Todavía recuerdo el día en el que algunos chicos de mi curso y más grandes empezaron a molestarme con mis padres.
Fue a principio del año dos mil quince en el primer día de clases. Unos niños, al ver a mis padres tomados de la mano detrás de mí, al entrar al aula empezaron a decirme cosas.
-¿A caso no tienes madre?- dice uno.
-No lo toques puede pegarte lo de sus padres.- le contesta el otro riendo.
-¿Qué tiene de malo tener dos papás?- respondí-. Y no es contagioso lo de ellos.
-¿A caso estás a punto de llorar?- dijo el primer niño al verme los ojos llorosos.
-No puede ser, creo que si va a llorar.- dice el otro niño-. Ya mejor vámonos.
Al irse ambos riéndose de mí se acercó una maestra a preguntarme que me pasaba y le conté lo que esos dos niños me habían dicho. Esta cuando termine de contarle llamo a ambos niños y estos dijeron que no habían dicho nada de eso.
-¿Están seguros de que no le dijeron todas esas cosas a Eli?- le pregunto la maestra Miel.
-Muy seguros.- le contesto Fernando-. No seríamos capaces de hablar así de dos personas.
-¿Eli?- dice el otro chico-. Vamos dile que no hemos dicho eso, y si lo dijimos fue en broma.
-Si lo dijeron pero no fue en broma.- solté con algunas lágrimas de impotencia.
-Fernando, Tristán que dos hombres estén juntos como pareja no es una enfermedad.- dice la maestra enojada.
-¿Según quién?- dijo Fernando mirándome con odio.
-Fernando no seas maleducado...- dice enojada la maestra-. Ahora tú y Tristán denme sus cuadernos de comunicaciones.
Ambos me miraron con odio y resentimiento pero hicieron lo que la maestra Miel les pidió.
-Te vas a arrepentir.-me susurró Tristán al pasar por mi lado.
Pasaron los días, las semanas hasta los meses y el llamado de atención de la maestra y la nota que les envió a sus padres no sirvieron de nada para qué dejaran de molestarme.
Dos años despues ,un sábado al medio día fuimos con mis padres a almorzar a la casa de mis tíos, Benjamín y Kristhina, mis padres intentaban desde que empezó el año que les contará lo que me pasaba pero no quería que se enteraran de que me molestaban por ellos. Llegamos a la casa de mi tía pero antes de bajar ambos me miraron.
-Hijo, en serio queremos que nos cuentes que está sucediendo contigo y porque no quieres ir a la escuela.- me sueltan.
-Cariño.- dice mi otro padre-. Sabes que no puedes seguir guardándote las cosas y que si está pasando algo en la escuela tienes que decirnos que sucede.
-Está bien.- dije-. En la escuela un grupo de niños me estan molestando.
-¿Quieres contarnos la razón?
Niego con la cabeza y bajo la mirada.
-Mira quienes han llegado.- dice mi padre al mirar por la ventana-. ¿Te acuerdas de Emily, Jacob y Eathan?
-¿No quieres ir a jugar con Eathan y tus primos?
-No.
-¿Vas a bajar por lo menos?
-No.
Ambos bajaron del auto y saludaron a los recién llegados para ir a la puerta de la casa de mis tíos.
Al rato abre la puerta la tía Kris y se queda mirando la puerta junto a mí, padre mientras el otro se acercaba al auto nuevamente.
-Hijo por favor baja del auto y ven con nosotros a la casa.- me dice suplicante y veo que la tía se acerca a nosotros.
-No quiero.- dije y en eso interrumpe Kristhina.
-Hola, Eli ¿cómo estás?- dice sonriéndome y revolviéndome el pelo.
-Hola tía, bien creo.-le contesto
-Robert, Benjamín quería hablarte de algo ¿quieres ir a ver que quiere?- le dice a mi padre.
-Claro, ¿vienen?
Con ella nos miramos.
-Ve tranquilo nosotros ya entraremos, primero quiero hablar con Eli.- le contesta-. ¿Me pasas las llaves del auto? Así cierro con alarma tu auto.
-Ten.- le tira las llaves y las agarro hábilmente.
Espera a que mi padre entre a la casa y se da la vuelta hacia mi.
-¿Qué sucede Eli?-me dice poniéndome una mano en el hombro-. Me han dicho que te molestan en la escuela pero no quieres decírsle a mi hermano ni a mi cuñado la razon del porque lo hacen...- hace una pausa para mirarme un rato-. ¿Quieres contarme?
-¿Prometes que no se los contarás?
-Depende de que tan lejos y graves sean las cosas que te dicen...
Suspiro derrotado.
-Supongo que mis padres te mandaron a hablar conmigo ¿cierto?
-No, solo me comentaron que te están molestando y están preocupados por ti, además, algo me dice que estás cambiando de tema para no contarme.
-Los chicos me dicen cosas sobre mis padres de que no es natural tener dos papás, que soy un fenómeno, se burlan de mí por ellos, me dejan de lado y cuando tienen la oportunidad me chocan a propósito o me tiran mis libros al suelo o me empujan.- dice en tono irónico-. Si te contará lo que han hecho una vez cuando me metieron la cabeza en el excusado.
