Luz, ¿ como seguiste?- ya era la hora de comer y la chica llamó a su amiga.
- Mejor, creo que no volveré a beber por un buen tiempo.
- Jajajajajaja, no beberás hasta la próxima reunión de lectura. Voy a tu casa, te llevaré una sopa.
- Que bien, así me cuentas con quién estuviste en la tienda de vinos, probando los buenos quesos de allí.
- Luz- casi le grito ella- será posible, no has salido de tu casa, cómo sabes eso.
- En el club de lectura hacemos algo más que leer.- la chica sonrió de su lado del teléfono y se imaginó que su amiga estuviera haciendo lo mismo.
- Bueno, pues te digo que el acompañante les manda un buen vino.
- Corre hacia aquí y cuenta todo.- a la mujer le pareció bien que Ciara saliera sola de la casa, pero le pareció aún mejor que se hubiera tomado un tiempo para compartir con alguien, desde que llegó la había visto llorar más de una vez y creía que la chica no se merecía sufrir tanto.
- Ya voy, pero primero la sopa y luego el chisme.- le comentó Ciara, quería verla impaciente.
- Eso ya lo veremos, voy a colgar para que llegues pronto.- y dicho y hecho, al terminar de hablar Ciara sintió que la línea se quedaba vacía, y moviendo la cabeza con una sonrisa tomó la fuente con la sopa caliente y la bolsa con los vinos para ir hacia la casa de Luz.
La chica camino solo unas pocas calles hasta llegar a la casa de su amiga, pero al salir, como todas las veces anteriores, alguien la miraba desde una ventana, alguien que no había perdido tiempo en acercarse a ella nada más que salió sola a caminar, por que hasta el momento siempre lo hacía con Luz.
- ¡Ya llegué !- gritó la chica desde la entrada.
- Estamos aquí- se escuchó la voz de Luz desde la cocina seguida de un murmullo y cuando Ciara llegó hasta ella se encontró con tres señoras más sentadas a la mesa.- Ciara, estas son las chicas del club de lectura, Mirna, Laura y Tesa.- las tres mujeres la miraban con una sonrisa de oreja a oreja.
- Mucho gusto, soy Ciara, como seguro ya saben.
- Claro que sí mi niña, ven siéntate, en lo que Luz se toma la sopa tú nos cuentas- le dijo una que no recordaba cuál de las tres era y ella no entendía que querían saber.
- Pues a ver que quieren saber- les dijo la chica mientras se sentaba.
- Ciara, no te burles de cuatro pobres viejas deseosas de conocimiento, queremos saber del galán de los vinos, que por cierto, viendo lo que hay dentro de esta bolsa, tendré que mandarte más seguido a esa tienda, esto es de lo mejorcito que se vende allí.- le dijo Luz guiñándole un ojo y la chica sonrió.
- Bien, señoras, no hay mucho que decir, que está muy guapo, eso no tengo que aclararlo, seguramente ya lo han visto por el pueblo, además de eso solamente sé que tiene su propio negocio en Dublín, que compró la casa Flynn por que necesitaba un lugar tranquilo para escapar de algo que no me dijo que era y que yo no le pregunté, que es soltero, eso se encargó él de hacérmelo saber y se llama David Dunne, además dice que si lo invitan al club de lectura estaría encantado de asistir.
- ¿ Y todo el tiempo que estuvieron hablando averiguaste solo eso?- le preguntó Luz entre cucharada y cucharada de sopa.
- Es que hablamos de muchas cosas, de la gente del pueblo, de los mejores lugares para ir, no sé, de muchas cosas- les explicó la chica sonriendo.
- Hace tres semanas que estoy queriendo verte sonreir de esa manera- Luz le tomó una mano y se la apretó con delicadeza y Ciara bajo la vista.
- Ya Luz, no la agobies, ahora dinos, que te pareció a ti el chico.- le dijo Ciara.
