Calma, añorada calma.

Al día siguiente

Es un día soleado, ya casi puedo oler la primavera. Nic está dormida aún. Pasé toda la noche con los niños, los arrullé, les di su biberón, les canté una canción. Cada vez que despertaron en la noche, ella se levantó con todo el amor. Aunque tampoco me dormí, aún así ella no se molestó cuando me levanté y me quedé en cama. Es casi perfecto verla así... ya emocionada y feliz. Es casi perfecto verla tan hermosa con los niños, es como uno de los cuadros mágicos de Van Gogh.

Desde que nacieron los niños, jamás la había visto así de feliz y mucho menos compartiendo tanto tiempo con ellos, pero disfruto verlo. Casi me puede hacer olvidar el duro hecho de que está tan enferma, de que su cabeza no tiene cabello y su rostro inevitablemente se ve desganado. Pero el día de hoy no le importa eso, se ve radiante. Incluso salió de la habitación sin peluca, y cada vez que la veo sonreír, una sonrisita boba escapa de mis labios sin razón alguna.

Es casi medio día y aunque no lo ha dicho, sé que está ansiosa esperando la llamada de Mariano. Y la verdad es que yo también. Mariano nos dijo que nos llamarán para confirmar la fecha de la cirugía y no puedo esperar. Sé que ella tampoco, pero verla así feliz me regala la calma que tanto añoré desde que se nos vino encima esta enorme tormenta.

No voy a mentir, estoy sumamente asustada. Porque aunque esta cirugía es buena para ella, también es muy riesgosa y claramente tiene una tasa de mortalidad muy alta. Pero ella no parece estar asustada, y de cualquier forma lo mejor es que entre en ese quirófano. Es decir, por mucho que me duela, si no le hacen esa cirugía, lo que queda con nosotros serían semanas y eso no lo puedo ni considerar. De solo pensarlo, me deja sin aliento. "Pero todo saldrá bien", la voz tierna de Nic me sacó de mis pensamientos. La miré y tenía una sonrisa dulce en su rostro. "¿De qué hablas?", ella dio la vuelta y siguió preparando el biberón de los mellizos, pero aún así me contestó: "Sé que estás pensando en la cirugía, ¡pero todo saldrá bien!". Sonreí mientras asentía con la cabeza. Es increíble cómo me conoce. A veces es abrumador la forma en que sabe lo que siento o pienso antes de que yo lo haga. Por eso me dolió tanto cuando desconfié de ella, sin preguntar, sin darle tiempo de explicar.

Llegó la tarde y aún seguía soleado. Decidimos llevar a los niños al parque para distraernos un poco. Es tan placentero dejarlos jugar en el césped. Ella está hermosa...

Nic: ¿Qué tanto me miras? -pregunta con una tierna sonrisa-

Yo: Nada, solo me grabo tu rostro en la mente... Por si algún día decides alejarte de mí, así tengo cómo hacer una escultura de ti para poder mirarte siempre. -mi comentario le sacó una carcajada-

Nic: Amor, cada vez inventas algo diferente. -me respondió aún entre risas-

Yo: Es cierto, amor, no estoy inventando. ¡Eres la más hermosa del mundo! Y yo te amo. -le digo mientras acaricio su rostro de forma tierna-

Nic: Yo también te amo, y no necesitarás ninguna escultura de mí, porque jamás te voy a dejar. -se acerca a mis labios- ¡Yo me saqué la lotería contigo, chica sexy! -sus palabras me sonrojan, y la beso-

Ella responde al beso, se deja llevar. Hace mucho que no la besaba así. Sus carnosos labios saben demasiado bien, incluso están dulces. Mmm, no sabía que los extrañaba tanto. Casi logro olvidar que los niños están aquí, que estamos en un parque público, que todos nos miran. Yo solo quiero quitarle la ropa... Su respiración entrecortada me acelera los latidos. Puedo sentir sus ganas, pero se detiene, corta el beso de forma brusca y sonríe diciendo: "Amor, mira dónde estamos". Yo asiento, pero con desagrado y le digo al oído: "Como que ya no quiero más aire libre". Ella sonríe avergonzada porque todos nos miran, y yo le doy un beso en la mejilla para calmarla.

Nos levantamos del césped y decidimos regresar a casa. Los mellizos se durmieron y los llevamos en su carreola doble. Son tan adorables, parecen unos angelitos. A veces pienso en Margarita, y cada vez que le veo a mi pequeña Margarita esa enorme cicatriz en su pecho... Solo puedo agradecer a Dios y pedir perdón por sentirme tan feliz cuando ella perdió a su bebé.

Al llegar a casa, Nic miró su celular y vio 7 llamadas perdidas del consultorio de Mariano. Así que de inmediato devolvió la llamada y contestaron casi que enseguida. No puedo escuchar lo que Mariano dice, pero las respuestas de Nic son positivas. Mi corazón quiere estallar, estoy ansiosa y con mi mirada le pregunto qué pasó. Luego de unos minutos, ella cuelga y me dice eufórica: "¡Lo logré, amor, lo logré! Me operan mañana mismo". Se me tiró encima abrazándome. Mi corazón está a punto de reventar, mis lágrimas no se hacen esperar y las de ella tampoco. Estoy demasiado feliz, pero a la vez asustada. Es decir, esa cirugía es riesgosa y puedo perderla, pero si todo sale bien, dentro de un mes tomaremos unas vacaciones aunque tenga que vender mi auto.

Todo lo que puedo decirle es "Te amo, te amaré siempre, y estaré contigo en cada minuto de lo que nos resta de vida, jamás te voy a dejar y te prometo que vamos a estar juntas cuando los mellizos se casen con sus parejas". Ella me sonríe de forma tierna pero sin poder decir mucho, solo me mira y sin esperar mucho más me da un beso apasionado que inevitablemente termina en nosotras dos haciendo el amor como si no hubiera un mañana.

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Comments

Irma Rocha Cruz

Irma Rocha Cruz

qué bellooo.... ojalá y todo salga bien... bien ❤️‍🩹.....

2023-06-28

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