El hombre esperó calmar los movimientos involuntarios que sintieron los dos antes de dejarse caer al lado de la chica y arrastrarla junto a él para no despegarse de su cuerpo.
- ¿Estás bien, y el bebé ?- le preguntó mientras repartía besos por su cara.
- Estamos perfectos- le contestó ella, con los ojos cerrados y una sonrisa que hacía brillar su rostro.
- Me alegro, no sabes cuanto estuve soñando con este momento y como me he sentido todos estos días que no te vi, de verdad te extrañé demasiado.
Ella no contestó, solo se acomodó más en su pecho, le gustaba sentirse protegida por el chico y el calor que emanaba de su cuerpo, un calor que ella sentía que se le metía por debajo de la piel.
- Yo también te extrañé y pensé mucho en ti.- comenzó a dejar besos en el pecho del hombre mientras hablaba- y casi te llamo para que regresaras antes, tenía muchas ganas aunque sea de escuchar tu voz.
- ¿Y por qué no lo hiciste? Me habrías alegrado la vida, todo lo que trabajé lo hice tratando de olvidar que no estaba contigo y oír tu voz me habría hecho sentir muy bien.- ella seguía con su misión de no dejar ni una parte de su pecho sin besar mientras el hombre le hablaba y eso hizo que algo volviera a crecer y él se encargó de hacérselo saber pegándose bien a la chica. - Ciara, tengo ganas de empezar de nuevo.- le dijo al oído, con una voz ronca.
- ¿Qué te lo impide?- le preguntó ella subiendo el pie derecho hasta posicionar su muslo en la cadera del hombre, y él sonrió, al joven le gustaba mucho lo deshinibida que era la chica en cuanto a la relación que estaban teniendo.
- Ahora mismo nada- y entró en ella otra vez, aunque no fue nada despacio, ahora lo hizo de una sola estocada.- Oh Dios Ciara, eres perfecta- le dijo cuando sintió que la había invadido totalmente, y sin ninguna dificultad se giró para que ella quedara encima de él y con sus manos en las caderas de la chica, comenzó a ayudarla guiando sus movimientos.
El hombre nunca pensó que verla sobre él, con sus pechos rebotando una y otra vez y gimiendo con cada movimiento lo encendería de aquella manera y ella nunca se imaginó disfrutando de aquella forma del sexo después de su desilusión. Eran dos locos que se complementaban perfectamente y que lo disfrutaban.
- Oh cielos, así nena, no dejes de moverte- ella lo escuchaba repetir una y otra vez, ya no necesitaba las manos de él para guiarla y a cambio él las usaba para tocarla por todos lados- Ciara nena, ya no aguanto, me vas a volver loco- ella no decía nada, pero tampoco podía seguir aguantándose y juntos volvieron a los movimientos convulsos y a los gemidos sin control.- No me canso de repetirte que eres perfecta- le dijo él cuando estuvo más calmado, con la chica todavía sobre su pecho.
- Mmmm- se restregó ella un poco más sobre él como si fuera un perrito buscando calor y después se deslizó a su lado.
- Descansa un poco- el hombre la abrazó contra él y le dejó un beso en la frente- Te quiero- lo escuchó decir medio adormilada y no supo si era parte de un sueño o si él lo había dicho de verdad.
.................
- Ciara, cariño, despierta- escuchó ella la voz de David mientras recibía besos.
- Se siente muy bien despertar así - le respondió ella mientras iba abriendo los ojos de a poco y notó que ya era de noche, había dormido en sus brazos bastante tiempo.
- Sientate- le pidió con cariño, y con su mano le acomodaba el pelo- tienes que comer algo, llevas mucho rato durmiendo y temprano solo comiste fruta según vi, además del ejercicio que hemos hecho.
Él la ayudó a sentarse y le extendió una camiseta por si quería cubrirse, esperó que ella se vistiera y le puso una bandeja delante, sobre los muslos, con bastante comida.
- ¿Tú cocinaste todo esto?
- No, cómo crees, yo estuve pegado a ti todo el tiempo, esto lo pedí por teléfono hace un momento y lo puse en los platos.- ella se sonrojó al recordar cuan pegados estuvieron y el sonrió- No voy a preguntar que recordaste que te pusiste tan roja por que yo también tengo hambre, y si lo hago, la bandeja irá a parar a otro lado y a lo mejor ni la miramos, ahora comamos y después me dices lo que hizo que se te subieran los colores, me interesa saberlo.- los dos sonrieron y el chico le dejó un pequeño beso en los labios.
El tiempo que estuvieron comiendo fue todo en silencio, solo con miradas, miradas que decían más que las palabras y que los hacían sonreir de vez en cuando. Al terminar él bajó todo lo que usaron y regresó para acostarse al lado de ella.
- David- ella le habló mientras hacía círculos con un dedo sobre el pecho del hombre- aunque quizás este no sea el momento, quiero agradecerte que aquel día me hicieras mirar el ultrasonido, si no lo hubiera hecho ahora no me lo habría perdonado.
- No me lo agradezcas, cuando el médico dijo que íbamos a tener un hijo, no sabes cuanto desee que fuera mío de verdad, y sabía que tú te sentías así por que era algo que no esperabas.
- Antes de dormirme, hace un rato, me pareció escucharte decir algo. - le dijo, ella intentaba saber si en realidad había oído aquellas palabras o solamente era algo que quería escuchar.
- Entonces me escuchaste, yo pensé que no lo habías hecho.¿ Quieres que te lo repita?- ella solamente asintió y el la tomó por el mentón para que ella levantara el rostro y mirarle a los ojos- Te quiero Ciara y no es un juego, te quiero casi desde la primera vez que te hablé y me cautivaste con esos ojos y esa sonrisa- ella quiso bajar la cara cuando sintió que sus ojos se humedecieron, no podía evitar pensar todos los años que estuvo intentando que un niño la quisiera aunque fuera un poco y ahora llega un hombre que en tres meses le dice que la quiere- ¿Te dije algo malo? Por favor no llores.- le dijo él sujetándole el rostro y limpiando las lágrimas que comenzaban a salir.
- No dijiste nada malo, perdón por llorar, estoy echando a perder el momento.
- No digas eso, no echas a perder nada, si no estás llorando por algo malo, no me importa, yo solamente no quiero verte sufrir. Yo espero algún día saber que te sucedió, y así poder comprenderte mejor, pero por ahora me conformo con que sepas que te quiero.
- Abrázame fuerte por favor, quiero sentir que estás aquí de verdad, que no estoy soñando. - él se pegó a la boca de la chica y la besó con ternura.
-¿ En un sueño te han besado así alguna vez?- le dijo al separar los labios.
- Ni en un sueño, ni en la vida real.- ella le sonrió y volvió a teñir sus mejillas de rojo- Intenta no lastimarme por favor. - le pidió en voz baja.
- Lo intentaré con todas mis fuerzas, aunque tenga que dejar la vida en ello.
Otro beso selló la conversación y después del beso más sexo, una noche no iba a alcanzar para aquellos dos.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 64 Episodes
Comments
Anerci Meneses
yo creo que el mafioso tambien
2025-03-03
1
Hiradia Cohen
Pero David tiene un secreto que será
2024-09-03
5
Rita García
pasu mecha aún no se sasian y eso que está embarazada a severa que una mujer embarazada es muy insasiable se pone golosa al sexo
2024-07-10
3