Dolor

La tía del emperador llegaría por la tarde, así que él estaba en su despacho, cada día le llegaban más y más papeles al no haber emperatriz su trabajo era más y solo unos cuantos asuntos los podía poner en manos de otras personas.

Así que se encaminó a cierto palacio en el cual estaba la persona que él creía que lo ayudaría,

-Amelia me ayudará, le pediré que se quede, le ofreceré lo que quiera para que le enseñe a Elisa lo que tenga que saber, es más podría vivir en el palacio ella me ayudara.

Al llegar a la entrada solo encontró dos guardias

-Porque únicamente hay dos guardias y el lugar se ve vacío.

*El palacio de la Emperatriz siempre ha estado bien custodiado.*

-No sabemos majestad, llevamos solamente unas semanas aquí, nos asignaron a este palacio, de hecho somos reclutas nuevos.

Ricardo no entendía, camino hacia adentro del palacio cuando vio a una mucama y le preguntó que por qué ni siquiera en la puerta había alguien.

-Bienvenido majestad, en este palacio solo estamos tres mucamas, estamos esperando que se le asigne el personal nuevo.

Una sensación de vacío le recorrió el pecho, jamás había visto ese palacio tan vacío incluso volteo hacia el jardín, el jardín de su madre tenía un poco de maleza entre las flores.

En el palacio siempre había personal que subía y bajaba.

-Pero que paso con todo el personal, la gente de aquí donde está, DONDE ESTA AMELIA.

La mucama lo veía confundida

-Este... la MARQUESA no está en el palacio desde el día del baile

-Que demonios estás diciendo

con pasos largos llego hacia ella, la mucama no sabía dónde esconderse, temió que la golpeará

-Majestad!!

Era el sr. Felipe que estaba entrando al palacio con algunos papeles.

-Que sucede majestad, porque está enojado, solo mire a la mucama, está muerta de miedo

que le ha hecho

-Ella dice que Amelia no está en el palacio y eso no puede ser verdad, no la he visto pero yo le dije que se tomara el tiempo necesario para dejarlo y no pudo salir de aquí sin avisarme.

Enojado subió las escaleras hasta el segundo piso, camino por los cuartos y llegó al más grande del pasillo izquierdo, al abrir estaba otra mucama, terminando de acomodar unas cosas en unas cajas, entro lentamente y como el Sr. Felipe venía detrás de él, solo con la mirada le dijo que saliera, a lo que ella salió casi volando de ahí.

-Cuando partió Amelia

-Ella se fue la noche del baile.

-Porque no le dijiste nada.

-Bueno, yo no pensé que usted no sabía, ella dijo que todo estaba listo, nunca me imagine que ella no le aviso.

- Y por qué sus cosas siguen aquí?

-La mayoría de estas cosas, las dono para la caridad, para las subastas benéficas de los orfanatos.

-Déjame solo.

Así el señor Felipe lo dejó solo y al bajar les dijo a las mucamas que no subieran, que solo hasta que él se fuera siguieran haciendo lo que tenían pendiente

-Solo vine al despacho a dejar estos papeles, atiendan a la señorita que está en el despacho trabajando en lo que necesite, mandaré bocadillos y el té pueden prepararlo en la cocina.

- Si señor -dijeron las dos mucamas.

Ya solo en la habitación paso a la sala privada del dormitorio todo seguía igual, los muebles y las pinturas, parecía que en cualquier momento entraría Amelia por esa puerta, saludando con su gran sonrisa.

-No, ella no pudo haberse ido, si debe estar en otra habitación y esto es una broma.

Se encaminó hacia el lado derecho del edificio, el cual había sido su dormitorio de niño, hasta que se mudó al palacio del príncipe y después fue acondicionado para Amelia cada habitación era para un fin, había una sala de estudio, de costura, de pintura incluso de música, la Emperatriz vivía en el tercer piso ahí si estaría vacío, Amelia solo disponía del segundo piso desde que quedó al cuidado de la Reina.

