita exasperado— ¿Cómo no quieres que piense mal sobre estas cosas? Mírate, ese imbécil te ha dejado toda marcada, vamos. Está claro que se propasó contigo y no podemos permitir que pase de nuevo, no tengas miedo. Te llevaré ya mismo a la comisaría, deberán revisarte antes de tomarte la declaración, espero estés preparada para ello —Afirmó seriamente—
— No, No me tocó, créeme, lo intento si, pero no lo permití, Carls No vas a entender mi situación
— ¿Qué es lo que crees que no voy a entender? Lo único que no entiendo es como puedes estar tan tranquila ante esta situación. No permitiré que ese infeliz te tome a la fuerza las veces que quiera, debes denunciarlo —Gritó llevándose su mano a la frente— Tienes que hacerlo ahora, que le pongan una orden de alejamiento que se yo, debes salir de allí cuanto antes. Hay que poner la denuncia y si no lo haces tú ahora mismo, lo haré yo
— Entiéndeme Carls. Lo hago por mis hermanos. Es por ellos que estoy soportando tantas cosas. Tantas humillaciones y tantos maltratos. Y lo seguiré haciendo hasta cumplir mis metas. Yo apenas estoy a mitad de mis estudios, no tengo una residencia fija, ni mucho menos un trabajo estable. Al sacarlos de casa rápidamente comenzaran a investigar y se los llevaran al departamento de niños y familia, no quiero perderlos. Yo no tengo un hogar decente para ofrecerles. De hecho ni siquiera tengo una casa propia. Ni recursos para sacarlos adelante yo sola. Jamás me darán la custodia de mis hermanos. Te juro que ese hombre no alcanzó a tocarme solo lo intentó y yo me defendí —Llora—
Me defenderé las veces que sea necesario, no soy tan inofensiva como todos creen. Por favor, no hagas la denuncia. Mi único propósito en la vida es surgir para darle una buena vida a mis hermanos. Pero si hago lo que me pides, en vez de arreglar las cosas las voy a arruinar. Jamás podré encontrarlos si entran al programa de bienestar y los adoptan. Sabes como funciona eso. No me permitirán acercarme a ellos y no me proporcionarán sus datos
— No debes estar ahí. Dulce claro que eres una niña indefensa delante de semejante animal. Habla con tu madre, que lo eche de la casa, no puedes continuar viviendo bajo el mismo techo con ese hombre —Comentó con el ceño fruncido—
— Es inútil hablarlo con ella, Carls ella prefiere correrme a mí de la casa antes que a él. Y además ya lo ha echado anteriormente, cuando él la golpea sin sentido alguno, pero Denisse aprovecha esas mismas oportunidades para meter a cuanto hombre se cruza en su camino a esa casa, da igual lo que le pida. Con ella siempre es lo mismo.
— Me estás dando la razón. Ven a vivir a mi casa. Estarías siempre en compañía de Martha, ella te adora y además me ayudarías a mí también, ya que me la paso viajando, podrías cuidarla y acompañarla. Te pagaría por eso.
— Lo aceptaría incluso sin aceptar ningún pago de tu parte. Pero al salir de la casa tendría que dejar a mis hermanos y no quiero hacerlo.
Nos vemos pronto Carls. Gracias por apoyarme tanto.
— Dulce —La llama y ella detiene su andar —Recuerda que Aylin apenas tiene 8 años. No esperes a que este hombre busque manera de aprovecharse de ella sabiendo que es inocente y no sabe de algunas cosas. Busca ayuda si no quieres aceptar la mía. Pero salgan tan pronto como puedan de allí. Ni siquiera Olivia por ser su hija esta a salvo de esta situación. Piénsalo —Expresó seriamente y ella asintió con la cabeza—
...
Salgo aturdida de esa oficina, Temblando por completo, con las manos frías y sudorosas.
En el fondo sé que Carls tiene toda la razón, él se preocupa mucho por mí y le agradezco de corazón, pero debo pensar en una manera de hacer las cosas bien sin perjudicar la vida de mis hermanos. Sé muy bien que no podrán salir adelante sin mi ayuda.
— ¿Está todo bien por aquí? —Pregunta Justin con mucha preocupación—
— Si, todo bien hombrecito. Solo ve a tus clases. Yo debo seguir con lo mío, te portas bien ¿Eh? Y haces todas tus tareas, no quiero una sola queja más oh tendremos serios problemas usted y yo.
— Lo siento mucho Dulce —Comentó y la tristeza nubló todas sus facciones— Voy a esforzarme más, te lo prometo.
— Eso espero —Comenta y lo abraza de manera alentadora y se despide de su hermano—
Aceleré el paso hacia la salida y me quede un buen rato en la parada de buses
Luego de al menos unos 20 minutos ahí, un hermoso coche deportivo color gris se detiene justo en frente de mí, lo que hace que me ponga un poco nerviosa
— Hola preciosa, te he estado viendo desde hace un rato ahí parada. ¿Quieres que te lleve a alguna parte?
