Una mesa servida de postres y té, Amelia ya iba por su tercer galleta y el emperador no decía ni una palabra. 😒
-Majestad Usted me mando llamar a primera hora y aquí estoy. *que no pensaba decir nada*
Ricardo era un manojo de nervios, se preguntaba por qué estaba nervioso, pero cuando la vio entrar había notado algo que antes no, la ropa de amelia era más ligera, no estaba llena de olanes ni colores brillantes y menos joyas. Es más en su mano ya no llevaba su anillo. Quería preguntar, pero no podía, más bien no sabía como.
-Te ves hermosa *pero que demonios estoy diciendo*
-Que? *Pero que es lo que acaba de decir*
-Me refiero a que te ves bien la ropa más ligera te queda bien.
se levantó para recobrar los sentidos
-Te mandé llamar porque en este tiempo fuera del palacio me di cuenta de que no te amo, he conocido a alguien que me gusta y que sé que amo. No quiero hacerte sufrir en un matrimonio solo por obligación. Quiero que encuentres a alguien que también te ame, espero que comprendas y que aceptes la anulación de nuestro compromiso.
-Quiere disolver el compromiso después de todos estos años en que me he preparado y sacrificado, espera que me vaya así nada más.
-Sé que prácticamente hemos crecido juntos y este ha sido tu hogar desde niña, te daré tiempo para que prepares las cosas en el marquesado de tus padres y te daré el título a ti.
*por qué con cada palabra que digo se me hace un nudo en la garganta, es lo que quiero decir, pero mi voz se quiebra al tenerla aquí frente a mí, pensé que sería más fácil, solo por favor no vayas a llorar, si te veo llorar creo que me romperé.*
Amelia se levantó y Ricardo por un momento pensó que se acercaría a él, pero amelia solo se levantó en dirección al escritorio, jalando unos documentos. que el no había notado y se los boto a la mesa pequeña de postres.
-Acepto el rompimiento, pero con condiciones, si bien he crecido aquí y la educación que me han dado es valiosa. Con el rompimiento del compromiso, no solo pierdo mi estatus de princesa, si no que también tengo que abandonar el palacio y regresar al marquesado. Así que si lo haré, pero usted firmara ese documento.
Ricardo leía atentamente y sus ojos cada vez se hacían más grandes
-Pero Amelia, la compensación que pides es muy alta.
-Cuánto vale su amor por esa mujer?
-Que, su amor no tiene precio
-Entonces firme, con que se reduzca el presupuesto de usted y de ella un año es suficiente para mi indemnización y mi dote será regresado íntegramente a mí, no al marquesado
-Pero tú que harás con tanto dinero el marquesado es grande y sé que hay negocios aparte.
-Si la verdad si es un marquesado muy grande y a usted se le olvida que al ser nombrada su prometida, mi primo fue nombrado heredero del marquesado y no pienso quitarle eso, el se ha esforzado todos estos años igual que yo.
-Con una orden mía el marquesado será tuyo
-No lo quiero tengo otros planes
-Que planes
-Bueno eso a usted ya no le importa
-AMELIA!!
Ricardo se levanto furioso, lo que hizo que Amelia retrocediera.
-Hey hey tampoco me grite, que yo no soy ningún subordinado
-No te estoy gritando, solo que no entiendo acaso piensas abandonar el reino?
-Así es, yo me iré, pero le repito, este asunto ya no le importa.
Ricardo no sabía ni que decir, ni siquiera podía reaccionar, algo dentro de él dolió, pero no sabía por qué.
-Majestad es simple, solo firme, y dejaré el palacio en cuanto firme.
-No es necesario que abandones el palacio
-Y que espera que viva junto a su nueva prometida, quiere que organice la boda, ahh no quiere que le enseñe cómo ser una buena emperatriz, jaja si sabe que eso lleva años no.
-No me refiero a que no tienes que dejar el palacio de inmediato, puedes tomarte unas semanas en lo que se realiza el baile de victoria y la coronación.
-Mis cosas ya están listas.
-Pero como *acaso ella ya sabia *
-Si se pregunta si ya sabía de la señorita Elisa, si ya sabía y desde hace años * mentira piadosa*
-Yo no sé que decir
-Nada no tiene que decir nada solo firme * ya firmaaaa*
-Toma, ya está firmado, ordenare que te preparen el dinero.
-Me parece perfecto
Ricardo vio la gran sonrisa que se dibujaba en su rostro, una sonrisa que notaba que era de alivio y en el fondo no le gusto, en su arrogancia el pensaba que Amelia rogaría por no romper el compromiso pero ahí estaba ella, feliz por el documento firmado.
-Bueno majestad, me retiro Sr. Lucas vendrá a entregarle los documentos que he llevado, pero algo que si le entrego personalmente es esto.
De su bolsa saco dos cajas una era el sello de la emperatriz que ha ocupado desde hace mucho y el otro un anillo.
-Le regreso su palabra junto con el anillo que me dió, sin mas me retiro.
Ricardo tomó entre sus manos el sello y el anillo ambas cosas se lo había dado su madre cuando ya estaba enferma, el le había prometido cuidar de Amelia pero no había podido cumplir.
Sir. David que había entrado en seguida vio como el joven emperador estaba estático y dos ligeras lágrimas recorrían su mejilla.
-Majestad, Majestad
-Si
-Cuáles son sus órdenes?
-Ten alista esta cantidad para amelia y el documento para su primo, así como el regreso íntegro de su dote
-Si majestad, algo más?
-No ya no, déjenme solo, que nadie venga.
Ese día se quedó toda la tarde trabajando, sentía un vacío en el pecho y decidió ocuparse para adelantar sus deberes.
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Updated 38 Episodes
Comments
Edilia de la Cruz
Mmm leí la historia de la Villana 3 y ya entiendo su comportamiento con ella. jiji
2025-01-09
0
Beatris Avalos
es muy joven se dejó manipular por la zorra y su padre
2025-03-30
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Claudy
pobre, creo que se acaba de dar cuenta de que desde ahora el trabajo que tendrá será el doble jajajajaja jajajajaja
2025-01-10
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