Alejandra...
Han pasado tres meses desde que nos dieron la noticia de que la bebé necesitará un trasplante al nacer, y todo es culpa mía. Yo debí haber respetado la decisión que Nic tomó, y jamás me voy a perdonar esto. Aunque ella dice que no me culpe, que las cosas pasan por algo y que si hubiera estado en mi lugar habría hecho lo mismo, yo sé que no. Ella siempre piensa en los demás antes que en ella. Y aunque me cueste admitirlo, fui muy egoísta. Yo solo pensé en que no quiero perderla y no pensé en lo que ella quería.
He anotado a la bebé en cada lista que veo, en cada hospital hemos viajado por varias ciudades, pero en cada lugar nos dicen que no es prioridad porque la bebé aún no ha nacido y que tienen muchos niños en espera de un corazón. Nic está devastada por eso, y yo no sé qué hacer para ayudarla. Con su enfermedad y además tener que lidiar con las consecuencias de mis actos, es muy difícil verla llorar del dolor y no poder ayudarla, pero al menos estoy con ella.
Dejé mi trabajo porque entre cuidar de Nic, buscar un donante para la bebé y encargarme de todo en casa, no me queda tiempo ni para respirar en ocasiones. Yo solo quiero poder superar todo esto y por fin tener esa familia que tanto nos merecemos. Es tan desgastante ver cómo ella se está marchitando por darle vida a esos bebés y que por mi culpa todo sea más difícil. Si pudiera darle mi corazón a esa niña, lo haría con gusto, y ahora más que nunca entiendo la decisión que Nic tomó, porque sin duda yo haría lo mismo. Cada vez que siento cómo se mueven esos niños, mis energías vuelven, pero también cada vez que llego a un lugar y me dicen que "no es prioridad", me destroza. ¿Cómo que no es prioridad? ¡Estoy demasiado angustiada! No recuerdo cuándo fue la última vez que comí bien o que al menos dormí bien.
Otra vez llegué a casa después de un largo día de caminar por hospitales y fundaciones buscando alguien que nos pueda ayudar, pero como cada día de estos últimos meses, hoy otra vez vuelvo a casa para decirle a la mujer de mi vida que nuestra bebé aún no tiene ninguna esperanza de sobrevivir.
Entro a la casa alrededor de las 9 de la noche y todo está a oscuras, pero no me sorprende. Nic ya casi no se levanta de la cama. Me quito los zapatos y subo a la habitación, pero también está oscuro.
Entro temblando de miedo porque a lo mejor le pasó algo y yo no estaba aquí. Mi corazón se quiere salir del pecho y veo que nuestra cama está vacía. Sacudo la cabeza intentando reaccionar, corro al baño y la veo ahí tirada en el piso, desmayada. Mis ojos se empañaron de lágrimas y mi primera reacción es levantarla, pero no puedo hacerlo así que me tiro en el piso y coloco su cabeza en mis piernas. Pero cuando levanto su cabeza, mis manos se mojan con sangre. Inmediatamente le levanto la cabeza para mirar de dónde venía tanta sangre y era de su cabeza, al parecer se la rompió cuando cayó.
Mi corazón está a punto de estallar. Tomo mi teléfono y llamo a una ambulancia, menciono la condición de ella con intención de que nos den prioridad con la ambulancia y así fue.
Luego de unos 3 minutos llegan los paramédicos y la levantan del piso. Se la llevan y yo me subo con ellos. Luego de unos 15 minutos estamos en urgencias de la clínica donde trabaja Mariano, pues yo le dije que trajeran aquí. Mariano conoce su caso y creo que es lo mejor.
Han pasado al menos 40 minutos desde que llegamos y aún nadie me dice nada. Ya me tiene en un desespero total. Yo necesito saber cómo está ella, así que me dirijo a la recepcionista que tengo enfrente.
Yo: Señorita, a mi novia la ingresaron hace más de 40 minutos porque se desmayó y está embarazada, pero aún no me han dicho nada - le digo con desesperación.
Recepcionista: Sí, entiendo señorita. Cálmense y permítame el número de cédula de su novia. Yo miro qué información tenemos - responde ella en un tono suave.
Yo: Sí, por favor, y gracias - le doy el número de cédula de Nic y me quedo a esperar respuesta.
Recepcionista: ¿Es Nicol Salvatierra? - asiento - Lamento no poder ayudarla, pero el archivo está cerrado y no manejo los permisos para ver la información. Pero dentro de un momento vendrá el médico. Ah, mire, ya llegó - me dice ella señalando a Mariano que estaba detrás de mí.
Mariano: Ale, hola, lamento tanto hacerte esperar, pero debíamos estabilizarla - dice Mariano con un gesto triste en el rostro.
Yo: ¿Puedo verla ya? - pregunto automáticamente.
Mariano: No, Ale, lo siento, pero debemos tomar una decisión ahora mismo. El cuerpo de Nicol no podrá seguir luchando contra un tumor cerebral y, además, gestando dos bebés - dice él extendiendo una carpeta hacia mí.
Yo: ¿De qué hablas, Mariano? ¡Dijiste que teníamos 8 meses! Solo han pasado tres, los bebés apenas tienen 24 semanas de gestación, es muy pronto - digo mientras me siento. Ya no puedo sostenerme en pie, mis manos y pies están temblando.
Mariano: No. Yo les dije que con suerte tendríamos 8 meses, pero ustedes tienen de todo menos suerte, Ale. Lo lamento, pero debemos hacer una cesárea de emergencia y estos papeles los debes firmar como un consentimiento. Es para que nos digas a quién salvar si las cosas se complican - responde Mariano con los ojos llenos de lágrimas.
Mariano quiere mucho a Nic y, aunque las cosas entre ellos no funcionaron, siguen siendo buenos amigos. Debo admitir que después de todo esto, yo también lo he llegado a querer.
Yo: ¡NO, NO, NO, NO PUEDO, MARINO, YO NO PUEDO! - entro en una crisis de ansiedad y comienzo a caminar de un lado al otro.
Mariano: ¡ESCÚCHAME, CLARO QUE PUEDES, NICOL CONFÍA EN TI! - dice él tomándome de las manos para intentar calmarme.
Yo: M...Marino, yo la amo, pero sé que ella pondría a los niños por encima de cualquier cosa. Y si la escojo a ella, entonces todos estos meses que ella soportó esos dolores serán en vano - le respondo entre llantos.
Mariano: Ale, estos papeles no significan que no puedan sobrevivir los tres. Yo voy a hacer todo lo posible para salvarlos a todos. El problema está en la bebé, que una vez que la saquemos, es solo cuestión de días para que necesite ese trasplante o morirá de cualquier forma - dice Mariano mientras me sienta y se sienta a mi lado.
Yo: Nadie nos da ese corazón. Siempre me dice que la bebé no es una prioridad porque aún no ha nacido.
Marino: Firma los papeles ahora, no tenemos mucho tiempo.
Firma los papeles diciendo en ellos que, si las cosas se complican, salvarás la vida de los bebés. Tengo el corazón destrozado y no tengo idea de cómo hacer esto si algo le llega a pasar a ella. Me voy a morir...
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Comments
Crismar Bastidas
pero ya va hay algo que no entiendo es Marino, o mariano?
2024-08-18
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Irma Rocha Cruz
Dios... Dios.... qué difícil 🙏🙏.. gracias escritora por compartir tan excelente trama......
2023-06-27
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Mailyn Andrea
gracias por leerme amor😪
2023-05-03
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