Ciara condujo sin rumbo fijo, ni siquiera tenía cabeza para pensar hacia donde iba, vio un parque y se pegó al borde para aparcar allí, puso la cabeza sobre el volante del auto y comenzó a llorar sin poder controlarse.
Un momento después sintió como algo tapaba el sol que entraba por la ventana de su auto y levantó el rostro para ver uno de los guardias de su padre, de esos que son invisibles, parado a su lado. El hombre le miró la cara llena de lágrimas y le dijo.
- Señorita ¿ Le sucede algo?
- ¿ Puedes abrazarme por favor?- le contestó ella y vio un asentimiento por parte del hombre que abrió la puerta del auto y la ayudó a bajar.
A aquel guardia la chica no podía decir que lo había visto ni siquiera una vez en su vida, su trabajo era precisamente ese, cuidarla sin que ella se enterara de su presencia, pero estaba segura de que ella sí que no era una extraña para el hombre, pero aunque así fuera, en aquel momento ella solo necesitaba un abrazo, incluso si hubiera sido un policía que la viniera a multar por estar mal aparcada, se lo habría pedido igual.
- ¿ Quiere que le avise a su padre de algo?- le preguntó el hombre, que había estado tratando de calmar su llanto acariciando su cabeza como lo habría hecho su padre, en cuanto la sintió más calmada.
- No por favor, gracias por todo lo que has hecho- le respondió ella- ¿ Cómo te llamas?
- Esteban señorita.- respondió él.
- ¿Hace mucho que me cuidas?
- Cinco años, desde que comenzó en el High Schools- hizo una pausa y le extendió un pañuelo- Tenga, limpie un poco su cara.
- Lo siento, nunca te vi, me disculpo si te he dado mucho trabajo.- ella se secaba las lágrimas y él trataba de sacarle un tema de conversión para distraerla.
- La idea es que no me viera, y no me ha dado trabajo ninguno, mi hijo de diez años me da más que hacer, si fuera a pagar para que lo vigilaran me compadecería del pobre al que le toque hacerlo.- ella sonrió y el hombre se sintió satisfecho por haberlo logrado.
- ¿Puedes conducir tú hasta mi casa? Todavía no sé ni como llegué hasta aquí sin tener un accidente.
- No se preocupe, yo conduzco, y si me permite le doy un consejo como se lo daría a mi hija que ahora tiene quince años.- ella asintió y se quedó esperando- Todo va a pasar, no le digo que va a ser fácil, pero pasará y entonces se dará cuenta que él no era tan importante si no supo ver que a la única persona que tenía que contentar era a usted, y ya verá que en algún lugar está el que sí no va a necesitar desnudarla para ver su alma.
- Gracias Esteban, yo sé qué en algún momento te daré la razón, pero ahora no creo poder.- las lágrimas de ella volvieron a salir.
- No llore más por favor, o me veré en la obligación de decirle a su padre quién es el culpable de su llanto.
- Se lo suplico, prométame que no lo hará.
- No lo haré si deja de llorar, por lo menos delante de mí o regresaré y sin que su padre me lo ordene, lo voy a dejar en la puerta de un estomatólogo para que le haga una dentadura nueva.- ella sonrió y se volvió a secar el rostro.
El guardia la ayudó a subir al auto, después entró él y condujo hasta la casa. Cuando llegaron en vez de entrar por la parte principal el hombre fue por donde entraban regularmente los custodios y la condujo por un pasillo que daba a la casa por el que podía entrar sin encontrarse con algún miembro de la familia.
- Señorita, ahora vaya a su habitación dese un baño y piense que va a hacer y lo más importante que tiene que saber, la vida no se acaba por que un gilipollas se crea lo máximo por que se lo escuchó decir a sus amigos.
- Gracias otra vez Esteban, me has ayudado mucho.- el hombre hizo un movimiento de cabeza, dio una vuelta y se fue por el mismo pasillo por el que habían entrado.
