Unas horas después llegaban los padres de la chica, hacía ya un rato que ella había visto a David marcharse en su auto hacia Dublín y ahora le tocaba recibir el vendaval de reclamos que traía su madre.
Anna estaba enfadada, muy enfadada y quería todas las explicaciones, pero habían algunas que la chica no estaba dispuesta a dar, como por ejemplo, el nombre del padre de su hijo, era mejor que su madre se enfadara con ella, antes de que fuera a reclamarle algo a Luciano, ella no lo quería de vuelta en su vida, eso sucedería solo de ser estrictamente necesario, y este no era el momento para que él supiera que iba a ser padre, ya ella se había dado cuenta, que como le dijo Nico una vez el era solo un chiquillo y ella no debió dejar que pasara nada entre ellos.
Al final Anna se dejó convencer de todas las excusas que ponía Ciara para no decir más que lo imprescindible o simplemente les hizo creer eso a ellos, lo importante era que había dejado el enfado a un lado para arropar a su hija, a su pequeña que ahora iba a ser madre y necesitaba de apoyo más que de una reprimenda.
Trató de convencer a la chica de que volviera con ellos, ella sabía muy bien lo que era pasar un embarazo sola, aunque ella siempre tuvo a la nana Eva a su lado, sabía que no se hacía fácil y no quería eso para su niña, pero Ciara estaba decidida, era algo que quería hacer sola, ella sola había errado, sola saldría adelante.
Enzo y Anna estuvieron con su hija quince días, ella estuvo feliz todo el tiempo por tenerlos allí, pero siempre que podía se quedaba mirando hacia la casa de David, no perdía la esperanza de que él hubiera regresado ya y verlo, aunque no quisiera reconocerlo, el hombre se estaba volviendo muy importante en su vida.
La mañana que se marcharon sus padres, Ciara se quedó un rato sentada en la mecedora de la entrada, había tenido una charla con su madre antes de la partida y ella le dejó claro que si sentía que no podía seguir sola, que corriera a sus brazos, que ellos la estarían esperando para ayudarla, y en el silencio se dio cuenta que en su nueva vida habrían muchos momentos que sentiría que no podía seguir, pero que intentaría llegar ella sola.
Allí mismo sentada tomó su teléfono y buscó el contacto de David.
- Hola- escuchó la voz del hombre del otro lado y su corazón se aceleró.
- Hola- respondió ella- ¿Terminaste tu trabajo?
- Todo ¿ y tú?
- Estoy en la entrada, esperándote.
- En una hora estoy allí, no te vayas con nadie más, espérame. - y ya él no esperó respuesta, colgó la llamada para salir corriendo como le había prometido antes de separarse de ella.
Estuvo un rato más sentada en la mecedora y después entró directo a la cocina, entre una cosa y la otra se había hecho más de la una de la tarde y tenía que comer algo. Su madre le había dejado varias cosas preparadas en la nevera para que ella comiera y sacó de eso, algunas frutas y un zumo de naranja estaban sobre la mesa de la cocina para ella comer. Lo hizo con calma y al terminar fue hasta el fregadero para dejar todo limpio, iba a abrir la llave del agua cuando escuchó la puerta de la cocina moverse y se giró para ver quién entraba. Era David, se notaba agitado, como si hubiera corrido hasta allí.
- Me asusté cuando no te vi en la entrada, pensé que te habías aburrido de esperarme.- le dijo caminando hacia ella.
- Vine a comer algo, ahora iba otra vez para allí. - le contestó en el momento que el hombre deslizaba una mano por su cintura para atraerla hacia él.
- Que bueno, me quitas un peso de encima, pensé que tendría que correr detrás de ti.- y unió sus labios a los de ella para devorarle la boca lleno de deseo. - Me moría de ganas por besarte Ciara- le dijo cuando separaron las bocas, juntando ahora las frentes- por favor la próxima vez que no sean tantos días sin besarte, escápate aunque sea un momento y ven conmigo.
- Lo intentaré, te lo juro.- y esta vez fue ella la que arremetió contra la boca del hombre mientras él le aprisionaba su cuerpo contra el fregadero como si temiera que la chica pudiera escapar.
- David- casi le gimió ella cuando sintió que la boca del hombre bajaba por su cuello.
- Mmmm- solo le contestó él.
- Vamos a mi habitación. - el hombre se detuvo de pronto sin levantar el rostro ni despegar sus labios del cuello de la chica- No quiero terminar desnuda otra vez en mi sala, ¿o prefieres hacerlo aquí?
- Ciara- él levantó la vista hasta los ojos de ella.
- ¿ Tengo que rogar?- preguntó y vio como el hombre sonreía de lado.
- Por supuesto que no, rogarte en todo caso sería mi trabajo, vamos arriba.- la tomó de la mano y salieron hacia la habitación.
Ella le indicó cual era su puerta y entraron, y allí estaban, uno frente al otro sin saber que decir.
- David- rompió ella el silencio- hay algo que debes saber, este hijo- dijo tocándose el vientre- fue consevido en mi primera vez, más que eso no tengo otra experiencia que no sea lo que tuve contigo.
- No creo que hiciera falta esa aclaración- le contestó él tomándola de la cintura y pegándose a ella para hablarle al oído- nosotros no vamos a necesitar más que lo que nos demos el uno al otro.- y esas fueron sus últimas palabras antes de pasarse a su boca.
La ropa de aquellos dos pronto sobró, ya estaban sobre la cama y él saboreaba los pechos de la chica de mil maneras, lamía, daba pequeños y suaves mordiscos, chupaba, todo lo que fuera necesario para verla como se prendía cada vez más y la preparaba para recibirlo. Como hizo unos días antes el siguió con su recorrido por el cuerpo de la chica bajando hasta su centro y allí siguió con su exploración, pero cuando sintió que ella estaba a punto de explotar se separó y al hacerlo la escuchó protestar, pero esta vez él quería otra cosa.
- Ciara, hoy quiero que termines conmigo dentro de ti, dime si algo te molesta y me detengo- le dijo posicionándose en su entrada- te pido que no pienses en nada y que disfrutes- siguió diciendo mientras entraba en ella muy lentamente y ella arqueaba su espalda en señal de placer.
- Oh David- exclamó seguido de un gemido- que bien se ha sentido eso.
- Espera, se va a poner mejor- él comenzó a moverse, primero lento y después más rápido mientras callaba con sus besos los gemidos de placer que le provocaba a la chica.
- Ya no puedo aguantar más- casi gritó Ciara cuando David se ocupaba de complacer sus senos entre embestidas.
- No lo aguantes, vente, y grita y haz todo lo que quieras, vamos Ciara, ahora- le dijo él aumentando los movimientos de su pelvis contra la de ella y sintió como la chica comenzaba con los espasmos de un orgasmo que arrasaba con la poca cordura que le quedaba y él la seguía.
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Updated 64 Episodes
Comments
Melisuga
No se sabe qué pasado pueda tener David, pero lo que sea que ocurrió los convirtió en un hombre, con todas sus letras.
2024-09-20
5
Melisuga
*concebido
2024-09-20
1
Rita García
jum no como el otro que enseguida se vino sin importarle lo que eya sentía
2024-07-10
4