Pasaron un par de días desde que nos reunimos y empezamos a organizarnos para todo lo que nos esperaba ese fin de semana.
-¿Saben en donde nos quedaremos la primera semana?- pregunto intentando bajar una de mis valijas.
-Iremos a Buenos Aires.- me contesta Marco.
-En Puerto Madero, hay un hotel que se llama Hotel Hilton.- agrega Robert.
-No sé donde queda todo eso.- dije-. Es decir sé que es en Argentina y que es en Buenos Aires pero no conozco nada de allí.
-Lo sabemos.- responden.
En ese momento me llega un mensaje de Alana.
-¿Y luego a donde iremos?- me llega otro mensaje más.
-¿No vas a contestar?- me pregunta Robert.
-No, puede esperar.
Ambos ponen los ojos en blanco y continúan hablando de adonde iremos y que haremos por esas semanas que nos iremos.
-Hijo tenemos que preguntarte algo.- soltaron.
-¿Puede ser que te guste Alana y Alessandra?- dijo Marco.
-¿A que viene la pregunta? Estamos llegando tarde al aeropuerto.
-El otro día cuando estabas hablando con Alessandra se te notaba nervioso.- dijeron-. Pero con Alana siempre tuvieron algo que todos pensábamos que iban a terminar juntos.
-Antes de que digas algo vamos al auto y seguimos hablando ahí.- agregó Robert.
-Ninguna de las dos me gusta.- solté mientras subíamos al auto.
-¿Estás seguro?
-¿Si saben que si me siguen insistiendo no les voy a decir nada?
-Entonces...
-No, no me gusta ninguna.
-Lo que quise decir es si no te gusta ninguna...
-Si me gustan las chicas.- dije-. Que no me gusten mis mejores amigas o Alessandra no tiene que ver con eso.
-Cálmate no es para que te pongas así.- dicen intentando que no me altere más de lo que ya estaba.
-Si quieren que me calme dejen de hablar de ese tema.- sentencie-. ¿Es por tus padres? ¿Por eso preguntan si me gustan las chicas o intentaron insinuar si me gustaban los chicos?
-No es eso Eli...- dice Marco-. Y puede que algo de las locuras de mis padres me hayan quedado pero no tienen nada que ver contigo.
-Exactamente, es eso, no tiene nada que ver conmigo.
-Eli.- me regaña Robert.
-Pero como en estos años nunca nos has contado si te gusta alguna chica o alguien es...
-Es raro.- completa la frase mi otro padre.
-No es algo que les vaya diciendo a todo el mundo.- dije sarcástico-. Si ya de por sí me molestan con ustedes dos pero como no es suficiente quieren que vaya gritando por todos lados quien me gusta ¿no es así?
-No, no es así.- es lo único que contestan.
-Ya llegamos al aeropuerto.- suelta, Marco mirándome por el espejo retrovisor-. Mantengamos la paz durante todo el viaje ¿si?
-Está bien.
Bajamos del auto y nos dirigimos hacia el encuentro con los demás. El viaje es bastante largo, así que decidí ponerme los auriculares y saqué mi cuaderno en donde compongo mis canciones.
Sentí que alguien me tocaba el hombro, era Marco, lo mire y me saque los auriculares.
-Pensé que habías dejado de componer y de cantar, pero hace unas semanas te escuché cantar en la madrugada pero pensé que estaba soñando.
-Nunca deje de escribir o de cantar incluso de tocar instrumentos.- dije-. Siempre traté de hacerlo cuando ustedes dos no me escuchaban.
-¿Puedo saber por qué?
-Supongo que por vergüenza o porque no quería que me siguieran molestando.
-No tienes que avergonzarte por nada Eli.- deja de hablar por un rato, parece que meditaba algo que siempre quiso decir-. ¿Puedo leer la canción?
— No está terminada.
— No importa.
— No me critiques, ni te burles ¿si?
Él asintió y agarro el cuaderno cuando se lo extendí.
-¿Cómo es la melodía?
Empecé a tararear la melodía que tenía hace meses. Al principio solo me miraba él y luego se sumó mi otro padre y ambos movían las cabezas mientras tarareaba.
-Me gusta, tiene buen ritmo.
-¿Nueva canción?- susurran a su lado.
-Sí.- respondo y agarro nuevamente mi cuaderno para guardarlo.
Durante todo el viaje ninguno dijo nada más, me dejaron que siguiera escuchando música hasta que me quede dormido.
-Eli, despierta tenemos que bajar del avión.
-Déjenme dormir.- digo mientras me giro hacia el lado contrario a ellos.
-Ya levántate de una vez.
-Está bien, está bien no tienen que ser tan groseros.
Agarro mi mochila y trato de levantarme sin golpearme la cabeza con el techo que está arriba del asiento.
-Estos aviones me recuerdan a la película de destino final.- dije-. Claro salvo que nadie ha dicho nada de alguna premonición y antes de que me interrumpan.- los miré serio-. Si a la vuelta alguien grita que vio al avión estallar a pedazos me bajaré del avión sin dudar de su salud mental.
Mis primos y mis padres rieron todo el camino hasta estar en frente del lugar donde se recogía el equipaje.
-¿De qué se ríen?- pregunta Kristhina.
