Dos

Luciano empezó a cambiar su actitud según pasaban los meses, ya no se escondía tanto para comerse a besos a Ciara,  por lo menos no delante de sus amigos, pero ella sentía como si la estuviera usando para darse a conocer delante de ellos como el gran Don Juan, que tenía a su disposición una chica muy hermosa y para rematar, mayor que él,  lo que hablaba muy bien de sus dotes de supuesto buen amante.

Ciara no había día que no llorara por esa causa, y hasta su rendimiento en la universidad estaba flaqueando, pero cada vez que intentaba alejarse, él la convencía con sus mimos y sus besos para que siguieran en la misma situación, ella solo era visible para él según las circunstancias, si habían chicas de su círculo de amigos delante, ella no existía,  cuando sólo fueran chicos, todo cambiaba.

Al poco de la chica cumplir sus veintiuno su hermano Nico tuvo un accidente y la vida se le complicó a los Parisi. Debido a lo ocurrido Nico había perdido parcialmente la memoria, su madre estaba casi siempre triste, su padre viajando a cargo de todos los negocios y su hermano Aidan,  era Aidan,  su carácter no lo hacía muy serio a los ojos de ella, así que sus problemas con Luciano pasaron a segundo plano y en vez de alejarse, ella se refugió más en esa relación tóxica en la que se encontraban.

Una noche, después de haber estado hasta bien tarde en una discoteca y terminar como siempre en la boca de Luciano,  fueron a la casa de él,  que se encontraba sola pues sus padres estaban de viaje.

Para bien o para mal, aquella noche pasó lo que hace mucho tiempo venían ensayando y que no se habían atrevido a hacer. Nada más traspasaron el umbral de la puerta de entrada, comenzaron a devorarse con la boca y cuando llegaron a la habitación del chico ya él llevaba el torso desnudo y ella había dejado su vestido en el pasillo.

- Ciara,  no sabes cuanto te deseo, cuantas noches he soñado con que estés en mi cama y yo dentro de ti- le decía él mientras se deshacía de la poca ropa que quedaba en su cuerpo y se acercaba con la chica a la cama.

- Yo también te deseo, te quiero mucho Luciano- ella fue más allá con su confesión y con eso logró poner una sonrisa de medio lado en la cara del joven que besaba todo lo que podía del cuerpo de la chica.

Cayeron en la cama, él sobre ella, y las manos de ambos en una búsqueda de no se sabe qué,  que parecían no encontrar. Él, ya posicionado en su entrada, arremetió de golpe y se introdujo en ella haciéndola gritar.

- Lo siento, lo siento- le decía él mientras besaba su cara repetidamente y a la vez se reponía de sentir las uñas de ella encajadas en su espalda- ya verás que va a ser mejor- le decía para consolarla, por que aunque para él también era su primera vez, se había encargado de documentarse bien.

- Ya va pasando, lo siento por tu espalda.

- No te preocupes, eso será un buen recuerdo- le dijo con una media sonrisa y comenzó a moverse lentamente dentro de ella, hasta qué él, sin poderlo evitar, terminó prematuramente - Lo siento Ciara,  pero no pude aguantarme,  deja que me reponga un momento y te juro que voy a hacerte terminar de cuantas maneras existan- se disculpó todavía con la respiración agitada y la cara en el hueco del cuello de la chica.

El joven estuvo un rato quieto, y después de eso, ya estaban besándose otra vez desesperadamente y volvía a entrar en ella para cumplir su promesa de hacerla sentir lo que ellos podrían considerar la mejor noche de sus vidas.

Cuando la luz de la mañana los sorprendió,  estaban dormidos uno sobre otro, extenuados por la intensa noche que tuvieron, pero que estaban seguros les iba a cambiar la vida, aunque ninguno de los dos se imaginaba cuanto, ni de que forma.

- Ciara,  bonita, despierta- él fue el primero en abrir los ojos aquella mañana y trataba de despertarla - Ciara- le repartía pequeños besos por el rostro mientras la llamaba- linda,  vamos al baño, tienes que irte antes que en tu casa salgan a buscarte por todos lados.

Ella, que ya había despertado, pero quería seguir recibiendo aquellos besos,  se desperezo y abrió los ojos.

- ¿ Tengo que irme en verdad?- le pregunto con voz de ñoña.

- Tienes, a menos que quieras que mi padrino me desolle vivo mientras tus hermanos esperan su turno para hacerme Dios sabe qué.

- Vaya, sí qué crees que mi familia te tiene en estima- ella pareció medio enfadada.

- No te molestes bonita- le dijo dejándole un beso en la nariz- pero eso es lo que me pasará si ellos se imaginan nada más,  todo lo que tú y yo hicimos anoche en esta cama, y el primero en caer en combate será mi amigo aquí presente.- ambos rieron, por que ambos sabían que lo qué Luciano había dicho no estaba muy lejos de la verdad, si Enzo se imaginaba esto, a ella la mandaría con su tío Angelo o su tío Eric y a Luciano lo haría padecer bastante, sin importarle que era el hijo de Enmanuel y su ahijado,  lo único importante es que Ciara es su niña y él se atrevió a tocarla.

- Está bien, ya me levanto y me doy un baño y me voy a mi casa.

- Espera, no es así la cosa, es como te voy a decir, nos levantamos, nos damos un baño laaaaargo- dijo estirando la a y pegándole a su amigo como él mismo lo llamó- desayunamos y te llevo a tu casa.

- Ya lo tienes todo pensado, no sé,  creo que voy a cambiar algo del plan- le dijo y él la miró fijamente- mientras me baño voy a querer muchos besos o no hay trato.

- Te prometo que habrán muchos besos, y caricias,  y volverás a sentirme dentro de ti- le contestó él restregándole su crecido miembro en una invitación clara a seguir lo que habían comenzado la noche anterior.

El baño fue muy placentero,  y aún con la muestra de que los dos eran novatos en la situación se supieron satisfacer uno al otro muy bien.

Él se encargó de prepararle un desayuno especial y hacer que el momento que habían vivido continuara siendo el mejor, comieron juntos y entre besos se alimentaban uno al otro. Al terminar, tuvieron otra ronda de besos en el sofá, hasta que decidieron que era hora de que ella volviera a su casa.

- Ciara,  vamos ya o te voy a hacer el amor aquí mismo otra vez.- le dijo él al oído cuando lograron despegar sus bocas.

- Sí,  tienes razón,  mejor nos vamos. Antes de ir a mi casa, tengo que pasar por la farmacia.

- Es verdad, perdón por eso, pero nada de lo que pasó estaba planificado,  así que no pensé en las consecuencias.

- Lo sé,  tampoco esperaba yo esto que sucedió,  pero no me arrepiento, te quiero.- volvió a repetirle ella como tantas veces lo hizo en la noche anterior y como las otras, recibió de él solamente silencio.

- Vamos ya.- le dijo levantándose del sofá y extendiéndole una mano para ayudarla a levantar a ella.

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Comments

Griselda Ramirez

Griselda Ramirez

la primera vez importante si lo haces con alguien especial para ti

2024-11-27

2

Melisuga

Melisuga

Tal vez, y solo tal vez,Luciano sí quería que su primera vez fuera con Ciara. Pero no creo que en sus intenciones esté una relación ni siquiera mínimamente formal con ella. Él está muy cómodo en la posición del dios adorado de Ciara.

2024-09-19

1

Erika Perez

Erika Perez

no la quiere

2024-09-15

3

Total

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