- No entiendo a donde quieren llegar.- dijo la chica y las cuatro mujeres la miraron se recostaron en sus sillas y cruzaron los brazos en el pecho casi de una forma cronometrada - Chicas, me dan miedo.- les dijo Ciara, y pensó que un grupo como este sería muy provechoso para su padre.
- Más miedo te vamos a dar si no hablas.
- Está bien, qué quieren saber, el chico es guapo, amable y muy agradable.
- ¿Y?- preguntó una de ellas, Ciara todavía no sabía quién era quién.
- Y nada, solo eso. Me invitó a salir otra vez mañana, quiere conocer más cosas del pueblo. - dijo la muchacha rápido y bajo, como rezando para que las ancianas no la escucharan, pero se dio cuenta que no tuvo suerte cuando las oyó aplaudir.- ¿Ustedes se han puesto a pensar que no lo conocemos de nada?¿ Por qué están tan contentas?
- De lo de conocerlo se encarga tu padre, y estamos felices por que tú volviste a sonreir, no creas qué por que tú no las conocías a ellas- dijo Luz señalando a sus amigas- ellas no sabían de ti y de lo preocupada que me tenías.
- No Luz, por favor, deja a mi padre fuera de esto, y les agradezco mucho que se preocupen por mí, pero no se ilusionen, él es solamente el nuevo vecino que conocí en la mañana.
- Ya lo veremos, y por cierto, mañana cuando salgas con él, dile que puede venir a nuestro club cuando lo desee, que estaremos esperándolo, siempre es bueno mirar las portadas hermosas de algunos libros, aunque ya no estemos como para andar leyendo mucho.
Las risas de las cinco mujeres se podían escuchar desde el jardín de la casa, si alguien hubiera pasado por allí en ese momento pensaría que eran un grupo de jovencitas que disfrutaban de la vida.
Aquellas cinco siguieron su tarde entre risas hasta que decidieron irse cada una a su casa, y como Ciara vivía en la misma dirección que las amigas de Luz, pues salieron juntas, no habían caminado mucho cuando vieron a un hombre venir en dirección a ellas.
- Hola- le dijo Ciara cuando lo tuvo enfrente- esto es un milagro, nunca nos habíamos visto y hoy coincidimos dos veces.
- Bueno, para vivir tan cerca, creo que el milagro es no habernos encontrado antes.- le respondió el chico y vio como Ciara recibió un codazo de una de las mujeres que la acompañaba.
- David- dijo la chica sobándose un costado- te presento a parte del club de lectura, aquí falta Luz, venimos de su casa.
- Oh, son las chicas del club, que bueno conocerlas, no se si Ciara les pasó mi pedido.
- Claro que sí, y cuando quieras te esperamos, ahora los dejamos que nosotras tenemos más cosas que hacer, un gusto David - las ancianas salieron casi corriendo y los dejaron solos.
- Bueno, yo también te dejo, parece que no vamos en la misma dirección. - le dijo la chica al joven.
- No, no te preocupes, yo solo daba una vuelta para ver más del pueblo, y aunque tenga algo importante que hacer, si tengo que dejarlo por ir en la misma dirección que tú, lo dejo- la chica levantó la vista para mirarlo a los ojos y fue a abrir la boca para decir algo, pero no dijo nada y fue él quién habló- vamos, a menos que no quieras que yo camine en la misma dirección que tú- ella solo le sonrió y salieron andando.
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Comments
Melisuga
¡Inscríbanme en ese club de lectura!
🙋🏻♀️🙋🏻♀️🙋🏻♀️
(pero que no esposo no se entere... 🙊🙊🙊)
2024-09-19
6
Graciela Saiz
divinas las chicas 😂😂😂
2024-08-23
5
Yulienb🌹
Ya es hora de que ella salga de la depresiòn y continùe con su vida porque es jóven, bella y rica y tiene una bella familia que la ama tiene todo para seguir adelante y ser una exitosa mujer.
2024-07-29
1