-Les estaba diciendo que si cuando volvamos a Estados Unidos alguien empieza a decir que el avión va a explotar lo escucharé y me bajaré del avión.- dije.
-Robert, Marco no me digan que le han dejado ver destino final a Eli.-mira a mis padres reprochándolos.
-Yo nunca lo dejé.- se intenta defender su hermano-. Ambos saben que me tienen que avisar que la van a ver para verlas con ellos.
-Y ahora Eli va a saltar con que no piensa volver a pisar una pista de carreras de autos o que no piensa viajar detrás de un camión con troncos...
-Y mucho menos voy a subirme a una montaña rusa.- le digo riendo-. Mucho menos ir a las camas solares o al dentista.
-Eres un idiota no corrijo son un trío de idiotas.
-Pero nos amas a los tres.- le contesta Marco.
-Sentimos interrumpir su conversación tan entretenida pero tenemos que ir al hotel.- interrumpen los abuelos seguidos por todos los demás.
-Mamá, papá tienen que divertirse un poco.- les dice Tadeo.
-¿Hablar sobre las distintas maneras de morir que han visto en una película es su manera de divertirse?
-Un poco.
Luego de esta conversación nos subimos a distintos taxis y nos dirigimos al hotel donde nos alojaremos durante toda esta semana.
Desde que nos alejamos del aeropuerto amé el paisaje que iba pasando por al lado nuestro.
-Te gusta lo que estás viendo parece.- dice Marco al mirar que no despego la cara de la ventana.
-¿Ya has estado aquí alguna vez?- pregunto sin alejar mi vista.
-Es la primera vez y espero que no sea la última.
-¿De dónde son?- pregunta el conductor-. Se nota que no son de aquí.
-Somos de...
-¿De estados unidos? Perdón que te interrumpa pero hablan en un inglés perfecto y en un español casi tan perfecto.
-Si de estados unidos.- dice Robert.
-¿Han visitado algo?
-No señor, recién hemos llegado al país.- dije-. ¿Tiene algún lugar para recomendarnos?
-Si, varios.- dice mirando hacia la carretera- Tienen que ir al Ateneo Gran Sprint es la biblioteca más grande del país, luego ir a visitar el teatro colon, a Temaiken es un zoológico bastante lindo y si quieren divertirse un poco y sentir adrenalina les recomiendo ir al parque de la costa en tigre que está bien bueno, después pueden ir también a conocer al Monumental si les gusta el fútbol y al obelisco.
-¿Monumental?- pregunta Marco.
-Es el estadio de River Plate, es el equipo de fútbol más importante del país y por debajo de este, muy por debajo, está la bombonera pero no les recomiendo entrar o pasar por ese estadio, les va a dar frío.
-Lo vamos a tener en cuenta.
-Ya hemos llegado.- anuncia el conductor al volver a hablar.
-¿Cuánto le debemos?- pregunta Robert.
El conductor le dice cuanto es, mientras que con Marco bajamos para bajar también nuestras cosas Robert le paga al conductor y le agradece por las sugerencias que nos había brindado.
Me di cuenta que este señor en el asiento del copiloto tenía un termo junto con una especie de bombilla y un recipiente con algo que no conocía. Antes de que se fuera corrí a la ventanilla a preguntarle.
-Disculpe señor ¿Puedo preguntarle algo?- este asintió-. ¿Qué es eso que tiene en el asiento del copiloto?
-¿Hablas de esto?- dijo levantando el recipiente que tenía la bombilla junto al termo-. Esto, pibe, se llama mate caliente, este termo tiene agua caliente y este recipiente se llama mate se le pone yerba y la bombilla.
-¿Mate?- dije-. ¿Qué hacen con eso?
-Se pone el agua aquí.- de señalando el mate-. Y lo tomamos.
-¿Es rico?
-Eli, no molestes al hombre que está trabajando.- me regañan mis padres.
-Sí, es rico.
Asentí y me alejé del auto en dirección a mis padres.
-¿El mate es lo que toman los tíos Kris y Benjamín, junto con Emily y Jake?
-Así es.- me contesta Robert-. Es algo, que según ellos, es muy "argento".
-En palabras más simples eso significa...
-Que es argentino, algo típico de aquí.- responde Benjamín-. Ay dios, no puedo creer que no le hayan enseñado nada del país campeón del mundo.-se lamenta-. Fracase como tío y como cuñado, los tengo que argentinizar de una vez por todas.
-Tengo miedo.- susurro.
-Hijo, tengo que decirte que también tengo miedo de mi cuñado.
-Entremos a registrarnos en el hotel.-dice Robert-. Antes de que Benjamín empiece con su monólogo de porque tenemos que argentinizarnos y el porqué deberíamos cambiarnos de nacionalidad.
-Jamas les diría que se nacionalicen como argentino la economía aquí es un asco.- dice Benjamín.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 63 Episodes
Comments
Martu Weiss
Que bueno leer que nombran a mi querida Argentina 🇦🇷🇦🇷y al club de mis amores River Plate!!⚪️🔴⚪️
2024-06-15
0
Mirana
🤣🤣🤣 me mato el comentario 🤣🤣🤣 venia muy bien con la novela hasta q nombraste a riBer 🤣🤣
2023-10-03
1
Karina Acosta
la cagaste con meterte con Boca
2023-09-26
0