Se acerca a mi y me abrazo, nos quedamos así por varios minutos. Dejo que me descargará llorando todo lo que tenía dentro.
-¿Hace cuanto tiempo te están molestando?-pregunto cuando me calme.
- Desde cuarto grado, pero eran únicamente las cosas verbales ya en secundaria empezaron las demás cosas.
-¿Por qué no se lo contaste a tus papás cuando comenzó todo?
-Porque al principio no le daba importancia, estaba tan... orgulloso de tenerlos pero ahora no se me da vergüenza que vayan los dos a buscarme a la escuela o que vayan ambos a las reuniones o cuando los llaman cuando me mandan a la dirección.
-Ey, no te voy a permitir que te avergüences de tus padres, Robert y Marco siempre hicieron, hacen y harán lo mejor para ti porque te aman y eres su hijo, no tienes que apenarte por el simple hecho de que unos idiotas maleducados te hagan sentir un fenómeno.
-Lo siento, pero no sé que más sentir o hacer, haga lo que haga siempre me van a molestar por eso.
-Lo primero que tienes que hacer es hablar con tus padres ¿si? Contarles lo que te pasa en la escuela, lo que sentís vos y buscar los tres juntos la solución a esto.
-¡No puedo decirles que me da vergüenza que vayan a la escuela juntos!- exclamó con un nudo en la garganta-. Y no puedo decirles que por ellos es que me hacen bullying o me golpean.
-¡¿Te golpean en la escuela y nadie hace nada?!- dice indignada-. ¿Acaso los profesores no hacen nada?
-Mucho no pueden hacer porque el director es el padre de uno de los seis que me molestan y los padres de los otros cinco chicos son personas del consejo estudiantil o son policías o están en un cargo importante.
-¿Les vas a contar a tus padres si estoy contigo cuando vayas a hacerlo?- pregunta.
-S8 estás ahí conmigo,si, pero solo ni loco.
-De acuerdo te acompaño a decirles pero tienes que decirles todo lo que me estás diciendo y lo que me estás omitiendo o ¿crees que no me di cuenta que me estás ocultando algo más?- sonrei mientras me vuelve a abrazar.
-Tía...
-¿Si?
-Gracias por siempre saber que me pasa y por escucharme.
-Gracias a ti por confiar en mí y querer contarme y casi me olvido ¿Quieres que te cuente mi secreto para que esos bravucones dejen de molestarte?
-Sí.
- Te lo diré si queda entre nosotros dos porque tus padres me mataran por lo que te voy a decir y probablemente mi hermano y mi cuñado tambien lo hagan.
-Te lo prometo.- digo riendo un poco.
-Okay.- suspiro y vuelve a sonreír gentilmente-. De acuerdo, esos chicos... los que te molestan tienen problemas en sus casas o se sienten infelices o en su casa no los quieren y los tratan como te tratan a ti, y no podemos dejar que te sigan tratando como lo vienen haciendo ¿cierto?.
-Aja ¿y?
-¿Y? Hay cuatro opciones, la primera opción es defenderte de las cosas que hacen, la segunda opción es ir a clases de defensa personal, la tercera opción es que les recomiendes ir con tu tío y conmigo o con Emily, Jacob o incluso con Harry que somos psicólogos que podemos ayudarlos y la cuarta opción es mandarlos a la mierda a todos ellos y darles una paliza a cada uno, y esta opción es un comodín que te voy a ofrecer, que me muestres quienes son y les daré una paliza y los mandaré al hospital.
Las últimas opciones me hicieron reírme a carcajadas, lo cual la dejó un poco más tranquila pero seguía preocupada de que mi situación podría llegar a mayores.
-No les digas a tus padres ni a mis padres que te dije esto porque ellos me mataran por las cosas que te estoy enseñando.
-De acuerdo, te prometo que no sé los diré, no quiero que me dejen sin mi tía preferida.- me volví a reír y volvió a abrazar.
-Y ¿que paso con eso de la música?-me pregunta-. Hace unos años te gustó tocar con Scott y Derek, creo que sería una solución viable para que puedas expresarte ¿que dices? Podrías hablar con ambos para armar una banda o ir de solista.
-Lo voy a tener en cuenta para hablarlo con ellos y con Eatan y Alessandra.- le contesto-. Me gustaría armar una banda con ellos aunque con Alessandra nunca cantamos y me gustaría hacerlo con todos ellos.
-Así se habla, si te decides y los demás te acompañan en esa aventura de armar la banda o si vas solo acuérdate que te prestaremos los instrumentos.- dijo.
Ella bajo del auto al igual que yo y cerro la puerta, cuando le puso la alarma al auto se diocuenta de que mis padres nos estaban observando hace bastante tiempo, a traves de la ventana.
-De acuerdo, tenemos que entrar.- me dice-. Mira disimuladamente pero hablando de Roma nos están observando dos personitas con las que tienes que hablar en estos momentos.
-¿Tiene que ser ahora?