Ciara hizo lo que Esteban le dijo, se dio un gran baño de agua tibia para aclarar sus ideas, calmó su mente, cuando terminó, opacó un poco las muestras de todo lo que había llorado con maquillaje y se vistió, sin ni siquiera secarse el pelo, salió a hablar con su padre, él era el único que en verdad podría ayudarla y no le pediría explicaciones por el momento.
Lo buscó por toda la casa y lo encontró junto a la piscina, hablando con Nico.
- Papá- le habló para que se dieran cuenta de su presencia- ¿Podemos hablar un momento?
- Ya viene una niña a robarte de mi lado- dijo Nico en broma- Te dejo con tu princesa, te amo pequeña- dijo levantándose para entrar en la casa.
- ¿ Que pasa mi amor?- le preguntó el padre a la hija.
- Necesito que me ayudes en algo, quiero irme a Irlanda. - le pidió ella y él la miró extrañado.
- ¿Puedo saber por qué? - quiso que le dijera el padre.
- Lo siento, ahora no tengo la fuerza para decirte papá, solo necesito estar lejos de aquí y que tú me ayudes a convencer a mamá. - a la chica se le humedecieron los ojos y luchó porque no salieran las lágrimas otra vez.
- ¿Para cuando quieres viajar?- preguntó el padre tratando de obviar esa imagen en su hija o saldría en ese mismo momento a buscar lo que la tenía así y no iba a terminar bien.
- Si puedo disponer del avión esta tarde, será esta tarde, si no mañana lo más temprano que se pueda.- Enzo la miró y quiso ver en su rostro que era lo que le pasaba, quería saber el por qué huía de aquella forma su pequeña niña.
- Ciara, estás segura que no quieres contarme que pasa.- se sintió intranquilo por la rapidez del viaje.
- Papá, si te cuento, no me vas a dejar ir, tú nos enseñaste que no se huye de la vida, pero yo necesito huir o me verás rota, te lo suplico ayúdame, quiero estar lejos de aquí- pidió la chica con un hilo de voz.
- Mi amor, si te rompes, ya sea aquí, en Irlanda o donde sea, yo voy a correr a recoger los pedazos y juntarlos para ti, no olvides eso- abrazó a la chica y a ella se le escapó un sollozo- si tú me aseguras que estás en condiciones de estar sola, hablaré con tu madre, pero solo si prometes que me llamarás cuando sea y a la hora que sea si me necesitas.
- Lo prometo papá, tú eres el mejor, pero ahora déjame ir.- el hombre sintió otro sollozo en su pecho- Cuando me sienta mejor, te lo contaré todo, pero tú también tienes que prometer que estarás tranquilo después de escucharme. - la chica intentaba que su padre no estuviera a la defensiva.
- Lo siento, viendo como estás ahora, no puedo prometerte eso, solo espero no encontrar yo antes la causa de tu alejamiento- le dijo a su hija mientras la apretaba con fuerza contra su pecho- no va a pasarla muy bien si yo lo atrapo antes de que tú me cuentes, no creas que tu padre no sabe la causa de tu dolor, solo necesito saber quién es el causante- la separó de él y le dio un beso en la frente- sube y ve a preparar tus cosas si quieres viajar hoy, voy a hablar con tu madre, se va a volver loca, todavía no supera el accidente de tu hermano y su niña quiere irse, creo que hoy dormiré en el sofá por tu culpa.- se levantó dejando a su hija sola y salió a encontrar a la única mujer que ha amado en su vida y a la que tendría que convencer para que Ciara viajara.
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Updated 64 Episodes
Comments
Jessica Flores
Hermosas y sabias palabras,
2024-11-03
6
Melisuga
¡Qué bien me cae Esteban!
👏👏👏
2024-09-19
2
Susana Santillan
QUE PENA! TODO REPETIDO DE LA OTRA HISTORIA.
YA ME ESTA ABURRIENDO, rellenos más rellenos.
2024-09-01
2