Me dice una chica muy linda al bajar la ventanilla del asiento del copiloto.
— Eh. No tranquila... No quisiera incomodarte linda, pero igual gracias —Sonríe al hablar—
— Vamos, puedo llevarte a tu casa tan solo sube —Insiste—aquí es difícil que llegue algún bus, a menos que sea la ruta escolar, claro.
— Y me lo dices a mí —Vira sus ojos hacia arriba—
Subí a su coche y la chica en seguida se presentó.
— Soy Nikole, Pero mis amigos me llaman Nik —comenta risueña extendiéndome su mano—
— Entonces Nik —Sonríe— Soy Dulce María
— Lindo nombre... Bien Dulce, ¿A dónde quieres que te lleve?
— ¡Gracias! Estoy a 10 minutos de mi trabajo, es en un restaurante, el Leonard Street
— Perfecto, como es que aún no nos habíamos visto, siempre voy a ese resto... Queda muy cerca de la oficina de mi hermano —Comentó con alegría—
— Ah buenísimo, ya sé para atenderte bien cuando vuelvas.
— ¿Bromeas? Vamos a almorzar juntas ahora —Propuso—
— No quisiera incomodarte —Respondió Dulce—
— Descuida, deja ya de repetir eso —Comenta agitando sus manos— Así hablamos un poco y nos vamos conociendo
— Bien, supongo que tengo al menos unos 30 minutos libres —Responde un poco nerviosa—
— Me Parece perfecto. Vamos
Llegan al restaurante y Nikole pide para ambas, un poco de ensalada césar, bistecs de ternera al horno con salsa de jitomates, y arroz, de postre pide Mousse estilo Ferrero de chocolates y avellanas, para tomar un poco de zumo de naranja y piña
Mientras comen van hablando un poco respecto a su vida, de hecho es Nikole la que más hablaba, ya que Dulce María solo se dedicaba a oír y reírse de las ocurrencias de su compañera
Terminaron su almuerzo y continuaron hablando en la terraza del restaurante.
— Me gustaría que se repitiera la salida, Me divertí mucho. La verdad es que no tengo muchas amistades —Comentó con tristeza— Las pocas que tengo son las hijas de los mejores socios de mis padres y ya te imaginarás que ellos son los que me obligan a salir con ellas. Y la verdad es que son demasiado superficiales, pareciera que tienen el cerebro de adorno
— Entiendo, claro, ya sabes donde encontrarme entonces —Sonríe— Lo siento mucho Nik, debo irme, faltan 5 minutos para entrar a trabajar.
— Perfecto. ¿A qué hora sales? Si quieres paso por ti y te llevo a casa
— La verdad es que no tengo un horario fijo de salida, a veces salgo temprano otras veces no tanto —Mintió apenada de que su nueva amiga supiera la verdad de donde vivía—
Nikole solo asintió de manera triste y se despidió de su amiga, luego caminó hacia la salida del restaurante donde se tropezó con su hermano mayor, quién había venido a almorzar al restaurante de siempre con unos socios muy importantes de su empresa
— Hermanito, que bueno encontrarte aquí. Quisiera que me acompañaras un momento adentro, quiero presentarte a mi nueva amiga, es hermosa y muy tierna, me cae muy bien, seguro te gustará —Dice con alegría y hace sonreír un poco a su hermano— Harían una pareja excepcional
— Lo siento Nik, estoy ocupado ahora, No me gusta que me interrumpas en mis asuntos, vuelve a casa, Y ya luego tendremos tiempo para conversar con respecto a eso.
Le dijo su hermano y la chica se marchó un poco decepcionada
Mientras que Dulce María entró a esa cocina del restaurante, tomó su delantal y su gorro comenzando con sus quehaceres en su jornada laboral de medio tiempo, arreglando y limpiando la cocina para que el joven chef continúe preparando sus exquisitos platillos
Este día no hubo necesidad de que la mandaran a trabajar afuera con sus compañeras atendiendo las mesas, ya que por ser inicio de semana el día era tranquilo
La chica trabajaba de manera tranquila y sin preocupaciones más allá de la problemática que mantenía en su hogar.
Sin percatarse de que al otro lado de esas puertas de va y ven, estaba llegando el hombre que en un futuro no muy lejano sería quien la enseñaría a amar... Y a odiar
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Comments
Adriana Ramirez
q mujer tan estúpida ya me cae gorda parece un ente no quiere ayuda de nadie😡🤬
2024-08-18
1
Asle Chiquinquirá Urdaneta Morillo
Que hermoso es Carls!!!
También es cierto, que existen personas tan amables, generosas y puras de corazón.
En la Viña del Señor hay de todo!!!
/Smile//Smile//Smile/
2024-06-22
2
sonya martz
Carls será el papá de Dulce????
2024-06-03
2