-Sí, tiene que ser ahora. Tranquilo que no me alejaré de ti.
-Gracias.
-Siempre puedes contar conmigo ya lo sabes pero ahora debemos entrar o ellos saldrán a buscarnos.
Volvi a reír por última vez y empezamos a caminar hacia la casa.
-Chicos tenemos que hablar los cuatro.- les dijo Kris una vez que cruzamos la puerta de entrada-. ¿Vamos a la sala de juegos?
-¿Qué sucede?- dice Robert.
-Vamos a la sala de juegos y se van a enterar.- vuelve a repetir.
Una vez sentados en la sala, la habitación se quedó en silencio absoluto, solo se escuchaba de afuera las risas y las charlas de las personas que estaban en el patio trasero.
-Eli, ¿Quieres empezar a contarles?- me dijo agarrándome la mano.
-¿Qué sucede?- dice Marco.
La mire y ella asentío alentándome a que les dijera lo que estuvimos hablando hace un rato en el auto.
En ese momento empecé a contarles todo lo que le había contado a dlla, con más detalles de lo que le había contado, diciéndoles como me sentía, la frustración y la ansiedad que me causaba la situación.
Mis padres se quedaron en silencio todo el tiempo, sus caras pasaban de la culpa, al odio y del odio a impotencia y así sucesivamente atravesando la mayoría de los sentimientos que una persona pudiera sentir hasta terminar en impotencia.
- Por favor ¿Dime que Kris no te alentó a que los golpearas a los seis chicos?.- dice Robert.
En ese momento mi tía lo maldijo, maldiciendo que la conociera tan bien.
-No lo hizo.- dije tratando de no reírme ante la pregunta tan acertada de uno de mis padres-. Me dijo que tenía que hablar sobre esto con ustedes y que tenía que hablar con los que me molestan de manera civilizada y mandarlos al psicólogo, que ese psicólogo tranquilamente podrían ser Jacob, Emily, Harry, el tío Benjamín y... ella.
-Eso suena a algo que te diría ella- dice Marco-... pero sé que te dio otras opciones ¿Necesitamos saber todas?
-Una de las pocas que les podía decir ya se las dije y la otra era ir por la música para desahogarme e ir a clases de defensa personal, esta última ya la considero necesaria.- le contesto.
-¿Kris le diste esas opciones?- dijo Robert.
-¿Las opciones que tratan sobre la defensa personal, la música y hablar con ustedes?- les pregunto-. Pues si, pero si llegasen a escuchar a otras personas diciendo que le sugerí a Eli lo que tú sugeriste que le dije pues... estás equivocado- dijo mirando a su hermano.
Mi papá se aguantó la risa y trato de ponerse lo más serio posible para poder hablar.
-Hijo no puedo creer que no nos hayas dicho antes de que te hacían bullying en la escuela y de que te daba vergüenza de que fuéramos los dos a las reuniones o a buscarte.- dijo con un tono de voz entre preocupación y tristeza-. Sabes que trataríamos de ver la forma para solucionar todo eso.
-Lo que más me preocupa en estos momentos es que le tuviste más confianza a mi hermana para contarle todo antes que a nosotros.-dice mi papá.
-Robert, no tiene nada que ver a quien le tenga más o menos confianza lo importante es que al final les contó todo ahora y eso es bueno.- le contesto-. Porque la situación puede llegar a mayores y lo que hizo Eli de contarles y sincerarse ahora con ustedes demuestra la confianza que les tiene a ambos.
-Además, no les dije antes por qué no quería que fueran a la escuela a hablar y que me molestaran por eso.- dije.
-Robert en este caso tanto Kris como Eli tienen razón y me parece muy maduro de parte de Eli que nos haya contado todo, aunque un poco tarde...- dice Marco-. Pero, por otro lado, Robert tiene razón en algo y es que tendrías que habernos contado todo desde el día que empezaron a molestarte.
-Eso mismo me dijo la tía Kris.- digo.
-Está bien, Kristhina ha sido muy buena consejera y te influye para bien en ti, Eli- termina admitiendo Robert-. Y concuerdo con ella cuando digo que tendrías que habernos contado antes y sobre las clases de defensa personal.
Ambos se acercaron a mi para abrazarme.
-Y si algún día la tía Kris te sugiere darles una paliza tú o que nosotros les demos una paliza...- dice Robert-. Estaría de acuerdo con ella.
-¡Que no me ha sugerido eso!- digo tratando de protegerla.
-Eli creo que no hay caso de defenderme con alguien que me conoce tan bien y de ocultar algo que no te he dicho.- dije riéndome-. Robert quédate tranquilo que no lo hice.
-Qué dices Marco ¿le creemos a mi hermana?- dice Robert.
-Digo que sí.- le contesta.
-Yo también digo que sí.- digo-¿Qué opinan de qué haga música?
-Me parece una muy buena idea.- dicen ambos-. Ahora ve a saludar a los demás, nosotros tenemos que hablar con Kris sobre algunas cosas.
-Está bien, pero no sean muy duros con la tía, ella si sabe comprenderme.- le contesto y salgo de la habitación.
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