Al llegar al cuarto de estudio

**Majestad vino a verme, como le va en su nuevo palacio, mire madre me dio este espacio para estudiar***

En los demás cuartos fue lo mismo. abrió el de pintura

**Alteza el dibujar no es lo mío la tía clarisa ya me ha regañado, dice que tengo que mejorar**

Todos los cuartos estaban ordenados y limpios sin rastro de Amelia, solo sus recuerdos lo atormentaban.

Volvió a entrar al cuarto de ella, ahí era el único lugar donde todavía se sentía su aroma, vio como cada una de las cajas estaban cosas como vestidos, zapatos, bolsos y sombreros, así como algunas joyas de decoración, su atención se postró sobre una caja en el tocador, con una nota encima.

**Majestad, si está leyendo esto, yo estaré muy lejos, he decidido viajar fuera del reino y hacer una nueva vida, entre nosotros no queda nada, solo recuerdos, recuerdos de una infancia, que se quedan en estas paredes, también le regreso las joyas de esta caja, la cual me dio en cada cumpleaños, desde los 6 años hasta mi último cumpleaños número 15, no me las lleve conmigo porque en realidad son de promesas no cumplidas y son recuerdos dolorosos, sin más me despido, deseándole una buena vida, no sin antes recordarte, que el bienestar del reino es más importante que cualquier cosa

Atentamente

Marquesa Amelia Michelob**

Al abrir la caja, ahí estaban las joyas que él le había dado, había anillos pulseras, collares le sorprendió que Amelia las guardará, tomó una entre sus manos la cual era de su cumpleaños número 6 y tenía una nota

*Amelia felicidades por tu cumpleaños, se que extrañas a tus padres, pero te prometo que el próximo año te daré algo más bonito*

A si uno a uno, recordó que él escogía sus regalos con ayuda de su madre, prometiendo cada año darle algo más bonito

**Este es tu cumpleaños número 8, esta pulsera hace juego con tu tiara para que la uses en nuestra fiesta de compromiso, te prometo que para nuestra boda te daré algo más hermoso y para nuestra coronación te regalaré unos pendientes que combinen con tu corona**

Él había olvidado todas esas notas, y todas esas promesas, si bien eran de niños, las hacía sinceramente, ya en las últimas notas como en su cumpleaños 14 y 15, él ya estaba enamorado de Elisa, solo se limitó a felicitarla, ya no había más, lo que significaba que no le dio regalo cuando cumplió 16 años, ahorita ella estaría por cumplir 18 años.

Él no podía creer lo que estaba pasando, no solo Amelia había abandonado el palacio, se fue sin decir una palabra, dejando atrás todo, dejándolo a él.

caminando hacia la salida, bajando por esas escaleras interminables, recordando aún las risas de esos pasillos.

-Que cambio, yo era feliz, éramos felices, en este salón había reuniones en donde bailábamos y reíamos.

**Majestad vamos a bailar, he practicado, prometo no pisar sus pies

** miré hay postres

**fuegos artificiales

En que momento cambio todo.

Caminando a la salida solo por instinto, parecía un fantasma que solo caminaba y sus pies se movían a la salida

-Vaya vaya, me parece que su Alteza perdió algo valioso y ni cuenta se dio, solo espero que haya valido la pena, realmente parece que un autobús le paso encima, se ve lamentable, asegúrese de componerse antes de que alguien lo vea.

-Pero que demonios, tú quien eres y por qué sales del despacho de Amelia y que cosa es un autobús.

-Ammm nada, como un carruaje más grande, no me haga caso, busca a alguien?

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Comments

Vane

Vane

¿otra reencarnada? esto se pone interesante

2025-01-09

1

Ale Ávila

Ale Ávila

jaja dios idiotaa

2025-03-21

0

Claudy

Claudy

la idiotez de este hombre me dejó sin palabras

2025-01-10

2

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